El Mundial de fútbol de EE UU, Canadá y México comienza este 11 de junio con una participación récord de equipos en competición. Consulte en este interactivo la información clave de todas las selecciones y el pronóstico de los expertos de EL PAÍS sobre su desempeño en la fase de grupos.
Redacción:
Daniel Arribas, J. M. Benítez, Lorenzo Calonge, Diego Fonseca Rodríguez, Borja Hermoso, Juan I. Irigoyen, Ladislao J. Moñino, Xavi Sancho y Diego Torres.
Era sábado por la mañana y conducía a esa hora en la que apenas hay camiones por la autopista y los aparcamientos de los bares de paso están vacíos. Dejaba atrás las nubes del norte. En la radio alguien hablaba de la selección de Marruecos; decía que podía dar la sorpresa, mientras enumeraban países como si estuvieran colocando el tablero de una partida de Risk. Cuando pasé las últimas montañas, el verde se empezó a volver amarillo y aparecí en la llanura de la Meseta, con esa sequedad que parece crujir a través de la luna del coche. En apenas unos kilómetros, el termómetro casi había doblado sus grados. Fue entonces cuando lo vi.
Los Mundiales y su contexto político y económico también pueden contarse a través de las camisetas. Primero en sus orígenes deportivos cándidos, poco después con los escudos bélicos previos a la Segunda Guerra Mundial y finalmente con la irrupción de las marcas deportivas, las indumentarias que vistieron las selecciones son el hilo conductor de una historia, dentro y fuera del campo de juego, a punto de cumplir un siglo. A continuación, ocho hitos de la piel de las Copas del Mundo.
Me gusta pensar que ni rebuscando a conciencia en los sótanos de la tabla periódica encontraríamos un elemento tan sólido como el fútbol, que lo aguanta todo. Nada ni nadie puede con él. No existe criptonita que lo debilite ni vergüenza que lo atraviese. Y debe ser por eso que, a pocas horas del arranque para este Mundial estrafalario de las tres sedes, los cuarenta y ocho combinados nacionales y el premio FIFA de la Paz, a todos los que amamos este juego loco y desesperado se nos forma un nudo en el estómago imaginando la felicidad que se nos viene encima: si nada les parece comparable a la emoción de ver ganar a los suyos, imaginen el desenfreno cuando son los otros quienes terminan levantando la copa.
Los teléfonos de los futbolistas acostumbran a sonar en las buenas rachas. No todos los mensajes son valorados. No todos los mensajes importan. Casi ninguno. Pero cuando el que te escribe para felicitarte es Luis de la Fuente, seleccionador de España, todo cambia. El pasado 15 de marzo, Pablo Martín Páez Gavira, Gavi, volvía a jugar después de 205 días en la enfermería. Su regreso no solo significa la vuelta al primer equipo del Barcelona, sino también la posibilidad de intentar convencer a su entrenador en la Roja de que podía hacerle un hueco en la lista de 26 jugadores rumbo a Estados Unidos, México y Canadá. Y lo hizo. Le alcanzaron 700 minutos en un total de 13 partidos en la temporada 2025-2026 para ganarse su lugar en este Mundial. Según cuentan en la Federación, ya se lo había ganado mucho antes. Tuvo minutos en el primer amistoso en A Coruña y repitió este mismo lunes en Puebla, contra Perú.
Cuando por fin el escudero Sancho encontró la fuerza para encarar a su amo y pedirle un salario fijo, lo hizo azuzado por su esposa, Teresa Panza, y con un discurso repleto de retórica popular. Entre la retahíla de dichos y proverbios que encadenó Sancho en su súplica, estaba aquel que dice que “mientras se gana algo no se pierde nada”.
España se sabe favorita para pelear por el trofeo de la Copa del Mundo. Por eso ha cuidado entre algodones a sus estrellas Lamine Yamal y Nico Williams, para tenerlos en plenitud en el torneo. Este lunes, a siete días del debut contra Cabo Verde, la selección española ganó contra Perú (1-3), uno de los países que cayeron en las eliminatorias para el Mundial, en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla. Fue un partido que sirvió para ganar fuelle y tranquilidad.
Nuestro hombre deambula a paso lento por el césped de Anoeta vestido de civil, pero antes de que el periodista asuma pecados personales propios de la ignorancia futbolística y antes de dar voz al interesado, que es lo importante, no estaría mal dejar aquí colgada esta breve galería de alabanzas hacia un tal Mikel Oyarzabal Ugarte (Eibar, 29 años), pronunciadas por diversas gentes del fútbol: