El expresidente del Gobierno Felipe González ha recordado este martes durante un acto en la Universidad Autónoma de Madrid que él, cuando no logró aprobar los presupuestos en el año 1995, convocó elecciones y ha bromeado con que “ahora eso no se lleva”.
“Esto es una antigualla porque ahora ya no se lleva, no he podido aprobar presupuestos, por lo tanto, voy a convocar elecciones y creo que las voy a perder porque hasta yo estoy harto de mí mismo”, ha dicho González al contar una anécdota sobre Fidel Castro.
El expresidente español se ha referido a una reunión que mantuvieron en 1995 con Castro en Argentina para cerrar un acuerdo comercial entre la Unión Europa y Cuba y que, en su opinión, no prosperó porque el mandatario cubano no quería asumir el respeto a las libertades individuales que exigía la delegación europea, según EFE.
Esta declaración ha surgido en un conversatorio con el expresidente de la República Dominicana y presidente de Funglode, Leonel Fernández, y el periodista y académico Juan Luis Cebrián, donde han analizado el futuro de Iberoamérica.
Así pues, González también se ha hecho eco de la situación en Venezuela y ha explicado su punto de vista con la expresión de que lo normal es que “el perro mueva el rabo y no al revés” y que, siguiendo esta analogía, “el perro es Trump y el rabo es Delcy y el ‘Rodrigato’, pero desde Estados Unidos no se dan cuenta -quizás solo Marco Rubio- que el rabo es una serpiente de cascabel”.
Por eso, ha lamentado que a pesar de la detención de Nicolás Maduro, la conversación principal sea la explotación del petróleo y ha pedido compromiso con la democracia, la cual pide que vuelva “antes de que se frustre la población, porque la libertad vale más que el negocio”.
A disputa pelo segundo turno da eleição presidencial do Peru segue acirrada, nesta terça-feira (9), com o candidato de esquerda Roberto Sánchez Palomino à frente com uma pequena margem de 19,8 mil votos da candidata de direita Keiko Fujimori. Com 95,9% das urnas apuradas, o resultado segue imprevisível.
Enquanto Sánchez marca 50,056% dos votos, Keiko está com 49,944%. A diferença entre os dois reduziu nas últimas horas, com crescimento dos votos para Fujimori.
No início da apuração, quando apenas 20% das urnas haviam sido processadas, Keiko chegou a estar 200 mil votos à frente de Sánchez, devido ao fato de as urnas de Lima, a capital, terem sido computadas primeiro.
O Jurado Nacional de Eleições (JNE), a autoridade máxima eleitoral do Peru, afirmou que os resultados definitivos devem ser divulgados apenas em “meados de julho”. Isso porque foi acrescentado ao processo de apuração um novo mecanismo obrigatório de recontagem de votos em mesas que apresentaram alguma inconsistência.
O JNE informa que, até o momento, foram recebidas 1 mil atas “em observação”, que precisaram passar por nova contagem com a presença de observadores de partidos e fiscais.
Dessas, 1,7 mil são de mesas do exterior, onde a candidata Keiko Fujimori vem apresentando vantagem. Até o meio-dia desta terça-feira, apenas 30,2% das atas do exterior tinham sido contabilizadas, dando 65,4% dos votos para Keiko e 34,5% para Sánchez.
Keiko x Sánchez
Roberto Sánchez e Keiko Fujimori disputam o mandato presidencial no Peru para o período de 2026 a 2031, de cinco anos. O vencedor será o nono presidente do país sul-americano em dez anos de crise política. Desde 2016, dois presidentes renunciaram e quatro foram destituídos pelo parlamento peruano, tido como o poder de fato no país.
Filha do ex-ditador Alberto Fujimori (1990-2000), condenado por violações de direitos humanos, o que inclui esterilização forçada de mulheres indígenas, Keiko perdeu nas últimas três eleições no 2º turno, em 2011, 2016 e 2021.
Do outro lado, está Roberto Sánchez, aliado do ex-presidente Pedro Castillo, destituído, preso e condenado por tentativa de golpe de Estado ao tentar dissolver o Parlamento. Para seus apoiadores, Castillo foi vítima de um golpe do Legislativo por representar o voto rural e indígena do país.
