Reading view

Dos meses para el eclipse que va a oscurecer España

Es una conjunción única y si bien se da en otros planetas del sistema solar (menos en Mercurio y en Venus), la Tierra tiene una particularidad: solo tiene una luna que se interponga entre el planeta y el Sol, lo que hace que un eclipse sea único: Marte tiene 2 y, en el otro extremo, Saturno, con 146 lunas. Eso nos da una exclusividad cósmica.

El 12 de agosto de 2026, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y proyectará sobre nuestro planeta una sombra de apenas unos cientos de kilómetros de ancho. Esa sombra recorrerá el Atlántico Norte, cruzará Groenlandia, Islandia y llegará a la Península Ibérica. Y durante unos minutos, pasará exactamente por aquí. Y el aquí, para quien escribe, significa Luarca, justo en el centro de la franja de la totalidad. No es una forma de hablar. La sombra de la Luna viajará a más de 2.000 kilómetros por hora y uno de los lugares situados cerca del centro de su trayectoria será esta villa asturiana.

Resulta extraño pensarlo. Durante años uno contempla el mismo puerto, las mismas playas, los mismos acantilados y el mismo horizonte. Y, un día, por una combinación exquisita de mecánica celeste, ese pequeño rincón del Cantábrico se convierte en uno de los mejores lugares del planeta para observar un fenómeno que ha fascinado a la humanidad desde mucho antes de que existiera la astronomía.

Los eclipses totales de Sol son relativamente frecuentes a escala planetaria. Se produce alguno cada año y medio aproximadamente en algún lugar de la Tierra. Lo excepcional es que ocurran en el mismo sitio. La última vez que la España peninsular contempló un eclipse total fue el 30 de agosto de 1905. Han pasado más de ciento veinte años. Varias generaciones completas de españoles nacieron, vivieron y murieron sin tener la oportunidad de ver uno desde su propio país.

Cuando la oscuridad caiga sobre Asturias en agosto de 2026, ningún habitante de España habrá vivido antes una experiencia semejante. Y eso convierte este eclipse en algo más que un acontecimiento astronómico. La geometría de un eclipse total es tan precisa que parece casi imposible. El Sol tiene un diámetro unas cuatrocientas veces mayor que el de la Luna. Sin embargo, también está unas cuatrocientas veces más lejos. Gracias a esta coincidencia extraordinaria ambos cuerpos presentan prácticamente el mismo tamaño aparente en el cielo. Por eso la Luna puede cubrir exactamente el disco solar y cuando ocurre, el día se transforma. Las sombras se vuelven extrañas. La temperatura desciende. Las aves modifican su comportamiento. El horizonte adquiere los colores de un atardecer simultáneo en todas las direcciones.

Y entonces aparece la corona solar: la atmósfera exterior del Sol, normalmente invisible debido a su intenso brillo. Es una visión tan poco habitual que muchos astrónomos la describen como una experiencia emocional antes que científica. Lo más sorprendente es que el de 2026 no llegará solo. España vivirá una secuencia excepcional de eclipses. Tras el eclipse total del 12 de agosto de 2026 llegará otro eclipse anular en agosto de 2027 y un nuevo eclipse total en enero de 2028. Los astrónomos españoles ya hablan de una auténtica "trilogía ibérica".

Sin embargo, el de 2026 posee algo especial. Ocurrirá al final de la tarde, cuando el Sol se encuentre relativamente bajo sobre el horizonte occidental. La totalidad coincidirá con la luz del verano asturiano, creando unas condiciones fotográficas y paisajísticas extraordinarias. No será simplemente un eclipse observado desde Asturias. Será un eclipse sobre Asturias. La sombra atravesará montañas, valles, pueblos marineros y acantilados. Durante unos minutos, el Cantábrico reflejará una noche imposible en pleno mes de agosto.

Después habrá que esperar Lo que hace verdaderamente único este acontecimiento no es únicamente lo que veremos, sino el tiempo que tardará en repetirse. Por eso los cazadores de eclipses recorren miles de kilómetros para perseguir unos pocos minutos de oscuridad. En agosto de 2026, por una vez, serán ellos quienes viajen hasta nosotros. Y lo harán por millones, si tenemos en cuenta que en 2024 se desplazaron cerca de 7 millones de personas para ver el eclipse de aquel año, según la NASA. Quizá esa sea la mejor forma de entender la magnitud del acontecimiento. No seremos espectadores que acuden a ver un eclipse. Seremos habitantes de uno de los pocos lugares del mundo donde ocurrirá.

