La princesa Bajrakitiyabha llevaba casi cuatro años esperando un milagro que finalmente no llegó. El 14 de diciembre de 2022 sufrió un colapso cardíaco mientras entrenaba a sus perros para una competición canina. El pasado jueves fallecía a los 47 años y este sábado el país comenzó a decirle adiós con una ceremonia que reunió toda la solemnidad de la tradición real tailandesa.
Fueron los médicos, enfermeras y trabajadores del Hospital Conmemorativo Rey Chulalongkorn, donde permaneció ingresada durante estos años, quienes formaron una larga fila para rendirle el primer homenaje. Una despedida discreta de quienes habían compartido con ella el tiempo más largo y más incierto de su vida.
El cortejo emprendió en silencio su camino hacia el Gran Palacio de Bangkok y comenzó el ritual de Estado. Miles de personas, vestidas rigurosamente de negro, llenaron las calles de Bangkok desde primeras horas de la mañana. Muchos aguardaban arrodillados; otros sostenían retratos de la princesa entre las manos. Conforme avanzaba el cortejo, el silencio solo era interrumpido por la música ceremonial y el sonido acompasado de la procesión.
Aunque las imágenes recordaban a las grandes ceremonias reales que forman parte de la idiosincrasia de la monarquía tailandesa, los corresponsales señalan que el ambiente tenía una carga emocional especialmente intensa. La despedida estuvo presidida por el rey Maha Vajiralongkorn, que acompañó el traslado del féretro hasta el Gran Palacio y encabezó los primeros ritos funerarios budistas. Bajrakitiyabha era, para muchos tailandeses, la princesa mejor preparada de su generación y una de las figuras que más prestigio había conseguido dentro de una institución que durante los últimos años ha vivido importantes tensiones.
Su biografía ayudaba a explicar ese respeto. Doctora en Derecho por la Universidad de Cornell, fiscal de profesión, antigua embajadora de Tailandia en Austria y activa colaboradora de Naciones Unidas, dedicó buena parte de su carrera a impulsar reformas penitenciarias y programas de protección para mujeres privadas de libertad. Lejos de limitarse al papel protocolario que tradicionalmente desempeñan muchos miembros de las familias reales, desarrlló una trayectoria profesional propia que terminó convirtiéndola en una de las figuras más valoradas de la Casa Real.
Rituales budistas
La ceremonia celebrada este sábado constituye, sin embargo, solo el comienzo de unas exequias que seguirán un complejo calendario marcado por la tradición budista. El féretro permanecerá instalado en el Gran Palacio mientras se suceden durante varias semanas las ceremonias religiosas y las ofrendas de mérito. Más adelante se abrirán nuevos periodos para que los ciudadanos puedan presentar sus respetos antes de que tenga lugar la gran cremación real, cuya fecha todavía no ha sido anunciada.
Los funerales de la familia real tailandesa se prolongan durante meses porque no representan únicamente una despedida personal, sino también un acto de continuidad institucional donde religión, historia y Estado se entrelazan en un ceremonial preservado durante generaciones.
Complejidad sucesoria
La desaparición de Bajrakitiyabha modifica el delicado equilibrio sucesorio dentro de la monarquía. Era considerada una de las pocas figuras capaces de asumir mayores responsabilidades institucionales en el futuro y una presencia que transmitía estabilidad en un momento especialmente complejo para la Corona.
Sin embargo, este sábado la imagen era la de miles de ciudadanos vestidos de negro inclinando la cabeza al paso de un féretro que avanzaba lentamente por Bangkok. Durante casi cuatro años Tailandia había esperado un milagro. Este sábado comenzó el largo ritual de aceptación de la pérdida.
La aristocracia europea volvió a darse cita este sábado en Madrid, pero sin el exceso ceremonial que suele acompañar a los grandes enlaces dinásticos. La boda de Amanda Lange y Friedrich von Schönburg, hijo del conde Rudi von Schönburg y de la princesa María Luisa de Prusia, fue, sobre todo, una celebración familiar cuidadosamente pensada durante dos años, en la que la elegancia residió más en los detalles que en la ostentación.
La ceremonia tuvo lugar en la iglesia de Santa Bárbara, uno de los templos predilectos de la alta sociedad madrileña. Allí, Amanda apareció del brazo de su padre, Kurt Lange, en una de las imágenes más emotivas de la jornada. Sonriente, serena y visiblemente emocionada, la novia eligió un vestido de manga larga firmado por Lorenzo Caprile que combinaba referencias clásicas con delicados detalles lenceros. La silueta limpia, la espectacular cola bordada y un recogido bajo, acompañado únicamente por unos pendientes de lágrima, componían una imagen de sofisticación sin artificios.
Durante el intercambio de alianzas, Amanda entregó a Friedrich un anillo que había pertenecido a su propio padre y que fue adaptado para convertirse en alianza matrimonial, un detalle íntimo que resumía el espíritu de una ceremonia donde los afectos parecieron imponerse al protocolo. Delante de la novia caminaron los sobrinos del novio, aportando un aire familiar al inicio de la ceremonia.
Algunas ausencias
Ni la madre de Amanda, Luisa Lange, ni el conde Rudi asistieron a la ceremonia religiosa, aunque sí estuvo presente la princesa María Luisa de Prusia, que vivió el enlace de su hijo con la emoción propia de una madre. La hermana del conde, Sophie von Schönburg, tampoco quiso perderse una jornada especialmente significativa para la familia.
