Un hombre ha muerto víctima de disparos que se han producido en un tiroteo ocurrido en la Zona Franca de Barcelona, un suceso que ha tenido lugar este domingo sobre las 21:00 horas.
Los hechos han ocurrido en el interior de una manzana de pisos de la calle Minería, y en el tiroteo solo ha estado implicado el autor de los disparos y la víctima. Los Mossos tratan de localizar ahora al autor de los disparos, que ha huido del lugar de los hechos.
Según este medio barcelonés, mientras se aguardaba la llegada de los servicios de emergencia y de los Mossos d'Esquadra, los vecinos y testigos han intentado realizar maniobras de reanimación a la víctima.
Un vídeo de este momento se ha difundido en redes sociales, donde se aprecia como varias personas rodean a la víctima e intentan no perderle, aunque finalmente no tuvieron éxito.
Se da la circunstancia de que el pasado 16 de mayo otro hombre falleció en la misma calle, a escasa distancia del lugar donde se ha producido el segundo tiroteo, tras ser alcanzado igualmente por los disparos de una persona que también se dio a la fuga.
Así pues, se trata de la segunda víctima mortal por arma de fuego en ese barrio de la Zona Franca en menos de un mes.
El crimen se ha producido en un contexto marcado por el aumento de incidentes con armas de fuego en el área de Barcelona.
Poco después del suceso, el presidente del grupo municipal del PPC en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha difundido un vídeo en su perfil de X en el que se ve cómo la víctima es atendida en el suelo por varias personas y el comentario: "un vecino me alerta de nuevos disparos en los patios entre Mineria y Mare de Déu del Port".
"Si se confirma, sería otro episodio intolerable en una zona marcada por la inseguridad y el abandono. Los vecinos exigen soluciones reales. ¿Qué más tiene que pasar?", se pregunta el edil popular.
Este suceso se produce 48 horas antes de que el Papa León XIV llegue a Barcelona para iniciar la segunda etapa de su viaje oficial a España, que comenzó el sábado en Madrid y acabará el próximo viernes en Canarias.
El Ayuntamiento de Barcelona ha colocado este domingo una placa conmemorativa en el lugar donde el arquitecto Antoni Gaudí, autor entre otras obras del templo de la Sagrada Familia, fue atropellado por un tranvía en la capital catalana hace justamente cien años, el 7 de junio de 1926, accidente por el que moriría tres días después.
En un acto en el que ha participado el teniente de alcalde de Barcelona, Jordi Valls; el director general de Patrimonio de la Generalitat, Joaquim Borràs, y el comisario del Año Gaudí, Galdric Santana, se ha descubierto esta tarde una placa frente al número 665 de la Gran Via de les Corts Catalanes de Barcelona que recuerda el trágico accidente del genial arquitecto.
De esta forma, el consistorio pretende que ese espacio sea un lugar de memoria para reconocer la figura del arquitecto y el legado universal de su obra.
En el acto, el comisario del Año Gaudí ha destacado que el arquitecto catalán fue un genio y que, pasados cien años de su muerte, "es un personaje reconocido mundialmente".
El descubrimiento de la placa se ha celebrado dos días antes de que el papa León XIV bendiga la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, que supone la obra arquitectónica más simbólica de Antoni Gaudí, quien falleció el 10 de junio de 1926 en el hospital de la Santa Creu de Barcelona.
Una serie de actos organizados por la Generalitat y diversas entidades conmemorarán este 2026 el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, considerado una figura clave en la historia de la arquitectura modernista.
Con la agenda oficial ya sobre la mesa, la visita de León XIV a Barcelona tendrá uno de sus momentos más importantes en el Estadi Olímpic Lluís Companys. Allí se celebrará este martes 9 de junio una gran vigilia junto al Pontífice que, según los organizadores, será el acto más multitudinario de todo su viaje a Cataluña, con unas 40.000 personas dentro del recinto.
