Para Antoni Gaudí, que murió tal día como este miércoles, hace 100 años, ingresado en un hospicio porque lo tomaron por un mendigo tras ser atropellado por un tranvía, habría sido un sueño saber que el Papa, los Reyes de España, el presidente del Gobierno y de la Generalitat, el alcalde de Barcelona y una larga lista de autoridades estarían, un siglo después, rindiéndole homenaje y mirando al cielo para ver cómo se iluminaba la torre de la iglesia más alta del mundo. La epopeya de la Sagrada Familia, 144 años en construcción, y que aún no ha acabado, ha tenido este miércoles uno de sus días para la historia con la solemne ceremonia religiosa que ha culminado con la bendición del Papa a la Torre de Jesucristo. Otro momento que hará que la imagen de Barcelona dé la vuelta mundo, con 9.000 personas dentro del templo y 130.000 en el exterior, según las autoridades.
El Papa, junto a los Reyes y el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella Omella, siguen el espectáculo de luces y fuegos artificiales tras la bendición papal de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia.
El papa León XIV asiste a un gran espectáculo de luz en homenaje a Antonio Gaudí, tras bendecir la Torre de Jesús al finalizar la misa celebrada en la Sagrada Familia.
El papa León XIV ha visitado este miércoles la abadía de Montserrat, símbolo de la Iglesia y de la identidad de Cataluña, pero también del escándalo de la pederastia. Fue en este lugar donde surgió uno de los casos más graves de esta comunidad autónoma, destapado por este periódico en enero de 2019: los últimos tres abades del monasterio, los anteriores al actual, encubrieron abusos durante décadas y han surgido acusaciones contra tres frailes con al menos 15 víctimas. Ninguna de ellas ha recibido compensación, salvo la última conocida, a raíz de una condena judicial en 2024, según los datos de Miguel Hurtado, la primera víctima que salió a la luz. Es un ejemplo de esa “llaga abierta” que ha admitido el Papa en su llegada a España. Sin embargo, León XIV no ha aludido al escándalo en su discurso ante la comunidad benedictina. La propia abadía pidió perdón públicamente y admitió los abusos en un informe en 2019. Tampoco el actual abad, Manel Gasch i Hurios, en el cargo desde 2021, ha hecho mención alguna a la cuestión en su intervención.
El papa León XIV ha lanzado un mensaje contra las guerras durante su homilía en la Sagrada Familia de este miércoles. “No podemos creer en Jesús y matar al inocente. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”, ha expresado el Pontífice antes de bendecir la Torre de Jesús con la presencia de los Reyes, los presidentes del Gobierno y la Generalitat, Pedro Sánchez y Salvador Illa, varios ministros y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, entre otras autoridades. Tras la oración, un espectáculo luminoso ha dibujado la cara del arquitecto Antoni Gaudí en el cielo de la capital catalana. Por la mañana, León XIX ha visitado la abadía de Montserrat y, por la tarde, la iglesia de Sant Agustí del Raval para acompañar a medio millar de voluntarios de entidades dedicadas a la caridad. Allí, en una intervención en la que respondía a las inocentes preguntas de Renzo, un niño de seis años, ha cargado contra la soledad “triste” a la que se ven abocados muchos ancianos. “No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los mayores; aunque no sean nuestros abuelos, no permitamos que se sientan solos ni desprotegidos”.
“Ninguna confesión tendrá carácter estatal”, establece explícitamente la Constitución. La cuestión de qué supone el laicismo del Estado ha vuelto a resurgir con motivo del histórico discurso del Papa ante las dos Cámaras, reunidas de manera conjunta en el Congreso este lunes. El Papa habló de lo que quiso y fue coherente con la doctrina de la iglesia. Los diputados y senadores aplaudieron durante siete minutos. Pero el acto en sí trascendía inevitablemente lo político.
La hija de la infanta Elena, Victoria Federica, se ha convertido en uno de los miembros de la familia más presentes durante la visita papal a España. De hecho, ayer compartió con el Papa un encuentro más privado en la Nunciatura Apostólica, junto a su madre, la infanta Elena, su tía, la infanta Cristina, y sus primos Pablo y Miguel Urdangarin. Durante la reunión, el Papa tuvo ocasión de hablar con ellos e incluso les entregó varios rosarios bendecidos como recuerdo.
