En la vía 15 de la estación de Atocha, con estola, alzacuellos y la cruz colgada al pecho, César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se detiene ante la cabecera del tren. Extiende las manos, reza una oración, se santigua y esparce agua bendita. “Que este medio de transporte sirva al bien común”. Está a punto de comenzar uno de los viajes más singulares en el marco de uno de los grandes acontecimientos del año: la visita del Papa León XIV a España.
En contraste con un sinfín de datos que ilustran la pérdida de peso de la Iglesia católica, hay una estadística que año tras año da a los obispos españoles un motivo para la alegría. ¿Cuál? La que muestra el dinero que sale del Estado rumbo a las diócesis. En 2025, la institución católica tenía previsto ingresar casi 430 millones de euros de lo recaudado por Hacienda del IRPF en la campaña del año anterior, su cuarto récord seguido, según las memorias de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Es uno de los números que evidencian que León XIV se ha encontrado durante su visita una Iglesia que está lejos de cumplir el propósito de autofinanciación recogido en el acuerdo económico entre España y el Vaticano de 1979.
La agenda de la visita papal es ajustada pero el primer día de León XIV en la capital catalana ha dado para encuentros privados de diversa índole. En la lista figuran el que sostuvo con el president de la Generalitat, Salvador Illa, y su esposa, Marta Estruch, o el presidente de la Fundación La Caixa, Isidre Fainé. En el claustro de la Catedral de Barcelona, donde tuvo lugar el rezo de la Hora Media, tuvo breves conversaciones informales con el líder del Parlament, Josep Rull y con el presidente del Banc Sabadell, Josep Oliu. El Papa también tuvo tiempo para bendecir las ambulancias de la religiosa Sor Lucía Caram que irán en viaje humanitario a Ucrania.
Un grito de entusismo ha resonado por la Catedral de Barcelona sobre las 12.30 desconcertando a los fieles, autoridades, periodistas y trabajadores que esperaban en el templo la llegada del Papa, prevista a las 13.00 horas. Junto a la entrada principal, un grupo de voluntarios, vestidos de azul eléctrico, se apiñaban alrededor del móvil de uno de ellos ellos. “Es que el Papa ya ha llegado a Cataluña”, ha aclarado un joven, señalando la imagen que despedía la pantalla en la que se veía a León XIV en el aeropuerto junto al president Salvador Illa. El grito atronador se ha repetido después, cuando el Papa, acabada ya la homilía, ha agradecido a los fieles, unos 6.000 según la Guardia Urbana, desde la entrada del templo, su paciencia con un sonoro “Bon dia i bona hora, germans i germanes [’Buenos días, hermanos y hermanas’]”.
El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y uno de los anfitriones de la visita de León XIV a España, presentó una querella por amenazas contra un joven que le había reprochado su inacción ante un sacerdote que presuntamente abusó de él y que tiempo después fue detenido por pederasta. La acción penal impulsada por Omella contra una posible víctima de abusos ha sido rechazada por la justicia, según la documentación a la que ha accedido EL PAÍS. El juez de instrucción primero y la Audiencia de Barcelona después consideraron que las advertencias del joven, vía burofax, de que acudiría a los tribunales o pondría los hechos “en conocimiento de una instancia eclesiástica superior” no suponen un delito de amenazas, sino una acción “legítima”.
Pablo López actúa durante el encuentro del papa León XIV con los voluntarios que han colaborado en los actos del pontífice en la capital, este martes, en IFEMA.
Ángel Valdés se ha levantado esta mañana con una determinación absoluta: acercarse lo más posible al Papa. Por delante se le presentan varias complicaciones. Vive en una ciudad a las afueras de Madrid y no tiene coche ni carné de conducir. Eso lo primero. Tampoco facilita las cosas que su esposa no lo quiera acompañar. A lo que hay que sumar que ni ve ni escucha. Resulta que Ángel nació sordociego hace ahora 60 años. En las siguientes horas, la misión de ir en busca del nuevo Papa enfrentará todo tipo de dificultades, pero logrará sortear todos los obstáculos que se interpongan en su camino. Pareciera que hay algo invisible que lo protege como a Dominó, una superheroína de Marvel cuyo superpoder era contar con la suerte de su lado.
