Victoria Federica y Tana Rivera: amor bajo el diluvio en Las Ventas y la verdad sobre su amistad
La tarde de la Beneficencia en la Plaza de Toros de Las Ventas prometía emociones fuertes sobre el albero, pero el verdadero foco de atención se trasladó a unos tendidos salpicados por el glamur de la juventud 'vip' patria y un diluvio persistente que no logró empañar el romanticismo.
El "Clooney" de Victoria Federica
Victoria Federica de Marichalar y Borbón ya no se esconde. La hija de la Infanta Elena, habitualmente celosa de su intimidad, atraviesa un momento de absoluta plenitud junto al joven empresario madrileño Jorge Navalpotro. Tras felicitarle públicamente en redes sociales por su 25 cumpleaños con un revelador y cariñoso apodo -«Happy birthday, Clooney», escribía la nieta de Don Juan Carlos-, la pareja ha vuelto a demostrar la solidez de su historia de amor ante las cámaras.
Aunque prefirieron mantener la discreción disfrutando del festejo por separado en el interior del coso, Victoria protagonizó el gesto romántico de la jornada al término de la corrida. Desafiando el intenso chaparrón que asolaba la capital, la joven esperó pacientemente a su chico al volante de su vehículo para evitar que se mojase. Una estampa de lo más cómplice a la que se sumó, en el asiento del copiloto, su hermano Froilán, demostrando que el empresario ya es uno más en el círculo familiar de la aristócrata.
Tana Rivera, el talismán de Roca Rey
A pocos metros, otra de las grandes protagonistas de la crónica social vivía la tarde con el corazón en un puño, pero con una sonrisa inquebrantable. Tana Rivera regresaba a la monumental madrileña para arropar a su pareja, el diestro Andrés Roca Rey. Atrás quedaba el tremendo susto vivido recientemente en La Maestranza de Sevilla, donde una grave cogida llevó al peruano directo a la UCI.
Arropada por su grupo de amigas, la hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo volvió a hacer gala de esa timidez elegante que la caracteriza, guardando silencio sobre su vida privada pero dejando que sus gestos hablaran por sí solos. Aguantando el diluvio desde su localidad, Tana demostró ser el mejor talismán para el torero en una de las citas más exigentes de la temporada en Madrid.
Unión a prueba de rumores
Mucho se había especulado en las últimas semanas sobre un posible distanciamiento entre los Marichalar y los Alba, personificado en un supuesto enfriamiento de la relación entre Victoria Federica y Tana Rivera. Sin embargo, Las Ventas dictó sentencia. Aunque siguieron la corrida desde diferentes puntos del tendido, la sintonía entre ambas sigue siendo total. Su amistad, forjada en la infancia y unida por las tradiciones compartidas y las vivencias de la alta sociedad, permanece intacta. Ambas soportaron estoicamente el temporal madrileño, unidas por la misma pasión y el apoyo incondicional a los que más quieren.


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