Psicólogo de formação, Sánchez é deputado federal pelo partido Todos pelo Peru, tendo sido ministro de Castillo. Assim que votou no domingo (7) em Lima, Sánchez foi até o presídio de Barbadillo, onde Castillo está detido, permanecendo no local até a divulgação dos primeiros resultados parciais.
A disputa pelo segundo turno da eleição presidencial do Peru segue acirrada, nesta terça-feira (9), com o candidato de esquerda Roberto Sánchez Palomino à frente com uma pequena margem de 19,8 mil votos da candidata de direita Keiko Fujimori. Com 95,9% das urnas apuradas, o resultado segue imprevisível.
Enquanto Sánchez marca 50,056% dos votos, Keiko está com 49,944%. A diferença entre os dois reduziu nas últimas horas, com crescimento dos votos para Fujimori.
No início da apuração, quando apenas 20% das urnas haviam sido processadas, Keiko chegou a estar 200 mil votos à frente de Sánchez, devido ao fato de as urnas de Lima, a capital, terem sido computadas primeiro.
O Jurado Nacional de Eleições (JNE), a autoridade máxima eleitoral do Peru, afirmou que os resultados definitivos devem ser divulgados apenas em “meados de julho”. Isso porque foi acrescentado ao processo de apuração um novo mecanismo obrigatório de recontagem de votos em mesas que apresentaram alguma inconsistência.
O JNE informa que, até o momento, foram recebidas 1 mil atas “em observação”, que precisaram passar por nova contagem com a presença de observadores de partidos e fiscais.
Dessas, 1,7 mil são de mesas do exterior, onde a candidata Keiko Fujimori vem apresentando vantagem. Até o meio-dia desta terça-feira, apenas 30,2% das atas do exterior tinham sido contabilizadas, dando 65,4% dos votos para Keiko e 34,5% para Sánchez.
Keiko x Sánchez
Roberto Sánchez e Keiko Fujimori disputam o mandato presidencial no Peru para o período de 2026 a 2031, de cinco anos. O vencedor será o nono presidente do país sul-americano em dez anos de crise política. Desde 2016, dois presidentes renunciaram e quatro foram destituídos pelo parlamento peruano, tido como o poder de fato no país.
Filha do ex-ditador Alberto Fujimori (1990-2000), condenado por violações de direitos humanos, o que inclui esterilização forçada de mulheres indígenas, Keiko perdeu nas últimas três eleições no 2º turno, em 2011, 2016 e 2021.
Do outro lado, está Roberto Sánchez, aliado do ex-presidente Pedro Castillo, destituído, preso e condenado por tentativa de golpe de Estado ao tentar dissolver o Parlamento. Para seus apoiadores, Castillo foi vítima de um golpe do Legislativo por representar o voto rural e indígena do país.
Psicólogo de formação, Sánchez é deputado federal pelo partido Todos pelo Peru, tendo sido ministro de Castillo. Assim que votou no domingo (7) em Lima, Sánchez foi até o presídio de Barbadillo, onde Castillo está detido, permanecendo no local até a divulgação dos primeiros resultados parciais.
El caso Leire Díez apenas ha echado a rodar. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ya dictó un primer auto en el que dibujaba cómo operaba una presunta red criminal en Ferraz que tenía a la cabeza al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán y a la ya exmilitante Leire Díez como mano ejecutora, como fontanera. El magistrado levantó parcialmente el secreto de la causa y ayer ordenó el libramiento de varios oficios y la citación de hasta 22 testigos entre el 26 de junio y el 13 de julio. Entre ellos, la presidenta del partido, Cristina Narbona. Y al día siguiente tendrá que declarar como imputada ante él la abogada Leticia de la Hoz, por presuntamente haber sobornado a la empresaria Carmen Pano para que cambiara su versión respecto a que había entregado 90.000 euros en efectivo en el cuartel general de los socialistas a petición del comisionista Víctor de Aldama.
Quedan por practicar muchas diligencias pero es verdad que en el partido, como ya publicó este diario, se teme que el caso escale más y pueda acabar suponiendo una imputación del PSOE como persona jurídica. Algo que sería letal para los ánimos de una formación hundida anímicamente también por otro caso, el que mantiene investigado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Pero la puntilla definitiva podría ser la imputación del propio Pedro Sánchez. No sería sencilla, porque para que esa circunstancia se diera, Pedraz tendría que hallar indicios que le condujeran hasta él que justificasen elevar una exposición razonada al Tribunal Supremo. Este sería el competente para decidir si investiga o no al jefe del Ejecutivo, dado que este es aforado, y en caso de que determinara proceder contra él, tendría que solicitar el suplicatorio al Congreso.
