While New York Celebrates the Knicks’ Finals Appearance, Some Residents Shrug

© DeSean McClinton-Holland for The New York Times

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Con motivo de la celebración hoy del Día Internacional de los Tumores Cerebrales, ASTUCE Spain, la Asociación de Pacientes de Tumores Cerebrales y del Sistema Nervioso Central, hizo un llamamiento urgente a las autoridades sanitarias para mejorar el acceso a segundas opiniones médicas en el ámbito de los tumores cerebrales, denunciando importantes desigualdades y carencias en el sistema sanitario actual.
Según la asociación, las actuales vías de derivación no garantizan que todos los pacientes sean evaluados en centros con la experiencia y los recursos necesarios para abordar patologías altamente complejas, lo que puede afectar directamente a su pronóstico y calidad de vida. “Es fundamental evitar que los pacientes sean derivados para una segunda opinión a centros que no disponen de recursos básicos como profesionales con formación específica, acceso a ensayos clínicos o un volumen suficiente de casos” , declaró José Luis Mantas, presidente de ASTUCE Spain, Además, un punto muy importante a tener en cuenta en las segundas opiniones es garantizar que los pacientes puedan ser evaluados en hospitales con ensayos clínicos activos, incluso cuando ello implique su derivación a otra comunidad autónoma.
Por su parte, Manuel Meléndez, coordinador del Comité Científico de ASTUCE Spain, explicó que “actualmente, la ley reconoce el derecho a solicitar una segunda opinión médica, pero no garantiza la libre elección de centro. El paciente debe tramitar esta solicitud a través de su hospital de referencia y, aunque puede proponer el centro donde desea ser evaluado —especialmente si se encuentra fuera de su comunidad autónoma—, la decisión final recae en el sistema sanitario, que puede asignar un hospital distinto.”
“También es necesario ampliar el derecho a la elección de centro más allá de los casos de discrepancia diagnóstica o terapéutica, garantizando el acceso a hospitales especializados cuando la complejidad clínica así lo requiera, como en tumores de baja incidencia, en adolescentes y adultos jóvenes, o cuando se precisan pruebas diagnósticas altamente específicas”, aseguró Meléndez.
Desde ASTUCE Spain también ponen el foco en los tiempos de respuesta y reclama agilizar los procesos de derivación, estableciendo como objetivo que la consulta en el centro de referencia se produzca en un plazo máximo de dos semanas desde la solicitud inicial, especialmente en enfermedades de rápida progresión. “En la actualidad, el tiempo de espera para una segunda opinión es de aproximadamente cuatro semanas, pero cuando la solicitud es a otra comunidad autónoma, esto se dilata. Estos tiempos hacen que todo se complique e incluso se pueda perder la oportunidad de un ensayo. Estamos hablando de enfermedades donde el tiempo y el acceso a la consulta marcan la diferencia.” explica Mantas.
En materia de derechos de los pacientes, desde la asociación piden “más atención durante las consultas médicas, una reclamación que nos llega prácticamente a diario, no solo de pacientes, sino también de médicos, que no disponen del tiempo que les gustaría para atender a pacientes y familiares”.
Además, ASTUCE Spain plantea la necesidad de mejorar los circuitos de derivación entre hospitales, impulsando sistemas que permitan a los centros sin ensayos clínicos identificar alternativas disponibles y facilitar activamente la derivación de pacientes a hospitales de referencia. “No es razonable que un paciente sea derivado a un centro sin los recursos necesarios o que no pueda acceder a un hospital con ensayos clínicos por motivos administrativos o territoriales. Necesitamos un sistema que ponga realmente al paciente en el centro y garantice igualdad de oportunidades, independientemente de dónde viva”, señaló José Luis Mantas, presidente de ASTUCE Spain.
Por último, Mantas subraya la importancia de reforzar los centros de referencia con recursos humanos y materiales adecuados, con el objetivo de que puedan dar respuesta al creciente número de casos complejos y ofrecer una atención de máxima calidad.
Según los datos oficiales facilitados por la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año se diagnostican más de 5.000 nuevos casos de tumores cerebrales en España. Desde ASTUCE Spain recuerdan que, a pesar de los avances científicos, el acceso a ensayos clínicos sigue siendo limitado para muchas personas con tumores cerebrales, lo que frena el desarrollo de tratamientos más eficaces y personalizados. Por ello, la asociación hace un llamamiento a la colaboración entre entidades científicas, hospitales, industria e instituciones para que ningún paciente quede al margen de los avances actuales y futuros.
Estas y otras reivindicaciones se expondrán con motivo del II Workshop ‘Más allá del diagnóstico’ que organiza ASTUCE Spain el jueves 11 de junio en Madrid. Bajo el título 'Una fotografía social de los tumores cerebrales', se darán a conocer los resultados de la encuesta de Ipsos y ASTUCE Spain 'Percepción Social de los Tumores Cerebrales', que ofrecerá una radiografía inédita sobre el desconocimiento de esta patología, combinando la visión de la sociedad, pacientes y familias.
El evento servirá de punto de encuentro de médicos, pacientes, familiares e industria que abordarán de forma rigurosa y humana la realidad de esta enfermedad desde múltiples ángulos: social, clínico, emocional, y funcional. Asimismo, durante la jornada se conocerán datos inéditos sobre qué saben los españoles de este cáncer, cuánto lo temen y por qué.
Durante el workshop, que tendrá lugar en Tinhouse (C/ Eloy Gonzalo, 10 - Havas Village) desde las 10.30 horas, se generarán espacios de debate para hablar sobre las conclusiones obtenidas a partir de las encuestas realizadas a población general, pacientes y familiares; así como sobre las últimas novedades investigación en relación con el oligodendroglioma, un tumor primario del sistema nervioso central que se origina en el cerebro o la médula espinal y que se presenta entre los 35 y 44 años, mayoritariamente

