Mañueco minimiza los cambios de nombres en un gobierno con Pollán (Vox) como 'número dos' y al frente de inmigración




En los últimos años, Stranger Things ha demostrado ser la serie de ciencia ficción por excelencia en el catálogo de Netflix. Creada por los hermanos Duffer, la producción destacó por la presentación de su innovador misterio sobrenatural mientras desarrollaba una historia que, con el crecimiento de sus protagonistas, iba tornándose más madura. Sin embargo, la nueva serie de la plataforma supone el inicio de una emocionante tendencia que sería clave este verano.
A pesar de su éxito reciente, la realidad es que Netflix no siempre se ha caracterizado por saber desenvolverse bien en la ciencia ficción. Si bien Stranger Things fue una de las series que impulsó significativamente la audiencia del servicio, sobre todo porque se concibió como una experiencia televisiva que nadie podía perderse, su calidad no siempre fue constante.
Empezó a consolidarse tras el estreno de la serie ambientada en Hawkins, pero al acercarse su final definitivo, quedó claro que era el momento adecuado para concluir la serie principal. Por supuesto, eso no ha evitado que la franquicia siga su camino con renovadas propuestas. A finales de 2025, Netflix se despidió de la serie principal, dejando un espacio vacío para una producción que parece haber cogido el testigo y que está dando mucho de qué hablar.
En relación a esto, siempre ha habido mucha curiosidad por saber cuál será su próxima gran serie del género. Por suerte, The Boroughs: Jubilación rebelde ha causado un enorme impacto en tiempo récord, asegurando que esta serie tenga el potencial necesario para coronarse como la nueva apuesta de ciencia ficción más popular de Netflix. En este caso, producida también por los hermanos Duffer, la serie llega en un momento clave. Con varios proyectos muy esperados que llegarán tanto en cine como en televisión, esta propuesta marcará una tendencia que sería determinante de cara al próximo verano.
Una de las características del lanzamiento de The Boroughs: Jubilación rebelde es que la serie se estrenó casi un mes antes que la próxima película de Steven Spielberg. Ambas producciones están vinculadas a la ciencia ficción y, por si no fuese suficiente, comparten un mismo hilo conductor. En el caso de la de Netflix, se centra en unos jubilados que deben unirse para derrotar una amenaza que escapa a su comprensión.
Lo más interesante es que, mientras se enfrentan a un peligro proveniente de otro mundo, también lidian con los problemas de su época. Con Netflix ya aportando una importante serie de ciencia ficción como esta, la cinta de Steven Spielberg también ha aterrizado con el objetivo de continuar la estela de estrenos de este género.


© Difoosion



Una de las tendencias más repetidas en el último año cinematográfico fue la idea de ver a un mismo actor interpretando dos papeles. Michael B. Jordan, Robert De Niro, Theo James y Robert Pattinson son las estrellas que tuvieron la oportunidad de vivir esta experiencia en la gran pantalla. Si bien es un recurso que provoca que los actores salgan de su zona de confort, la realidad es que es un trabajo bastante desafiante. A fin de cuentas, se ven obligados a interpretar varios personajes con personalidades bien diferenciadas.
Aunque su proyecto no sea tan conocido y, además, no se estrenase en 2025, Paul Rudd también puede presumir de estar en esta lista tras haber protagonizado la infravalorada serie de Netflix titulada Cómo vivir contigo mismo. En este caso, el actor que dio vida a Ant-Man en la franquicia de Marvel Studios asume la identidad de Miles Elliot, un redactor publicitario que se encuentra en medio de una difícil relación con su mujer Kate, ya que luchan por concebir un hijo.
En este contexto, Miles se siente especialmente herido por las críticas que lo acusan de no estar lo suficientemente presente en su matrimonio. Es después de un encuentro inusual con un compañero de trabajo que se ha creado una versión clonada de sí mismo cuando descubre que un clon podría unirse a él para afrontar sus responsabilidades compartidas.