Quienes han contemplado un eclipse total suelen coincidir en algo curioso: recuerdan perfectamente dónde estaban cuando ocurrió. Como si durante unos minutos hubieran visto el mecanismo del sistema solar desde su casa. Y lo hubieran comprendido... con lo complejo que puede ser esto, teniendo en cuenta que habitamos sobre una roca que se desplaza a decenas de miles de kilómetros por hora por el cosmos, girando alrededor de una estrella que viaja, inevitablemente, hacia el agujero negro en el centro de su galaxia.

© NASA

Diagrama de un eclipse solar y de la zona de cobertura
  •  

Portugal vai ficar completamente ‘às escuras’: vem aí o maior eclipse solar total do século e é já nesta data

O eclipse solar total previsto para agosto de 2026 está a gerar grande expectativa em Portugal, por se tratar de um fenómeno astronómico raro e com visibilidade muito expressiva no país. A aproximação da data tem despertado o interesse de especialistas, curiosos e observadores, sobretudo porque uma pequena zona do território nacional ficará dentro da faixa de totalidade.

No dia 12 de agosto de 2026, a Lua ficará alinhada entre a Terra e o Sol, ocultando a luz solar em várias regiões do planeta. Em Portugal, o fenómeno será especialmente relevante, já que parte do nordeste transmontano poderá assistir à totalidade, durante cerca de 26 segundos, enquanto o restante território verá um eclipse parcial muito profundo, de acordo com o programa nacional Eclipse 2026 da NASA.

O último eclipse total do Sol observado em Portugal ocorreu em 1912. Depois do evento de 2026, um fenómeno semelhante só deverá voltar a ser visível no país em 2144, o que ajuda a explicar a atenção crescente em torno desta data.

Onde o eclipse será total e onde será parcial

A faixa de totalidade será relativamente estreita e atravessará zonas como o Ártico, a Gronelândia, a Islândia, o Atlântico, Espanha e uma pequena área do nordeste de Portugal. A NASA confirma que o eclipse total de 12 de agosto de 2026 também será visível numa pequena parte do território português.

Em Portugal continental, a ocultação do Sol deverá variar entre 92% e 100%. Para observar o eclipse total, será necessário estar numa zona muito específica do Parque Natural de Montesinho, no distrito de Bragança, onde se encontra a pequena área portuguesa abrangida pela totalidade.

No restante território continental, o eclipse será parcial, mas ainda assim bastante expressivo. Nas regiões autónomas dos Açores e da Madeira, a ocultação prevista será menor, mas o fenómeno também deverá ser visível, desde que as condições meteorológicas o permitam.

O que vai acontecer no céu

Durante a fase de totalidade, a luz solar deverá diminuir de forma brusca, criando por breves segundos um ambiente invulgar, semelhante ao anoitecer. Nessa altura, poderá ser possível observar a coroa solar, a camada mais externa da atmosfera do Sol, que habitualmente fica escondida pelo brilho intenso do disco solar.

Mesmo nas zonas onde o eclipse será parcial, a redução da luminosidade deverá ser percetível, sobretudo perto do momento de maior ocultação. Ainda assim, os especialistas alertam que nunca se deve olhar diretamente para o Sol sem proteção adequada, já que a exposição pode causar lesões graves e permanentes na visão.

Como ver o fenómeno em segurança

Para observar o eclipse em segurança, e de acordo com a fonte anteriormente citada, será indispensável usar óculos próprios para observação solar ou visores certificados. Óculos de sol comuns, mesmo que sejam escuros, não oferecem proteção suficiente para olhar diretamente para o Sol.

A recomendação passa também por planear a observação com antecedência, sobretudo para quem pretende deslocar-se até à zona de totalidade. Além da procura por alojamento, será importante escolher um local com horizonte desobstruído para oeste, uma vez que o eclipse ocorrerá ao final do dia.

O eclipse total do Sol previsto para 12 de agosto de 2026 deverá ser um dos acontecimentos científicos mais marcantes do século em Portugal. Para muitos portugueses, será uma oportunidade única de assistir a um fenómeno raro, que só deverá repetir-se no país dentro de mais de cem anos.

