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Um prodígio ao piano: Sérgio Varela Cid no Liceu
Russia's recruitment system nears breaking point, forcing debate over forced mobilization
As Russian battlefield gains slow and recruitment drive falters, Ukraine is warning that the Kremlin may finally reach for the measure it has long resisted — a forced mobilization.
According to Kyiv, Moscow is preparing to call up tens of thousands of fresh soldiers to offset its climbing battlefield losses.

La strategia di Trump: né trionfo né ritirata
L'approccio di Donald Trump nei confronti dell'Iran rivela una complessa architettura strategica nella quale la retorica della non proliferazione sembra progressivamente lasciare spazio a esigenze politiche, economiche e di immagine ben più immediate. Dietro la giustificazione ufficiale dell'intervento emerge una questione più concreta: la necessità di evitare che il presidente sia percepito come un leader debole sulla scena internazionale.
Tuttavia, la strategia di massima pressione implementata sull'Iran si scontra con una realtà che nemmeno l'enorme superiorità militare americana è in grado di garantire: la rapida capitolazione di un regime consolidato come quello iraniano.
Ed è qui che emerge il vero dilemma strategico di Trump. Se il suo obiettivo è la resa dell'Iran, o anche solo lo smantellamento delle sue capacità strategiche, gli strumenti finora impiegati appaiono insufficienti. Per raggiungere un risultato del genere sarebbe necessario accettare un conflitto molto più lungo e imprevedibile. Ma questa è una strada che il presidente non può percorrere senza smentire le promesse politiche che gli hanno aperto per due volte le porte della Casa Bianca. Al tempo stesso, una ritirata senza risultati sarebbe difficilmente presentabile persino per il suo più fedele elettorato. Trump si trova quindi stretto tra due opzioni che non può permettersi: l'escalation e la rinuncia. In questo quadro il negoziato non appare come una delle possibili soluzioni, ma come l'unica vera via d'uscita.
L'obiettivo diventa allora ottenere un accordo sufficientemente credibile da poter essere presentato come una vittoria politica. Da questo punto di vista Trump ha probabilmente più fretta di tutti gli altri protagonisti. Ha interesse a chiudere il confronto prima dei prossimi appuntamenti internazionali, presentandosi non come il presidente che ha aperto una nuova guerra in Medio Oriente, ma come il leader che è riuscito a fermarla.
Questa esigenza si riflette in una diplomazia che sembra vivere alla giornata e che guarda con attenzione anche alle reazioni dei mercati finanziari. L'annuncio di un'intesa imminente contribuisce a trasmettere un messaggio di stabilizzazione e a rafforzare la percezione che la crisi stia entrando nella sua fase conclusiva. Se poi la realtà dei negoziati si rivela più complessa, il costo politico appare relativamente contenuto rispetto al beneficio di alimentare l'aspettativa di una soluzione.
Nelle ultime ventiquattro ore questo gioco di specchi ha raggiunto il suo culmine con l'alternarsi di aperture diplomatiche e segnali di rallentamento delle operazioni militari, mentre Teheran prende tempo e alcuni alleati regionali degli Stati Uniti guardano con crescente preoccupazione a un possibile compromesso.
Il testo negoziale riflette perfettamente questa logica. L'Iran potrebbe ottenere un alleggerimento della pressione economica e la fine del blocco navale; Trump, in cambio, la fotografia politica che cerca fin dall'inizio della crisi. Non si tratterebbe di un accordo fondato sulla fiducia reciproca, ma sulla convenienza del momento. E il suo destino dipenderà da chi, nelle prossime ore, riuscirà a imporre la propria idea di vittoria.
La presentación de la nueva revista de elDiario.es sobre el turismo pone el foco en la sostenibilidad: “Si hay que creer en algo, creo en Benidorm”

La presentación de la revista 'Turismo, cómo conservar un tesoro sin dañarlo'; pone el foco en el impacto de las redes sociales, la gentrificación y la crisis climática en el destino preferido de Europa
El turismo en España genera casi tres millones de empleos y supone el 13% del PIB nacional, sin embargo su gestión, o su falta de ella, plantea retos ambientales y sociales que en algunos casos parecen haber llegado a un punto de no retorno. Bajo esta premisa, elDiario.es presentó este martes su nueva revista 'Turismo, cómo conservar un tesoro sin dañarlo' en un encuentro exclusivo para las socias y socios en la redacción.