LaLiga y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) celebran este martes y miércoles unas jornadas de formación sobre los delitos de odio en el deporte que tendrán lugar en la sede patronal del fútbol español. El encuentro reúne a miembros de la judicatura, representantes institucionales y responsables del ámbito deportivo, que analizarán la respuesta jurídica frente a estas conductas.
El encuentro arrancará con la conferencia inaugural del magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Vicente Magro, que repasará cómo ha abordado el alto tribunal el delito de odio hasta el momento. Antes, la apertura institucional correrá a cargo de la vocal del CGPJ y presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Esther Rojo Beltrán; y del presidente de LaLiga, Javier Tebas.
La primera jornada contará con una ponencia sobre la obtención de datos biométricos a la luz de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, a cargo de la magistrada Ángela López-Yuste Padial. En el primer día de encuentro también se realizarán dos mesas redondas, la primera abordará la respuesta deportiva frente a las conductas de odio, con la participación del director legal de la RFEF, Jordi Aparisi; un miembro de su Comité de Disciplina, Francisco Rubio; y el presidente del Deportivo Alavés, Alfonso Fernández de Trocóniz.
Por su parte, la segunda mesa se centrará en la respuesta administrativa y penal en el mundo del deporte y contará con el presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, José María Segura Grau; la directora legal de LaLiga, María José López; y Daniel Sánchez, de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.
La primera jornada se completará con una ponencia sobre actuaciones preventivas y una visita al estadio Riyadh Air Metropolitano, donde los asistentes conocerán el funcionamiento de la sala de control operativa durante los partidos.
El 10 de junio el foco se desplazará al tránsito de la vía administrativa a la penal. El magistrado Diego Fernando Acosta Fernández, instructor del caso abierto por los insultos racistas que sufrió el jugador Iñaki Williams en 2020, abrirá la sesión con una ponencia sobre esta cuestión, antes de que una mesa redonda examine el margen de mejora de la respuesta administrativa y penal, con la intervención del magistrado del Tribunal Supremo Eduardo de Porres Ortiz de Urbina y del responsable Procesal y Penal de LaLiga, Francisco Martínez.
El programa abordará también la denominada culpa 'in vigilando' de los clubes de fútbol y la responsabilidad directa del aficionado, en una ponencia del magistrado de la Audiencia Nacional Javier Eugenio López Candela. La última mesa redonda tratará los aspectos relativos a la investigación de las conductas de odio en los estadios, con representantes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, junto a responsables de seguridad de LaLiga.
Las jornadas concluirán con una conferencia de cierre titulada 'Fútbol en las Salesas. Jurisprudencia penal en materia deportiva', a cargo de Antonio del Moral García, magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.
El encuentro se enmarca en la creciente coordinación entre la judicatura, las fuerzas de seguridad y las instituciones deportivas frente a las conductas de odio en el fútbol y en el conjunto del deporte español. En esa línea, LaLiga impulsa LaLiga VS, un proyecto entre la patronal y los clubes para erradicar el odio dentro y fuera del fútbol, que cuenta con un canal para reportar incidentes racistas o violentos en los estadios y que, cuando procede, deriva los casos a la vía administrativa y penal.
No todos los sistemas responden igual ante la presión. Algunos se rompen cuando reciben un impacto. Otros logran resistirlo y volver a su estado anterior. Pero hay sistemas que, si son expuestos a la dosis adecuada de tensión, no solo resisten: mejoran. Esta diferencia permite distinguir tres conceptos: fragilidad, resiliencia y antifragilidad.