Según la organización de la visita y la información publicada en la web oficial de Alça la Mirada, el acto arrancará oficialmente a las 18 horas. No se tratará de una misa, sino de una vigilia de oración concebida como un encuentro entre el Papa y miles de jóvenes, fieles y asistentes llegados de distintos puntos de España.
Las puertas del estadio abrirán varias horas antes para facilitar la entrada escalonada de los asistentes. Durante la primera parte de la tarde se desarrollará una programación previa con actuaciones musicales, entrevistas, vídeos y diferentes intervenciones pensadas como acto de acogida antes de la llegada del Pontífice. Según los coordinadores del evento, entre los artistas confirmados figura Sergio Dalma junto a la Escolanía de Montserrat.
Uno de los aspectos más llamativos será la instalación de más de cincuenta puntos de confesión repartidos por el estadio. Los asistentes que lo deseen podrán confesarse antes del inicio de la oración principal, algo poco habitual incluso en grandes acontecimientos religiosos de este tipo. Los organizadores han explicado que se habilitarán diferentes espacios pastorales distribuidos por todo el recinto.
La llegada de León XIV en papamóvil está prevista aproximadamente entre las 19.30 y las 20 horas. Según la organización, accederá al estadio a bordo de su icónico vehículo y realizará una vuelta completa por la pista interior para saludar a los asistentes antes de subir al escenario principal. Ese recorrido será probablemente uno de los momentos más esperados de toda la jornada.
Una vez en el escenario, el Papa dirigirá la vigilia y mantendrá un formato más participativo que una ceremonia litúrgica tradicional. Está previsto que responda a preguntas planteadas por jóvenes participantes y que intervenga en diferentes momentos del encuentro. También se leerán fragmentos del Evangelio dentro de una estructura diseñada específicamente para esta celebración.
Según la información que ha trascendido, no se instalarán pantallas fuera del estadio por motivos de seguridad, sino que se ubicarán en otras zonas, como la plaza de Glòries o de Catalunya, un extremo todavía sin confirmación.
El escenario incorporará varios elementos inspirados en la obra de Antoni Gaudí y en algunos de los grandes símbolos religiosos de Cataluña. Entre ellos aparecerán referencias visuales a la Basílica de la Sagrada Familia y a la Virgen de Montserrat, reforzando el vínculo entre el viaje papal y el Año Gaudí que se inaugurará oficialmente durante la visita.
Las entradas para asistir a la vigilia ya están agotadas, al desaparecer en apenas unos minutos debido a la elevada demanda. La organización lo confirmó a través de la web oficial de Alça la Mirada. Todo apunta a que la vigilia del Estadi Olímpic se convertirá en la gran imagen colectiva de la visita de León XIV a Barcelona. Una mezcla poco habitual de ceremonia religiosa, gran evento urbano y despliegue internacional en un espacio de rockstars que volverá a situar durante unas horas a Montjuïc en el centro de todas las miradas.
La visita de León XIV a Barcelona no estará marcada únicamente por los actos religiosos. El gran encuentro previsto para la tarde del 9 de junio en el Estadio Olímpico Lluís Companys contará también con la participación de varios artistas conocidos por el gran público, convirtiendo la jornada en uno de los eventos más multitudinarios de todo el viaje papal a España.
Entre los nombres ya confirmados figura Sergio Dalma, uno de los cantantes catalanes más populares de las últimas décadas. El artista participará en la vigilia acompañado por la Escolania de Montserrat, una de las instituciones musicales más emblemáticas de Cataluña. Ambos volverán a interpretar juntos Em dones força(Me das fuerza), una canción que ya compartieron hace quince años y que mantiene un fuerte componente emocional para muchos seguidores del cantante.
Dalma ha reconocido en diversas entrevistas que actuar en un evento de estas características supone una experiencia muy especial. El artista, nacido en Sabadell, ha mostrado públicamente su ilusión por participar en una cita que reunirá a miles de personas en Montjuïc y que será seguida desde numerosos países.