El problema es que solo uno de ellos terminará teniendo el control total de su vida. Lo más interesante es que esta producción presentó una faceta de Paul Rudd que a muchos les pillará por sorpresa. Después de todo, se le presentó la oportunidad de presentar un papel más vulnerable para Paul Rudd, conocido principalmente por interpretar personajes anclados a la comedia.
En Cómo vivir contigo mismo, asumió el papel de un hombre que estaba atrapado en la monotonía de su vida. De hecho, pese a aspirar a ser una persona más emocionante, Miles es incapaz de arriesgarse y no está del todo seguro de qué haría si tuviera más tiempo libre. Curiosamente, el clon es el elemento que lo lleva a darse cuenta de lo mucho que se ha perdido en la vida.
Puede entenderse como el tipo de serie experimental típica del momento en que Netflix daba luz verde a proyectos conceptuales. La mayoría de estos proyectos brillaban por un enorme potencial, pero tenían una viabilidad comercial más limitada. Al mismo tiempo, no es un concepto que hubiera funcionado como largometraje, ya que la producción contiene demasiados matices en los puntos clave de la trama. La falta de renovación sugiere que Paul Rudd no vuelva a interpretar a Miles Elliot, pero eso no la hace peor.


© Difoosion
12 июня компания SpaceX успешно вывела на орбиту 29 спутников системы Starlink. Запуск ракеты Falcon 9 прошёл со стартового комплекса SLC-40 на мысе Канаверал во Флориде в 15:37 по московскому времени, сообщает ixbt.com.
Миссия Starlink 10-54 прошла без сбоев. Все этапы полёта прошли штатно, начиная со старта и заканчивая выводом 29 спутников на требуемую околоземную орбиту.
Первая ступень ракеты с серийным номером B1080 выполнила уже 27-й полёт. После отделения она успешно вернулась и приземлилась на автономную морскую платформу A Shortfall of Gravitas (ASOG) в Атлантическом океане.
Запуск произошёл накануне долгожданного события для SpaceX — первичного публичного размещения акций, которое обеспечит Илону Маску статус триллионера.




SpaceX запустила Falcon 9 с 29 спутниками Starlink, первая ступень выполнила 27-й полёт • Опубликовано на FiNE NEWS
![]()
Московский суд приговорил горничную к пяти годам колонии за кражу дорогостоящих часов Rolex и других брендов. Женщина сдала украденные часы в ломбард, представившись бывшей женой британского лорда, сообщает РИА «Новости» со ссылкой на судебные документы.
Хозяйка квартиры наняла горничную через агентство для уборки и подготовки дома к возвращению семьи из отпуска. В отсутствие хозяев женщина обчистила комод в спальне, забрав мужские часы Rolex Submariner Hulk, женские Rolex DateJust, Cartier Tank Américaine Diamonds, Audemars Piguet Royal Oak Offshore Lady и крупную сумму наличных.
Рыночная стоимость украденных часов составляла от 4,5 до 6 миллионов рублей. В ломбарде горничная называлась бывшей женой английского лорда и утверждала, что часы принадлежат ей и покойному мужу. Она несколько раз приходила туда, то закладывая вещи, то выкупая их или меняя одни часы на другие.
В период отсутствия дома, когда женщина улетела в Армению и Турцию, она ежедневно писала хозяйке сообщения, что работа выполнена — холодильник чист и ванная убрана. Владелица квартиры не заподозрила ничего и продолжала переводить деньги. Суд квалифицировал такие действия как мошенничество.
Горничная не признала вину и утверждала, что сдавала часы по просьбе хозяйки, которой срочно потребовались деньги, а выручку якобы спрятала обратно в комод. Эти доказательства суд отклонил: в переписке и показаниях свидетелей подобных сведений не было.
Читайте также на «FiNE NEWS»В связи с недавними случаями мошенничества, стоит обратить внимание на историю, когда пензячка потеряла более 27 миллионов рублей после мошенничества с заменой ключей от домофона.
