Salvador Illa reivindica que los socialistas se han ganado "el sello de la credibilidad" y avisa: "Ni nos doblegan ni nos callan"



Una semana después de que los peruanos acudieran a las urnas para elegir a su noveno presidente en una década, las calles parecen estar a punto de entrar en un estado de ebullición. Keiko Fujimori, la hija del autócrata que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, ha conseguido remontar en la curva final del escrutinio y estira su ventaja voto a voto sobre Roberto Sánchez. Al cierre de este viernes, con el 98,32% de las actas escrutadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la derechista superaba al izquierdista por 4.310 votos. Un margen mínimo, visto desde cualquier parte del mundo, pero no en Perú, donde las dos últimas elecciones se resolvieron por milésimas.

© Leslie Moreno (REUTERS)
El capitalismo tal y como se conoce en Europa, el que combina economía de mercado y protección social, tenía la impronta de las dos corrientes políticas que dominaron la política de la posguerra: la democracia cristiana y la socialdemocracia. La primera estaba impregnada de la doctrina social de la Iglesia, formulada por primera vez por otro papa León, el XIII, en 1891, y actualizada por Juan XXIII en 1961. Incluso la derecha más autoritaria (y genocida) del siglo pasado, la de los fascismos de los años treinta, se adornaba con un cierto barniz social. Tras la guerra, quedó la democracia cristiana como la fuerza conservadora dominante en Europa occidental, y se definió la economía social de mercado, algo cercano a lo que luego se llamó capitalismo renano, contrapuesto al anglosajón. Eso empezó a quebrarse en las últimas décadas del siglo XX con la ola neoliberal, que surgió de EE UU (Reagan) y el Reino Unido (Thatcher) y que permeó a toda la derecha y hasta a parte de la izquierda. Se volvió a predicar el Estado mínimo, el individualismo antes que la solidaridad, los impuestos bajos antes que los servicios públicos. Pero incluso un neocon como George W. Bush defendía en el cambio de milenio un “conservadurismo compasivo”, al menos como eslogan (los hechos fueron otra cosa). Los tiempos han cambiado tanto que el papa León XIV, que ha visitado España esta semana, es visto por algunos como un temible revolucionario, cuando no un traidor, por defender valores tan propios del cristianismo como la solidaridad con el prójimo. Y también es prójimo el extranjero, venga de donde venga y como venga.

© Borja Suarez (REUTERS)
La gran mayoría de los 22 ministros de Pedro Sánchez son ateos. El propio presidente lo es. Es lo habitual en los gobiernos progresistas europeos. En el PSOE hay católicos reconocidos, como Salvador Illa, y también los hay en el espacio político a la izquierda de los socialistas, donde los católicos de base siempre han tenido una presencia importante. Pero la mayoría de los dirigentes, como los ministros, son no creyentes. Sin embargo, hasta 14 ministros, una cifra absolutamente inédita, participaron el miércoles en una misa en la que el Papa bendijo la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia.

©

O candidato à presidência do Peru, Roberto Sánchez, pediu nesta sexta-feira (12) uma revisão completa do processo eleitoral das eleições peruanas e convidou o partido da adversária, Keiko Fujimori, a acompanhar a recontagem de votos.
Sánchez alegou ter observado irregularidades na apuração dos votos nacionais e internacionais.
O candidato acrescentou dizendo que a medida conjunta permitirá garantir estabilidade e segurança ao país.
As afirmações de Sánchez acontecem em meio à apuração dos votos, com o Júri Eleitoral Peruano realizando a revisão das cédulas contestadas.
Com 98,304% das urnas apuradas às 20h45 (horário de Brasília), a candidata de direita tinha 50,010% dos votos, enquanto Sánchez aparecia com 49,990%, segundo o ONPE (Escritório Nacional de Processos Eleitorais) do Peru. A diferença era de cerca de 3.616 votos.
Os votos estão sendo contados desde o domingo (7), quando o segundo turno foi disputado, mas o resultado final ainda pode levar semanas para ser anunciado.
Como mostrado pela CNN, dois dos principais pontos que dificultam a apuração dos votos no país são: a maneira como a eleição é realizada e a geografia local, com terreno montanhoso e selvas.
O país utiliza o voto impresso, o que exige que as cédulas sejam enviadas para centros específicos para que sejam contadas. Muitas vezes é necessário utilizar barco para alcançar locais em áreas de selva ou então fazer viagens com burros para regiões sem estradas e trilhas.


