Cuando el martes se reunió en Oviedo el jurado que concede el Premio Princesa de Asturias de las Letras, la heroica ciudad aún no dormía la siesta. Si la capital del Principado es capital literaria lo es, evidentemente, gracias a La Regenta. Si ahora la obra maestra de Leopoldo Alas pudiese elegir a su mejor embajador internacional, optaría sin duda por Julian Barnes. A lo largo de los años el escritor británico ha reiterado su fascinación por una novela que es hermana de los clásicos de la ficción del adulterio del siglo XIX como Madame Bovary, Ana Karenina o Effi Briest. No ha regateado el elogio: Barnes ha descrito la novela protagonizada por Ana Ozores como “the foreign classic tardily discovered”.
La Feria del Libro de Madrid ha decidido retirar de su programación la charla titulada Sáhara: patrimonio, identidad y vías de desarrollo a la luz de las transformaciones contemporáneas, programada para la tarde del 10 de junio en el pabellón Talento a bordo.
La organización de la Feria ha revisado el contenido y la configuración de la actividad y considera que dicha propuesta de uno de sus expositoresnunca debió formar parte de la programación de la FLMadrid26. Así lo indica en un comunicado.
"Somos conscientes de que la actividad no se ajusta a los criterios de pluralidad, neutralidad institucional y sensibilidad exigibles en un espacio cultural de carácter público y abierto como laFeriadelLibrode Madrid", reza el comunicado enviado por la Feria.
La inclusión de esta actividad responde a "unfallo en los mecanismos internos de supervisión y validación de contenidos, circunstancia que lamentamos. Tan pronto como se detectó esta situación, la organización procedió a retirar el acto de la programación cultural". El expositor afectado que había planificado la actividad y solicitado el espacio para llevarla a cabo es la editorial Diwan.
La Feria no debe convertirse en vehículo de promoción de posiciones políticas unilaterales sobre conflictos internacionales"
Prosigue la nota de prensa: "LaFeriadelLibrode Madrid es unespacio dedicado allibro, la cultura y el diálogo, y no debe convertirse en vehículo de promoción de posiciones políticas unilaterales sobre conflictos internacionales. Por ello, reforzaremos los procedimientos de validación de actividades para evitar que situaciones similares puedan producirse en el futuro.
La organización lamenta las molestiasy la preocupación que esta circunstancia haya podido generar entre patrocinadores, participantes, medios de comunicación, entidades colaboradoras y público asistente.
Iberia (patrocinador de la Feria) no ha participado en su organización, selección ni contenido"
Finalmente, "queremos dejar constancia de que, aunque la actividad estaba prevista en el Espacio Talento a bordo,Iberia (uno de los patrocinadores de esta edición) no ha participado en su organización, selección, programación ni contenido, permaneciendo completamente ajena a la misma en todo momento.
Fuentes del departamento de Comunicación de la institución señalan que los ponentes de la charla suspendida pertenecen al ámbito académico. La Feria no puede posicionarse sobre un movimiento político, como es, en este caso, la reclamación de la independencia de este territorio, que no ha contado con voces que se puedan manifestar en todos los sentidos.
El escritor británico Julian Barnes (80 años) ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026. El jurado ha leído este miércoles el fallo, a las 12.00 horas, en el Hotel Eurostars de La Reconquista de Oviedo. Julian Barnes (Leicester, 1946) se educó en Londres y en Oxford.
Editado en España por Anagrama, está considerado una de las mayores revelaciones de la narrativa inglesa de las últimas décadas. Sus novelas e historias cortas han sido vistas como ejemplos del posmodernismo literario.
El jurado ha destacado su condición de extraordinario narrador y ensayista, dotado de humor, ironía y de un "optimismo melancólico y un pesimismo alegre", según sus propias palabras. Barnes ofrece una visión lúcida, cálida y compasiva del género humano, y emplea la memoria como configuradora de identidad sin renunciar a la imaginación, con el amor como principio esencial.
Su obra reelabora, con mirada europeísta, la historia de la literatura, el arte, la música e incluso la gastronomía, hasta alcanzar un estilo único, que lo singulariza dentro de una generación de autores británicos especialmente brillantes, que ha marcado la literatura contemporánea»
Su primer libro, Metrolandia, fue publicado en 1980; a este le siguió, dos años después Antes de conocernos, pero fue solo con su tercera novela, El loro de Flaubert, que se consolidó como escritor. Con ella, fue finalista del Premio Booker por primera vez, en 1984; éxito que repitió en 1998 con Inglaterra, Inglaterra y, en 2005, con Arthur & George.Finalmente, obtuvo el galardón en 2011 por El sentido de un final.
La última visita de Barnes a España fue el pasado mayo, cuando Anagrama publicó Despedidas (2026), uno de sus libros más valientes, personales e íntimos, con el que sella una trayectoria literaria excepcional. Barnes visitó Barcelona y Valencia para presentarlo y reunirse con sus lectores en nuestro país.
Una prolífica obra
Mirando al sol, Una historia del mundo endiez capítulos y medio, Hablando del asunto (Premio Fémina a la mejor novela extranjera publicada en Francia), El puercoespín, Inglaterra, Inglaterra, Amor,etcétera,Niveles de vida, El ruido del tiempo,La única historia, Elizabeth Finch, los libros de relatos Al otro lado del Canal, La mesa limón y Pulso,El perfeccionista en la cocina, el libro memorialístico Nada que temer y los ensayos Con los ojos bien abiertos,El hombre de labata roja y Mis cambios de opinión, son parte de su obra.