La charla, moderada por Gumersindo Lafuente, editor de la publicación, contó con la participación de la periodista y directora de la revista medioambiental Ballena Blanca, Sara Acosta, y el arquitecto y viajero experimentado Enrique Domínguez Uceta.
Tras los agradecimientos y las presentaciones, Lafuente rescató un dato de la revista sobre una cala en Mallorca donde, el trasiego de turistas se lleva 70 kilos de arena diarios pegados a las chanclas y toallas. Un ejemplo muy ilustrativo de la magnitud del problema.
Lafuente puso el foco en cómo las redes sociales han distorsionado la experiencia del viaje con “500 millones de chivatos” digitales que arrastran masas hacia lugares específicos solo por una foto. “Sale una foto de una puerta de color azul en una playa de Alicante y, de pronto, hay cola para hacerse la foto en esa concreta puerta y no en las otras 50 que hay en el mismo pueblo”, lamentó el periodista, subrayando el estrés que de este modo sufre el un turista, que a veces no sabe ni dónde está. Para ejemplificar esta idea, Lafuente contó el caso de una guía de la Alhambra de Granada a la que un turista VIP le reclamó no haberle enseñado el monumento entero tras mostrarle una foto de la Mezquita de Córdoba.
Del ‘Spain is different’ al desarrollismo
Enrique Domínguez Uceta, autor del texto de apertura de la revista, aportó a la conversación la perspectiva histórica, recordando que España se convirtió en un lugar de turismo masivo casi por “fuerza del destino” tras la Segunda Guerra Mundial. Para los europeos de la posguerra, aseguró, España era un refugio: “Era llegar a un sitio que no estaba contaminado por el horror en el que habían vivido”.
El arquitecto analizó cómo el turismo transformó las costumbres de un país cerrado en los años 60, recordando con nostalgia cómo el coche propio, en su caso el Seat 600, permitió a los españoles descubrir su propio país y que España era diferente, no solo vista por los extranjeros, sino en cada una de sus regiones... “Eso tenía dentro un germen que a mí hoy me sigue pareciendo muy interesante”, valoró.
Sin embargo, ese idilio tuvo un precio ambiental altísimo debido a lo que el arquitecto definió como un “encuentro amoral entre los promotores turísticos y el régimen” de la dictadura, donde primó el negocio sobre cualquier protección del medio natural. El balance incluye hoy en día humedales desecados y una costa casi totalmente construida, con ejemplos sangrantes como el Algarrobico o la Isla de Valdecañas.
¿Es posible la sostenibilidad?
La periodista Sara Acosta, añadió varios ejemplos de degradación ambiental, como el río Chíllar en Nerja o San Juan de Gaztelugatxe, víctima del fenómeno Juego de Tronos, y señaló que la falta de visión a largo plazo de los políticos dificulta las soluciones. La pregunta que sobrevolaba la sala era si la conservación es compatible con esta industria y Acosta fue clara: sí, pero con planes a largo plazo que choquen con el electoralismo de cada cuatro años.
“No le solemos poner conciencia [al viaje] desde que yo decido dónde me quiero ir... ¿qué genera menos impacto?”, invitaba a la reflexión la periodista. Incluso mencionó nuevas tendencias como la “vergüenza de volar” (flygskam) o el compromiso de viajar solo en tren, algo que ya practican colectivos de jóvenes en el norte de Europa.
Ya en el tramo final, el debate se centró en la búsqueda de modelos de éxito. “Si hay que creer en algo, creo en Benidorm”, afirmó Lafuente. Así, los ponentes coincidieron en señalar aspectos positivos de Benidorm o Peñíscola por la eficiencia de su verticalidad frente a la dispersión en el territorio y del peso de la gestión local frente a los fondos de inversión. “En Benidorm la mayor parte de la industria está en manos de gente local, que lo cuidan como algo suyo”, aportó Domínguez Uceta, que añadió que este tipo de gestión local suele ser el denominador común de “los sitios que han mantenido un cierto equilibrio”.
Las preguntas de los socios abordaron temas como la homogeneización de las ciudades, la gestión de aguas residuales en hoteles y la polémica ampliación de aeropuertos en plena crisis climática. Ante la cuestión de si se debe limitar el volumen de turistas, Acosta reconoció que es una cuestión incómoda pero necesaria: “En los sitios en los que he estado con responsables de turismo, hacer esta pregunta es como tirar una bomba”. En el aire queda la sensación agridulce de que el turismo es un motor importante de la economía de nuestro país, pero que ese “tesoro” del que habla el título de la revista requiere una mirada crítica para revertir la masificación.