Sin embargo, fuentes la Moncloa aseguran no ver "motivo alguno" ni para la imputación del PSOE ni para la de Sánchez. Tampoco creen justificado que Pedraz pudiera llamar a declarar al presidente del Gobierno y secretario general del partido ni siquiera como testigo. "Es que no hay indicio ninguno de que Sánchez conociera a Leire. Ni hay una prueba de que operara la trama como tal ni mucho menos que implicara al partido", esgrimen. La tesis de la dirección socialista es que Cerdán pudo montarse su propia red para taparse a sí mismo, para esconder sus chanchullos, y que para ello tiró de la ayuda de Díez.
El juez tiene imputada a la gerente actual, Ana Fuentes, y la UCO descubrió que la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, se reunió al menos tres veces con Díez. Citas que ella ratificó
Pero el juez tiene imputada a la actual gerente del PSOE, Ana María Fuentes —promovida al cargo por Cerdán en 2021—, y además en el sumario de la causa los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil revelaron que Díez se había reunido en al menos tres ocasiones con la directora general del cuerpo, Mercedes González. Encuentros que ella al final tuvo que reconocer después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska hubiera negado esa posibilidad apenas unos días de conocerse el sumario. El PSOE no ha abierto ningún tipo de expediente a Fuentes y el Ejecutivo, empezando por el propio Sánchez y siguiendo por Marlaska, han manifestado su respaldo pleno a la jefa de la Guardia Civil.
Este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, reiteró que Sánchez nunca supo nada de la fontanera del PSOE: "El presidente nunca ha conocido, ni avalado ni ha sido informado de las andanzas de Díez, que nunca, por cierto, hubiera tolerado". Repitió prácticamente palabra por palabra aquello que el propio jefe del Ejecutivo respondió a los periodistas el pasado viernes en Tivat (Montenegro).
#EnDirecto | El Gobierno desmiente "rotundamente" cualquier encuentro entre Pedro Sánchez y Leire Díez: "Nunca ha conocido ni avalado ni ha sido informado de sus andanzas. Nunca lo hubiera tolerado" pic.twitter.com/oG1tnnWPp7
Los informadores preguntaron a la portavoz por qué ahora el partido y el Gobierno no actúan como en el pasado, cuando pidió sus actas y echó a los exsecretarios de Organización José Luis Ábalos y Santos Cerdán. Ahora no se ha adoptado ningún tipo de medida contra Zapatero, ni contra la gerente del partido, ambos imputados en la Audiencia. La ministra reivindicó que la posición es "absolutamente coherente". "Somos el Gobierno de la tolerancia cero contra la corrupción, de la colaboración con la Justicia, de respetar los tiempos de la Justicia, de confiar en la Justicia", remachó, recordando de nuevo el plan de medidas anticorrupción que Sánchez presentó en julio del año pasado ante el Congreso. El problema es que la norma estrella, el anteproyecto de Ley Orgánica de Integridad Pública, aún no ha llegado al Congreso y se antojan muy complicados sus apoyos parlamentarios.
El Ejecutivo mantiene la confianza en González y también en Narbona. La presidenta del PSOE "tiene una moralidad intachable". "Jamás ha intervenido en nada ilícito o impresentable", apuntan
En el Gobierno mantienen toda la confianza en González —no se plantea de ningún modo su cese, y menos aún después de que Sánchez le explicitara su respaldo— y también en Narbona. En su caso, la UCO describe en su informe que la presidenta del PSOE mantuvo una conversación por WhatsApp con Díez el 24 de abril de 2024, cuando Sánchez publicó su Carta a la ciudadanía, en la que abría un periodo de reflexión de cinco días en el que se planteó dimitir. La exmilitante le habló de "reconducir" los ataques al presidente, de dar "ayuda cualificada" y dar la vuelta al asunto "como un calcetín". "[Esto] se lo habías contado a Santos el otro día", respondió ella. Narbona deberá comparecer como testigo ante Pedraz el 10 de julio. Ni Saiz ni el ministro de Transportes, Óscar Puente, presente en la rueda de prensa de este martes, quisieron hacer referencia a la citación de la presidenta del PSOE, pero fuentes de la Moncloa mostraron su "pleno respaldo" a la dirigente.
