Uma versão enganadora da história: Hobbes vs. Rousseau


El color rojo de las pinturas rupestres funcionaba como reclamo para la atención y probablemente servía para facilitar su detección en un entorno oscuro de difícil navegación con condiciones lumínicas precarias y, dado que la luz irregular de una antorcrha pemitiría lapsos breves de visualización, los signos de esa tonalidad serían percibidos con más garantías que los negros. Así lo recoge un informe publicado en la revista "Time & Mind" tras una investigación realizada por la doctora en Prehistoria, Miriam García Carpín, y la investigadora posdoctoral en el instituto Incipit del CSIC en la especialidad de Arqueología María Silva Gag,o a partir de un estudio experimental orientado a la identificación de patrones de atención visual sobre determinadas pinturas rupestres.
La investigación buscaba conocer cómo se observan los signos rupestres que generalmente ocupan las fases de decoración más antiguas de las cuevas cantábricas con arte rupestre, habitualmente sencillos y en cuya elaboración se invertía poco tiempo e iba asociada a relieves y lugares de interés topográfico en las cuevas. Una de sus características comunes es su color rojo, para el que se utilizó un pigmento mineral, y para determinar el efecto que esa tonalidad pudo ejercer sobre la atención cuando eran percibidos en el entorno subterráneo, las investigadoras invitaron a un grupo de personas a visualizar una serie de imágenes.
Una de ellas contenía una pintura rupestre roja y fue duplicada y alterada para conseguir una nueva con un motivo rupestre negro de manera que obtuvieron un conjunto de imágenes en dos condiciones: negra y roja que fueron expuestas en orden aleatorio con un tiempo de exposición de 1,5 segundos cada una. Esa breve exposición intentaba evitar la observación consciente y detectar así a qué elementos se dirige la atención a primera vista de forma involuntaria dado que la atención rápida depende más de la historia evolutiva y tiene un carácter innato que presumiblemente se manifiesta en todos los individuos.
Los datos obtenidos revelaron una tendencia a observar más tiempo los motivos rupestres rojos que los negros y a detectarlos mucho antes hasta el punto de que en ocasiones los segundos pasaban desapercibidos durante la exposición y, además, cuando los signos compartían panel con motivos figurativos, los rojos eran más observados que la figura, algo que no ocurría con los negros.


© Turismo de Castellón
No es algo nuevo para Baz Luhrmann, ya que se trata de un deseo que lleva treinta años queriendo rodar, la vida de Juana de Arco. Como lo ha confirmado su esposa y colaboradora, la diseñadora Catherine Martin, por fin el proyecto está en marcha. La película, producida por Warner Bros., y con el título provisional de Jehanne d'Arc (Juana de Arco), se basa en la novela Blood Red, Sister Rose (1974), de Thomas Keneally, el mismo autor que está detrás de La lista de Schindler. El guion lo firma el propio Luhrmann junto a la dramaturga Ava Pickett y el estreno está previsto para noviembre de 2028.
Todo parece indicar que el papel será para Isla Johnston, de diecinueve años, que ya pudimos ver interpretando a Beth Harmon de niña de la serie Gambito de dama (2020). Luhrmann ha preferido a Isla frente a otras opciones más consagradas como Jenna Ortega, protagonista de Miércoles (2022), que había confesado que Juana era su papel soñado. En las pruebas, Johnston tuvo que leer un fragmento de la Santa Juana, la obra de Bernard Shaw. Curiosamente viene de interpretar a una versión femenina del diablo junto a Nicolas Cage en The Carpenter's Son (2025), así que pasará de Satán a santa de forma consecutiva.
Nada sabemos todavía de qué clase de Juana veremos. Luhrmann es un director que no deja indiferente como ya nos demostró en su última película, Elvis (2022). Su Juana medieval puede ser casi cualquier cosa menos algo esperado, y ahí está buena parte de la expectación.
La novela de Keneally recorre la vida de Juana desde su infancia hasta la coronación de Carlos VII como rey de Francia. Repasará algunos momentos claves de su vida. Cuando comenzó a escuchar voces o cómo logró convencer al delfín de Francia de su misión divina para derrotar a los ingleses. El momento clave del texto es la campaña militar y el sitio de Orleans, un momento trascendental en la historia ya que fue un punto de inflexión en la guerra de los Cien Años. La novela no aborda su captura, el proceso de herejía contra ella ni su ejecución en la hoguera.
Si hay una figura histórica que ha atraído a los grandes del cine, esa es Juana de Arco. La Doncella de Orleans acumula una lista larguísima de versiones. El cortometraje de poco más de diez minutos que rodó Georges Méliès en 1900 fue el primero, y el salto al largometraje llegó en 1916, de la mano de Cecil B. DeMille, con la cantante de ópera Geraldine Farrar.