Leia também: Banco tira 5.738€ da pensão mensal de 8.348€ a homem que já esteve na lista dos mais ricos de Portugal: este é o motivo

  •  

Época balnear: Esposende avança com reperfilamento de praias

Tempestades causaram movimentação grave no areal, pelo que o município reorganiza de forma autónoma a faixa costeira. Praias de Suave Mar, Ofir e Pedrinhas/Cedovém foram as mais afetadas.

© Visit Esposende

Medida visa "minimizar os impactos mais severos" para que a população possa usufruir das praias
  •  

Investigadores desenvolvem tecnologia para criar ecrãs flexíveis que dobram e esticam sem se partir

Uma equipa de investigadores da Faculdade de Ciências e Tecnologia da Universidade de Coimbra (FCTUC) desenvolveu um novo condutor transparente e ultra-resiliente que promete transformar o futuro dos dispositivos wearables, dos ecrãs táteis e de tecnologias de recolha de energia.

Esta investigação propõe uma solução inovadora para um dos principais desafios da eletrónica moderna: desenvolver filmes condutores que são simultaneamente transparentes e elásticos, capazes de se esticar, dobrar e acompanhar o movimento humano sem comprometer o seu desempenho elétrico.

No centro desta descoberta está uma arquitetura nanométrica tridimensional em forma de giroide, preenchida com metal líquido. Esta estrutura geométrica avançada permite que o material suporte deformações extremas, incluindo alongamentos, torções e compressões, mantendo uma condutividade elétrica estável e eficiente.

estudo, publicado na revista npj Flexible Electronics, do grupo Nature, resulta de uma colaboração entre o Instituto de Sistemas e Robótica (ISR), o Departamento de Engenharia Electrotécnica e de Computadores e o Departamento de Física da FCTUC.

Segundo os investigadores, a nova abordagem ultrapassa as limitações dos condutores tradicionais, que tendem a partir ou degradar-se quando sujeitos a esforços mecânicos repetidos. Para além da elevada elasticidade, o novo composto combina duas características raramente conciliáveis: elevada condutividade elétrica e transparência ótica, essenciais para aplicações em tecnologias de visualização e interfaces inteligentes.

“Os ecrãs, touchscreens e células solares atuais continuam a ser fundamentalmente frágeis. O nosso objetivo é criar eletrónica macia, resiliente e sustentável, capaz de resistir a dobragens, alongamentos, impactos e até perfurações sem perder funcionalidade”, explica Mahmoud Tavak, líder do estudo e investigador do ISR.

“Os resultados incluem dispositivos eletroluminescentes capazes de esticar até 600%, enquanto o próprio condutor transparente suporta deformações até 1400%, o que significa que pode esticar até 14 vezes o seu comprimento original”, acrescenta.

Para validar o potencial da inovação, a equipa integrou o novo condutor em dispositivos optoeletrónicos e sistemas de eletroluminescência, demonstrando a sua aplicabilidade em contextos reais.

De acordo com Mahmoud Tavak, este avanço representa “um passo decisivo rumo a uma eletrónica verdadeiramente integrada no quotidiano”, aproximando a tecnologia da flexibilidade e adaptabilidade dos sistemas biológicos.

Este trabalho de investigação é financiado pelo projeto Liquid 3D do Conselho Europeu de Investigação (ERC) (Grant Agreement n.º 101045072).

Sul Informação

O conteúdo Investigadores desenvolvem tecnologia para criar ecrãs flexíveis que dobram e esticam sem se partir aparece primeiro em Sul Informação.

  •  

Devolvidas 10 milhões de embalagens em 2 meses de "Volta"

Iniciativa com mais de 2.500 pontos de recolha no país promove a devolução do valor de depósito de 10 cêntimos sobre latas e garrafas que sejam vendidas em supermercados e restaurantes.

© ANTÓNIO COTRIM/LUSA

Máquinas de reembolso dos depósitos devem chegar a mais de 3.000 nos próximos meses
  •  

Estudo de investigadores do ABC sobre ratinho espinhoso africano abre pistas na investigação do cancro

Um estudo de uma equipa de investigadores do Algarve Biomedical Center Research Institute (ABC- Ri) sobre o ratinho espinhoso africano lança novas pistas sobre a investigação do cancro, revelou a Universidade do Algarve (UAlg).