Carla Restoy y Abril Casals son una misionera digital y una influencer católica. Ambas suelen producir contenido relacionado con sus creencias religiosas en las redes sociales, y lo están haciendo con especial énfasis durante la visita del Papa. Carla se define a sí misma como misionera digital, un concepto que va asociado a quienes predican el mensaje de Dios en las redes sociales. Abril, por su parte, ya publicaba contenido sobre moda y estilo de vida antes de hablar sobre su fe, por lo que ella se identifica como influencer católica. Durante la visita de León XIV a España, los creadores de contenido religioso se convierten en una nueva vía de comunicación para la Iglesia.
El Papa ha aterrizado este martes en Barcelona para emprender los dos días de visita a la ciudad, después de tres intensas jornadas en Madrid con un fuerte contenido político, además de espiritual. Se espera que en Cataluña rebaje ese mensaje, siendo el acto central la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, este miércoles, pero León XIV también tiene presente que el mismo problema que ha señalado en Madrid está presente en Cataluña: la fractura social en torno al debate político. Por eso es relevante cómo ha llamado en la catedral de Barcelona, en su primer discurso, a “construir armonía y comunión, más allá de toda polarización”.
León XIV (a la izquierda), junto al arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, a su llegada al aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa (a la izquierda), recibe al Papa en el aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, este martes.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa (a la izquierda), recibe al Papa en el aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, este martes.
Miembros del Gobierno Nacional y Autonómico y de la Iglesia durante la despedida al Papa antes de partir rumbo a Barcelona desde el aeropuerto internacional Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (a la derecha), se despide del papa León XIV junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles (a la izquerda), en el aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez donde cogerá un avión rumbo a Barcelona para continuar su visita oficial a España.
Pablo López actúa durante el encuentro del papa León XIV con los voluntarios que han colaborado en los actos del pontífice en la capital, este martes, en IFEMA.
El papa León XIV ha aterrizado ya en Barcelona para la segunda etapa de su viaje por España. En la ciudad catalana está previsto que Prevost sea recibido por el ministro de Hacienda, Arcadi España, y que pronuncie una homilía en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia. Ya a las 20.00 horas, tendrá lugar la segunda Vigilia de oración de este viaje, tras la celebrada con los jóvenes el pasado 6 de junio en la Plaza de Lima. En esta ocasión, se desarrollará en el Estadio Olímpico Lluís Companys, donde realizará un discurso. Esta mañana, todavía en Madrid, el Papa ha celebrado un acto en Ifema con los miles de voluntarios que han participado en la organización de su visita a la capital y ha agradecido su trabajo frente a “la lógica del interés y del lucro” en el mundo. “Este encuentro es el último de la etapa madrileña de mi viaje apostólico, y me alegra mucho que sea con vosotros, voluntarios y voluntarias de Madrid”, ha agradecido el Pontífice.
Ángel Valdés se ha levantado esta mañana con una determinación absoluta: acercarse lo más posible al Papa. Por delante se le presentan varias complicaciones. Vive en una ciudad a las afueras de Madrid y no tiene coche ni carné de conducir. Eso lo primero. Tampoco facilita las cosas que su esposa no lo quiera acompañar. A lo que hay que sumar que ni ve ni escucha. Resulta que Ángel nació sordociego hace ahora 60 años. En las siguientes horas, la misión de ir en busca del nuevo Papa enfrentará todo tipo de dificultades, pero logrará sortear todos los obstáculos que se interpongan en su camino. Pareciera que hay algo invisible que lo protege como a Dominó, una superheroína de Marvel cuyo superpoder era contar con la suerte de su lado.
El llamamiento explícito a que las fuerzas políticas representadas en el Parlamento dialoguen de forma civilizada en el fondo y en las formas en un momento de especial polarización es probablemente la propuesta concreta más preciada del discurso pronunciado este lunes por el papa León XIV ante las Cortes españolas. Es la primera vez en que un papa habla ante la sede de la soberanía popular y el carácter de acontecimiento histórico con el que ha sido tratado está justificado.