Otro de los nombres destacados es Alfred García. El cantante de El Prat de Llobregat, conocido por su paso por el programa televisivo Operación Triunfo y por representar a España en Eurovisión, también formará parte del programa previsto para la jornada. El propio artista confirmó su presencia a través de sus redes sociales, donde calificó el evento como una fecha difícil de olvidar.
En concreto, Alfred García cantaráEls teus ulls (Tus ojos) y, posteriormente, hará dueto con otro cantante catalán, Álvaro Soler, con quien interpretará Estrella. Acto seguido llegará el turno del grupo vallisoletano Siloé, que cantará Súbeme al cielo.
Sobre las19:30 horas está prevista la entrada al Estadio Olímpico de León XIV con un papamóvil, momento en el que habrá actuación de unoscastellersacompañados del tradicional sonido de lasgrallas.
Gospel, rumba y 'castellers'
Según figura en el programa oficial de la vista del papa, estos no serán los únicos conciertos de la jornada:los primeros en actuar serán Worship.cat, un proyecto de música de alabanza católica en lengua catalana de Terrassa (Barcelona), a los que les seguirá el coro Gospel sense fronteres.
Sabor de Gràcia, grupo barcelonés de rumba, versionará dos temas clásicos en catalán:Qualsevol nit pot sortir el sol(Cualquier noche puede salir el sol), de Jaume Sisa, yBoig per tu(Loco por ti), de Sau.
También actuarán Conchita, que cantará El viaje y Puede ser y el artista sevillano Beret, que interpretaráLo siento con un coro infantil.
Más allá de un concierto
Los organizadores insisten en que la propuesta irá mucho más allá de un concierto convencional. Antes de la llegada de León XIV habrá actuaciones musicales, intervenciones audiovisuales, testimonios y diversos momentos de participación colectiva pensados para acompañar la espera de los asistentes.
La vigilia comenzará con la presencia del Pontífice, aunque las actividades arrancarán bastante antes. El programa previo está concebido como una gran acogida para los miles de fieles que llenarán las gradas del estadio, combinando música, cultura y elementos vinculados a la identidad catalana.
La previsión de asistencia ha sido tan elevada que las entradas gratuitas disponibles para acceder al recinto se agotaron rápiamente. Los organizadores esperan alrededor de 40.000 personas en una cita que se convertirá en uno de los momentos centrales de la visita papal a Cataluña.
El evento servirá además como antesala de la intensa agenda que León XIV desarrollará en las horas siguientes. Tras la vigilia en Montjuïc, el Pontífice visitará Brians 1, Montserrat, la parroquia de Sant Agustí y culminará su estancia con la gran misa de la Sagrada Familia y la inauguración de la Torre de Jesucristo.
Por eso, más que una simple actuación musical, la presencia de Sergio Dalma, Alfred García y la Escolania de Montserrat forma parte de una puesta en escena diseñada para convertir la vigilia del Estadi Olímpic en uno de los momentos más recordados de toda la visita.
144 años después de que se pusiera la primera piedra de la Sagrada Familia, el próximo 10 de junio el templo celebrará de la mano del Papa León XIV que ya tiene colocada la piedra más alta de la basílica, la que corona la cruz tridimensional sobre la torre de Jesucristo a 172,5 metros de altura.
La ocasión ha centrado un interés que trasciende el de los vecinos que, año tras año, han visto como se erigía entre la cuadrícula del Eixample de Barcelona. Un interés que también ha cruzado las fronteras españolas. Prueba de ello es que al acto de inauguración se han acreditado 1.600 periodistas y, de ellos, 450 vienen de otras partes del mundo.
Según han explicado a 20minutos fuentes de la organización de la visita del pontífice a España, han solicitado cubrir el acto de la Sagrada Familia medios de más de 30 países. "Vienen medios seculares de toda clase, incluidos por ejemplo, Associated Press, Le Monde, el New York Times, Infobae, y también medios religiosos, como ser EWTN o OSV News", explican las mismas fuentes que concretan que algunos periodistas son corresponsales ya viviendo en España, "pero muchos vienen específicamente para esta ocasión".