Los novios llegaban al altar después de dieciséis años de relación. Se conocieron en Londres cuando ambos comenzaban su trayectoria profesional y desde entonces han construido una historia de amor marcada por una vida internacional. Él ha desarrollado una brillante carrera en la alta hostelería europea hasta convertirse en director del Rosewood Villa Magna de Madrid. Ella, con raíces danesas y chilenas, ha trabajado en consultoría y desarrollo de proyectos. Ambos representan una generación cosmopolita que se mueve con naturalidad entre distintos países, idiomas y culturas.
170 invitados y 39 nacionalidades
Precisamente esa biografía internacional quedó reflejada en la lista de invitados: 170 asistentes procedentes de 39 nacionalidades diferentes, un mosaico de amistades reunidas a lo largo de los años por la pareja. Lejos de imponer un rígido código de etiqueta, Friedrich había adelantado que quería una boda cómoda y cercana. "El protocolo será mi protocolo", resumió antes del enlace a LA RAZÓN, una frase que acabó definiendo bastante bien el ambiente de la celebración.
Tras el "sí, quiero", los invitados se trasladaron al Castillo de Viñuelas para el banquete, poniendo el broche a un fin de semana que había comenzado la víspera con una preboda en la terraza del hotel Bless Madrid y que concluirá este domingo con un desayuno de despedida en la azotea del Rosewood Villa Magna. Tres días de celebraciones para una pareja que, después de más de década y media compartiendo camino, decidió convertir su boda en un encuentro donde la aristocracia europea convivió con amigos llegados de medio mundo que han acompañado una historia de amor desde sus comienzos.
La fragmentación de la derecha es una realidad innegable en todo el mundo, que en España comenzó a hacerse patente a partir de la irrupción de Vox en la vida institucional en 2018, primero en el Parlamento de Andalucía y apenas un año después en el Congreso de los Diputados. Y como consecuencia de la misma el Partido Popular (PP) y los de Santiago Abascal suelen tener, cada uno, sus respectivos correligionarios u homólogos fuera de nuestras fronteras, tanto en Europa como al otro lado del Atlántico.
Ukraine's foreign ministry rejected renewed allegations of "biolabs" on its territory, stating the country "has never developed, produced, or stockpiled biological weapons" and adheres to the Biological and Toxin Weapons Convention (BTWC), according to the ministry's press service.
Ministry response
The comment came after outgoing US Director of National Intelligence Tulsi Gabbard published findings alleging long-running US government funding of more than 120 "biolabs" in 30 countries, including Ukraine, according to a statement on her office's website.
The foreign ministry said cooperation between Ukraine and the United States has continued for years and is aimed solely at strengthening public health systems, epidemiological surveillance, and laboratory diagnostics. All laboratory facilities involved in international technical assistance programs are civilian diagnostic and research centers unconnected to any military purposes, the ministry said.
"The topic of so-called 'biological weapons development labs' is not new—Russia has used it in its propaganda for many years. At the same time, all Russian accusations have been repeatedly refuted at the international level," the ministry said.
Past international reviews
The ministry said that in 2022, at Russia's request, a formal consultative process was held with BTWC member states, during which Ukraine provided all data on cooperation programs and none of Russia's accusations were substantiated. The UN Security Council reviewed the same allegations and Russia provided no evidence to support its claims, the ministry said. In December 2023, at a meeting of BTWC member states, Ukraine officially confirmed the matter was fully closed.
"Ukraine remains committed to the principles of transparency, international cooperation, and strengthening the global biosecurity system. We call for reliance on the results of international consultations and verified facts, rather than distorted interpretations or Russian propaganda," the ministry said.
Gabbard's map
Gabbard said the "labs" in Ukraine could be "at risk due to the prolonged Russian-Ukrainian war." She said intelligence had previously warned that US-funded biolabs in Ukraine likely "contain dangerous pathogens and remain vulnerable to sustained threats of attack, seizure, or damage by Russia."
Gabbard said evidence of the full scope and funding of these labs was "knowingly concealed from the American people" by "influential people who falsely claimed they didn't exist," attributing the concealment to the Biden administration.
Gabbard also published a "map" marking purported "biolabs" in Ukraine. Her office's map relocated Kyiv to the position of Odesa and labeled one city "Cherniv," apparently intending Chernivtsi. The map also marked alleged "biolabs" in Russian-occupied Crimea and in a location labeled "Zakarpattia."
Press and analyst reaction
Financial Times journalist Christopher Miller said Gabbard used the opportunity to spread "one of her favorite conspiracy theories," distorting facts and "doing the Kremlin a favor." Miller also noted the incorrect placement of Ukrainian cities on the map.
"These four slides shared by Gabbard hardly qualify as 'evidence' for her claims. And if even the US intelligence community can't correctly place Kyiv on a map and invented a new Ukrainian city—'Cherniv' (perhaps she meant Chernivtsi or Chernihiv, but neither is located where 'Cherniv' appears on her map)—how much attention do you think was paid to everything else?" Miller wrote.
Bulgarian investigative journalist Christo Grozev of Bellingcat, an expert on Russian intelligence services, said the US director of national intelligence "effectively handed the Kremlin another information operation."
"Incredible. By publishing what looks (if you bother to look at the 'evidence') like an entirely legitimate American program, and even mentioning the risks of it being used in 'Russian information campaigns,' Tulsi Gabbard—a true 'gift that keeps on giving'—hands the Kremlin yet another information operation," Grozev wrote.
Grozev called Gabbard's actions an abuse of office: "There is a red line of manipulation and abuse of office beyond which a useful idiot inevitably becomes a traitor."
Russian foreign ministry spokesperson Maria Zakharova said the Kremlin "has repeatedly spoken about uncontrolled US military-biological activity."
Background
RFE/RL reported it is unclear why Gabbard released the information days before stepping down as director of national intelligence, and whether the data contains anything new or revelatory. RFE/RL noted the US government has for years openly funded, through the Cooperative Threat Reduction program, efforts to safely secure and control Cold War-era research programs tied mainly to former Soviet biological and chemical weapons development, with some facilities located in Kyiv, Tbilisi, and other former Soviet sites.
The Trump administration has in recent months been reviewing documents on US-funded biolabs following a decision to ban federal funding for organism-modification research in certain countries, including China, over insufficient oversight concerns. RFE/RL reported that US government bodies such as the Department of Defense have long funded foreign laboratories conducting disease research.
At the start of Russia's full-scale invasion, Gabbard had already claimed the existence of US-funded biological laboratories in Ukraine, citing a Pentagon document on cooperation with the Ukrainian government on safe biological threat detection and diagnosis and pathogen risk reduction. That press release stated the United States had supported Ukrainian laboratories, medical and veterinary facilities, and diagnostic sites under a biosecurity program since 2005.
In April 2022, Ukraine's Center for Countering Disinformation said Gabbard had for several years worked for a foreign audience for Russian money. Since the start of Russia's full-scale war, Gabbard has said the United States was "guilty of Russia's military aggression" because it had "provoked" Russia for years, and that "Washington's ruling elite wants Ukrainians to kill as many Russians as possible."
When Emma Heming Willis walked into a neurologist’s office nearly four years ago, she left with a whirlwind of emotions. Fear, surprise, anxiety, disorientation. But to cope with them, she left with just one thing: a piece of paper. A single brochure, a single printed sheet, was all the former model — who turns 48 on June 18 — took with her from that medical center. She was drowning in medical jargon and technical terms but was lost as to how to proceed. Because she had just been told that her husband, superstar Bruce Willis, the kind-hearted action hero admired around the world, not only had aphasia — as they had known for months — but also frontotemporal dementia, an incurable and irreversible condition. And there she was, a small piece of paper in her hand, the world crumbling beneath her feet. Perhaps that was the spark that led Heming to become, in addition to a wife, mother, caregiver, and patient advocate, an author.
The European Future Combat Air System (FCAS), a joint project led by France and Germany with participation from Spain, has failed because of disagreements between Airbus, the German representative, and Dassault, the French firm. It was the most ambitious European project at a time when the EU says it wants to increase and coordinate military spending to develop shared defense technologies, programs, and platforms — like the one that collapsed on Monday, June 8. What happened with FCAS casts doubt on whether Europe can ever reconcile national sovereignty with the demands of building next-generation, complex weapons systems, at a moment when the EU is trying to bolster its defense sovereignty and the United States is beginning to withdraw its security umbrella. It also adds pressure and lessons for other projects trying to move forward.
El vídeo, tomado desde el aire, muestra una construcción modesta de techo verde en un claro de la selva del sureste de Venezuela. Y, como en las decenas de grabaciones que Donald Trump ha difundido en el último año de supuestas narcolanchas saltando por los aires en el mar Caribe, la casa se desintegra de un misilazo. La columna de humo negro se levantó sobre los árboles y era visible a kilómetros de distancia. Diez segundos es lo que se necesitó para matar a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, de 42 años, el jefe del Tren de Aragua, la banda criminal más poderosa de Venezuela y que durante años operó con la complicidad de las autoridades.
El Papa ha conseguido que España, un país con 1.621 acusados de abusos y más de 3.000 víctimas documentadas, hable durante una semana de migración, de humanismo, de polarización… y sólo marginalmente de los abusos, no sea que la Iglesia se ofenda. ¿Cómo es posible que aceptemos este desplazamiento? León XIV diseñó su viaje para presentarse como el papa político pos-Francisco, y habló de migración, de dignidad, incluso denunció en el Congreso la xenofobia, escogiendo con precisión qué cosas siguen siendo “espirituales” e inexpugnables al lenguaje de la justicia. En Montserrat, donde una investigación encargada por la propia abadía concluyó que el monje Andreu Soler abusó de menores durante más de 30 años, no dijo una palabra sobre el asunto. En la Conferencia Episcopal, sentado a su mesa, estuvo el cardenal Rouco Varela, acusado de encubrir dos casos de pederastia y por uno de los cuales el arzobispado de Madrid acabó condenado a indemnizar en 2007. Allí, ante los obispos y a puerta cerrada, sí habló de “justicia” y “reparación”, pero fuera, donde todo el mundo le escuchaba, sólo dijo “herida”. Utilizó las palabras del derecho donde no se le oía y las del consuelo ante la opinión pública. Pero las palabras solo obligan si se dicen en voz alta. Por eso, Montserrat fue el lugar donde el silencio se convirtió en acto.