Os resultados do estudo, realizado em parceria com o Instituto de Investigação Biomédica Sols-Morreale (IIBM-CSIC-UAM), «abrem novas perspetivas de investigação sobre os mecanismos biológicos que podem contribuir para a prevenção do cancro e para avanços na medicina regenerativa», lê-se, em comunicado.

O ratinho espinhoso africano (Acomys) alvo do estudo publicado na revista Scientific Reports é uma espécie conhecida «pela sua elevada capacidade de regeneração tecidular e resistência ao desenvolvimento de tumores».

Ao contrário da maioria dos mamíferos, que cicatrizam quando sofrem uma lesão, este roedor consegue regenerar pele, músculo e até recuperar ligações funcionais na medula espinhal.

«Esta capacidade tornou-o um modelo de grande interesse para o estudo da regeneração dos tecidos», explica a academia.

Durante décadas, o cancro foi descrito como “uma ferida que nunca cicatriza”, porque tanto a reparação dos tecidos como o desenvolvimento tumoral envolvem uma intensa multiplicação de células.

Esta semelhança levou os investigadores a considerar que «os organismos com maior capacidade de regeneração poderiam também ter uma maior propensão para desenvolver cancro».

No entanto, os resultados deste estudo apontam noutra direção: os investigadores compararam a resposta do ratinho espinhoso com a de ratinhos de laboratório convencionais (Mus musculus), após ambos serem submetidos a um modelo experimental de indução de tumores na pele.

«Enquanto os ratinhos convencionais desenvolveram vários tumores, os ratinhos espinhosos não desenvolveram nenhum», concluíram.

Para perceber as razões desta diferença, a equipa analisou, ao longo de 28 dias, a atividade dos genes das duas espécies.

Os resultados mostram que o ratinho espinhoso «desencadeia uma resposta biológica diferente» quando exposto a fatores que podem provocar cancro.

Em concreto, este animal «ativa mais rapidamente genes que ajudam a impedir o desenvolvimento do processo cancerígeno e apresenta também uma resposta imunitária mais eficaz, envolvendo células capazes de eliminar células potencialmente cancerígenas».

Além disso, quando o dano é controlado, «a atividade destes genes regressa rapidamente aos níveis normais».

Outro aspeto importante observado foi o aumento da morte celular programada nas zonas lesionadas. Este mecanismo permite eliminar células com alterações genéticas antes que estas se transformem em células cancerígenas.

«Estes resultados indicam que a capacidade regenerativa e a resistência ao cancro não são incompatíveis, podendo antes estar relacionadas», explica Wolfgang Link, investigador do CSIC e autor correspondente do estudo.

«O ratinho espinhoso desenvolveu mecanismos altamente eficazes para controlar a proliferação celular, ativando tanto o sistema imunitário como vias supressoras de tumores», esclarece.

Este trabalho posiciona os mecanismos de regeneração tecidular «como uma possível chave para a prevenção do cancro».

Compreender como o ratinho espinhoso consegue controlar a multiplicação celular «poderá ajudar a identificar novos alvos terapêuticos e contribuir para o desenvolvimento de estratégias inovadoras para a prevenção e tratamento do cancro humano, bem como para avanços na medicina regenerativa.

A equipa responsável pelo estudo e pela publicação do artigo é composta por Marta Vitorino, Gonçalo G. Pinheiro, Inês Grenho, Inês M. Araújo, Bibiana Ferreira, Wolfgang Link e Gustavo Tiscornia, investigadores da Universidade do Algarve.

O conteúdo Estudo de investigadores do ABC sobre ratinho espinhoso africano abre pistas na investigação do cancro aparece primeiro em Sul Informação.

  •  

“La cara de Pink es muy distinta a la de ‘Homo antecessor’”

<![CDATA[

El hallazgo de una cara humana de entre 1,1 y 1,4 millones de años en la Sima del Elefante, en la sierra de Atapuerca, reabrió el debate sobre quiénes fueron los primeros pobladores de Europa Occidental. El fósil, conocido como Pink, fue descrito por el equipo de Atapuerca en un trabajo publicado en Nature. Rosa Huguet y Xosé Pedro Rodríguez son coautores del estudio que propone que los restos pertenecen a una población humana más primitiva que Homo antecessor —el que se consideraba pionero en la ocupación europea— y afín a Homo erectus .