Uno de los medios que dará especial cobertura a la efeméride es la televisión pública japonesa NHK. Sus periodistas han venido días antes de la llegada del Papa y se marcharán días después. Con un despliegue de unos 60 periodistas trabajando sobre el terreno quieren explicar a sus compatriotas los detalles de al inauguración.
"Es un edificio muy importante para el mundo, también para los japoneses. Es un edificio impresionante y un acontecimiento histórico", ha explicado el famoso cantante y actor Kei Inoo a este rotativo, que en esta especial ocasión hará de corresponsal para el programa 'Puertas Secretas del Mundo: Explorando lo Desconocido' en el que quieren "buscar historias en primera persona" y documentos gráficos de vecinos de la capital catalana del pasado, para contrastarlos con los de la actualidad: "Todavía buscamos fotografías antiguas de barceloneses frente al templo para que nos expliquen su relación con la basílica", ha concretado Inoo.
"Es la mayor obra de construcción del mundo entero"
Una semana antes de la inauguración Fabian Castillo, corresponsal de la televisión francoalemaná 'Canal Arte' registra con su cámara planos de la Sagrada Familia. "Es la mayor obra de construcción del mundo entero. Todo el mundo sabe lo que es. Es mítico en el mundo entero y este año que celebramos el año Gaudí y, además, viene el Papa, obviamente los focos internacionales están girados hacia la Sagrada Familia", narra para este rotativo.
El periodista francés explica que está trabajando en dos reportajes: el primero de ellos "sobre la Sagrada Familia en sí". Para llevarlo a cabo, han hablado con el arquitecto jefe de la Sagrada Família, Jordi Faulí, y van a grabar también con los canteros que llevan "cinco generaciones haciendo las piedras de la Sagrada Familia y con los que hacen la cerámica", que forma el trencadís. El segundo reportaje que están preparando, versará sobre las "otras huellas" que ha dejado Antoni Gaudí en la Barcelona, "como la casa Batlló" y sobre las técnicas que usaba el arquitecto y sus maquetas.
La lista de medios incluye periodistas de Portugal, Filipinas, Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Brasil, Rusia, Turquía, Canadá, Perú, Honduras, República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, Chile. También estarán cubriendo el acto medios de países como Japón, Corea del Sur, Argelia, Bulgaria, Chile, Colombia, Costa Rica, República Checa, Ecuador, Escocia, Grecia, Hungría, México, Noruega, Polonia, Palestina, Suecia, Venezuela.
"La línea recta pertenece al hombre, la línea curva, a Dios". Bajo esta premisa, que se atribuye a Antoni Gaudí, el arquitecto erigió una de las obras más revolucionarias de la historia de la arquitectura: la Sagrada Familia. Situada en el centro de Barcelona, se empezó a construir en 1882, pero no fue hasta un año más tarde cuando Gaudí tomó las riendas del proyecto, que inspiró en la naturaleza y alejó de los estilos que en aquel entonces eran los tradicionales. El templo, que hoy en día visitan millones de personas, está formado por un diseño único que combina detalles minuciosos en sus tres fachadas con una altura de 172 metros y medio que la eleva hasta el cielo de la capital catalana y la convierte en un monumento para la eternidad.
A pesar de que lleva más de 140 años en construcción, la Basílica ya se ha convertido en la iglesia más alta del mundo. Además, es el símbolo más universal de Barcelona y ha cambiado para siempre el skyline de la ciudad, en el que resaltan las 18 torres del templo, especialmente la de Jesucristo, que se erige como la más alta y está coronada con una cruz de grandes dimensiones que brilla de día y de noche. Sin embargo, tal y como ideó el mismo Gaudí, los metros de la torre de Jesús no superan la altura de la montaña de Montjuïc, puesto que "la obra del hombre no debe superar la obra de Dios".