Cuando Emma Heming Willis entró, hace casi cuatro años, en la consulta de un neurólogo, salió con muchísimas sensaciones. Miedo, sorpresa, angustia, desorientación. Pero para afrontarlas, salió solo con una cosa: un papel. Un solo folleto, un único pliego impreso, fue lo que la exmodelo, que cumplirá 48 años el próximo 18 de junio, se llevó de ese centro médico. Estaba ahogada en palabras médicas y tecnicismos, pero perdida sobre cómo seguir. Porque le acababan de decir que su marido, la superestrella Bruce Willis, el amable héroe de acción admirado en todo el mundo, no solo tenía una afasia, como sabían hace meses, sino una demencia frontotemporal, incurable e irreversible. Y a ella, con un papelito en la mano, el mundo se le abrió bajo los pies. Quizá aquello encendió la chispa para que ahora Heming sea, además de esposa, madre, cuidadora y defensora de los pacientes, autora.
Jara Escudero, naturópata y cosmetóloga, está al frente de CistusLab, en Peralta de Alcofea (Huesca), un emprendimiento que desafía la idea de que los proyectos innovadores sólo pueden surgir en las ciudades y da respuesta a la necesidad de otros emprendedores ofreciendo un modelo flexible con instalaciones de producción compartidas, homologadas y accesibles
Multiservicios rurales y un restaurante con estrella, entre los premiados por luchar contra la despoblación en Aragón
“No vayas donde te lleve el camino, ve donde no hay camino y deja un rastro”. Lo dijo Ralph Waldo Emerson, filósofo que se convirtió en un símbolo del espíritu emprendedor porque a finales del siglo XIX ya hablaba de crear oportunidades donde antes no existían, de la self-reliance —autosuficiencia o confianza en uno mismo—, un término que acuñó y con el que animó a las personas a confiar en su criterio incluso cuando toman decisiones poco convencionales.
La historia de Jara Escudero tiene mucho que ver con Ralph Waldo Emerson, porque cuando la mayoría de los itinerarios empresariales parecen conducir inevitablemente hacia las grandes ciudades, esta emprendedora oscense eligió la dirección contraria. Decidió quedarse en el pueblo donde nació y demostrar que la innovación no entiende de códigos postales. Desde Peralta de Alcofea, un pueblo de apenas 400 habitantes, esta naturópata y cosmetóloga ha impulsado un proyecto que cuestiona viejas certezas sobre el emprendimiento y abre nuevas posibilidades para quienes quieren desarrollar su futuro sin renunciar a sus raíces.
Se trata de CistusLab, una iniciativa que plantea la creación de un laboratorio cosmético compartido destinado a pequeñas marcas y productores. El proyecto ha sido reconocido con el segundo premio Rural Emprende Aragón 2026, un galardón que distingue iniciativas innovadoras capaces de generar actividad económica y oportunidades en municipios rurales.
En los pueblos también caben los microscopios
Lo llamativo no es únicamente el proyecto en sí, sino el lugar donde ha surgido. Porque la pregunta aparece de manera inevitable: ¿Por qué un laboratorio cosmético innovador nace en un pequeño pueblo del Somontano y no en una gran ciudad?
Interior del laboratorio de cosmética.
La respuesta tiene mucho que ver con la trayectoria personal de la mujer que está detrás de esta idea. Jara Escudero creció en Peralta de Alcofea y, tras formarse en naturopatía, dermofarmacia y cosmética natural, decidió regresar a su pueblo para desarrollar allí su actividad profesional. “Siempre he tenido claro que quería emprender desde el territorio donde nací”, asegura esta joven que ha tomado una decisión poco habitual en un contexto en el que la apuesta por las ciudades de jóvenes cualificados nacidos y criados en las provincias, sigue siendo una realidad constante; con menos seguidores, pero constante.
Lo que comenzó como una pequeña empresa de cosmética natural ha ido creciendo poco a poco hasta convertirse en lo que hoy es; una marca con reconocimiento dentro del sector. Durante su andadura CistusLab ha recibido varios premios a nivel nacional relacionados con la cosmética ecológica y natural. Hitos que han ayudado a esta emprendedora rural a consolidar una trayectoria empresarial que demuestra que la especialización y la innovación no son patrimonio exclusivo de los entornos urbanos.
Cuando vivir en tu pueblo, compensa
Sin embargo, emprender desde un pueblo también implica asumir algunas dificultades que rara vez aparecen en los discursos idealizados sobre el medio rural. La menor visibilidad empresarial, unas conexiones digitales todavía mejorables, los plazos más largos en los envíos o la necesidad de disponer de vehículo propio para cualquier desplazamiento forman parte de la realidad cotidiana con la que conviven quienes deciden desarrollar su actividad profesional lejos de las grandes ciudades. Jara Escudero conoce bien esas limitaciones, pero considera que las ventajas compensan ampliamente los inconvenientes. “Vivir en mi pueblo me aporta calma y felicidad. Me gusta la naturaleza, la tranquilidad y poder desarrollar aquí mi vida personal y profesional. He vivido varios años en la ciudad y no cambio por nada la vida en el pueblo”, explica.