La primera gran Juana llegó en 1928, en los últimos momentos del cine mudo con La pasión de Juana de Arco de Carl Theodor Dreyer. Curiosamente, pese a ser considerada hoy en día como una de las obras cumbres del cine mudo, fue todo un fracaso en taquilla. Frente a la épica militar por la que se han ido casi todas las versiones, Dreyer se centro casi en exclusiva con el proceso que llevó a Juana a la hoguera y su sufrimiento. Lo filmó casi entero en primeros planos, sin maquillaje y con luz natural, y llegó a pedirle a su actriz, Maria Falconetti, que se rapara la cabeza.
A partir de ahí, la Doncella no ha dejado de volver una y otra vez a las pantallas. Ingrid Bergman la interpretó en dos ocasiones. Primero en 1948 a las órdenes de Victor Fleming, y en 1954 en un proyecto de su marido, Roberto Rossellini. Jean Seberg debutó en el papel con Santa Juana (Otto Preminger, 1957) y Florence Delay protagonizó la versión más austera de todas, El proceso de Juana de Arco (Robert Bresson, 1962). El personaje ha seguido atrayendo a directores hasta el final de siglo, cuando en 1999 coincidieron dos Juanas, la guerrera de Milla Jovovich en la película de Luc Besson y la de la miniserie televisiva de Christian Duguay. Ya en 2019, Bruno Dumont llegó a poner la armadura a una niña de doce años, Lise Leplat Prudhomme, pese a que la Juana real rondaba los diecisiete.
Cada uno encontró una Juana distinta. Y eso, más que un capricho de guionistas, tiene una explicación. De Juana de Arco se conserva muchísima documentación, como las actas de los dos procesos contra ella, el que la condenó en 1431 y el que la rehabilitó en 1456, que cuenta con decenas de testimonios. Y, aun así, no ha quedado un solo retrato hecho del natural, ni una descripción física fiable, ni certeza sobre lo que de verdad pensaba. Y es ese vacío lo que ha permitido que cada época moldee a su propia Juana. Ahora le toca el turno a Baz Luhrmann.


© Arxiu privat Joan Sales (EL PAÍS)
Puerto Príncipe, 12 jun (Prensa Latina) Unos 30 músicos haitianos compusieron hasta hoy canciones inspiradas en el Mundial de Fútbol 2026 de México, Estados Unidos y Canadá, donde compite un equipo local por segunda vez en la historia, según el diario Le Nouvelliste.
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VTM
Esta seleção reforça o reconhecimento nacional de um dos mais importantes símbolos do património flaviense.
A votação pública encontra-se já a decorrer e terá um momento particularmente importante no próximo dia 13 de junho, em Monção, com a realização da semifinal da Região Norte das Novas 7 Maravilhas de Portugal.
A mobilização e apoio da comunidade flaviense, dos visitantes e de todos os que reconhecem a importância da preservação e respetiva promoção do património cultural assume particular relevância neste momento de seleção.
As termas Romanas de Aquae Flaviae são consideradas o maior balneário termal romano da Península Ibérica e constituem um legado excecional da antiga cidade romana. Este marco testemunha a importância que Chaves assumiu ao longo dos séculos, preservando uma parte fundamental da sua identidade histórica e cultural.
Cada voto representa um contributo para reforçar a projeção deste monumento singular e para afirmar, a nível nacional, a riqueza histórica e cultural de Chaves. O número oficial de votação atribuído às Termas Romanas de Aquae Flaviae é o 761 207 009 (1 euro+ IVA).
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Desde que en 1930 se celebrara el primer mundial de fútbol con solo 13 selecciones, hasta el que se inició ayer con tres países anfitriones y 48 participantes, se han celebrado 23 ediciones de este campeonato en categoría masculina. Pon a prueba tus conocimientos sobre la historia del mayor acontecimiento deportivo del planeta (con permiso de los Juegos Olímpicos) con este cuestionario de once preguntas (número muy futbolístico).

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No âmbito do programa “Passeios na História de Tavira”, o Museu Municipal promove, no dia 20 de junho, pelas 10h30, sob a orientação de Marco Sousa Santos (Historiador do Museu Municipal), uma visita centrada na história e no património do edifício dos Paços do Concelho.
Com uma história que remonta ao período medieval, o atual edifício é a sede do poder concelhio desde o século XVII. Reconstruído em meados do século XX, mantendo a traça original e alguns elementos arquitetónicos emblemáticos, este foi palco de incontáveis episódios e guarda no seu interior um conjunto de objetos que ajudam a contar a história da cidade, incluindo pinturas, retratos e bustos.
“Passeios na História de Tavira” têm como finalidade dar a conhecer o passado da cidade e do concelho, a paisagem, os monumentos e as personagens históricas, bem como sensibilizar para a necessidade de proteger e valorizar a herança patrimonial.
