Alberto Núñez Feijóo hizo una cosa rara en la sesión de control al Gobierno de este miércoles. En lugar de reservarse, como siempre, un turno de réplica dividiendo en dos intervenciones los dos minutos y medio de que dispone para preguntar al presidente, el líder de la oposición los agotó de una tacada. Como si ya no quedase nada que debatir con Pedro Sánchez que no se haya debatido ya. Como si ya no hubiese escapatoria a ese bucle infinito en que está atrapada la discusión parlamentaria. Cada turno de palabra de la oposición es para pedir al Gobierno que se vaya. Cada réplica de su presidente es para asegurar que, pase lo que pase, llevará la legislatura hasta el final. Y resta todo un año por delante, si es que Sánchez logra cumplir su promesa.
“Ninguna confesión tendrá carácter estatal”, establece explícitamente la Constitución. La cuestión de qué supone el laicismo del Estado ha vuelto a resurgir con motivo del histórico discurso del Papa ante las dos Cámaras, reunidas de manera conjunta en el Congreso este lunes. El Papa habló de lo que quiso y fue coherente con la doctrina de la iglesia. Los diputados y senadores aplaudieron durante siete minutos. Pero el acto en sí trascendía inevitablemente lo político.
La sinopsis oficial de Prisonerfinaliza preguntando a la protagonista, una joven guardia de prisiones que debe trasladar a un peligroso criminal al tribunal para que testifique, ¿qué límites morales está dispuesta a cruzar? Y como la visión de la serie coincide con la visita de León XIV a España, y más concretamente al Congreso de los Diputados, se deduce que los de las bancadas de VOX y PP están muy dispuestos a cruzar cualquier límite moral, es decir, todos, pues pocas transgresiones superan a la contemplación de los diputados de esos partidos aplaudiendo fervorosamente a quien les acababa de leer la cartilla.
El Papa León XIV se ha reunido este martes por la tarde en el Palacio Episcopal con el president de la Generalitat, Salvador Illa, y su esposa. Marta Estruch, en una audiencia privada. El president, que ya había ido por la mañana a recibir al Papa al aeropuerto, le ha agradecido su visita y la “sensibilidad” que ha mostrado hacia Cataluña. El Govern ha puesto estos días el foco en ese concepto para responder a las reivindicaciones de algunos sectores sobre el uso del catalán durante la visita papal.
La última tendencia en el Congreso para señalar a alguien como corrupto es citarlo por sus iniciales. Hay que hacerlo de una manera específica, pronunciando bien las letras y también el punto que las separa. El presidente del Gobierno, por ejemplo, es P.S. (pepuntoesepunto), como se supone que aparece en la ya famosa agenda de Leire Díez y como se refirió a él de forma reiterada el popular José Vicente Marí durante la sesión de este martes de la Comisión de Seguridad Nacional.
El director de la de la oficina de asuntos económicos de La Moncloa, Manuel de la Rocha (izquierda), con el diputado socialista José Manuel Franco, este martes en el Congreso.
El Papa ha aterrizado este martes en Barcelona para emprender los dos días de visita a la ciudad, después de tres intensas jornadas en Madrid con un fuerte contenido político, además de espiritual. Se espera que en Cataluña rebaje ese mensaje, siendo el acto central la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, este miércoles, pero León XIV también tiene presente que el mismo problema que ha señalado en Madrid está presente en Cataluña: la fractura social en torno al debate político. Por eso es relevante cómo ha llamado en la catedral de Barcelona, en su primer discurso, a “construir armonía y comunión, más allá de toda polarización”.
León XIV (a la izquierda), junto al arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, a su llegada al aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa (a la izquierda), recibe al Papa en el aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, este martes.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa (a la izquierda), recibe al Papa en el aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, este martes.
Miembros del Gobierno Nacional y Autonómico y de la Iglesia durante la despedida al Papa antes de partir rumbo a Barcelona desde el aeropuerto internacional Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (a la derecha), se despide del papa León XIV junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles (a la izquerda), en el aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez donde cogerá un avión rumbo a Barcelona para continuar su visita oficial a España.