Recién llegada a Madrid, entablé amistad con una muchacha que, al enterarse de que yo me había confirmado con 18 años (lo más cercano que conoce la Iglesia al consentimiento), rogó que le explicase el asunto de la Santísima Trinidad. Si en edad de votar yo me había reafirmado en mis creencias, debía de ser que controlaba el asunto. “No entiendo lo de Padre, Hijo y Espíritu Santo. ¿Quién es el Padre? ¿San José?”, dijo. Me dio un ataque de risa. Mira que confundir al creador del mundo según la Biblia con el marido de la Virgen María, ese hombre que no contribuyó ni con una gotita de semen al ADN de Jesús y sin embargo siguió siendo su P. P. “¿Eso qué es? ¿Partido Popular?”. Seguía yo descojonada, como si el concepto padre putativo tuviese lógica y todo el delirio que acababa de enunciar fuese recta razón, hasta que reparé en la mirada de la muchacha. Había cierta pena, también un respeto compasivo. No intentó rebatirme: en su colegio laico le habían enseñado a respetar todos los credos. En el mío, católico y regre, un cura viejales me había montado un pollo cuando en un concurso de debate me posicioné a favor del aborto. Casi logró hacerme pasar vergüenza, aunque los adolescentes son muy vanidosos y la atención que recibí me pareció dulce. Tuvieron que pasar bastantes años para que comprendiese los motivos del sacerdote: me había atrevido a insinuar que mi cuerpo me pertenece. Y encima lo había dicho con un lenguaje llano y práctico, en el que llamaba al pan, pan (no cuerpo de Cristo) y al vino, vino (no sangre de la alianza nueva y eterna). Llevan siglos usando conceptos teológicos como canicas de trile para convencer a los hombres de buena voluntad de que la última palabra la deben tener siempre ellos, y que su moral debe regir todo. Por eso les interesa tanto poner la zarpa sobre el cerebro de la IA, no sea que nos dé permiso para abortar. Tuve que acabar admitiendo frente a aquella amiga que yo tampoco tengo ni idea de quién es el padre.
No deja de ser una paradoja que las visitas papales a España sean el momento de mayor visibilidad de los ateos y los movimientos por la laicidad. Colectivos como Europa Laica, la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) o Ateus de Catalunya presentaron manifiestos en vísperas a la llegada de León XIV y convocaron actos de protesta contra la visita, el gasto público que supone y lo que consideran “privilegios de la Iglesia católica”. Critican la intervención del Pontífice en el Congreso o la cesión gratuita, por parte del Ayuntamiento de Barcelona, del estadio Olímpico para celebrar una vigilia.
EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datos actualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es. Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es.
Día histórico en el Congreso. La visita de León XIV al Parlamento ha sido la primera de un pontífice en la historia de España. Las miradas (y los oídos) estaban puestas en las palabras que pronunciaría ante los diputados. Ningún tema ha sido nuevo, pues desde el comienzo de su viaje mostró sin rodeos su pensamiento: la urgencia de una “acogida respetuosa” de los inmigrantes, posicionarse a favor “de toda vida humana” y contrario al aborto y la eutanasia. También ha criticado la crispación política, ha advertido sobre cuestiones como la inteligencia artificial y ha valorado otras como la cultura académica y artística de España. Estas son una decena de las claves más importantes del discurso del Papa en el Congreso.
En esta introducción, donde agradece la invitación de acudir al Congreso, León XIV destaca que acude como líder religioso y no como jefe de Estado, cargo que también desempeña, como monarca absoluto de la Ciudad del Vaticano, Estado reconocido por la mayoría de los países del mundo.
Esta frase puede pasar desapercibida, pero es un reconocimiento directo a la separación entre Iglesia y Estado. También los derechos adquiridos por la Iglesia en los acuerdos entre España y la Santa Sede de 1979.
En este pequeño párrafo, León XIV hace referencia a la Escuela de Salamanca y a teólogos como Francisco de Vitoria, del siglo XV-XVI. Este último, en su obra De Indis señaló los excesos de la conquista de América y cuestionó la legitimidad de la conquista, defendiendo que los indígenas eran dueños de sus tierras. Estos textos fueron el origen moderno del derecho de gentes, que luego evolucionaría hasta el Derecho Internacional. El pontífice valora el trabajo de dominicos y jesuitas que, en esa época, contribuyó a "formar una conciencia jurídica y moral capaz de recordar que autoridad lleva siempre consigo una responsabilidad". En palabras de León XIV, esta ha sido "una de las grandes herencias de España".