Esa convicción personal también está en el origen de CistusLab. Antes de impulsar este proyecto, Jara trabajó en un laboratorio compartido que le permitió dar sus primeros pasos en el sector. Aquella experiencia fue positiva, pero con el tiempo comprendió que las necesidades de su marca requerían otro tipo de espacio. Tenía apenas 23 años cuando comenzó a plantearse un modelo más flexible, capaz de adaptarse a las distintas etapas de crecimiento que atraviesan los pequeños proyectos.
Fue precisamente durante ese proceso de crecimiento cuando Jara Escudero detectó que había apareció una dificultad que era compartida por numerosos emprendedores del sector. Desarrollar y fabricar cosméticos exige cumplir una normativa estricta, disponer de instalaciones homologadas y asumir inversiones que resultan inalcanzables para muchas pequeñas marcas. “No podemos hacer una inversión tan fuerte para empezar cuando no sabes cómo te va a ir”, subraya Jara Escudero.
Tienda de cosmética en Peralta de Alcofea.
De esa reflexión nació la idea de crear un laboratorio propio que incorporara diferentes modalidades de uso, además de una pequeña tienda y una oficina que le permitieran separar la vida profesional de la personal. “No quise crear un laboratorio para que los emprendedores se adaptaran al espacio; quise crear un espacio que se adaptara a los emprendedores”, resume. Una filosofía que ha acabado convirtiendo una necesidad individual en una herramienta colectiva para quienes buscan abrirse camino en el sector de la cosmética natural desde cualquier lugar, también desde un pueblo de apenas 400 habitantes.
Las dificultades compartidas encuentran soluciones comunes
Este laboratorio es un espacio compartido donde diferentes emprendedores pueden formular y fabricar sus productos utilizando instalaciones profesionales sin tener que hacer frente de manera individual al elevado coste que supone poner en marcha un centro propio. CistusLab es un modelo inspirado en los obradores compartidos que ya funcionan en otros sectores, especialmente en el ámbito agroalimentario, pero todavía poco habitual en el mundo de la cosmética.
Más allá de la actividad concreta que desarrolla, la idea resulta interesante porque refleja una transformación más profunda que está comenzando a producirse en algunos territorios rurales. Durante décadas existió una división casi automática entre las actividades económicas asociadas a las ciudades y aquellas consideradas propias de los pueblos. Los servicios avanzados, la investigación o las industrias especializadas parecían pertenecer exclusivamente al ámbito urbano. Sin embargo, hoy esa frontera comienza a difuminarse.
La expansión de la conectividad digital, la comercialización online y la búsqueda constante de nuevos modelos de empresa que sean más sostenibles y equilibrados en el tiempo, el territorio, y con la calidad de vida, están permitiendo que determinados proyectos encuentren ventajas unos kilómetros más allá de las ciudades, donde los costes son menores, existe una relación más directa con determinadas materias primas y, además, muchas empresas descubren que el pueblo en el que eligen asentarse, puede convertirse en parte de su propia identidad de marca.
El vínculo entre la identidad de la marca y la materia prima
En el caso de CistusLab, esa conexión es especial y forma parte de la esencia del proyecto. La empresa trabaja con ingredientes naturales y mantiene un vínculo muy estrecho con el entorno, algo fundamental para Jara Escudero que no ve su pueblo únicamente como escenario de producción, sino como un elemento esencial y diferenciador que aporta valor al producto final que la joven ofrece a los consumidores.
“Para mí era importante que el proyecto tuviera identidad y estuviera ligado al territorio”, confiesa. Un ejemplo es el oleato de tomate de Caspe que está presente en algunos productos que saca al mercado y su intención es seguir incorporando más ingredientes vinculados al entorno. “Siempre que es posible, priorizo materias primas y proveedores locales o nacionales, no solo por reducir la huella ambiental, sino también por poner en valor los recursos que tenemos cerca”, asegura Jara Escudero.
Lo que está ocurriendo en Peralta de Alcofea trasciende el ámbito de la cosmética y conecta con una tendencia más amplia: cómo están cambiando las expectativas sobre el futuro de los pueblos. “Mi objetivo es demostrar que no hace falta irse de un pueblo para emprender, también se puede innovar, crear oportunidades y desarrollar proyectos con impacto desde el medio rural”, apunta.
Y así es como Jara Escudero, como emprendedora, ha demostrado que un laboratorio cosmético puede instalarse en un municipio de apenas 400 habitantes. Un hecho que sugiere que la innovación rural del futuro quizá no dependa tanto de atraer proyectos externos como de crear las condiciones necesarias para que las ideas nacidas de quienes viven o quieren volver a los pueblos puedan desarrollarse en ellos.
En un momento en que buena parte del medio rural busca nuevas formas de construir su futuro, historias como la de CistusLab invitan a replantear una vieja pregunta: ¿Qué actividades pueden sobrevivir en los pueblos? Para reconocer que, cada vez más, los pueblos también pueden ser lugares donde nacen actividades que nadie esperaba encontrar allí.
Después de siete meses rehaciendo su vida fuera de Gaza, el escritor y poeta palestino profundiza en su último libro, ‘I am Still Alive: Dispatches from Gaza’, en el juega con el concepto de normalidad durante de un genocidio
Pradales se congratula en Canarias del enfoque “humanista” del papa León XIV sobre la política migratoria
Mahmoud Al-shaer (Rafah, 1990) es escritor, poeta y activista cultural palestino. Residente en la Franja de Gaza hasta octubre de 2025, fue trasladado a España junto a su esposa y su hija a través de un programa de evacuación debido a los problemas médicos de la menor. Casado y padre de mellizos, vive además una situación marcada por la separación familiar: su hijo permanece en Turquía junto a su madre desde hace tres años, un periodo durante el que no han podido reencontrarse.