Pablo López actúa durante el encuentro del papa León XIV con los voluntarios que han colaborado en los actos del pontífice en la capital, este martes, en IFEMA.
El llamamiento explícito a que las fuerzas políticas representadas en el Parlamento dialoguen de forma civilizada en el fondo y en las formas en un momento de especial polarización es probablemente la propuesta concreta más preciada del discurso pronunciado este lunes por el papa León XIV ante las Cortes españolas. Es la primera vez en que un papa habla ante la sede de la soberanía popular y el carácter de acontecimiento histórico con el que ha sido tratado está justificado.
No deja de ser una paradoja que las visitas papales a España sean el momento de mayor visibilidad de los ateos y los movimientos por la laicidad. Colectivos como Europa Laica, la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) o Ateus de Catalunya presentaron manifiestos en vísperas a la llegada de León XIV y convocaron actos de protesta contra la visita, el gasto público que supone y lo que consideran “privilegios de la Iglesia católica”. Critican la intervención del Pontífice en el Congreso o la cesión gratuita, por parte del Ayuntamiento de Barcelona, del estadio Olímpico para celebrar una vigilia.
La secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, presentó el pasado viernes la renuncia a su escaño en el Congreso por la provincia de Sevilla y se ha acreditado este lunes como diputada en el Parlamento de Andalucía, desde donde se dispone a pilotar una “oposición seria y responsable” al Partido Popular, una vez que se produzca la investidura de Juan Manuel Moreno como presidente.
08/06/2026 La secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, atiende a los medios para analizar asuntos de actualidad en el Parlamento andaluz.
Sin necesidad de ninguna intervención celestial, Robert Francis Prevost, León XIV, 267º jefe de la Iglesia católica, obró un milagro este lunes en el Congreso de los Diputados. Todos los grupos políticos presentes en el hemiciclo -solo faltaban Podemos y BNG- acogieron con aplausos el primer discurso de un papa ante las Cortes españolas. Una rareza en esa casa donde se han impuesto el desplante y el lenguaje bélico. El entusiasmo se desató especialmente entre los diputados de la derecha. Mientras del otro lado del arco político iba decayendo la intensidad de las palmas, los parlamentarios de PP y Vox prolongaron hasta siete minutos la ovación a León XIV entre algunos gritos de “¡viva el Papa!” y “¡viva España!”.
Día histórico en el Congreso. La visita de León XIV al Parlamento ha sido la primera de un pontífice en la historia de España. Las miradas (y los oídos) estaban puestas en las palabras que pronunciaría ante los diputados. Ningún tema ha sido nuevo, pues desde el comienzo de su viaje mostró sin rodeos su pensamiento: la urgencia de una “acogida respetuosa” de los inmigrantes, posicionarse a favor “de toda vida humana” y contrario al aborto y la eutanasia. También ha criticado la crispación política, ha advertido sobre cuestiones como la inteligencia artificial y ha valorado otras como la cultura académica y artística de España. Estas son una decena de las claves más importantes del discurso del Papa en el Congreso.
En esta introducción, donde agradece la invitación de acudir al Congreso, León XIV destaca que acude como líder religioso y no como jefe de Estado, cargo que también desempeña, como monarca absoluto de la Ciudad del Vaticano, Estado reconocido por la mayoría de los países del mundo.
Esta frase puede pasar desapercibida, pero es un reconocimiento directo a la separación entre Iglesia y Estado. También los derechos adquiridos por la Iglesia en los acuerdos entre España y la Santa Sede de 1979.
En este pequeño párrafo, León XIV hace referencia a la Escuela de Salamanca y a teólogos como Francisco de Vitoria, del siglo XV-XVI. Este último, en su obra De Indis señaló los excesos de la conquista de América y cuestionó la legitimidad de la conquista, defendiendo que los indígenas eran dueños de sus tierras. Estos textos fueron el origen moderno del derecho de gentes, que luego evolucionaría hasta el Derecho Internacional. El pontífice valora el trabajo de dominicos y jesuitas que, en esa época, contribuyó a "formar una conciencia jurídica y moral capaz de recordar que autoridad lleva siempre consigo una responsabilidad". En palabras de León XIV, esta ha sido "una de las grandes herencias de España".