La fragilidad describe aquellos sistemas que se deterioran ante el estrés, la presión o la incertidumbre. Son estructuras que funcionan mientras el entorno es estable, pero que se quiebran cuando aparece una perturbación relevante. En el mundo corporativo, una organización frágil puede parecer sólida en tiempos de calma, pero revela sus debilidades cuando llega una crisis: falta de coordinación, ausencia de liderazgo, mensajes inconsistentes o incapacidad para tomar decisiones bajo presión.
La resiliencia es la capacidad de resistir un impacto y recuperar el estado anterior. Un sistema resiliente absorbe la tensión, se adapta durante un tiempo y vuelve a funcionar. En una empresa, la resiliencia permite superar una crisis sin quedar destruida. Es una cualidad esencial, pero no necesariamente implica aprendizaje profundo ni transformación. La organización resiste, pero no siempre sale mejor preparada.
La antifragilidad, en cambio, va un paso más allá: es la capacidad de salir reforzado de la presión, el conflicto o la incertidumbre. Este término, acuñado por Nassim Taleb, define que un sistema o empresa antifrágil no solo soporta el estrés, sino que utiliza esa experiencia para mejorar. Aprende, corrige vulnerabilidades, fortalece sus procesos, entrena su toma de decisiones y aumenta su capacidad de respuesta futura.
Una de las formas de desarrollar antifragilidad es a través de pequeñas dosis de estrés controlado. En biología, este fenómeno se conoce como hormesis: la exposición moderada a un agente estresor puede activar respuestas adaptativas beneficiosas. El ejercicio físico es un ejemplo evidente. Someter al cuerpo a una tensión manejable fortalece los músculos, mejora el sistema inmune y prepara al organismo para esfuerzos mayores.
Esta lógica también puede trasladarse al mundo corporativo. Las organizaciones no se vuelven antifrágiles evitando toda tensión, sino aprendiendo a exponerse de forma controlada a pequeños estresores que las preparen para escenarios más exigentes. Simulacros de crisis, entrenamientos de portavoces, revisión de protocolos, análisis de vulnerabilidades, auditorías o pruebas de coordinación interna funcionan como dosis horméticas: incomodan, pero fortalecen.
Y esa exposición controlada debería extenderse a todos aquellos escenarios que pueden tensionar simultáneamente la operación, el cumplimiento y la reputación de una organización: ciberataques, alertas alimentarias, denuncias de consumidores, auditorías o sanciones de autoridades, denuncias internas, accidentes o conflictos laborales... En todos ellos, llegar entrenados permite responder con mayor coordinación, consistencia y credibilidad.
Y esa exposición controlada debería extenderse a todos aquellos escenarios que pueden tensionar simultáneamente la operación, el cumplimiento y la reputación de una organización: ciberataques, alertas alimentarias, denuncias de consumidores, auditorías o sanciones de autoridades, denuncias internas, accidentes o conflictos laborales... En todos ellos, llegar entrenados permite responder con mayor coordinación, consistencia y credibilidad.
Desarrollar estrategias antifrágiles implica, por tanto, no esperar a que la crisis sea el primer momento de presión. Supone introducir mecanismos de preparación progresiva: identificar riesgos, ensayar respuestas, entrenar liderazgos, aprender de los incidentes menores y convertir cada tensión en una oportunidad para mejorar capacidades, protocolos o normativas.
En algunos casos, este proceso permite incluso invertir el signo del riesgo. Esto sucede cuando la identificación y el ensayo ante una amenaza potencial, especialmente las de impacto potencial más severo, impulsan una decisión estratégica, como una inversión clave en tecnología o la adopción de un nuevo protocolo operativo, que no solo fortalece a la organización ante futuras presiones, sino que evita que la crisis llegue a materializarse. En estos casos, el riesgo deja de ser un pasivo para convertirse en una ventaja competitiva.