Esa conexión con la espiritualidad fue una de las principales bases de Gaudí durante toda su vida y se plasmó en el proyecto. No obstante, tenía claro desde un principio que su obra maestra destacaría por su relación con la naturaleza y la verticalidad, por lo que ideó una ingeniosa manera para saber qué forma debía tener el templo para que, geométricamente, fuera estable: Creó una maqueta a la que enganchó sacos de arena. Luego, la volcó y al ponerla boca abajo los sacos quedaron colgando. Así, fue la gravedad la que le enseñó la curvatura que debía tener y las columnas que debían sostener la Sagrada Familia.
Esta no fue la única técnica revolucionaria que utilizó para llevar a cabo su templo, sino que apostó por el hormigón armado. Su proximidad con Eusebi Güell, el fundador de la primera fábrica de cemento en Catalunya, le brindó la oportunidad de probar con este material, tal y como explica a 20minutos el arquitecto director de la Sagrada Familia, Jordi Faulí. "Vio que el material le permitía hacer lo que tenía en mente", añade. Por ejemplo, Gaudí lo usó para los terminales de las torres de la fachada del Nacimiento o para la construcción de las columnas interiores y las bóvedas de las naves.
También quería que la arquitectura transmitiera sensación de vida, y para ello el color era un elemento fundamental, detalla Faulí. Por eso utilizó el 'trencadís', una técnica que acabaría convirtiéndose en una de sus señas de identidad y por la que es reconocido en todo el mundo. Interesado en las formas curvas y naturalistas, encontró al unir los fragmentos de cerámica rota la manera perfecta para crear mosaicos que le daban lo que buscaba: color y movimiento.
La fachada del Nacimiento, la primera en alzarse
Gaudí pudo empezar a ver toda esta visión artística ocho años después de asumir la construcción de la Sagrada Familia. En 1891 se iniciaron las obras de la única fachada que se haría bajo su supervisión, la del Nacimiento. Con ella, quería constatar la alegría por la vida y la creación divina, por lo que narra el nacimiento y la infancia de Jesús en escenas en las que también hay muchos animales, como gallinas, insectos o pájaros, y elementos vegetales, como rosas, árboles frutales o palmeras.
En esta parte de la Basílica, también están representadas escenas como la boda de María y José, la adoración de los reyes de oriente o la estrella de Belén. Además, la fachada está dividida en tres grandes portales dedicados a José, Jesús y María y coronada por un ciprés, que simboliza el árbol de la vida o del paraíso y la eternidad y el amor de Dios a los hombres. En 1952, cuando ya hacía 26 años que Gaudí había muerto, se construyó la escalinata de la fachada del Nacimiento y se iluminó por primera vez.
El sufrimiento de Jesús, en la fachada de la Pasión
Dos años más tarde y gracias a fotografías, planos publicados y material que se salvó del taller del arquitecto catalán -fue vandalizado durante la Guerra Civil-, comenzaron los trabajos para levantar la fachada de la Pasión. A diferencia de la anterior, con esta Gaudí buscaba transmitir el sufrimiento, ya que rememora los últimos días de la vida de Jesús. En ella, se representan escenas desde la última cena hasta su resurreción.
Por ello, prácticamente no hay color ni ornamentación y sí imágenes que encarnan la traición, como la estatua del beso de Judas o la crucifixión. En el caso de esta última escena, para la que se instaló una escultura de bronce de 2.000 kg de peso y cinco metros de altura, corona la fachada, que tiene tres portales y cuatro puertas para acceder al interior.
Además, en esta parte del templo también hay un cuadrado numérico que es 'mágico', ya que mires por donde lo mires y hagas la combinación que hagas de cualquier fila, columna o diagonal, la suma siempre da 33, que es la edad a la que tradicionalmente se supone que fue ejecutado Jesucristo.
La polémica fachada de la Gloria
En cuanto a la fachada de la Gloria, Gaudí, que sabía que no la podría ver acabada, dejó por escrito cómo quería que se terminase en una maqueta de tres metros. Sin embargo, la que sería la entrada principal a la Basílica y la culminación de la misma está envuelta en polémica. Según los diseños del arquitecto, en la parte inferior de la fachada, y para salvar el desnivel que hay entre las calles de Provença y de Mallorca, de 5 metros, se tendría que construir una escalinata para igualar el nivel del interior del templo a la calle de Mallorca. ¿El problema? Las viviendas que ocupan actualmente ese espacio.