"Cristina tiene una moralidad intachable. Estamos seguros de que jamás ha intervenido en nada ilícito o impresentable. Es la persona más seria del mundo", señala un miembro del Ejecutivo que confía en que no obstante el caso Leire se vaya desactivando, porque no le ve recorrido. "Leire sería lo que en derecho se llama una tentativa inidónea, que es como elegir un medio incapaz de provocar el resultado buscado. Ella no tenía capacidad de influir en nada. Habría que darle la medalla de Isabel la Católica. Desde Mata Hari no se conocería nada igual", bromea este alto mando.
"Es una nube de verano. Cae la lluvia, refresca el ambiente, te tiene a resguardo durante un tiempo, pero el sol no se ha ido. El calor vuelve". En el Gobierno son perfectamente conscientes de que la visita del Papa a España les da un respiro efímero en plena explosión de casos judiciales por presunta corrupción que afectan y conmocionan al PSOE, y por los que el presidente comparecerá en el Congreso el 24 de junio. Un alivio que se prolongará todo el tiempo que el Pontífice esté en nuestro país —hasta el próximo viernes, día 12—, y que a partir de ahí la actualidad informativa puede seguirles golpeando. Pero, a fin de cuentas, es algo de oxígeno, y los socialistas lo piensan aprovechar.
El Ejecutivo recibió con entusiasmo la elección de Robert Francis Prevost como León XIV hace casi un año, porque entendió que era un pleno continuador de Francisco, aunque con estilo propio. Y su visita apostólica a España, que comenzó el pasado sábado, refuerza esa convicción. El Gobierno ha querido mostrar plena sintonía con el Vaticano, reivindicando los grandes acuerdos alcanzados en los últimos años y sobre todo la convergencia de posiciones en los grandes debates mundiales. La inmigración, el respeto al derecho internacional, la "dignidad" de todas las personas, vengan de donde vengan.
El Ejecutivo recibió con alivio y entusiasmo la elección de Prevost como sucesor de Francisco, y en todo este año ha presumido de sintonía y conexión con el nuevo Pontífice en los asuntos globales
Esos son parte de los temas cardinales que el Papa abordó en su discurso ante las Cortes Generales de este lunes, el primero de un Pontífice en la historia democrática de España. Y el Gobierno puso el acento en ellos, se aferró a ellos, orillando las "diferencias" con él en otras cuestiones mollares, como su crítica al aborto o a la eutanasia. La Moncloa quiere poner de relieve su sintonía evidente con León XIV en los temas que ya son centrales en su papado: su defensa de un orden internacional basado en reglas frente a los caprichos del presidente de EEUU, Donald Trump —Prevost ha emergido, de hecho, como el líder global que ha sabido plantarle cara— y su apoyo a los inmigrantes frente a una derecha y una ultraderecha que se muestra insolidaria y que ha cargado contra la regularización extraordinaria promovida por el Ejecutivo y que la Iglesia sí respalda sin titubeos. Esa conexión con el Papa y su protagonismo absoluto durante esta semana permite a Pedro Sánchez mantener un perfil público más bajo y de paso desplaza los escándalos judiciales a un segundo plano. Un cierto refugio.
El presidente fue recibido en audiencia privada por León XIV el pasado 27 de mayo en el Vaticano, y el pasado sábado fue él quien, junto a los Reyes, le dio la bienvenida a España en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. También asistió a la ceremonia posterior en el Palacio Real junto a buena parte de su Gobierno. En los actos que siguieron el sábado y el domingo distintos ministros del PSOE y de Sumar arroparon al Pontífice: en el centro CEDIA 24 horas de Cáritas, Félix Bolaños y Pablo Bustinduy; en la vigilia en la plaza de Lima, Ana Redondo; en la misa en Cibeles, Milagros Tolón; en el encuentro con la sociedad civil, los vicepresidentes Carlos Cuerpo, Yolanda Díaz y Sara Aagesen.
