Antes de trabajar en un colegio de educación especial, Nuria Mateos fue teleoperadora. “En esa oficina sí había aire acondicionado, a veces tan fuerte que tenías que ponerte una chaqueta. Ahora, en clases con chavales con necesidades especiales, estoy con un ventilador que lo único que hace es mover aire caliente. Trabajas a costa de tu cuerpo, el calor te aturulla la cabeza”, explica esta docente de 43 años de Alcalá de Henares (Madrid). Muy cerca, en un instituto de Torrejón de Ardoz, es profesor de Economía Eduardo Serna, de 38 años: “Trabajé como periodista y nunca estuve en una redacción sin aire acondicionado. Es bastante alucinante. Al final de la mañana se hace muy difícil”.
La inusual sucesión de borrascas y lluvias torrenciales que golpearon España en marzo de 2025 provocó, entre muchos otros efectos, una gran crecida del río Guadalete que inundó parte de su cuenca en la provincia de Cádiz y obligó a desalojar a cientos de personas. Poco después, el Hospital de Jerez atendió un goteo de habitantes de la zona afectados por una infección grave y poco frecuente, la leptospirosis, que históricamente ha provocado epidemias en países tropicales asociadas a catástrofes e inundaciones.
Por si no bastase con los datos científicos, las temperaturas extremas para mayo que acabamos de sufrir han evidenciado que España afronta un presente y un futuro inmediato de olas de calor cada vez más tempranas y frecuentes para el que está deficientemente preparada. Uno de los ámbitos en los que debería ser prioritaria la adaptación es la escuela en un país donde las olas de calor son cada vez más habituales fuera del verano. Sin embargo, el porcentaje de los más de 19.000 centros educativos públicos que están climatizados es apenas el 1%.
Brasil detuvo la campaña de vacunación contra el dengue que había empezado en enero tras detectar dos muertes y varios casos de reacciones adversas graves. La vacuna, desarrollada por el Instituto Butantan de São Paulo, un centro público de reconocido prestigio, ya se había aplicado a medio millón de brasileños a través del sistema público de salud. Las autoridades sanitarias resaltan que aún no hay datos suficientes para vincular las muertes a la vacuna y que la interrupción se decidió como medida preventiva.
Un incendio en la localidad de Villanueva de los Castillejos (Huelva) ha cubierto con una densa nube de humo y cenizas el cielo de la ciudad andaluza y de otras localidades de la costa onubense, en un recorrido de oeste a este de la provincia. El fuego ha obligado al desalojo preventivo de unas 365 personas y al corte de la carretera A-495 entre San Bartolomé de la Torre y Villanueva de los Castillejos, a la altura del kilómetro 8 y 10,7. En la zona han llegado a trabajar 19 medios aéreos y más de 110 efectivos terrestres, entre autobombas, retenes y camiones, que se han doblado para afrontar las lucha contra las llamas durante la noche.
La nueva norma europea de calidad del aire se aprobó en octubre de 2024. En cinco meses vence el plazo que se dio a los Estados miembros para transponerla, pues en 2030 la Comisión Europea revisará su cumplimiento. El nuevo texto no solo impone límites más estrictos a los contaminantes ambientales de la UE —incluyendo partículas finas (PM2,5) aparte de las respirables (PM10), óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre—, sino que además supone un hito al reconocer el derecho a una información clara y accesible acerca de estos, y al de una indemnización si se demuestra que la salud se ha visto afectada al infringirse la directiva. “Uno no elije si respira o no. Tampoco cómo, porque esa capacidad de elección va asociada al poder adquisitivo. Igual que se nos detalla el parte meteorológico, cada día deberíamos conocer estos otros datos antes de salir a la calle. Ahora, la gran preocupación en toda Europa es la relativa al acceso a la justicia de entidades ciudadanas o bien de particulares”, comenta Carmen Duce, coordinadora de Ecologistas en Acción, quien asegura que “hay muchas miradas pendientes de España por ser un referente. Nos consta que están en ello y a tope, aunque las propias garantías del sistema democrático ralentizan los tiempos”.
La nueva directiva sobre calidad del aire introduce un cambio esencial para realizar las evaluaciones: combinación de mediciones fijas con modelización, despliegue de nuevos puntos de medición como los denominados superemplazamientos, y uso de tecnologías innovadoras. Se requiere más información y en tiempo real. “Acción y monitoreo deben ser complementarios, no secuenciales. Nuestro estudio no se ciñe a unas estaciones de medición terrestres; entrelaza cantidades ingentes de datos, incluso de donde no los hay”, explica Zhaoyue Chen, investigador principal de un informe del Instituto de Salud Global de Barcelona. Progresos vitales para evitar inquietudes como el apagón, provocado por un ciberataque, del visor de calidad del aire del Miteco: es el referente y lleva inactivo desde febrero.