Para cumplir con la voluntad de Gaudí, estos pisos tendrían que ser derribados y los vecinos, realojados. Una situación que ha generado las críticas de muchos y por la que, tanto el Ayuntamiento de Barcelona como la Junta Constructora están intentando llegar a un acuerdo. El templo se mantiene en su postura y defiende que su responsabilidad es "construir la Sagrada Familia tal y como la pensó y diseñó Gaudí". Por ello, el director general de la junta, Xavier Martínez, explicó a 20minutos que no prevén "renunciar a la construcción de la escalinata". El consistorio, aunque reconoce que es un proyecto clave para la ciudad, aboga por encontrar una solución que sea justa para los vecinos afectados.
A la espera de saber qué pasará con estas escaleras, el templo trabaja en avanzar en el resto de la fachada, que supondrá el cierre narrativo de la obra, puesto que representará el juicio final, el purgatorio, el infierno y la gloria de Jesús con numerosas escenas. Además, al igual que las otras dos fachadas, tendrá una gran puerta y cuatro campanarios, dedicados en este caso a los apóstoles Andrés, Pedro, Pablo y Santiago el Mayo. Por otro lado, habrá 16 linternas hiperbólicas de piedra delante del pórtico: las 7 del primer nivel, las más cercanas a la calle, representarán los siete días de la creación, y las otras, a los nueve coros o grupos angélicos que alaban las glorias de Dios.
Un bosque en el interior del templo
Lo que sí está terminado es el interior. Al ponerse al frente de la construcción de la Basílica, a los 31 años, Gaudí decidió que no quería construir un templo que fuera considerado normal, sino algo que pareciera haber crecido desde el suelo. Por ello, las columnas del interior que sostienen la Sagrada Familia simulan árboles para crear un bosque de piedra. El objetivo del arquitecto era crear un clima de paz y recogimiento ideal para la oración, por lo que innovó e ideó las columnas de doble giro. Gracias a ello, ahora, cuando se entra a la Basílica no parece una iglesia tradicional, va más allá.
Pero, lo que parece un recurso que busca simplemente un efecto visual, se convierten en un elemento técnico que permite repartir las toneladas y toneladas que suman las 18 torres. A través de la ramificación de las columnas arborescentes, el genio catalán consigue repartir los pesos de las torres de manera que puede prescindir de contrafuertes y arbotantes. A Gaudí le molestaban, las consideraba como muletas de una estructura. Así, con esta idea, la Sagrada Familia se considera una superación el estilo Gòtico.
Una superación que también traslada a las vidrieras. Para Gaudí la luz era fundamental en este templo. De hecho, diseñó las ventanas y las bóvedas de manera que se filtrara por ellas simulando la que traspasa las hojas de los árboles en un bosque de verdad. Es por este motivo que las columnas están inclinadas y se van ramificando a diferentes alturas, para repartir el peso pero también para transmitir la sensación de un arbolado y trasladar al visitante a un espacio natural. Además, bajo la premisa de que "el sol es el mejor pintor", ideó que la luz entrara por las vidrieras laterales de una manera cautivadora, utilizando tonos fríos y cálidos.
A partir del uso de los colores, según la época del año, la hora del día o, incluso, si hay nubes o hace sol, la atmósfera del interior cambia gracias a la luz solar que se filtra por las vidrieras. Durante las mañanas, son los azules y verdes que hay en la fachada del Nacimiento los que predominan, mientras que a partir del mediodía, cuando se forma un arcoíris por la fusión de los colores, dominan los tonos cálidos y explota el rojo, el naranja y los dorados de la fachada de la Pasión.