El presidente acudió a recibir a León XIV a Barajas y asistió a la ceremonia de bienvenida. Este lunes se reunió con él en la Nunciatura y le regaló un bonsái de olivo como símbolo de "paz y diálogo"
Y este lunes, el propio Sánchez se desplazó a la Nunciatura Apostólica a primera hora de la mañana y mantuvo una reunión de una media hora en la que compartieron el "compromiso de defender el valor de las migraciones y los derechos de todas las personas". "España seguirá apostando por el diálogo, el multilateralismo y el entendimiento entre los pueblos", escribió el líder socialista en redes sociales. Allí le regaló un ejemplar bonsái de un olivo de 13 años y de hoja perenne, como "símbolo universal" que es de "paz, diálogo y entendimiento", valores "compartidos" por ambos Estados.
El jefe del Ejecutivo estuvo, con prácticamente todo su Gobierno —menos Óscar Puente (Transportes), de viaje oficial en Luxemburgo—, en el Congreso. Escuchando el histórico discurso del Papa, de media hora y respondido con una larguísima ovación, todo el hemiciclo puesto en pie, de siete minutos, algo que no se recordaba en la carrera de San Jerónimo. El Gobierno y los partidos —acudieron todos, menos Podemos y BNG— se quedaron con lo que más convenía a cada uno.
Rechazo a la prioridad nacional
Todos lanzaron elogios, pese a que León XIV buscó equilibrar a izquierda y derecha. Porque recordó la doctrina de la Iglesia respecto a su rechazo al aborto y la eutanasia —"Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural"— y reivindicó la educación religiosa, pero también, contrariamente a los planteamientos de las derechas, volvió a defender la acogida "respetuosa" a los que vienen de fuera: "La situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos". Más aún, cargó contra la discriminación "por su origen nacional, ético, religioso o lingüístico o por su condición económica o social", porque entonces "se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos". Un torpedo al principio de prioridad nacional exigido por Vox y firmado por el PP en sus pactos autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
El Papa buscó equilibrios a izquierda y derecha en su discurso ante las Cortes. Recordó la doctrina de la Iglesia en aborto y eutanasia, pero defendió la inmigración y el respeto al orden internacional
El Papa también validó el respeto al derecho internacional y la paz y condenó el rearme. Y reclamó el fin de la polarización, una tarea que ponía a todos los partidos y a todos los políticos: "La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario"; "quienes ejercen una responsabilidad pública tienen por eso una obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje"; "la firmeza no exige desprecio, la discrepancia no conlleva humillación". Nada dijo de las víctimas de la pederastia, aunque luego, en un acto con sus obispos, sí les pidió responder con "verdad, reparación y justicia" a los que han sido "heridos" por la "plaga" de los abusos del clero. Después, León XIV recibió en privado a seis víctimas muy escogidas, propuestas por el Defensor del Pueblo, las diócesis, la Conferencia Episcopal y el proyecto Repara de atención a afectados del Arzobispado de Madrid. Dejó fuera a las demás asociaciones de afectados que llevan años denunciando este escándalo en el seno de la Iglesia.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el encargado de la interlocución con la Iglesia, calificó de "muy claro" y "muy valiente" el discurso de León XIV. Y subrayó que en los dos "grandes debates" que hay no solo en España y en Europa, sino en el mundo, que son la "defensa de la paz y del derecho internacional y la defensa de la dignidad humana", la posición del Pontífice es "absolutamente concordante, absolutamente coherente con la posición del Gobierno de España". Ambos están "alineados". "Maravilloso el discurso, habla por sí solo. Estamos encantados", se satisfacían en la Moncloa.
Bolaños aplaude el discurso "muy claro" y "muy valiente" de León XIV, "concordante" con el del Ejecutivo en los temas cardinales. También pone en valor la organización "impecable" de la visita
Reconoció Bolaños que hay "diferencias" como con el aborto o la eutanasia, pero el Ejecutivo "respeta todas las posiciones políticas y todas las posiciones que tiene la Iglesia católica". El ministro no quería entrar al choque. Es más, puso en valor los acuerdos alcanzados en estos últimos años —sobre la exhumación de Franco y la resignificación de Cuelgamuros, el fin de la exención del pago de dos impuestos, las inmatriculaciones y, por encima de todos, el consenso para la reparación de las víctimas de los abusos sexuales del clero—, y esos pactos, dijo, pesan más que las discrepancias. Fricciones que se abordan "con respeto al otro, escuchándole e intentando "entenderse". El titular de la Presidencia hizo hincapié asimismo en la organización "impecable" y "milimétrica" de la visita, fruto del trabajo del Gobierno y de su coordinación con distintas administraciones y entidades. Un "éxito" para la imagen del país y un tanto que podrá colgarse Sánchez.
