El Papa ha llegado este jueves a Canarias, última etapa de su viaje a España antes de regresar a Roma el viernes, y nada más aterrizar en Las Palmas ha ido al muelle de Arguineguín, un símbolo del drama de la inmigración en las islas. En 2020 llegó a ser conocido como el muelle de la vergüenza, ante el abandono en el que quedaron miles de migrantes tras un insólito número de llegadas de cayucos. Este lugar ha sido símbolo de todo lo que se ha hecho mal desde la política, de la descoordinación entre instituciones y del rechazo de parte de la población. Hasta desembocar en la idea de la prioridad nacional de Vox, que secunda el PP. Y también en la política migratoria cada vez más restrictiva de la UE, pues justo este viernes entra en vigor el nuevo pacto europeo que endurece el acceso al asilo. A todos ellos, León XIV ha lanzado un mensaje claro y rotundo: “No podemos acostumbrarnos a contar muertos. La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar la frontera”.
El papa León XIV asiste a una reunión con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y agentes pastorales en la catedral de Santa Ana en Las Palmas.
El papa León XIV sigue el discurso del capitán de Salvamento Marítimo Tito Villarmea durante el acto celebrado en el muelle de Arguineguín este jueves.
El presidente del Gobienro, Pedro Sanchez, y el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, entre otras autoridades, asisten al acto en Arguineguin, Gran Canaria, este jueves.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y el Lehendakari, Imanol Pradales, guardan a la llegada del Papa para un encuentro con las realidades de acogida a los migrantes, en el puerto de Arguineguín, este jueves.
Spain's Prime Minister Pedro Sanchez and President of the Canary Islands, Fernando Clavijo, attend a meeting of Pope Leo XIV with organisations working with migrants at the port of Arguineguin, during the Pope's apostolic journey to the island of Gran Canaria, Spain, June 11, 2026. REUTERS/Yara Nardi
El papa León XIV y el president de la Generalitat, Salvador Illa, durante la despedida del Pontífice en el aeropuerto internacional Josep Tarradellas Barcelona-El Prat este jueves.
El papa León XIV reza ante una cruz hecha con madera de embarcaciones de migrantes, en el muelle del puerto de Arguineguín en Gran Canaria, este jueves.
El papa León XIV limitará la parte canaria de su visita a Gran Canaria y Tenerife, y pasará de largo por El Hierro, la isla que en los últimos años ha concentrado la mayor parte de las llegadas de personas migrantes. Este olvido ha causado la irritación del presidente del Cabildo insular, el socialista Alpidio Armas, que no asistirá a los actos con el Pontífice. Por ello, la tarea de trasladar al santo padre la realidad migratoria de la pequeña isla recaerá en Darwin Rivas, un sacerdote de 49 años (25 de ellos como cura) con la doble nacionalidad española y venezolana. Es el titular de cuatro de las parroquias de la segunda isla menos poblada del archipiélago (tras La Graciosa). Como miembro de la asociación Corazón Naranja, es una de las personas encargadas de atender a las personas que ingresan en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de la isla. “La migración es un problema político que no se puede resolver con soluciones policiales”, avisa.