El acuerdo analizado por Estados Unidos e Irán depende de un arriesgado plan de recompensas secuenciales
Un elemento central del incipiente acuerdo con Irán del presidente Donald Trump es un enfoque gradual que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, seguida de recompensas económicas para Teherán cada vez que cumpla con las exigencias estadounidenses.
Esta secuencia, descrita a la prensa por un alto funcionario estadounidense el viernes, formaliza una estrategia cautelosa diseñada para evitar que la Casa Blanca se vea sorprendida en su intento por poner fin al conflicto con Irán, que ya dura meses, y erradicar definitivamente su programa nuclear. Sin embargo, también implica que habrá muchas oportunidades para que el acuerdo fracase.
Ni Estados Unidos ni Irán han ofrecido una visión completa del acuerdo que, según Trump y otros altos funcionarios, podría firmarse este mismo fin de semana. Pero los detalles que han trascendido hasta ahora sugieren que ambas partes están actuando con extrema cautela, reacias a hacer concesiones reales antes de que la otra lo haga.
En esencia, el acuerdo no abordaría de forma sustancial el programa nuclear iraní. En cambio, dejaría un tema fundamental para la justificación de la guerra por parte de Trump para un futuro proceso de negociación de 60 días.
“Cualquier acuerdo que posponga la solución de los problemas más críticos y esté condicionado a ciertas condiciones dejaría a Estados Unidos e Irán exactamente donde han estado: un frágil alto el fuego solo de nombre, puesto a prueba constantemente y propenso a la violencia”, afirmó Becca Wasser, analista de defensa de Bloomberg Economics.
Como aspecto positivo para Estados Unidos, el acuerdo podría contribuir a debilitar el control iraní sobre el estrecho de Ormuz. Esta vía marítima clave para el flujo de petróleo y gas del Golfo Pérsico estaba abierta antes de la guerra y se prevé su apertura gradual, aunque ha habido desacuerdos sobre cómo gestionarla. También sentaría las bases para entablar conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán.
Persisten las fisuras en las negociaciones bélicas con Irán

En el mejor de los casos para ambas partes, esto también podría dar inicio oficialmente a la reducción de una guerra impopular que ha disparado los precios mundiales de la energía y alimentado la inflación en todo el mundo.
Los detalles del acuerdo aún no están claros. Funcionarios estadounidenses solo han ofrecido algunos detalles y han condenado como “noticias falsas” los informes de los medios iraníes que publicaron un borrador completo de 14 puntos. Un informe iraní de la agencia de noticias semioficial Mehr señalaba que las cuestiones nucleares se negociarían en 60 días, detalle que posteriormente confirmó un alto funcionario de la Casa Blanca.
Los detalles del acuerdo fueron recibidos con cautela por quienes han defendido abiertamente la acción militar contra Irán. Mark Dubowitz, director ejecutivo de la Fundación para la Defensa de las Democracias, afirmó que Trump debe tener cuidado de no desperdiciar la influencia que ha acumulado tras los sucesivos ataques contra Irán.
“El peligro reside en que acepten A, obtengan financiación, acepten B, obtengan financiación, acepten C, consigan el levantamiento de las sanciones y luego simplemente alarguen el proceso”, declaró Dubowitz. Añadió que sería “fatal” si esto “condujera a un proceso prolongado, una vez que estemos atrapados en negociaciones y no estemos preparados para retomar operaciones militares importantes, y el fervor por el acuerdo se vuelva imparable”.
El acuerdo resultaría en el levantamiento parcial de las sanciones estadounidenses contra Irán y posiblemente permitiría al nuevo liderazgo de línea dura de Teherán acceder a decenas de miles de millones de dólares en fondos congelados. Irán podría reintegrarse a la economía global si cumple con el acuerdo, declaró el viernes un alto funcionario de la administración Trump.
Si esto fracasa, Trump podría considerar reiniciar la campaña de bombardeos estadounidenses contra Irán. Sería una decisión difícil, dado que la operación militar estadounidense e israelí ya ha causado miles de muertos y la peor crisis de suministro de petróleo de la historia, sin que el liderazgo del país se haya visto afectado.
“Volar puentes y arrebatar el poder a los iraníes no derroca al régimen, al igual que la Fuerza Aérea estadounidense no lo hizo”, afirmó Alex Vatanka, investigador principal especializado en Irán del Instituto de Oriente Medio, con sede en Washington.
Bloomberg