El portavoz socialista en la Cámara baja, Patxi López, admitió que su partido no comparte "al cien por cien" lo afirmado por el Papa, pero sí coincide en lo "fundamental" con él: el "humanismo" y la necesidad de situar a la persona "en el centro de la actuación y de la actividad política, económica y social". López recordó que las palabras de León XIV tienen una doble vertiente, moral y política.
El Pontífice, en suma, es "el representante de la Iglesia católica" y el PSOE, una "organización laica". Y aborto y eutanasia, añadió, informa EFE, son dos cuestiones en las que los gobiernos socialistas han legislado para que sean "posibles" en España. El dirigente sí remarcó las coincidencias en migración y acogida y en la importancia de combatir las mafias y promover la integración de los llegados a España. Los socialistas comparten igualmente que las diferencias en democracia deben abordarse con "diálogo y búsqueda de entendimiento y acuerdos" y no caer "permanentemente" en la "confrontación" y la definición del adversario político "como el enemigo a batir".
Sánchez le acompañará en Gran Canaria
A la salida de la sesión, la sensación que recorría las filas socialistas era la misma. No sorprendió a diputados y senadores que el Papa criticara la legislación del aborto y la eutanasia, porque ese rechazo forma parte de su cuerpo doctrinal. "Los que no estarán contentos son los de la prioridad nacional", afirmaba un parlamentario. "Fue un discurso equilibrado, humanista, que respalda una dinámica de entendimientos —sancionaba otro—. Al Papa lo consideramos como nuestro. Pese a las cuestiones en las que la Iglesia es más conservadora".
Al Papa lo consideramos como nuestro. Pese a las cuestiones en las que la Iglesia es conservadora", señala un parlamentario. "No estarán contentos los de la prioridad nacional", dice otro
El Gobierno continuó acompañando a León XIV en el resto de actos de su agenda. La portavoz, Elma Saiz, estuvo con él en la ofrenda floral en la catedral de la Almudena —junto a la reina Sofía—, y luego le arropó, con la titular de Vivienda, Isabel Rodríguez, en el encuentro con la comunidad diocesana en el Bernabéu. Este martes, le despide en Barajas la ministra de Defensa, Margarita Robles, y le recibirá en el aeropuerto Josep Tarradellas-El Prat, en Barcelona, el responsable de Hacienda, Arcadi España, quien también le acompañará en el acto de la tarde, la vigilia en el Estadi Olímpic Lluís Companys.
Sánchez volverá a estar con Prevost el miércoles, en la Sagrada Familia, en la misa y la bendición de la torre de Jesús. Y se sumará a la última parada de la visita apostólica: recibirá en la base aérea de Gando (Gran Canaria) al Papa junto a Robles y al titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Y luego le acompañará en su encuentro con migrantes y trabajadores voluntarios que les atienden en el puerto de Arguineguín. A esa cita en el muelle canario se desplazarán también Bolaños y Saiz. Fue la Moncloa quien anunció el pasado jueves que el presidente estará junto al Pontífice en el último tramo de su viaje, algo que no estaba previsto en un principio. Otra prueba más de que el Gobierno busca el contacto con León XIV.
En Moncloa hablan de "tregua", de "refugio" de una semana. "Y luego vendrá la vida real", los posibles mazazos por los casos abiertos y que atravesarán todo junio. Sánchez irá al Congreso el miércoles 24
Es una semana de "paréntesis" para el Ejecutivo, y por eso no la dejará perder. Los socialistas son muy conscientes de que este mes de junio puede ser durísimo para ellos. Probablemente este martes concluya el juicio contra el hermano del presidente, David Sánchez, cuya sentencia no tardará mucho en conocerse. Antes se dictará el fallo del caso mascarillas, que sentó en el banquillo al exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. La semana que viene comparecerá en audiencia preliminar Begoña Gómez, la mujer del líder socialista, ante el instructor Juan Carlos Peinado, y será interrogado como imputado el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. El miércoles 24 de junio, Sánchez acudirá al pleno del Congreso para dar cuenta de esta causa y la que instruye otro magistrado de la Audiencia, Santiago Pedraz, el caso Leire. El sábado 27 dará explicaciones ante el comité federal del PSOE. Mes totalmente apretado. Pero en julio ya está agendada, para el día 10, otra cita importante: la comparecencia como testigo, y ante Pedraz, de la presidenta del partido, Cristina Narbona, por su relación con la exmilitante y presunta fontanera Leire Díez.