В итоге женщину признали виновной в краже в особо крупном размере и мошенничестве, назначив пять лет колонии и штраф в 100 тысяч рублей. Позже апелляционный суд снял обвинение в мошенничестве и отменил соответствующее наказание. Осуждённую освободили из-за истечения сроков давности.
В Москве горничная осуждена за кражу часов Rolex и обман хозяйки квартиры • Опубликовано на FiNE NEWS
Um suspiro coletivo de alívio percorreu Wall Street após a negociação do lançamento histórico da SpaceX na Nasdaq na sexta-feira (12), estabelecendo um novo padrão para as corretoras e bolsas de valores que se preparam para os também gigantescos IPOs da OpenAI e da Anthropic ainda este ano.
A estreia recorde da SpaceX superou em quase três vezes o maior IPO anterior nas bolsas americanas. A magnitude do lançamento havia preocupado os participantes do mercado, que ainda se lembravam da estreia do Facebook na bolsa em 2012, que enfrentou problemas técnicos na listagem histórica.
No entanto, os sistemas de negociação dos bancos que coordenaram o IPO, das bolsas de valores, dos market makers, das câmaras de compensação e de outras empresas de infraestrutura de mercado lidaram bem com o desafio de processar milhões de ordens de clientes.
“Honestamente, acho que os bancos nos Estados Unidos fizeram um trabalho fantástico, a equipe da SpaceX fez um trabalho fantástico ao contar a história durante as apresentações. E, como vocês podem ver, tudo correu extremamente bem”, declarou Jeff Parks, CEO da empresa de investimentos canadense Stack Capital Group. Quase um terço do portfólio da Stack é composto por ações da SpaceX, na qual a empresa começou a investir em 2021.
As ações da SpaceX registraram fortes ganhos em sua estreia, elevando o valor de mercado da empresa para mais de US$ 2 trilhões e consolidando o status de Elon Musk como o primeiro trilionário do mundo.
De acordo com a Citadel Securities, a maior market maker de varejo dos EUA, a estreia da SpaceX gerou o maior volume de pedidos de varejo para um leilão de IPO da história. Um porta-voz da Citadel Securities afirmou que a empresa intermediou a maioria dos pedidos de varejo da SpaceX.
O Morgan Stanley, o chamado “agente estabilizador” da estreia da SpaceX na bolsa, teve um papel fundamental na gestão da abertura de capital da companhia. O banco teve que garantir uma implementação ordenada, mesmo diante de uma demanda sem precedentes por parte dos investidores. Um agente estabilizador normalmente compra ações no mercado aberto para sustentar as ações que sofrem quedas acentuadas no dia da abertura.
A plataforma de negociação Charles Schwab informou ter recebido mais de um milhão de ordens de compra de ações da SpaceX nas primeiras horas de negociação, um número significativo em comparação com IPOs anteriores, segundo um porta-voz da empresa.
A Reuters noticiou na quinta-feira (11) que operadores, corretoras e bolsas de valores de Wall Street vinham realizando testes de estresse em sistemas de negociação há várias semanas, antes do IPO em questão.
As ações da SpaceX “não estão subindo em grandes blocos, mas estão subindo aos poucos, e muito disso se deve a uma abertura de capital um pouco mais fraca e sem brilho do que muitos esperavam”, disse Mike Dickson, chefe de pesquisa e estratégias quantitativas da Horizon Investments. “Estou um pouco surpreso com a falta de volatilidade, considerando as notícias sobre a supervalorização das ações”.
As estreias de grandes IPOs no passado frequentemente enfrentaram atrasos, porque as bolsas precisam conciliar enormes volumes de ordens de compra e venda antes de determinar o preço de abertura. No caso da SpaceX, as ações começaram a ser negociadas ainda no início da sexta-feira (12). Isso foi relativamente cedo em comparação com os IPOs recentes da Cerebras Systems e da Quantinuum, que abriram mais para o final da tarde nos respectivos dias de estreia.