Al-shaer es fundador de ‘28 Magazine’, un proyecto cultural palestino creado en 2013 como plataforma digital para escritores, artistas y agentes culturales. La iniciativa amplió su actividad con la apertura de la ‘28 Gallery’ en Rafah en 2019 y, posteriormente, con la puesta en marcha de un segundo espacio comunitario en la ciudad de Gaza gracias a una colaboración con el Instituto Goethe. Antes del genocidio, ambos centros acogían exposiciones, conferencias, talleres y actividades dirigidas a fomentar la creación artística y la participación cultural de la comunidad.
El 7 de octubre de 2023, la vida de Al-shaer y de su entorno cambió por completo. Una nueva realidad los arropó de miedo e incertidumbre, acompañado de un arrebato de lo que significa normalidad. Siete meses después de su traslado a España, Al-shaer continúa trabajando en proyectos culturales íntimamente relacionados con su país. Debido a su participación en la nueva programación, ‘Pensar la interrupción’, del centro de estudios AMA del museo Artium de Vitoria, Al-shaer ha realizado una visita a Euskadi. En un bar ubicado en Pasaia, mientras se prepara para la clientela del mediodía, el escritor palestino le cuenta a elDiario.es/Euskadi sobre su experiencia en Gaza y, sobre todo, cómo la escritura fue esencial en ella.
Su último libro se titula ‘I Am Still Alive: Dispatches from Gaza’. La primera parte del título coincide intencionalmente con una de las obras de On Kawara de 1969. ¿Por qué era importante para usted recuperar esa frase?
Cuando comenzó el genocidio me quedé en shock. Sentí que había perdido mis palabras, mi diccionario y mi capacidad de dar significado a las cosas. Pensaba que no tenía la capacidad de describir exactamente lo que estaba ocurriendo ni lo que estaba sintiendo. No fue hasta el 9 de enero de 2025 cuando volví a escribir. Escribí sobre cuánto echaba de menos la vida normal y cuánto la necesitaba. Envié esos textos a algunos amigos porque no estaba seguro de si debía estar escribiendo sobre esto en un momento tan terrible. Al final me animaron a seguir y eso me dio una nueva misión: ofrecer un detalle cotidiano de la vida en tiempos como estos. Recuerdo haber buscado información sobre la Nakba, el éxodo de 700.000 palestinos en 1948 tras la creación del Estado de Israel al final de la Segunda Guerra Mundial, y lo que más me sorprendió fue la ausencia de detalles sobre la vida diaria de las personas. Con mi libro quiero mostrar que la gente sigue viviendo, aunque sea en una situación anormal. Eso es lo que significa ‘I Am Still Alive’.
¿Qué aspectos de la vida cotidiana en Gaza cree que siguen siendo invisibles para quienes están fuera de la ciudad?
El sentido de la normalidad. Nuestras vidas cambiaron por completo. Si preguntas a cualquier persona de Gaza qué significa la normalidad, su respuesta habrá cambiado desde el 7 de octubre de 2023. Antes teníamos edificios; ahora usamos tiendas de campaña para los comercios, para dormir, para cualquier cosa. La gente de Gaza tiene ahora una nueva definición de las peores pesadillas. Otra cosa que creo que sigue siendo invisible es el dinero. Puedes tenerlo y aun así no significa que puedas comprar algo. Durante la época de hambruna podías tener dinero, ¿verdad?, pero la gente empezó a pelearse por la comida porque simplemente no había.
En su libro describe una violencia extrema, pero también la normalidad. ¿Por qué quiso documentar ambas cosas y no solo una de esas experiencias?
Para llegar a sentir esa normalidad hay un primer impacto detrás. Por ejemplo, si encontrara un charco de sangre justo al lado de mi tienda de campaña, al principio tendría miedo. Pero si esa sangre sigue allí cada mañana, acabo acostumbrándome a su presencia y lo normalizo. También tratamos la muerte de una manera diferente. Uno de mis primos murió durante el primer mes del genocidio y fue uno de los peores dolores que he sentido. Años después, mi tío fue asesinado mientras intentaba conseguir comida durante la época de hambruna, pero no me dolió tanto como la muerte de mi primo: me había acostumbrado a perder gente de esa manera. La violencia se ha convertido en parte de nuestra normalidad después de tres años viviendo bajo un genocidio.
Ha descrito la escritura como una forma de resistencia. ¿Puede explicar por qué?
La escritura se convirtió para mí en una forma de sanar. Me daba la capacidad de nombrar las cosas y hacerlas visibles, además necesitaba hacerlo. Fue un buen ejercicio para entender mi vida y entenderme a mí mismo; me ayudó mucho con mi salud mental.
¿Cree que obras como la suya y el trabajo de otros artistas palestinos pueden preservar la memoria y la historia a pesar de la destrucción de Palestina?