The first time U.S. soccer legend Tab Ramos played on a team in the country he had just moved to from Uruguay, Argentina was the reigning champion of the 1978 World Cup and the boy was thrilled that the jersey he was given, the Harrison Rec kit, was orange “like the Dutch one.” Ten minutes in, the coach took him off the field: he was too good to compete with that group. He was 12 years old.

© George Etheredge (George Etheredge)
Manoliño, Spain’s most famous lone dolphin, was first spotted in 2019. Over time, he became a regular in the Muros‑Noia and Ferrol estuaries of the Spanish northwestern region of Galicia; he practically became one of the locals. For five and a half years, he approached boats and bathers, allowed himself to be touched in shallow waters near the shore, and even interfered with the work of divers who collected razor clams. He died in September 2025 after being struck by a ship’s propellers.

© EPV
Este fin de semana la actualidad en España tiene dos protagonistas indiscutibles. Por un lado, la esperada visita del papa a nuestro país, que concentrará gran parte de la atención mediática y ciudadana, especialmente en Madrid y Barcelona. Por otro, el multitudinario concierto de Bad Bunny, llamado a reunir a miles de seguidores y a convertirse en uno de los grandes acontecimientos culturales de estos días.
Pero si prefieres mantenerte al margen de todo ese ruido mediático, siempre queda una alternativa infalible: acomodarte en el sofá y dejarte atrapar por alguna de estas siete miniseries perfectas para una maratón de fin de semana.
Por suerte, el catálogo de las plataformas no nos defrauda: durante estos días, tenemos a nuestro alcance un amplio surtido de miniseries lo bastante variado como para mantenernos a salvo hasta que al termómetro le dé por aflojar. De los thrillers made in Spain a las historias de superhéroes con Nicolas Cage, pasando por misterios surrealistas y adaptaciones literarias, estos programas te ayudarán a desconectar del alboroto con el que nos da la bienvenida junio.
Tras La novia gitana y La Red Púrpura, Nerea Barros vuelve a interpretar a la inspectora Elena Blanco en esta nueva adaptación de los bestsellers del colectivo Carmen Mola. Tras abandonar la Brigada de Investigación de Casos, la protagonista volverá a la acción para descubrir el paradero de su compañera Chesca (Lucía Martín Abello), desaparecida en extrañas circunstancias durante el Año Nuevo chino.
El universo de La casa de papel vuelve a expandirse mediante esta nueva aventura de Pedro Alonso como ese ladrón egocéntrico e irresistible a partes iguales. Esta vez, Berlín y su banda se mudan a Sevilla por encargo de un aristócrata (Tristán Ulloa) ansioso por hacerse con una de las obras maestras de Leonardo Da Vinci, robo mediante: ¿cuál de los dos será el primero en traicionar a su presunto socio?
Si todo whodunit a la antigua tiene un punto surreal, ¿qué ocurre cuando encerramos a Salvador Dalí, Max Ernst, René Magritte y Man Ray en una mansión inglesa donde un asesino campa a sus anchas? Pues esta serie belga, que ofrece una variación desopilante sobre un tema clásico y en la que el artista de Figueres (interpretado por Iñaki Mur, el Oliver de Merlí) es el que más da el cante. ¡Faltaría más!
Pol Rodríguez e Isaki Lacuesta, colaboradores habituales, se alían de nuevo para esta miniserie creada por el primero y que aborda un tema candente: la gentrificación de los centros urbanos. Con Sergi López y Enric Auquer en el reparto, y basada en una historia real, Ravalear expone las cuitas de un restaurante barcelonés que en peligro de desaparecer por culpa de un fondo de inversión y sus manejos.
Con la flama que está cayendo, ¿a que apetece pasar unos días en la playa? Pues ten cuidado con lo que deseas: esta adaptación de la novela de William Golding firmada por Jack Thorne (Adolescencia) te helará la sangre en las venas con su retrato de unos niños ingleses que naufragan en una isla tropical... y se deslizan de inmediato hacia el salvajismo y la ultraviolencia.
Por si no bastase con la historia de un 'Spidey' alternativo que trabaja de detective y tiene el rostro de Nicolas Cage, esta serie nos da la opción de ver a 'Nic' lanzando redes en color o en blanco y negro mientras vive una historia que combina el universo Marvel con el ambiente de clásicos del misterio como El halcón maltés. Está claro que, si Phil Lord y Chris Miller no existieran, tendríamos que inventarlos.
Tras el éxito de Adolescencia, Jack Thorne está que no para. En esta miniserie, el guionista y Lewis Arnold (Misfits) reúnen a los grandísimos David Tennant y Robert Carlyle para un híbrido de comedia satírica y drama criminal que recrea uno de los hechos más vergonzosos del periodismo británico: la trama de escuchas telefónicas que, tras ser destapado en 2009, llevó al cierre del tabloide News of the World.