A participação é gratuita, mas limitada a 30 pessoas, mediante inscrição, até dia 18 de junho, através do formulário: Passeios na História de Tavira – Os Paços do Concelho – Preencher o formulário
Mais informações:
Divisão de Turismo, Património e Museus
Tel.: 281 320 545 / 568 E-mail: edu.museus@cm-tavira.pt
Paços do Concelho de Tavira são o tema da próxima visita do programa «Passeios na História».
O conteúdo Paços do Concelho de Tavira são tema do próximo «Passeios na História» aparece primeiro em Barlavento.
Quando il comandante di un sommergibile tedesco scrutava una nave nemica attraverso il periscopio, aveva pochi istanti per stimare correttamente distanza, lunghezza e velocità del bastimento, prima di lanciare una salva di siluri e cercare di affondarla. Un errore di valutazione poteva vanificare l’attacco e privare il vascello sommergibile delle preziose munizioni con le quali conduceva la guerra sottomarina e indiscriminata che minacciava le linee di rifornimento come le ammiraglie della flotta avversaria che non potevano nascondersi in mare aperto.
Nacque così un’idea in controtendenza, il camuffamento Dazzle, rivoluzionario schema mimetico ideato nel 1917 dall'artista britannico Norman Wilkinson per ingannare i telemetri ottici dei sommergibili e complicare il delicato e fondamentale processo di calcolo attraverso un piccolo “inganno visivo”.
Pittore, illustratore e ufficiale della Riserva, Wilkinson stava prestando servizio nelle acque dei Dardanelli, durante la rovinosa campagna di Gallipoli, quando iniziò a riflettere sul problema che tormentava la Royal Navy: sfuggire ai sommergibili tedeschi che infestavano le acque occidentali e prendevano di mira i convogli che attraversavano l’Atlantico. Una nave, soprattutto se di grandi dimensioni, non poteva essere occulta in nessun modo; tuttavia, un intricato mosaico di linee spezzate, onde, figure geometriche e forti contrasti cromatici poteva ingannare gli occhi e gli strumenti dei sommergibilisti corsari che incrociavano la sua rotta.
L’obiettivo non era più rendere invisibile la nave posta sotto attacco con livree grigie e celesti che la mimetizzavano con l’orizzonte, ma alterarne la percezione, facendo in modo che il suo profilo, la prua e la poppa, rese fin troppo evidenti dai colori, si deformassero nelle proporzioni; ingannando i puntatori rispetto alla reale direzione di marcia, che così diventava incerta, alla lunghezza, che poteva suggerire un tiro in deflessione basato su un calcolo errato, e in breve all’intera prospettiva di un bersaglio in movimento che era decisamente evidente ma era difficile da centrare, dato che stimare correttamente velocità e distanza diventava assai più difficile.
Quando Wilkinson presentò il progetto agli alti papaveri della Marina Reale, la proposta era apparsa quasi paradossale: rendere le navi da guerra più appariscenti per proteggerle meglio in una guerra sottomarina indiscriminata? A un primo impatto sembrava un suicidio annunciato, eppure l'idea suscitò l’interesse dell’Ammiragliato britannico dal quale si era appena dimesso un certo Winston Churchill, responsabile del fallimento della campagna di Gallipoli.
Dopo una serie di prove effettuate su modelli in scala osservati attraverso periscopi e strumenti ottici, la Royal Navy acconsentì all’impiego del nuovo schema mimetico elaborato da Wilkinson, e in poco tempo le livree Dazzle comparvero sugli scafi e sui ponti delle navi mercantili, degli incrociatori leggeri e persino sulle prime portaerei britanniche, come la HMS Furious.
Tra le unità più celebri a ricevere queste particolari livree ci fu anche la RMS Olympic, nave gemella del Titanic, che venne requisita dalla Royal Navy e impiegata come trasporto truppe. Con diverse verniciature degli schemi Dazzle, l’Olympic uscì indenne da ben quattro attacchi dei sommergibili tedeschi e riuscì anche nella storica impresa di affondarne uno, il 12 maggio del 1918, quando affondò l’U-Boot U-103 diventando l'unico mercantile a vantare una vittoria contro un sottomarino.
Il principio alla base del sistema era particolarmente efficace contro i telemetri a interferenza utilizzati all'epoca. Le linee spezzate e i contrasti di colore rendevano più difficile far combaciare correttamente le immagini osservate dagli strumenti ottici, aumentando il rischio di errori nel calcolo della posizione e della velocità del bersaglio. Per un comandante di sommergibile che doveva determinare con precisione il punto di lancio dei siluri, anche una minima imprecisione poteva significare fallire completamente l'attacco.
