Ese calor
Dicen que, “cuando hace calor, hace calor”. Pero, ¿a qué calor se refieren? Sabemos que “ese calor” del que hablan ―y que dicen que inspira― no está ni en los despachos de la presidenta de Madrid, ni en los de los distintos miembros de su Gobierno, ni en la Asamblea regional, ni en bares o restaurantes, ni en los hoteles, ni en los centros comerciales, ni tampoco en los teatros y salas que gestiona el tal señor de Murcia.