La segunda frase subrayada es relevante porque indica que, a pesar de estos textos, la sociedad y los gobiernos no "estuvieron a la altura", una clara alusión crítica a la conquista española, y un recordatorio de que el deber de los legisladores es conseguir "que lo posible sea justo, que lo legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede legítimamente vulnerar".
El pontífice vuelve a alertar de los peligros de la inteligencia artificial y cita su última encíclica, un documento con una evidente carga política y donde señala cuál es el nuevo adversario que señala la Iglesia: el tecnofascismo en ciernes teorizado por las teorías poshumanas y transhumanas de Silicon Valley y de buena parte de los ideólogos que rodean al presidente de EE UU, Donald Trump. "Quien controla la IA impondrá su visión moral", aparece en el texto. Magnifica humanitas alerta de los peligros de las nuevas tecnologías y del control de una élite que “corre el riesgo de conducirnos hacia nuevas atrocidades”. También rechaza la idea de “guerra justa” y pide perdón por la esclavitud.
El pontífice defiende en estas palabras la postura tajante de la Iglesia contra el derecho al aborto y la eutanasia, cristalizados en leyes por los gobiernos españoles de izquierdas. Estas normas siempre han sido duramente criticadas por la la Conferencia Episcopal Española.
El líder de la Iglesia católica defiende la educación religiosa en España, una cuestión que ha enfrentado durante los últimos años a los obispos españoles y el Gobierno de Pedro Sánchez. La CEE siempre ha denunciado “los obstáculos y trabas que se quieren imponer” a las escuelas concertadas a través de la legislación que busca quitar valor académico a la asignatura de Religión.
El Papa vuelve a posicionarse al lado de los inmigrantes vulnerables que se juegan la vida para buscar una vida mejor en otro país. Esta posición choca frontalmente con Vox, pero también con el Partido Popular. Entre las políticas que estos dos partidos quieren impulsar es la “prioridad nacional” para posicionar a los españoles por encima de de los migrantes. El prelado de Canarias, José Mazuelos Pérez, respondió dijo sobre hace unos meses esto: “A algunos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes”.
Esta es una nueva referencia del Papa a su postura contraria a las políticas de rearme. No es la primera vez que arremete contra ellas, en alusión incluso a Unión Europea. A finales del año pasado incluso publicó un documento en el que criticaba estas medidas en lugar de promover la memoria de las tragedias del pasado. También arremetió duramente contra los Estados y políticos que difunden la "percepción de amenazas" y al uso abusivo del derecho a la legítima defensa. El Papa ya valoró en su discurso ante el Rey el posicionamiento en España a favor de la Paz y el respeto al Derecho Internacional. No obstante, en el Congreso hay partidos como Vox que defienden la posición contraria, más cercana a la del presidente de EE UU, Donald Trump. Líder al que León XIV, estadounidense, siempre ha plantado cara.
El Papa arremete con esta frase a la actitud que durante años ha inundado el Congreso: las descalificaciones personales, la crispación y las acusaciones a través de bulos por redes sociales.
En estas líneas, el Papa hace una defensa de la libertad religiosa de los ciudadanos. En sus líneas no solo alude a la los católicos, sino al resto de confesiones. Es una cuestión relevante, pues en los últimos años, partidos como Vox ha intentado frenar en algunos municipios (como el caso de la localidad murciana de Jumilla) que los vecinos musulmanes celebrasen sus festividades en espacios públicos. Los obispos españoles salieron en defensa de estas personas y recordaron que esas medidas legislativas chocaban con la Constitución.
El Papa ha pronunciado este lunes en el Congreso, en sesión conjunta con el Senado, un histórico discurso en el que ha subrayado el valor moral de las decisiones políticas, que debe estar por encima “de consensos sociales mudables” o el “vaivén de las mayorías de cada momento”, y en el que ha reprochado “la descalificación permanente del adversario”, precisamente en un lugar donde se ha convertido en la práctica cotidiana. “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen, por eso, una especial obligación de custodiar la palabra para ‘desarmar el lenguaje’. La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”, ha advertido en una llamada a rebajar la agresividad verbal y la polarización. Ha sido un discurso de media hora que ha recibido al final con siete minutos de aplausos, una de las ovaciones más largas que se recuerdan en el hemiciclo, y en tres ocasiones se han oído gritos de “¡Viva el Papa!“.