Por supuesto. Incluso antes del genocidio ya trabajaba con ese objetivo. Formo parte de un colectivo llamado Dahaleez que comparto con otros artistas palestinos, como actores, músicos y escritores. Nos reunimos cada semana para recordar cómo eran nuestras vidas antes del genocidio y para hablar de nuestros proyectos. Además, 28 Magazine ha reforzado su plataforma online para que podamos seguir publicando y mantener viva nuestra voz. También publicamos Letters from Gaza, una recopilación de textos de treinta y tres escritores palestinos, entre ellos yo mismo. Tres de nuestros colaboradores murieron durante el proceso.
En un momento en el que se pueda reconstruir Gaza y Palestina, ¿qué cree que será necesario más allá de levantar edificios e infraestructuras?
Sinceramente, no puedo imaginar un momento en el que podamos empezar a reconstruir. Creo que no tuve ningún tipo de infraestructura real en mi vida hasta que llegué aquí, aunque es algo necesario. Esto es demasiado difícil de imaginar porque no creo que Israel nos permita tener esa oportunidad. Cada vez que pensamos que algo puede cambiar, no cambia: un falso alto el fuego, una etapa de hambruna... ¿Cómo puedo imaginar la posibilidad de reconstruir Palestina?
¿Qué le gustaría que sintieran o comprendieran los lectores después de leer 'I Am Still Alive'? ¿Qué quiere que piensen tras leer sus crónicas?
A través de mi vida cotidiana, de mis detalles diarios, de mis sentimientos y de mis miedos, quiero que los lectores comprendan las historias que hay detrás de la gente común. En las noticias la gente conoce los hechos y las decisiones trágicas tomadas por los gobiernos, pero no conoce las experiencias de vida, nuestros detalles, ni cómo conseguimos seguir vivos durante un genocidio.
O Brasil quer oferecer o sonho do hexa à memória de Pelé e Zagallo, mas terá de fazer muito mais do que aquilo que mostrou contra Marrocos. Brasileiros e marroquinos empataram em Nova Jérsia (1-1).
O Brasil quer oferecer o sonho do hexa à memória de Pelé e Zagallo, mas terá de fazer muito mais do que aquilo que mostrou contra Marrocos. Brasileiros e marroquinos empataram em Nova Jérsia (1-1).
O Brasil quer oferecer o sonho do hexa à memória de Pelé e Zagallo, mas terá de fazer muito mais do que aquilo que mostrou contra Marrocos. Brasileiros e marroquinos empataram em Nova Jérsia (1-1).
La cocinera riojana y alma de Desborre, casa de comidas en Madrid comprometida con la mesa y el entorno, diseña para METRÓPOLI cinco recetas para replicar en el hogar Leer
La cocinera riojana y alma de Desborre, casa de comidas en Madrid comprometida con la mesa y el entorno, diseña para METRÓPOLI cinco recetas para replicar en el hogar
A Diretora demissionária da Inteligência Nacional (DNI), Tulsi Gabbard, revelou documentos classificados que demonstram que Biden financiou biolaboratórios altamente perigosos em 30 países, incluindo na Ucrânia.
A agência de inteligência norte-americana alegou na sexta-feira que o governo de Joe Biden financiou e ocultou deliberadamente a existência de biolaboratórios na Ucrânia, que albergam “patógenos perigosos e altamente contagiosos” e correm o risco de serem comprometidos devido à guerra da Ucrânia.
Numa declaração oficial, Tulsi Gabbard afirmou que pessoas influentes encobriram intencionalmente a localização, a história e o financiamento destas instalações, desacreditando aqueles que inicialmente tentaram revelar a informação.
“Até agora, a informação sobre a existência e o financiamento destes biolaboratórios foi deliberadamente ocultada ao povo americano. Poderosos suprimiram intencionalmente a informação sobre estes biolaboratórios financiados pelos EUA, alegando falsamente que não existem e acusando qualquer pessoa que diga o contrário de ser um agente estrangeiro e um traidor dos Estados Unidos”, enfatizou.
A ainda chefe dos serviços de informação norte-americanos detalhou ainda que, em alguns casos, estes laboratórios conduziram pesquisas de ganho de função — modificações genéticas para melhorar as capacidades de vírus ou bactérias — sem transparência ou supervisão regulatória, acusando diretamente entidades do governo anterior de mentirem sobre isso.
“Apesar do óbvio potencial de impacto global catastrófico que a investigação com agentes patogénicos perigosos em laboratórios biológicos pode ter, (…) as entidades do governo de Biden mentiram ao povo norte-americano sobre a existência destes laboratórios e ameaçaram aqueles que tentaram revelar a verdade”, acrescentou.
Robert F. Kennedy Jr, Secretário de Saúde e Serviços Humanos dos Estados Unidos na administração de Donald Trump, veio confirmar a veracidade do relatório e reafirmou que “o povo americano merece a verdade”.
As declarações de Gabbard geraram rapidamente uma reação nos democratas norte americanos, nos apoiantes da Ucrânia e também de Moscovo. O russo Kirill Dmitriev, responsável do Fundo Russo de Investimento Directo, afirmou neste sábado, citado pelo El Economista, que as palavras da autoridade norte-americana validam os alertas que o Kremlin tem vindo a emitir há anos e acusou o “Deep State” e os media ocidentais de manterem uma máquina de narrativas falsas para ocultar a verdade. “A Rússia mantém as suas acusações”. “A Rússia tem dito a verdade sobre os biolaboratórios, enquanto o Estado profundo e os grandes meios de comunicação negam. Este é apenas um dos muitos exemplos de como a poderosa e bem financiada máquina de narrativas falsas esconde a verdade sobre a Rússia”, escreveu numa publicação nas redes sociais.