Com exceção de alguns problemas com as negociações iniciais na Robinhood na sexta-feira (12), Wall Street praticamente não apresentou as falhas técnicas que prejudicaram o lançamento do Facebook em 2012 – para grande alívio da Nasdaq, dos market makers e dos investidores.
“Trabalhamos muito bem em equipe. Fizemos uma preparação extensa com nossos parceiros bancários”, destacou a CEO da Nasdaq, Adena Friedman, em entrevista à CNBC na sexta-feira (12). “Garantimos que conversássemos com todas as empresas durante todo o processo de preparação, e tudo correu perfeitamente”, concluiu.

El buen tiempo sigue siendo protagonista durante estos días y con ello también los precios rebajados de AliExpress. Por ese motivo, hemos encontrado algunos de los mejores chollos de este fin de semana que tienen envío gratuito desde España.
Michael Burry, the fund manager on whom the film The Big Short (2015) was based and who became famous (and wealthy) for anticipating the subprime mortgage crisis, published on his blog in December 2025 his conviction that Tesla, Elon Musk’s electric vehicle and energy company, had been “ridiculously overvalued for a long time.” In his view, the company’s value to investors was only being diluted over time, in part by the exorbitant compensation paid to Musk, which does not match Tesla’s actual profits. Tesla’s stock has risen 115% over the past five years despite never having paid a dividend since its debut on the market a decade ago. Nearly six months have passed, but Burry’s thesis remains intact. In recent remarks he echoed a market rumor that Musk would use SpaceX’s initial public offering to merge it with Tesla, which would further dilute the value of a company that is currently the ninth-largest in the world by market capitalization ($1.64 trillion).

© Jiang Qiming (China News Service / VCG / Getty Images) (EL PAÍS)

“Random seat? You’ll lose the window.” “The flight costs €15, we’re not going to give you a foot massage.” “You paid for a seat, not a throne.” Ryanair’s official Spanish account on X has posted messages like these over the past month. Far from causing outrage, they have become almost routine. The Irish low-cost carrier has long embraced an acidic, at times offensive, communication style. But it is not alone. Other brands such as U.S. burger chain Wendy’s or even language learning app Duolingo show that provocation has become a marketing lingua franca.

© swim ink 2 llc (Corbis via Getty Images)
El capitalismo tal y como se conoce en Europa, el que combina economía de mercado y protección social, tenía la impronta de las dos corrientes políticas que dominaron la política de la posguerra: la democracia cristiana y la socialdemocracia. La primera estaba impregnada de la doctrina social de la Iglesia, formulada por primera vez por otro papa León, el XIII, en 1891, y actualizada por Juan XXIII en 1961. Incluso la derecha más autoritaria (y genocida) del siglo pasado, la de los fascismos de los años treinta, se adornaba con un cierto barniz social. Tras la guerra, quedó la democracia cristiana como la fuerza conservadora dominante en Europa occidental, y se definió la economía social de mercado, algo cercano a lo que luego se llamó capitalismo renano, contrapuesto al anglosajón. Eso empezó a quebrarse en las últimas décadas del siglo XX con la ola neoliberal, que surgió de EE UU (Reagan) y el Reino Unido (Thatcher) y que permeó a toda la derecha y hasta a parte de la izquierda. Se volvió a predicar el Estado mínimo, el individualismo antes que la solidaridad, los impuestos bajos antes que los servicios públicos. Pero incluso un neocon como George W. Bush defendía en el cambio de milenio un “conservadurismo compasivo”, al menos como eslogan (los hechos fueron otra cosa). Los tiempos han cambiado tanto que el papa León XIV, que ha visitado España esta semana, es visto por algunos como un temible revolucionario, cuando no un traidor, por defender valores tan propios del cristianismo como la solidaridad con el prójimo. Y también es prójimo el extranjero, venga de donde venga y como venga.