Barnes ha recibido también, entre otros galardones, el Premio E. M. Forster de la American Academy of Arts and Letters, el William Shakespeare de la Fundación FvS de Hamburgo y el Man Booker, y es Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres.
A este premio, el séptimo de los ocho galardones internacionales que convoca este año la Fundación Princesa de Asturias en su XLVI edición, habían optado 37 candidaturas de 24 nacionalidades.
El escritor Julian Barnes (Leicester, 80 años) ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026. El británico es autor de obras como El loro de Flaubert, Inglaterra, Inglaterra o Arthur & George (todas publicadas en España por Anagrama). En 2011 ganó el premio Booker con El sentido de un final. Encasillado dentro de lo posmoderno y caracterizado por su sentido del humor, fue uno de los exponentes de la llamada generación Granta —por la revista literaria de mismo nombre—, de la que formó parte a principios de los años ochenta junto a otros grandes novelistas como Martin Amis, Christopher Hitchens, Salman Rushdie o Kazou Ishiguro. Su último libro, Despedidas, publicado a principios de año, será también el último que escriba, lo que convierte este premio en algo así como un broche a su fructífera carrera literaria.
De las manos precisas y primorosas de Antonio Lorente (Almería, 1987) han salido personajes inmortales de la literatura como Peter Pan, Tom Sawyer, Ana de las Tejas Verdes y El Principito. Este ilustrador, que ha expuesto en galerías de arte de Roma, Londres y de su propia ciudad, dota a sus dibujos de un carácter que va más allá de lo visual. Crea un puente entre la palabra y la imagen capaz de saltar la historia, como hace ahora en una deliciosa recreación de El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde , de Robert Louis Stevenson (Edelvives. Traducción de Miguel Temprano). Lorente, que se licenció en Bellas Artes en la Universidad de Valencia, ha regresado a lo manual y artesanal como manera de hacerle frente al arma más temida que tienen actualmente los dibujantes: la Inteligencia Artificial. Porque los ilustradores no solo son los grandes olvidados a veces en la cadena del libro. Ahora son también, las víctimas de una tecnología que entiende de velocidad, pero no de sensibilidad.
Tardo entre 8 o 9 meses en un proyecto de esta envergadura. Cada ilustración pasa por documentación, bocetos, pruebas y muchas correcciones
Tanto si el autor de la obra está vivo como si no, parto del respeto absoluto hacia la obra original
Me gustaría ilustrar muchos libros, pero uno que me ha acompañado desde niño es 'La historia interminable'
El alma y la emoción que da la mano humana nunca la puede superar una máquina
El 13 de junio de 1977, Ana salió de clase y pasó por su casa. “Vamos a ir a ver a Felipe González al Rayo, ¿te vienes?”, le dijo a su padre. “¿Al Rayo? ¡Ni loco!”, respondió él. Faltaban dos días para las primeras elecciones democráticas en España en más de cuarenta años. El PSOE cerraba su campaña en Vallecas. Décadas antes, ese estadio había sido un campo de concentración por el que pasaron más de 9.500 prisioneros. Su padre fue uno de ellos. Y no pensaba volver a entrar ahí.
Tenía cinco años cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y 11 cuando un general le mostró un baúl lleno de fotos con las atrocidades de aquel salvaje conflicto. Paolo Gasparini (Gorizia, Italia, 92 años) llegó a Venezuela siguiendo a su padre y a sus hermanos en 1951, y hoy recuerda que un libro de poemas de Pablo Neruda, Canto general, con el que regresó a Italia, funcionó como un sortilegio. Tres años después acabó por fijar su residencia en el país sudamericano y por definir su vocación como fotógrafo en lo que él llama “los Tristes trópicos”.
Hay una frase de Joan-Carles Mèlich, incluida en el prólogo de esta edición de Ética de la compasión, que podría resumir buena parte de su trayectoria filosófica: “Para un ser finito no hay posibilidad de existir en una calma total sin desprenderse de un pasado que nunca está definitivamente cancelado, de un presente que no se reduce a la actualidad ni de un futuro que se vislumbra borroso en el horizonte. Ninguna existencia puede evitar la extraña sensación de la disonancia”. Este ensayo, publicado originalmente hace más de una década en la editorial Herder, regresa hoy en una edición revisada para afirmarse como una de las obras filosóficas más singulares del pensamiento español contemporáneo. Desde La lección de Auschwitz, donde la barbarie del siglo XX se convertía en punto de partida para pensar los límites de toda pedagogía moral, pasando por Filosofía de la finitud, La sabiduría de lo incierto, Lógica de la crueldad o La fragilidad del mundo (premio nacional de ensayo 2022), Mèlich lleva décadas construyendo una filosofía de la vulnerabilidad, de la contingencia y de la sospecha frente a cualquier sistema moral demasiado seguro de sí mismo. Lo humano no comienza en la autonomía, sino en la dependencia, y Ética de la compasión condensa esa intuición. Ya en el prólogo, Mèlich afirma que toda ética que sitúe la finitud en su centro requiere necesariamente de compasión. “Una ética de la compasión se toma en serio el drama de la existencia: el espacio, el tiempo, las historias, las situaciones y las relaciones”.