La segunda frase subrayada es relevante porque indica que, a pesar de estos textos, la sociedad y los gobiernos no "estuvieron a la altura", una clara alusión crítica a la conquista española, y un recordatorio de que el deber de los legisladores es conseguir "que lo posible sea justo, que lo legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede legítimamente vulnerar".
El pontífice vuelve a alertar de los peligros de la inteligencia artificial y cita su última encíclica, un documento con una evidente carga política y donde señala cuál es el nuevo adversario que señala la Iglesia: el tecnofascismo en ciernes teorizado por las teorías poshumanas y transhumanas de Silicon Valley y de buena parte de los ideólogos que rodean al presidente de EE UU, Donald Trump. "Quien controla la IA impondrá su visión moral", aparece en el texto. Magnifica humanitas alerta de los peligros de las nuevas tecnologías y del control de una élite que “corre el riesgo de conducirnos hacia nuevas atrocidades”. También rechaza la idea de “guerra justa” y pide perdón por la esclavitud.
El pontífice defiende en estas palabras la postura tajante de la Iglesia contra el derecho al aborto y la eutanasia, cristalizados en leyes por los gobiernos españoles de izquierdas. Estas normas siempre han sido duramente criticadas por la la Conferencia Episcopal Española.
El líder de la Iglesia católica defiende la educación religiosa en España, una cuestión que ha enfrentado durante los últimos años a los obispos españoles y el Gobierno de Pedro Sánchez. La CEE siempre ha denunciado “los obstáculos y trabas que se quieren imponer” a las escuelas concertadas a través de la legislación que busca quitar valor académico a la asignatura de Religión.
El Papa vuelve a posicionarse al lado de los inmigrantes vulnerables que se juegan la vida para buscar una vida mejor en otro país. Esta posición choca frontalmente con Vox, pero también con el Partido Popular. Entre las políticas que estos dos partidos quieren impulsar es la “prioridad nacional” para posicionar a los españoles por encima de de los migrantes. El prelado de Canarias, José Mazuelos Pérez, respondió dijo sobre hace unos meses esto: “A algunos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes”.
Esta es una nueva referencia del Papa a su postura contraria a las políticas de rearme. No es la primera vez que arremete contra ellas, en alusión incluso a Unión Europea. A finales del año pasado incluso publicó un documento en el que criticaba estas medidas en lugar de promover la memoria de las tragedias del pasado. También arremetió duramente contra los Estados y políticos que difunden la "percepción de amenazas" y al uso abusivo del derecho a la legítima defensa. El Papa ya valoró en su discurso ante el Rey el posicionamiento en España a favor de la Paz y el respeto al Derecho Internacional. No obstante, en el Congreso hay partidos como Vox que defienden la posición contraria, más cercana a la del presidente de EE UU, Donald Trump. Líder al que León XIV, estadounidense, siempre ha plantado cara.
El Papa arremete con esta frase a la actitud que durante años ha inundado el Congreso: las descalificaciones personales, la crispación y las acusaciones a través de bulos por redes sociales.
En estas líneas, el Papa hace una defensa de la libertad religiosa de los ciudadanos. En sus líneas no solo alude a la los católicos, sino al resto de confesiones. Es una cuestión relevante, pues en los últimos años, partidos como Vox ha intentado frenar en algunos municipios (como el caso de la localidad murciana de Jumilla) que los vecinos musulmanes celebrasen sus festividades en espacios públicos. Los obispos españoles salieron en defensa de estas personas y recordaron que esas medidas legislativas chocaban con la Constitución.
Pope Leo XIV delivered a historic speech on Monday inside Spanish parliament in a joint session of both houses, where he stressed that the moral value of political decisions must prevail “over mutable social consensus” and lamented “the permanent denigration of the adversary.”