© Borja Suarez (REUTERS)
A Jorge Luis Borges le intrigaba que a todo lo largo de los Evangelios Cristo escribe una sola vez; lo hace sobre tierra o arena, y no llega a saberse lo que ha escrito. La escena está en el Evangelio de Juan, contada con la prosa seca del Nuevo Testamento, que, según el gran especialista Antonio Piñero, fue escrita en un griego más bien rústico y nada literario. El resultado es de una austera eficacia visual, que le hace a uno pensar en El Evangelio según san Mateo, de Pasolini. Unos letrados y fariseos le presentan a Cristo a una mujer acusada de adulterio. Hay mucha gente alrededor. Con el propósito de tenderle una trampa, los hombres citan la ley de Moisés, que castiga el adulterio con la muerte por lapidación, y le preguntan qué considera él que se debe hacer. Cristo no dice nada. Se inclina sobre la tierra y escribe algo en ella con un dedo. Los acusadores siguen preguntando. Él se incorpora y dice, en la edición castellana de Piñero: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojarle una piedra”. A continuación, vuelve a inclinarse, y escribe de nuevo. Mientras tanto, los acusadores y los curiosos y testigos, quizás lapidadores voluntarios, “salieron uno por uno comenzando por los ancianos, y se quedaron él solo y la mujer”. El relato no puede ser más lacónico, y más lleno de sugerencias que nuestra imaginación añade: el silencio después del clamor colectivo, la retirada gradual, la escena que se queda vacía, esa mujer de pie, el hombre que deja de escribir y se incorpora cuando han quedado solos los dos. Parece que es entonces cuando mira a su alrededor y se da cuenta de que toda esa gente que parecía tan dispuesta a ejercer su bárbara justicia se ha ido. Dice: “Mujer, ¿dónde están? Ninguno te ha condenado?”. Y añade, y aquí termina sin más el pasaje: “Tampoco yo te condeno; vete y a partir de ahora no peques más”.
León XIV finalizó este viernes su visita a España con un balance que combina un mensaje poderoso en defensa de los migrantes y contra el discurso del odio, con omisiones dolorosas. El Papa ha pasado de puntillas sobre el mayor escándalo de la Iglesia española en las últimas décadas: los abusos sexuales por parte de miembros del clero y su encubrimiento sistemático. Esta semana posiblemente deje un poso duradero en España por el poder de su palabra, por la plasticidad y la fascinación de las imágenes de la Sagrada Familia y, sobre todo, porque con sus discursos y gestos se está erigiendo, poco más de un año después de su entronización, en una figura antagónica del otro líder estadounidense global, Donald Trump. Pero el viaje también deja otro poso evidente de decepción.

© CIRO FUSCO (EFE)

La salida a Bolsa de SpaceX ha situado a los inversores ante uno de los ejercicios de valoración más complejos de los últimos años. La compañía del magnate estadounidense Elon Musk ha debutado en el mercado con una valoración cercana a los dos billones de dólares (unos 1,7 billones de euros), una cifra que la que se sitúa entre las empresas más valiosas del mundo, pero que ha reabierto un debate en Wall Street sobre cómo poner precio a negocios cuya valoración depende tanto de expectativas futuras como de la fe en algo tan abstracto a día de hoy como los viajes espaciales y la colonización de Marte.

©
![]()
I numeri ufficiali del debutto non lasciano spazio a interpretazioni: SpaceX si presenta sul Nasdaq con una valutazione di 1.770 miliardi di dollari e un prezzo fisso di centotrentacinque dollari per azione. A fronte di settantacinque miliardi di dollari di azioni offerte, il mercato ha risposto con una domanda record di duecentocinquanta miliardi, blindata da un singolo ordine istituzionale di cinque miliardi calato da BlackRock. Più che un’Ipo, un plebiscito finanziario, in attesa dei dati del primo scambio che saranno da valutare nei giorni successivi. Una valutazione da capogiro, che potrebbe essere l’ennesimo capitolo dell’esuberanza irrazionale dei mercati, o la strutturazione di un monopolio tecnologico difficile da scalfire.
