Reading view

La “nota perfecta” de Ruiqi Jinzhang, la murciana con pleno de dieces en la Selectividad

Hay personas que sacan buenas notas y otras, solo unas pocas, que consiguen la nota perfecta. La murciana de origen chino Ruiqi Jinzhang forma parte de ese reducido grupo que ha logrado la excelencia. Ha sacado un 10 en todos los exámenes de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), y también en todas las asignaturas de Bachillerato, lo que la convierte en la alumna con mejor calificación en la Selectividad de la Región de Murcia. “Y de España, porque nadie puede haberlo hecho mejor que ella. Como mucho, igual de bien”, puntualiza su madre, Weina Zhang, entre orgullosa y emocionada.

Buscador: consulta la nota de corte de cada carrera en España

Seguir leyendo

© ALFONSO DURÁN

Ruiqi Jinzhang, la estudiante con la nota más alta de la PAU en la Región de Murcia, en el restaurante de sus padres.
  •  

Noelia Besada, estrella de la Selectividad sevillana pese a las trabas: “Me acostumbré a estudiar con el ruido”

Noelia Besada, la estudiante que ha obtenido el segundo mejor expediente de Selectividad en Sevilla.

Noelia Besada ha luchado duro para lograr la segunda mejor nota de admisión en la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) de la provincia de Sevilla, un 13,952, compartida con otros dos estudiantes brillantísimos. Y el principal elemento que ha debido superar ha sido el ruido, protagonizado por sus dos hermanos pequeños, de solo un año y medio y de 11. Su cuarto carece de puerta por las reformas en el piso y ella no acudía a la biblioteca porque repetía las ideas en voz alta, un hábito incompatible con el silencio obligado del centro público. Además, un hermano de Noelia padece trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), por lo que los nervios y el ruido se han multiplicado a menudo en el hogar.

Buscador: consulta la nota de corte de cada carrera en España

Seguir leyendo

Noelia Besada ha logrado una nota final de 13,952.
  •  

Lo siento por ese chaval

.

Fue vaciando el piso de mi abuelo cuando apareció la revista olvidada. La abrí. Contenía uno de mis primeros artículos. En él recordaba la gran aventura vital que para un chico de pueblo suponía irse a Valencia a estudiar. Ya ha pasado casi un cuarto de siglo, pero en mi memoria sigue intacta aquella imagen. Hay un chico de 18 años tumbado en el camastro de un cuartucho caluroso al que sus compañeros llaman ratonera. Lee un libro de Francisco Peregil, el reportero al que más admira, ese reportero que algún día sueña ser. Suena airada la voz de Raimon por el radiocedé. Sobre el cabecero de la cama hay un cartel del año 36 con unos niños tristes, caras de hambre y brazaletes negros. Per ells! Vota les esquerres. Por la ventana ve ocho carriles para el tráfico y otros dos para el tranvía: monotonía urbana tras los cristales. Qué distinto todo al pueblo. Sobre todo, la independencia. Esa desconocida sensación de libertad. Los ojos que no te escrutan. La pregunta que no te aguarda. El pasado que no cuenta. Todo idealizado, claro: así era la juventud, así es la nostalgia.

Seguir leyendo

  •  
❌