Il successo dell'idea portò rapidamente il Dazzle oltre l'Atlantico. Dopo l'ingresso degli Stati Uniti nel conflitto, anche la U.S. Navy iniziò a dipingere numerose proprie unità secondo gli schemi elaborati dall'artista britannico. Wilkinson sviluppò centinaia di varianti differenti, utilizzando non solo il classico bianco e nero, ma anche tonalità di grigio, azzurro, giallo e persino rosa. Le insolite geometrie che ricoprivano gli scafi delle navi non passarono inosservate nemmeno nel mondo dell'arte.
Le composizioni di Wilkinson richiamavano infatti alcune delle più moderne correnti artistiche dell'epoca, attirando l'attenzione di figure come Pablo Picasso e Georges Braque, i grandi protagonisti del cubismo. Tra gli artisti affascinati dal fenomeno vi fu anche Edward Wadsworth, esponente di primo piano del vorticismo britannico.
Al termine della guerra, il contributo di Wilkinson venne ufficialmente riconosciuto dalla Royal Society, che gli assegnò un premio di 2.000 sterline. I suoi schemi mimetici sopravvissero inoltre agli anni ‘20 e ’30 e continuarono a comparire sulle navi alleate anche durante la Seconda guerra mondiale.
Al termine dei due conflitti mondiali, gli schemi mimetici Dazzle sono comparsi più raramente sulle navi da guerra delle Marine anglosassoni. Restava invece una questione aperta che gli storici discussero a lungo: quanto era efficace davvero il camuffamento “abbagliante” ideato da Wilkinson?
Una risposta definitiva non esiste. Nessuno studio condotto durante i due conflitti mondiali riuscì a dimostrare in maniera scientifica l’efficacia del camuffamento Dazzle. Eppure, trattandosi di una forma di inganno visivo, si potrebbe sostenere che il semplice fatto di aver generato incertezza e dubbio rappresentasse già un risultato.
A distanza di oltre un secolo, la ricerca sembra comunque dare ragione all'intuizione dell'artista britannico. Uno studio dell'Università di Bristol ha infatti evidenziato come il Dazzle possa alterare significativamente la percezione della velocità di un bersaglio in movimento. Osservatori posti davanti a due obiettivi identici, uno dei quali dipinto secondo gli schemi Dazzle, tendevano infatti a valutarne diversamente la velocità nonostante entrambi procedessero alla stessa andatura.
Tale conclusione aiuta a comprendere l’efficacia degli schemi mimetici e come potessero rivelarsi preziosi per ostacolare il tiro di un sommergibile. Dato che, come esplicato in precedenza, se la velocità stimata era errata, anche il punto di intercettazione calcolato per il lancio dei siluri rischiava di esserlo, mancando il bersaglio di una manciata di metri. Lo stesso poteva valere per il tiro dell’artiglieria navale, anche se in questo caso l’aggiustamento di una bordata era più semplice, e le munizioni decisamente più numerose della dozzina di siluri che aveva a disposizione un sommergibile convenzionale del primo conflitto mondiale.
Secondo il dottor Peter Scott-Samuel, che ha guidato la ricerca presso il Dipartimento di Psicologia dell'Università di Bristol, applicare un camuffamento Dazzle a un semplice Land Rover Defender del British Army sarebbe sufficiente a modificare la percezione della sua velocità al punto da far mancare il bersaglio di circa un metro a una granata. In combattimento, un metro può rappresentare la differenza tra la vita e la morte.
Oggi le opere di Norman Wilkinson, instancabile osservatore dei porti di Portsmouth e delle coste della Cornovaglia, trovano posto nelle collezioni del National Maritime Museum, della Royal Academy of Arts e della Royal Society of British Artists. La sua eredità, tuttavia, non è custodita soltanto nei musei, ma sopravvive nelle pagine più curiose della storia navale e nel ricordo di un'idea geniale che trasformò l'arte in un’arma di difesa, contribuendo a proteggere e salvare la vita a migliaia di marinai nelle guerre più devastanti del XX secolo.
È notizia di questi giorni che una nuova declinazione degli schemi mimetici Dazzle, simili a quelli ideati da Wilkinson, è comparsa sul campo di battaglia ucraino dove i mezzi corazzati russi cercano di trovare la salvezza dagli occhi elettronici dei droni unidirezionali integrati dall’intelligenza artificiale che ora, come oltre un secolo fa, viene ingannata nel puntamento e manca il bersaglio di quella manciata di centimetri che può valere la vita o la morte. Il tempo, a quanto pare, sembra dare ragione al paradosso del Dazzle.





Após o sucesso da primeira edição, que em 2025 atraiu cerca de 3200 visitantes, o Museu de Portimão volta a promover o evento “Pré-História ao Luar – Solstício de Verão”, no próximo dia 21 de junho, entre as 19h00 e as 00h30, nos Monumentos Megalíticos de Alcalar. Com entrada gratuita e um programa que assinala […]