SpaceX sdogana la Space Economy non perché rende lo spazio pop, ma perché l’ingresso del grande capitale istituzionale lo trasforma, a tutti gli effetti, in un asset industriale maturo. Chi ha comprato oggi queste azioni non sta scommettendo solo su Marte; sta comprando le autostrade invisibili del ventunesimo secolo.
L’approdo sul mercato di SpaceX apre a dubbi che verranno sciolti solo dal tempo. Il rischio della bolla speculativa è alto, e attestato proprio nel venerdì mattina del lancio dagli analisti di Morningstar, che hanno pubblicato un report tanto lucido quanto spietato: secondo i fondamentali attuali, il valore reale delle azioni SpaceX si attesterebbe intorno ai sessantatré dollari. Non un centesimo di più.
C’è un abisso del centoquattordici per cento rispetto al prezzo fisso di centotrentacinque dollari imposto da Elon Musk, che ha invertito brutalmente le regole del gioco azionario: un diktat del tipo prendere o lasciare, senza la classica contrattazione con i mercati. Una forzatura che ha spinto persino Michael Burry, il celebre investitore di “The Big Short”, a commentare in modo lapidario che non esiste nulla, nei bilanci attuali dell’azienda, in grado di giustificare una simile capitalizzazione.
A far storcere il naso è anche il sospetto che per blindare una valutazione così iperbolica, SpaceX abbia infilato nel pacchetto l’immancabile parola magica del momento: non solo razzi e la rete Starlink, ma anche la narrazione legata all’intelligenza artificiale tramite xAI e la promessa visionaria di futuribili «data center orbitali». Questa è in parte pura illusione: sappiamo bene che oggi l’intelligenza artificiale xAI dipende dall’infrastruttura di dati e dai server di SpaceX/Starlink. Quindi questo è solo il classico trucco contabile per gonfiare il prezzo raschiando il barile del hype tecnologico?
La realtà è anche un’altra, ed è quella brutale della geopolitica infrastrutturale, quella che ignora la sproporzione dei moltiplicatori di bilancio per guardare ai rapporti di forza globali. Il segnale definitivo è arrivato quando i terminali hanno registrato un singolo monumentale ordine da cinque miliardi di dollari, calato sul tavolo da un gigante come BlackRock, che punta probabilmente al too strategic to fail. Ed è qui che la tesi della speculazione traballa, sotto il peso dei fatti.
Il più grande gestore di fondi al mondo non investe cifre simili per inseguire una suggestione passeggera. Sì, i numeri e i multipli folli ci sono tutti, ma BlackRock non sta comprando i profitti di quest’anno, né sta scommettendo ingenuamente su una romantica colonizzazione di Marte. Sta comprando, a prezzo di saldo per il lungo periodo, il monopolio assoluto sulle autostrade invisibili del secolo. Sta comprando il controllo della rete sovrana che guiderà la difesa, la connettività e la logistica globale dei prossimi trent’anni.
Dietro i grafici azionari e i fumi dei motori Raptor si nasconde una realtà politica monumentale: l’Ipo non serve a finanziare una startup, ma a istituzionalizzare un monopolio infrastrutturale che ha già ingabbiato l’apparato militare e scientifico dell’Occidente. L’effetto schiacciasassi di SpaceX non si misura nei listini del Nasdaq, ma in tonnellate di carico utile portate in orbita e nella totale, spaventosa dipendenza degli Stati Uniti da un unico fornitore privato.
Nel giro di un decennio, Musk ha scardinato il vecchio e pigro oligopolio della difesa (giganti come Lockheed Martin, Boeing e la controparte europea ArianeGroup) riducendo i costi di lancio di un fattore di dieci grazie alla riutilizzabilità del Falcon 9 e alla progressione di Starship. Oggi il mercato dei lanci occidentali non è libero: è un monologo. Se nei primi mesi del 2026 SpaceX ha effettuato più lanci di tutti gli Stati e i concorrenti del mondo messi insieme, significa che l’accesso allo spazio ha un solo guardiano del casello.