León XIV marca la diferencia respecto a Francisco sobre su posición ante el escándalo de la pederastia en la Iglesia española. Tras años de silencio por parte del papa argentino sobre cómo estaban gestionando los obispos españoles los casos de abusos, el pontífice estadounidense ha aludido este lunes durante su visita a la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE) a que el problema es una “plaga” y les ha pedido que “cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y cambios reales de sanación”. El tema, para el Papa, no está cerrado. Aunque el pontífice no ha pronunciado las palabras “abusos sexuales” o “víctimas”, su alusión ha sido clara. El Papa también ha señalado que esta tarea no solo es responsabilidad de la jerarquía, sino de toda “la comunidad eclesial”, que “está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”.
El papa León XIV ha pedido este lunes en el Congreso de los Diputados “una renovación moral” y ha invitado a los legisladores a tener “altura de miras”, porque “toda decisión de las autoridades públicas toca personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír”.
El papa León XIV gesticula al final de su discurso junto a Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados de España (izquierda), y Pedro Rollán, presidente del Senado (derecha), en el Parlamento español en Madrid, el lunes 8 de junio de 2026.
El Papa ha pronunciado este lunes en el Congreso, en sesión conjunta con el Senado, un histórico discurso en el que ha subrayado el valor moral de las decisiones políticas, que debe estar por encima “de consensos sociales mudables” o el “vaivén de las mayorías de cada momento”, y en el que ha reprochado “la descalificación permanente del adversario”, precisamente en un lugar donde se ha convertido en la práctica cotidiana. “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen, por eso, una especial obligación de custodiar la palabra para ‘desarmar el lenguaje’. La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”, ha advertido en una llamada a rebajar la agresividad verbal y la polarización. Ha sido un discurso de media hora que ha recibido al final con siete minutos de aplausos, una de las ovaciones más largas que se recuerdan en el hemiciclo, y en tres ocasiones se han oído gritos de “¡Viva el Papa!“.
El papa León XIV, acompañado por la presidente del Congreso Francina Armengol y el presidente del Senado, Pedro Rollán, caminan por los pasillos hacia el hemiciclo este lunes.
El presidente del Senado, Pedro Rollán; el papa León XIV, y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en el patio de Floridablanca del Congreso de los Diputados, este lunes.
El papa León XIV saluda a su llegada al Congreso, en presencia de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del presidente del Senado, Pedro Rollán.
El presidente de Vox, Santiago Abascal; el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, esperan la llegada del Papa.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, esperan la llegada del papa León XIV en el Congreso de los Diputados.
La diputada socialista Montserrat Mínguez (segunda por la izquierda) se hace una foto de recuerdo con sus compañeros en la bancada del Congreso, en los momentos previos a la llegada del papa León XIV.
La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a su llegada al Congreso de los diputados donde el papa León XIV pronuncia este lunes su discurso ante las Cortes.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, y el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, charlan en la tribuna de invitados del Congreso.
Un agente de policía monta guardia en la Nunciatura Apostólica, donde se aloja el Papa durante su viaje en Madrid, antes de su encuentro con el presidente del Gobierno de España.
El tercer día de León XIV en Madrid, este lunes, también va a ser muy intenso y es uno de los que más expectación ha despertado. La cita del día es una de las centrales del viaje, el histórico discurso que pronunciará pasadas las diez y media de la mañana en el Congreso de los Diputados, en sesión conjunta con el Senado. Ya había suspense, pero se ha disparado tras la contundente intervención que hizo el sábado, nada más llegar, con una potente batería de frases contra el populismo y la línea política de la ultraderecha. Además de elogios poco disimulados al Gobierno por su postura internacional en defensa de la paz y del multilateralismo. También llamó al diálogo y a la reconciliación, una idea clave que es probable que el Papa repita en el Parlamento, y que del mismo modo le llevará a lanzar mensajes para todos, que agraden o fastidien en unos momentos a unos u otros.