En los años treinta el cine vivió una serie de cambios profundos que lo consagraron como el principal entretenimiento de las masas. El sonoro se consolidó, el sistema de estudios alcanzó su máxima expansión y la Gran Depresión hacía que las salas rebosaran de espectadores. Eran tiempos en los que convivían los gánsters de la Warner, los monstruos de la Universal, las comedias de Capra y los melodramas sociales sobre el paro y las cárceles. Mientras tronaban las metralletas en pantalla, comenzó a abrirse paso un nuevo género, la biografía filmada.
Entre Disraeli (Alfred E. Green, 1929) y Juárez (William Dieterle, 1939), Hollywood hizo algo que ningún cine había hecho antes. Convirtió la biografía filmada en un producto de estudio, con sus actores fijos y sus formas de rodar, la llenó de espectadores en todo el mundo y la elevó a categoría de cine serio, premiada en los Óscar y respetada por la crítica. Todo sucedió en una década, en un puñado de estudios y muchas veces con los mismos guionistas, directores y estrellas.
Sin embargo, la biografía heroica tenía sus raíces en la Antigüedad. Plutarco mostraba la Historia como una sucesión de hombres ejemplares en sus Vidas paralelas y la hagiografía medieval la reescribió con los santos de la Iglesia. Pero hubo que esperar a 1841 para que el escocés Thomas Carlyle convirtiera la tradición en teoría con On Heroes, Hero-Worship, and the Heroic in History, basado en varias conferencias del propio autor donde defendía que la historia universal no es sino la biografía de los grandes hombres. Casi un siglo después, mientras Hollywood empezaba a rodar a Pasteur o a Disraeli, el escritor austriaco Stefan Zweig encabezaba en Europa una nueva fiebre biográfica con superventas como Fouché (1929) o Marie Antoinette (1932), libro este último que sirve de base para la María Antonieta que Norma Shearer protagonizó para la MGM en 1938.
Pero el cine no partía de cero, aunque no se reconociera el género como tal. Antes, Lubitsch ya había filmado en Alemania Madame DuBarry (1919) o Anna Bolena (1920), Dreyer realizó La pasión de Juana de Arco (1928) y DeMille había llevado a la pantalla a Jesús con El rey de reyes (1927). A esa lista habría que sumar algunas adaptaciones de figuras legendarias, como la Cleopatra de Theda Bara (J. Gordon Edwards, 1917) o el prodigio técnico de Napoleón (Abel Gance, 1927).
El estudio académico de referencia ha sido Bio/Pics, de George F. Custen (1992), donde critica al biopic clásico que se convirtió en un producto muy estándar y previsible. Hollywood eliminó las contradicciones o lo incómodo de las historias y, a cambio, contó siempre el mismo guion, el personaje solitario que vence a pesar de las adversidades y contra todos, y el mundo mejorando a su paso.
Si encontramos un personaje que retrate esta época es, sin duda, Paul Muni. Nacido Frederich Meshilem Meier Weisenfreund en Leópolis, Ucrania, en 1895, era hijo de actores judíos del teatro que emigró con su familia a Estados Unidos siendo niño. La Warner lo convirtió en el rostro del prestigio biográfico justo después de su explosión en el cine de género con Scarface, el terror del hampa (Howard Hawks, 1932) y Soy un fugitivo (Mervyn LeRoy, 1932). De ahí en adelante encarnaría a Pasteur, a Zola y a Juárez con un método personal donde se transformaba gracias a horas de maquillaje, el estudio obsesivo de la voz y los gestos del personaje que interpretaba. De esta forma lograba fijar sobre la pantalla la idea de que interpretar a un gran hombre exigía desaparecer dentro de él. Ganó el Óscar al mejor actor por La tragedia de Louis Pasteur (William Dieterle, 1936) y, con esa estatuilla, certificó el prestigio del género entero.
Pero el biopic de los treinta no fue obra de un solo nombre sino de un puñado de equipos que coincidieron en muy pocos años. En la Warner trabajaban los alemanes Henry Blanke y William Dieterle, ambos formados en el cine de Weimar, que firmaron con Paul Muni la trilogía Pasteur-Zola-Juárez. Antes de Muni, George Arliss ya había abierto el camino para el estudio interpretando a Disraeli, a Voltaire en Voltaire (John G. Adolfi, 1933) y al barón Rothschild en La casa de Rothschild (Alfred L. Werker, 1934). En la MGM mandaban las reinas. A la María Antonieta de Shearer se sumaba La reina Cristina de Suecia (Rouben Mamoulian, 1933), protagonizada por Greta Garbo. Desde Londres, el productor Alexander Korda apuntalaba el género con La vida privada de Enrique VIII (Alexander Korda, 1933), que dio a Charles Laughton el primer Óscar para un actor británico. La década se cerraba con Bette Davis en el papel de Isabel I en La vida privada de Elisabeth y Essex (Michael Curtiz, 1939).
Por eso, casi un siglo después, seguimos viendo en pantalla, con mejores maquillajes y efectos técnicos, lo mismo que Paul Muni hacía en 1936 frente al microscopio de Pasteur. La fórmula tiene noventa años, pero no ha pasado de moda. Las superproducciones sobre Oppenheimer, Elvis, Marilyn Monroe, Napoleón o Michael Jackson confirman que el biopic atraviesa una segunda edad de oro, posible solo porque la primera, la de los años treinta, ya había hecho gran parte del trabajo.