O governo russo já tinha denunciado em 2022, com base em documentos apreendidos durante a sua intervenção militar, a existência de uma rede de pelo menos 30 instalações “biomilitares” na Ucrânia, operadas em coordenação com os Estados Unidos e a Alemanha.
Segundo o Ministério dos Negócios Estrangeiros russo, estes centros — ligados por Moscovo a entidades como o Instituto Bernhard Nocht — conduziam pesquisas altamente perigosas sobre agentes patogénicos e doenças tropicais como a dengue, a chikungunya, o vírus do Nilo Ocidental e o vírus do rio Usutu, com o suposto objetivo de os utilizar como armas biológicas.
O Ministério dos Negócios Estrangeiros da Ucrânia rejeitou as alegações da Diretora de Inteligência Nacional dos EUA, Tulsi Gabbard, de que o governo norte-americano financia há muito tempo mais de 120 “biolaboratórios”, incluindo na Ucrânia, dizendo que “são infundadas”.
A Ucrânia diz que “nunca se envolveu em atividades relacionadas com o desenvolvimento, produção ou armazenamento de armas biológicas”, segundo o mesmo ministério.
Os democratas norte-americanos, assumidamente pró-Ucrânia, dizem que eram apenas instalações de “pesquisa médica” e não fábricas de “bioweapons”.
O Presidente dos Estados Unidos, Donald Trump, afirmou hoje que a assinatura de um acordo com o Irão está “prevista para amanhã”, domingo, após o porta-voz do Ministério dos Negócios Estrangeiros iraniano ter afastado essa possibilidade.
“A assinatura do acordo está prevista para amanhã e, assim que for assinado, o estreito de Ormuz estará ABERTO A TODOS”, escreveu o Presidente norte-americano na sua rede social, Truth Social.
Nas últimas horas, ambos os lados indicaram que um acordo para pôr fim à guerra no Médio Oriente estava iminente, mas o Irão disse que o acordo seria assinado nos próximos dias.
O primeiro-ministro paquistanês, Shehbaz Sharif, cujo país tem desempenhado um papel de mediador no conflito, disse hoje que se está mais perto do que nunca num acordo de paz e que este poderia ser alcançado “nas próximas 24 horas”.
No entanto o porta-voz do Ministério dos Negócios Estrangeiros iraniano, Esmail Baghai, declarou à agência de notícias estatal IRNA que a assinatura não se realizaria no domingo, mas sim “nos próximos dias”.
Os relatos sobre um acordo, vindos do lado iraniano e norte-americano, divergem.
A agência de notícias iraniana Mehr publicou o que apresentou como um projeto de protocolo de 14 pontos, atendendo a uma série de exigências iranianas, incluindo o direito de enriquecer urânio e a libertação imediata de 24 mil milhões de dólares em fundos iranianos congelados no estrangeiro.
Contudo, Washington disponibilizou uma versão completamente diferente. O Presidente norte-americano afirmou na sua mensagem que Washington recuperaria o urânio enriquecido do Irão “quando chegasse o momento certo” para “diluí-lo e destruí-lo, quer no Irão, quer nos Estados Unidos”.
Apresentando o acordo como “um muro contra armas nucleares”, o Presidente afirmou que os iranianos “não queriam mais armas nucleares” e que “não as obteriam, seja por compra, desenvolvimento ou qualquer outro meio de aquisição”.
Assegurou ainda que “nenhum dinheiro” mudaria de mãos.
“Esperemos que este processo seja rápido, fácil e tranquilo. Caso contrário, temos a alternativa final, que esperamos nunca mais ter de utilizar!”, concluiu Donald Trump, sem especificar a natureza da ameaça.
O conflito no Médio Oriente, desencadeado por ataques conjuntos entre os Estados Unidos e Israel a 28 de fevereiro, antes do cessar-fogo de 08 de Abril, assolou a região, matou milhares de pessoas, principalmente no Irão e no Líbano, e abalou a economia global.
Agora com os dois lados a assumirem a assinatura de um acordo, Donald Trump deve discutir a desminagem do estreito de Ormuz na cimeira do G7, que começa na segunda-feira. Grã-Bretanha e França, membros do G7 (países mais industrializados do mundo), manifestaram interesse em auxiliar na desminagem.
Não é claro quantas minas existem no estreito que o Irão controla eficazmente desde pouco depois do início da guerra, praticamente interrompendo os envios de petróleo e gás natural do Golfo Pérsico. Os Estados Unidos bloquearam os portos iranianos em resposta.
Suíços dominaram durante quase todo o jogo, mas só marcaram um golo. Qataris foram dominados durante quase todo o jogo, mas resistiram. No fim, Qatar e Suíça empataram em São Francisco (1-1).
Suíços dominaram durante quase todo o jogo, mas só marcaram um golo. Qataris foram dominados durante quase todo o jogo, mas resistiram. No fim, Qatar e Suíça empataram em São Francisco (1-1).
Suíços dominaram durante quase todo o jogo, mas só marcaram um golo. Qataris foram dominados durante quase todo o jogo, mas resistiram. No fim, Qatar e Suíça empataram em São Francisco (1-1).