Más de 325.000 menores de 17 años han recibido los 100 euros para comprar gafas que proporciona el Plan Veo, que el Ministerio de Sanidad lanzó el pasado diciembre. Su titular, Mónica García, ha anunciado este viernes que ampliará su financiación con 22 millones de euros adicionales, que se suman a los 47 millones ya presupuestados, para consolidar su alcance.
El verano cada vez se adelanta más: el calor tradicional de junio este año –también el pasado– llegó en mayo. Los colegios públicos de España no están preparados para ello, se calcula que apenas un 1% de ellos están correctamente climatizados. En muchas aulas se están superando los 30 grados, lo cual impide acabar el curso con comodidad y sin riesgos para la salud. Las familias y los equipos docentes, en todo el país, están luchando por medidas que atenúen la situación.
Después de días de búsqueda, a Lyhanna la encontraron muerta, tirada en un silo para granos dentro de una explotación agrícola del sur de Francia. Tenía 11 años. Su asesino era el padre de una de sus amigas; un pederasta que, pese a haber sido previamente denunciado y señalado decenas de veces por otras víctimas, nunca fue ni siquiera interrogado por la policía. La muerte de Lyhanna ha suscitado una fuerte conmoción en la sociedad francesa. Y mucha rabia también. Una rabia profunda de los ciudadanos hacia unas instituciones incapaces de reconocer sus carencias sistémicas, ciegas ante la realidad que las asociaciones de protección de la infancia llevan años denunciando a gritos: en Francia, un niño es víctima de agresión sexual cada tres minutos. En un año, son 160.000 los niños a los que unos adultos, impunemente, deciden arrebatarles la infancia, cuando no destruirles la vida entera. Pero hay más. En este país, en cada clase escolar, hay por lo menos tres niños víctimas de incesto. ¿Cómo volver a mirar esas fotos del colegio con la misma ternura e inocencia? Ahora las observo y me pregunto a cuántos de mis compañeros les habrá tocado vivir esa pesadilla.
Mostrarse vulnerable frente a los hijos no es especialmente agradable ni fácil de gestionar. Expresar emociones complicadas y dejar ver aspectos de uno mismo más negativos enfrenta casi siempre a la posibilidad de que un padre o una madre se sienta juzgado, herido o incluso rechazado por ellos. Pero, ¿debería ser así? ¿Qué significa exactamente mostrarse de forma más sensible o exponerse emocionalmente ante los hijos? ¿Es conveniente hacerlo cada vez que hay miedo, incertidumbre, tristeza o decepción, entre otras emociones?
El auge de la obesidad y el sobrepeso se ha convertido en una de las grandes amenazas de la salud pública mundial. Preocupa porque el exceso de peso eleva el riesgo de decenas de enfermedades, como cáncer o dolencias cardiovasculares y metabólicas; pero también inquieta porque ponerle freno no está siendo tarea sencilla. El planeta habita en un ambiente cada vez más obesogénico, con un sistema alimentario de abundancia, precios reducidos para productos poco saludables y unos modos de vida y trabajo que invitan al sedentarismo, y todo eso juega en contra en la batalla contra la obesidad.