The vote in the House of Representatives on Wednesday to limit Donald Trump’s authority to continue his war in Iran will not bring that conflict to an end. But it does represent a symbolic setback for the U.S. president on an issue — the Middle East — that has become, both domestically and in foreign policy, the most painful stone in the shoe of his return to the White House. Meanwhile, the weeks go by and, with the peace deal with Tehran stalled, it seems clear that Washington has no idea how to extract itself from a quagmire of its own making.

© Alex Brandon (AP Photo/Alex Brandon)
Since his return to the White House, Donald Trump has put into practice that old maxim that it’s better to ask for forgiveness than for permission — except that the president of the United States never apologizes. The order issued on Friday by a federal judge in Washington to remove the Republican’s name from the Kennedy Center (KC), the capital’s major center of music and opera that Trump renamed without permission, has left the cultural institution in a state of uncertainty after more than a year of political meddling from the White House.

© Kevin Lamarque (REUTERS)
Rare is the day Washington residents do not wake up to a new jolt courtesy of U.S. President Donald Trump. And it is not only — though it is also — because of the war with Iran, his use of the press to poison public opinion, or his disrespectful posts on Truth Social. It is because of the unilateral renovations that Trump is undertaking in the U.S. capital, like a mayor with unlimited budget and power, like a Roman emperor or a king obsessed with a city.
Let’s start with the proven facts: Disclosure Day is the most anticipated film of the summer. Its director and screenwriter, Steven Spielberg, revealed details about its plot this week on one of Stephen Colbert’s final shows: he says it tells the story of the theft by officials, “committed to the truth,” of all information held by the government “about UFOs and extraterrestrial visits,” and the system’s desperate attempts to prevent it being revealed.
Three years and four months after Alejandro Oro and Romina Simondi resigned from their well‑paid jobs as accounting experts in Argentina and moved to Spain to boost their son’s chess career, Faustino Oro has inscribed his name in a very special chapter of chess history. He has earned the grandmaster title — more demanding than a black belt in judo — at 12 years, six months, and 26 days. He is the second‑youngest of all time, surpassed only by the U.S. player of Indian descent Abhimanyu Mishra, who set the record by two months.

Last year, The Cut announced in an article written by journalist Cat Zhang that being bald was — finally — cool. “Just when it became normal to drop five figures on a thicker hairline, a new cultural vanguard rose up and said: “Fuck it, we bald,’” she asserted.

© James Devaney (GC Images / Getty Images)