Seguir leyendo...

  •  

“Cerca del 80% del planeta puede estar emitiendo más óxido nitroso de lo estimado”

<![CDATA[

Elizabeth León Palmero siempre estuvo fascinada por los ecosistemas acuáticos. Esta curiosidad la llevó desde la ecología microbiana hasta el estudio de uno de los gases de efecto invernadero más potentes: el óxido nitroso (N₂O). Su trabajo, publicado en Science, identifica una nueva vía fotoquímica —que el estudio denomina fotoquimiodesnitrificación— en la que la luz del sol transforma compuestos de nitrógeno presentes en el agua, sobre todo el nitrito, en óxido nitroso. El hallazgo podría ayudar a explicar parte de las emisiones globales que los modelos climáticos actuales no consiguen justificar.

Seguir leyendo...

  •  

Pensábamos que succionar CO2 de la atmósfera era la solución al calentamiento global: estábamos equivocados

La idea de aspirar el dióxido de carbono del aire para frenar el calentamiento global tiene un atractivo evidente. Permite imaginar que la atmósfera se limpia con máquinas mientras la vida de todos sigue igual que siempre. Los últimos datos, sin embargo, devuelven esa fantasía a su tamaño real.

Los números son tozudos. Las intervenciones humanas retiran hoy unos 2.200 millones de toneladas de CO2 al año, alrededor del cinco por ciento de lo que el planeta emite. La inmensa mayoría procede de plantar árboles, no de la tecnología que suele copar los titulares y las presentaciones de las grandes tecnológicas.

Las máquinas que succionan gases directamente del aire suponen apenas un 0,1 por ciento de esa cifra. Crecen rápido, a un ritmo del 40 por ciento anual, pero parten casi de cero. Para que sirvieran de algo tendrían que multiplicarse como lo hizo la solar durante dos décadas seguidas, una hazaña industrial que nadie tiene garantizada.

Una cuenta que no sale

Según el informe State of Carbon Dioxide Removal, en su tercera edición, los países han prometido retirar unos 2.700 millones de toneladas anuales en 2035 y 3.600 millones en 2050. La ciencia del clima reclama bastante más, y el hueco se ensancha con los años. El problema se agrava cuando un bosque deja de absorber CO2 al calentarse demasiado: el sumidero natural tampoco da abasto.

El sector vive además pendiente de muy pocas manos. Una sola empresa, Microsoft, ha sostenido casi todo el mercado de créditos de retirada de alta tecnología. Cuando la compañía frenó sus compras a comienzos de año, el negocio entero notó el frío, una fragilidad impropia de algo que se vende como tabla de salvación del planeta. Proyectos como el de capturar CO2 en Cádiz dependen de que esa demanda no se evapore de un día para otro.

El riesgo de mirar a otra parte

Aquí asoma la trampa de fondo. Cada foco puesto en las máquinas de succión es atención y dinero que no van a lo único decisivo, que es dejar de emitir. La captura funciona como una coartada cómoda para no tocar la raíz del problema. Lo mismo ocurre cuando se celebra que China reaprovecha el humo de sus centrales sin reducir su consumo de carbón.

Los científicos no niegan que haga falta retirar algo de carbono. El panel de la ONU lo considera inevitable para sectores difíciles de limpiar, como la agricultura. La diferencia está en la dosis y en el relato: presentar la tecnología como remedio principal adormece la urgencia de recortar emisiones. Convertir el CO₂ del aire en materia prima suena bien, aunque no sustituye a una transición energética de verdad.

Qué pide de verdad el clima

La conclusión de los autores apunta en una dirección incómoda. No hay un umbral mágico de retirada que valga para todos los países por igual, y cada región tendrá que ajustar sus planes a su propia realidad. La prioridad, repiten una y otra vez, sigue siendo llegar a cero emisiones netas hacia mediados de siglo.

Succionar carbono seguirá siendo una herramienta útil y, en algunos casos, necesaria. El error estuvo en confundir la herramienta con la cura. El aire no se limpia mientras la chimenea siga encendida.

© Pexels

La polución es uno de los grandes problemas del mundo moderno
  •  
❌