Questo non è un business ciclico legato agli umori del mercato, è una utility pubblica globale e insostituibile, blindata dalla sicurezza dello Stato. I contratti miliardari con la Nasa per il programma Artemis sono solo la punta dell’iceberg. Il vero legame di sangue è con il Pentagono. Proprio nelle scorse settimane, la U.S. Space Force ha calato sul piatto di SpaceX un maxi-finanziamento da 6,45 miliardi di dollari legato all’iniziativa di difesa missilistica “Golden Dome”. Di questi, ben 2,29 miliardi serviranno a finanziare la Space Data Network Backbone, un’infrastruttura di comunicazione militare ultra-sicura interamente basata su Starshield, la versione militarizzata e classificata di Starlink.
Da questa prospettiva, SpaceX è diventata a tutti gli effetti un’estensione dell’apparato di sicurezza nazionale americano. I satelliti Starshield forniranno al governo statunitense una sorveglianza continua globale e una resilienza agli attacchi cyber e cinetici mai vista prima, integrando persino i sistemi di puntamento dei caccia e dei missili. La geopolitica moderna si trova davanti a un paradosso inedito nella storia: se domani SpaceX decidesse di fermarsi, la proiezione di potenza militare e l’intelligence degli Stati Uniti nello spazio si congelerebbero all’istante. BlackRock e i grandi fondi non stanno comprando un’azienda; stanno comprando le quote dell’unica infrastruttura privata da cui dipende la sovranità dell’Occidente.
Abbiamo già visto questa verità in azione nel mondo reale: quando Musk ha deciso unilateralmente di negare la copertura di Starlink vicino alle coste della Crimea per impedire un attacco di droni marini ucraini contro la flotta russa, nei fatti ha esercitato un potere che storicamente appartiene solo ai capi di Stato. Un singolo cittadino privato ha cambiato il corso di un’operazione militare di una nazione sovrana appoggiata dall’Occidente.
Starlink non è un servizio commerciale prestato alla causa, è la spina dorsale tattica che ha garantito comunicazioni resilienti sotto i bombardamenti a tappeto e la guerra elettronica russa, coordinando droni, intelligence e artiglieria in tempo reale. Senza quella costellazione, la resistenza di Kyjiv avrebbe subito un blackout informativo fatale nei primi mesi dell’invasione.
La lezione di questi ultimi anni è cristallina: chi controlla la costellazione satellitare più densa del pianeta controlla il flusso di informazioni nei teatri di crisi globali. Nasce così la “Dottrina Starlink”, un nuovo paradigma geopolitico che stabilisce che la sovranità di una nazione non si difende più soltanto lungo i confini geopolitici di terra, di mare o dello spazio aereo tradizionale. La vera linea di difesa si è spostata più in alto: si gioca sulla capacità di accedere, presidiare e dominare l’orbita bassa terrestre.
È questa la risposta definitiva a chi questa mattina guardava solo i grafici di Morningstar o i tweet nostalgici sui crolli del passato, parlando di «circo». L’Ipo di SpaceX non fotografa la nascita di una nuova bolla azionaria, ma la nascita di una nuova era. Quella in cui la finanza istituzionale si adegua alla realpolitik del ventunesimo secolo, finanziando il padrone assoluto della nuova mappa del potere globale.
L'articolo Il plebiscito finanziario di SpaceX eleva Musk a padrone assoluto del potere globale proviene da Linkiesta.it.
Um incidente envolvendo consultas indevidas a dados cadastrais vinculados a chaves de Pix por meio de um sistema utilizado em ambiente institucional foi identificado pela PC-MA (Polícia Civil do Maranhão).