El papa León XIV, acompañado por la presidente del Congreso Francina Armengol y el presidente del Senado, Pedro Rollán, caminan por los pasillos hacia el hemiciclo este lunes.
El presidente del Senado, Pedro Rollán; el papa León XIV, y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en el patio de Floridablanca del Congreso de los Diputados, este lunes.
El papa León XIV saluda a su llegada al Congreso, en presencia de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del presidente del Senado, Pedro Rollán.
El presidente de Vox, Santiago Abascal; el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, esperan la llegada del Papa.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, esperan la llegada del papa León XIV en el Congreso de los Diputados.
La diputada socialista Montserrat Mínguez (segunda por la izquierda) se hace una foto de recuerdo con sus compañeros en la bancada del Congreso, en los momentos previos a la llegada del papa León XIV.
La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a su llegada al Congreso de los diputados donde el papa León XIV pronuncia este lunes su discurso ante las Cortes.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, y el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, charlan en la tribuna de invitados del Congreso.
Un agente de policía monta guardia en la Nunciatura Apostólica, donde se aloja el Papa durante su viaje en Madrid, antes de su encuentro con el presidente del Gobierno de España.
El papa León XIV ha ofrecido en la Conferencia Episcopal un discurso en el que se ha referido a los abusos en la Iglesia como una “plaga” y ha pedido a los obispos que “cada persona herida” pueda encontrar “escucha sincera, acogida, protección y cambios reales de sanación”. Previamente, el Pontífice había ofrecido un histórico discurso en el Congreso, el primero de un papa en la Cámara baja española. Allí se ha referido a los inmigrantes reclamando una “acogida respetuosa y posibilidades reales de integración” para ellos, en un mensaje muy contrario al que propaga Vox con el apoyo en muchos casos del PP. Además, León XIV ha lanzado un mensaje en favor “de toda vida humana” y contrario al aborto y la eutanasia. Y también ha criticado la crispación política: “La pluralidad no debería degenerar en descalificación permanente del adversario”. A primera hora de la jornada, el Papa se reunió con Pedro Sánchez en la Nunciatura, donde conversaron durante 20 minutos sobre el desarrollo de la visita del pontífice a España.
EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datos actualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es
León XIV llega a España con un mensaje de tres palabras tomado del Evangelio de San Juan del Nuevo Testamento. Alzad la mirada es, según el periodista Juan G. Bedoya, experto en información religiosa de EL PAÍS, una declaración de que los tiempos turbulentos han pasado: la crisis de la pederastia, el escándalo de las inmatriculaciones, los conflictos con el anterior pontífice. España es hoy uno de los países más secularizados del continente, con una caída histórica de vocaciones, cierres de seminarios y monasterios, y una práctica religiosa en declive. La visita es, en palabras del propio Bedoya, “un respiro” para la Iglesia.
“¿Por qué tiene voz un senegalés en España? ¿Por qué tiene que salir con su victimismo nauseabundo? ¿No hay españoles con problemas qué contar?”. @Diewalkure83 formaba parte de los usuarios de X que el sábado expresaban su indignación porque Khadry, un joven senegalés llegado a España en plena pandemia, hubiera sido uno de los inmigrantes elegidos para contar su historia al papa León XIV durante la visita al centro CEDIA de Cáritas Madrid. El comentario fue compartido por 89 usuarios y recibió la aprobación de otros 500. “Que se lo lleve al Vaticano, allí va a destacar ante tanto blanco”, opinaba @Mela42betico. “El Papa rojo es un hipócrita de mierda, que cambie las leyes del Vaticano e introduzca a esos inmigrantes que tanto dice amar porque son personas”, comentaba @Vault_GirlES. Más de 200 “me gusta” ha recibido el vídeo de @franxuh, muy irritado porque tres cayucos llegados desde África serán colocados cerca del altar donde el León XIV celebrará el próximo viernes la misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. El Pontífice, lanza el tuitero, es un “putrefacto que viene a blanquear la inmigración masiva”.