"Es cierto que el Gobierno ha encontrado refugio en la visita del Papa. Él habla de los grandes temas que mueven el mundo ahora mismo, y estos son la digitalización, los movimimientos migratorios, los derechos y libertades, la defensa de la dignidad humana, y coincide con los grandes temas del Ejecutivo. No es que intentemos sacar rédito", explican fuentes de la Moncloa.
Pero se trata, asumen, de una "tregua pontificia", de un "espejismo". O, como decía ayer un diputado, de una "tregua emocional" en el carrusel de malas noticias en que se ha sumergido el PSOE desde las elecciones andaluzas. "Esto no deja de ser un espejismo y se acabará. Y luego vendrá la vida real". Los siguientes previsibles golpes judiciales para el Ejecutivo, que confía no obstante en poder mitigar parcialmente con el Mundial de fútbol de Canadá, EEUU y México que arranca este jueves y que concluirá el 19 de julio. La visita del Papa es, pues, esa "nube de verano". Eficaz para airear el ambiente unos días, pero no para acabar con el calor que achicharra, muy a su pesar, al Ejecutivo.
León XIV casi parecía en el Congreso un apóstol desmembrado en una plaza o un Cristo zarandeado en Sevilla, entre sanedrines, romanos, mirones y saeteros. Todos querían repartirse al papa, llevarse un poquito del papa como un poquito de milagro o de salvación (el papa, tan de blanco, tiene algo de heladero de la salvación por la calle, por las pérgolas y por los palacios como hoteles de la costa). Todos querían llevarse algo del papa, de su discurso, que tenía algo de borbónico y navideño, o de su figura, que tiene algo de bola de helado moral o de carrito de los postres de Dios. La izquierda veía su estampa de pobres, migrantes y mercaderes del templo (esa izquierda que suele decir en estos casos, apretando el puño como con una medallita heredada dentro, que Jesucristo fue el primer comunista). La derecha, por su parte, veía valores y familia, que suena como a ahorritos del señor Banks de Mary Poppins. Los indepes veían la posibilidad de que el papa les legitimara la nación tribal plantando una cruz colombina con tedéum catalán. Y el sanchismo, claro, sólo veía más sanchismo. El papa en realidad es sanchista, nos venía a decir Bolaños, que es como el vestidor de santos de la Moncloa. Sánchez podría compartir con el papa el Nobel de la Paz, el trono mundial y hasta la heladería de Dios. Al menos, si no lo imputan (a Sánchez o a un papa sanchista).
Bolaños, convertido, pentecostal, iluminado por el blanco nuclear de Dios, se ha dado cuenta de que el papa sólo viene a repetir con coro de ángeles lo que él y Sánchez ya decían con coro de la prensa del Movimiento. Ha recordado Bolaños, que es como ese niño que lee una Carta a los corintios sin entender nada, ni siquiera lo que es un corintio, que suena a pájaro pescador; ha recordado Bolaños, decía, como el que recuerda un versículo mal recordado, una rima mal aprendida, que el papa ha venido a decir poco menos que polarizar es pecado. Y que eso, ese pecado, que además es un agravio a este papa que se ha posado en las cornisas de España y del Congreso como ángel de buena voluntad; ese pecado mortal de la polarización es justo en el que está cayendo la oposición por usar la corrupción contra el Gobierno. Bolaños se ha equivocado de profecía o de religión, porque parece no entender que lo malo es la corrupción, no nombrarla, y que lo que polariza, y cabrea, es la existencia, la amplitud y la impunidad de la corrupción, no señalarla; que no puede ser un pecado perseguir el delito y a los delincuentes, ni puede ser anatema exigir responsabilidades a los que tienen precisamente las responsabilidades. Ellos, que llaman fascista y ultra a todo el que chiste o a todo el que tiene ojos (“el que tenga ojos...”) no polarizan, sino que seguramente sólo polinizan, como abejitas de la verdad, esas abejitas de Dios.