Em verificações preliminares, foi apontado que houve a utilização irregular de credenciais de acesso, que possibilitaram as consultas não autorizadas.
A PC-MA afirma que 828 chaves Pix foram identificadas e relacionadas ao ocorrido. As informações acessadas eram exclusivamente dados cadastrais, vinculados às chaves, como nomes, CPF, instituição bancária e data de criação da chave.
Também foi esclarecido pela PC que não ocorreram acessos a senhas, saldos, extratos, movimentações ou outras informações que possibilitam operações bancárias ou acesso das contas, pois os dados identificados não permitem movimentações financeiras.
A corporação informa que, até o momento, contas vinculadas ao Maranhão não foram identificadas nos registros relacionados ao incidente, porém, medidas de contenção e segurança foram tomada assim que o fato foi identificado, incluindo análise técnica dos registros do sistema, preservação de evidências e comunicação aos órgãos competentes, como o BC (Banco Central).
Procedimentos administrativos também foram instaurados pela polícia para apuração do caso e seguem em andamento.
O Banco Central declarou em comunicado oficial que as ações necessárias para o caso estão sendo tomadas e que a Polícia Civil do Maranhão irá informar, exclusivamente em seu site oficial, o canal para consulta da população sobre os dados expostos.
Relata ainda que o BC e nem outras instituições financeiras usarão meios de comunicação com as pessoas afetadas.
Mesmo não havendo risco de movimentações, os agentes policiais orientam a população a redobrar a atenção para contato feito por desconhecidos via telefone e outros meios de comunicação, evitando o compartilhamento de códigos, senhas ou dados bancários. É reforçado também que a PC-MA não faz solicitação desses dados.
Pix é a forma de pagamento mais utilizada pelo brasileiro, diz BC
A estreia da SpaceX na Nasdaq, bolsa de tecnologia dos Estados Unidos, movimentou o mercado financeiro nesta sexta-feira (12). A empresa de foguetes e satélites controlada por Elon Musk realizou o maior IPO da história e precificou suas ações a US$ 135 e movimentou US$ 75 bilhões.
Apesar de as ações da SpaceX serem negociadas nos Estados Unidos sob o código SPCX, investidores brasileiros também conseguem acessar a empresa sem precisar abrir conta em corretoras internacionais.
A B3 disponibilizou, já no primeiro dia de negociação da companhia, os BDRs da SpaceX, recibos de ações negociados no Brasil que representam papéis de empresas listadas no exterior.
Os recibos negociados no Brasil utilizam o código SPCX34 e podem ser comprados diretamente pelas corretoras brasileiras, da mesma forma que ações negociadas na bolsa local.
Segundo Bernardo Pascowitch, apresentador da Resenha do Dinheiro, o preço inicial dos BDRs ficou na faixa entre R$ 50 e R$ 70, o que amplia o acesso de investidores brasileiros ao IPO da companhia.
“É uma forma muito mais simples de acessar a empresa no mesmo dia da abertura de capital”, afirma.
Além da SpaceX, o mercado também acompanha possíveis futuras aberturas de capital de gigantes da inteligência artificial, como OpenAI e Anthropic.
O tema foi discutido no quadro “Papo de Investidor”, apresentado por Bernardo Pascowitch na Resenha do Dinheiro desta semana.
Realizado com o apoio da B3 e da gestora de investimentos BlackRock, o programa é apresentado por Thiago Godoy, o “Papai Financeiro”, Marilia Fontes, sócia-fundadora da Nord Investimentos; Bernardo Pascowitch, fundador e CEO do Yubb e propõe uma abordagem leve, direta e descomplicada sobre temas ligados a educação financeira e investimentos. A atração aborda semanalmente os principais temas da economia com a informalidade de uma conversa entre amigos — sem abrir mão da análise.
A Resenha do Dinheiro vai ao ar todas as sextas-feiras, às 19h, no canal do CNN Money no YouTube e aos domingos, às 15h, na CNN Brasil.