El papa León XIV aterrizará en Barcelona el martes 9 de junio al mediodía tras pasar 4 días en Madrid, y los entornos de los escenarios de su agenda se cerrarán completamente a la circulación. El día más problemático será el miércoles 10, cuando el pontífice realizará actos en el Raval y en la Sagrada Familia.
El Papa ha pronunciado este lunes en el Congreso, en sesión conjunta con el Senado, un histórico discurso en el que ha subrayado el valor moral de las decisiones políticas, que debe estar por encima “de consensos sociales mudables” o el “vaivén de las mayorías de cada momento”, y en el que ha reprochado “la descalificación permanente del adversario”, precisamente en un lugar donde se ha convertido en la práctica cotidiana. “Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen, por eso, una especial obligación de custodiar la palabra para ‘desarmar el lenguaje’. La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”, ha advertido en una llamada a rebajar la agresividad verbal y la polarización. Ha sido un discurso de media hora que ha recibido al final con siete minutos de aplausos, una de las ovaciones más largas que se recuerdan en el hemiciclo, y en tres ocasiones se han oído gritos de “¡Viva el Papa!“.
El papa León XIV, acompañado por la presidente del Congreso Francina Armengol y el presidente del Senado, Pedro Rollán, caminan por los pasillos hacia el hemiciclo este lunes.
El presidente del Senado, Pedro Rollán; el papa León XIV, y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en el patio de Floridablanca del Congreso de los Diputados, este lunes.
El papa León XIV saluda a su llegada al Congreso, en presencia de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del presidente del Senado, Pedro Rollán.
El presidente de Vox, Santiago Abascal; el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, esperan la llegada del Papa.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, esperan la llegada del papa León XIV en el Congreso de los Diputados.
La diputada socialista Montserrat Mínguez (segunda por la izquierda) se hace una foto de recuerdo con sus compañeros en la bancada del Congreso, en los momentos previos a la llegada del papa León XIV.
La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a su llegada al Congreso de los diputados donde el papa León XIV pronuncia este lunes su discurso ante las Cortes.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, y el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, charlan en la tribuna de invitados del Congreso.
Un agente de policía monta guardia en la Nunciatura Apostólica, donde se aloja el Papa durante su viaje en Madrid, antes de su encuentro con el presidente del Gobierno de España.
Los cantantes David Bustamante, Diana Navarro y Daniel Diges, durante el encuentro del Papa León XIV con la comunidad diocesana, en el Estadio Bernabéu.
El papa León XIV, acompañado por la presidente del Congreso Francina Armengol y el presidente del Senado, Pedro Rollán, caminan por los pasillos hacia el hemiciclo este lunes.
El presidente del Senado, Pedro Rollán; el papa León XIV, y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en el patio de Floridablanca del Congreso de los Diputados, este lunes.
El papa León XIV saluda a su llegada al Congreso, en presencia de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y del presidente del Senado, Pedro Rollán.
El presidente de Vox, Santiago Abascal; el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, esperan la llegada del Papa.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, esperan la llegada del papa León XIV en el Congreso de los Diputados.
La diputada socialista Montserrat Mínguez (segunda por la izquierda) se hace una foto de recuerdo con sus compañeros en la bancada del Congreso, en los momentos previos a la llegada del papa León XIV.
La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a su llegada al Congreso de los diputados donde el papa León XIV pronuncia este lunes su discurso ante las Cortes.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, y el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, charlan en la tribuna de invitados del Congreso.
Un agente de policía monta guardia en la Nunciatura Apostólica, donde se aloja el Papa durante su viaje en Madrid, antes de su encuentro con el presidente del Gobierno de España.