Todos quieren ser papistas, que parecía que la Iglesia ya no tenía influencia, que sólo le quedaban las monjitas africanas para sostener la fe de Occidente, pero el papa ahora ya parece el influencer o el reguetonero de Dios. Así que los creyentes y los no creyentes, los tontos y los listos, Bolaños y el propio Sánchez buscan refugio bajo las alas de cornete del Espíritu Santo un poco como algunos lo buscan en la casita de Bad Bunny (esa casita es la metáfora más perfecta del mundo ahora, es como la balsa de la Medusa de nuestra decadencia). El sanchismo hace ya mucho que intenta escapar de lo suyo agarrándose al primer ángel que pase, el ángel de la paz, en ángel de la muerte, el ángel con trompeta que llama a los reyes y a las naciones, el ángel sólo de pluma que posa en las fuentes, o el que sea. Y el papa trae el mayor ángel de todos, él mismo, que es como el señor canoso que cuida todo el palomar de ángeles. Todos los buenos sentimientos, los buenos deseos, los tiernos suspiros, los villancicos limpios y necios y absurdos; todos los niños del coro, todos los frailes de borriquillo y todas las puras vírgenes, que así dicho suena a aceite, vienen con el papa. Es como si a Sánchez le hubieran traído el circo celestial a casa y se hubiera subido a él. O se hubiera subido encima del propio papa como encima del abuelo, para usarlo como jaca o fantasía.
Lo que ocurre es que al sanchismo no le importa la paz, ni piensa en los inmigrantes, ni defiende nada que no sea su supervivencia mefistofélica
El papa quiere la paz como Sánchez, piensa en los inmigrantes como Sánchez, defiende el diálogo como Sánchez, el papa está “alineado” con este Gobierno, han llegado a decir aprovechando esa dulcería de los ángeles y ese aleteo de las monjas alrededor del papa. El papa incluso vuela o rueda entre algodones, igual que Sánchez, así que no es que Sánchez sea papista, sino que el papa es sanchista. Lo que ocurre es que al sanchismo no le importa la paz, ni piensa en los inmigrantes, ni defiende nada que no sea su supervivencia mefistofélica. El sanchismo tiene más que ver con sus pozos de pocero, con sus instituciones enmierdadas, con esa corrupción de funcionarios esbirros, de mafiosos con garfio, de barraganes de mesón, de horteras de discoteca, de señoritas de salón de uñas y hasta de grandes duquesas con lámpara de araña en el cuello, todos intercambiándose joyas, pelucas, juergas, perversiones, chistorras, extorsiones y fidelidad. Hacer esto, y enterrar que hicieron esto haciendo otra vez esto, eso es el sanchismo, muy lejos de las religiones arcangélicas o confiteras.
A León XIV lo aplaudieron 7 minutos, un récord como de tenor, hasta que casi empezaron a desconcharse las poncheras del techo o del propio Cielo. Esa unanimidad o casi unanimidad parecía mágica, milagrosa, teniendo en cuenta que nuestro Congreso es un anfiteatro o una gallera de fieras, carniceros y apostadores con todas las alegorías ya espantadas tras las molduras. Lo que pasa es que la religión es ambigua como la política, por eso se pueden intercambiar salmos y piropos. El discurso del papa fue compasivo, conciliador, humanista y sólo cristiano, me parece a mí, en cuanto a la superstición de las almas (el supuesto sufrimiento de las almas por encima del cierto sufrimiento del ser humano es algo a lo que no pueden renunciar porque es lo que distingue lo suyo de otros negocios). Fue, como decía, un discurso borbónico, navideño, ecuménico, emotivo y emocionante, casi cocacolero. Era ese discurso que la gente de buena voluntad aplaude enseguida y que la gente de mala voluntad aplaude aún más porque le sirve de disfraz perfecto, como el disfraz de pastorcillo de belén de Zapatero. Sánchez, que se escondía en las islas desiertas o en la Gran Muralla china, como cuando se escondían Mortadelo y Filemón, ya siente que sólo puede esconderse entre la colada o las cocinas de Dios, como un diablillo huido. Ya no tiene mucho más. Ahora van a llamar a declarar a Cristina Narbona, la presidenta del PSOE, que debe de ser que ya están conspirando, o polarizando, los propios dioses.