León XIV llega a España con un mensaje de tres palabras tomado del Evangelio de San Juan del Nuevo Testamento. Alzad la mirada es, según el periodista Juan G. Bedoya, experto en información religiosa de EL PAÍS, una declaración de que los tiempos turbulentos han pasado: la crisis de la pederastia, el escándalo de las inmatriculaciones, los conflictos con el anterior pontífice. España es hoy uno de los países más secularizados del continente, con una caída histórica de vocaciones, cierres de seminarios y monasterios, y una práctica religiosa en declive. La visita es, en palabras del propio Bedoya, “un respiro” para la Iglesia.
Ante más de un millón de personas, León XIV recordó este domingo en Madrid que ser cristiano es incompatible con discriminar al otro. Ena primera visita de un Papa a España en 15años, Robert Prevost mostró que con él no van las políticas antiinmigración.
El mal no prevalecerá. Esta fue una de las afirmaciones más rotundas de León XIV en su primer discurso desde el balcón de San Pedro, inmediatamente después de haber sido elegido Papa. La intuición, por más que sea clásica, cobra aún más fuerza al pronunciarse en nuestro tiempo. En primer lugar, porque lejos de cualquier consideración ingenua, acoge la dolorosa e irrefutable verdad de que el mal existe. A veces incluso impera. Pero, sobre todo, porque activa la única pasión con la que el ser humano es capaz de confrontar el dolor presente: la esperanza.
“¿Por qué tiene voz un senegalés en España? ¿Por qué tiene que salir con su victimismo nauseabundo? ¿No hay españoles con problemas qué contar?”. @Diewalkure83 formaba parte de los usuarios de X que el sábado expresaban su indignación porque Khadry, un joven senegalés llegado a España en plena pandemia, hubiera sido uno de los inmigrantes elegidos para contar su historia al papa León XIV durante la visita al centro CEDIA de Cáritas Madrid. El comentario fue compartido por 89 usuarios y recibió la aprobación de otros 500. “Que se lo lleve al Vaticano, allí va a destacar ante tanto blanco”, opinaba @Mela42betico. “El Papa rojo es un hipócrita de mierda, que cambie las leyes del Vaticano e introduzca a esos inmigrantes que tanto dice amar porque son personas”, comentaba @Vault_GirlES. Más de 200 “me gusta” ha recibido el vídeo de @franxuh, muy irritado porque tres cayucos llegados desde África serán colocados cerca del altar donde el León XIV celebrará el próximo viernes la misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. El Pontífice, lanza el tuitero, es un “putrefacto que viene a blanquear la inmigración masiva”.
El tercer día de León XIV en Madrid, este lunes, también va a ser muy intenso y es uno de los que más expectación ha despertado. La cita del día es una de las centrales del viaje, el histórico discurso que pronunciará pasadas las diez y media de la mañana en el Congreso de los Diputados, en sesión conjunta con el Senado. Ya había suspense, pero se ha disparado tras la contundente intervención que hizo el sábado, nada más llegar, con una potente batería de frases contra el populismo y la línea política de la ultraderecha. Además de elogios poco disimulados al Gobierno por su postura internacional en defensa de la paz y del multilateralismo. También llamó al diálogo y a la reconciliación, una idea clave que es probable que el Papa repita en el Parlamento, y que del mismo modo le llevará a lanzar mensajes para todos, que agraden o fastidien en unos momentos a unos u otros.
Habemus papam en Madrid. Desde primera hora de la mañana de este sábado, mientras algunas calles se mostraban más tranquilas de lo normal, ciertas zonas de la ciudad bullían. Los fieles se acumulaban en los principales puntos del recorrido de León XIV en su primera jornada en la ciudad: desde el Palacio Real hasta el centro de Cáritas de Carabanchel donde el Papa se ha reunido con varios de los usuarios. Pero el gran evento del sábado ha sido la vigilia de oración celebrada en la plaza de Lima, cerca del estadio Santiago Bernabéu, cuyos alrededores comenzaron a llenarse de peregrinos desde las cuatro de la tarde, cuatro horas y media antes de que el sumo pontífice se subiera al escenario desde el que se dirigió a 500.000 peregrinos, según cifras de la Delegación del Gobierno.