También el diseño de las vidrieras supone una superación del gótico, que situaba colores intensos en la parte alta, ya que desde el exterior el impacto de los rayos del sol es más directo y no se encuentra con muchos obstáculos. En cambio, en las zonas bajas, donde la sombra de los árboles u otros edificios puede tapar la luz, el filtro de color de aquellas vidrieras era menor. Gaudí lo hace al revés. Quiere que la gente pueda leer lo que pone en las vidrieras de la parte baja y es ahí donde pone los colores que más filtran la luz. Sin embargo, en la parte alta quiere que la luz entre e ilumine las bóvedas decoradas con mosaicos y se destaque su gran altura, reforzando así la sensación de verticalidad y la voluntad del arquitecto de acercar el templo al cielo.
Todo ello está recogido en la nave central, que tiene una altura de hasta 45 metros y en algunas zonas de hasta 60. Gaudí la diseñó para que fuera el corazón de la Basílica y, mediante numerosos detalles arquitectónicos, como las enormes bóvedas y las columnas ramificadas, la luz y el gran altar, hacen que el ser humano se acerque a lo divino.
Gaudí, enterrado en su obra maestra
Lo que mucha gente no sabe es que en el interior del templo, bajo el altar de la nave, en la cripta, concretamente en la Capilla de la Virgen del Carmen, está enterrado el cuerpo del arquitecto catalán, que murió en 1926 tras ser atropellado por un tranvía en Barcelona. Fue el propio Gaudí el que dejó claro que quería descansar en su obra maestra, a la que le dedicó exclusivamente los últimos años de su vida.
El legado más visible: las 18 torres
Aunque sus restos permanecen en el templo, su legado más visible son las 18 torres que forman la Sagrada Familia. En 2016 empezaron a alzarse las que están dedicadas a los Evangelistas -Marcos, Mateo, Juan y Lucas- y las de María y Jesús. Estas primeras tienen una altura de 135 metros, mientras que la de María tiene 138 y la de Jesucristo, 172,5, siendo la más alta de todas.
Aparte de estas, también hay 12 más dedicadas a los 12 apóstoles. Las de Jaume, Bartolomé, Tomás, Felipe miden entre 102 y 112 metros; las de Andrés, Pedro, Pablo, Jaime el Mayor entre 107 y 120 metros y la de Bernabé, Simón, Judas y Matías entre 98 y 107 metros.
Además, no todas son iguales, ya que las dedicadas a los evangelistas están coronadas por tetramorfos alados. En el caso de la de Marcos, hay un león que simboliza la fuerza, el coraje y la realeza; en la de Mateo, un ángel que resalta la humanidad del hijo de Dios; en la de Lucas, un toro que representa la tranquilidad y la humildad, mientras que en la de Juan hay un águila que ve el mundo desde las alturas.
En el caso de la torre de la Virgen María, está coronada por una estrella de 7,5 metros formada por vidrio y aristas de acero inoxidable que brillan al reflejar la luz del sol. Fue inaugurada en 2021. A diferencia del exterior, repleto de detalles escultóricos y con un tono más blanquecino que el resto, su interior es mucho más sobrio, ya que predomina la cerámica blanca, el silencio envuelve el espacio y la luz natural se filtra a través de sus más de 800 ventanas.
Esta torre es la antesala del gran hito que completa el conjunto de la Basílica: la torre dedicada a Jesucristo, la más simbólica de todas. Coronada con una cruz de 17 metros -en la que habrá un mirador al que podrán entrar unas 10 personas a la vez-, se convirtió en febrero de 2026 en la más alta de todo el templo. Gaudí quería que sirviese de faro y que la cruz en lo alto de la torre brillara de día y alumbrase con su luz por la noche para recordar que Jesús es "la luz del mundo".
Aunque el exterior está finalizado, todavía quedan por acabar algunos detalles, explica Faulí a 20minutos. Entre ellos, el ascensor que permitirá que el público pueda subir hasta lo alto, donde está la cruz, o las representaciones del firmamento y escenas evangélicas, que estarán en una primera parte de la torre de 60 metros. En un segundo espacio, habrá un recubrimiento con cerámica blanca, oro y azul para "expresar la divinidad", mientras que el tercero, que será ya dentro de la cruz, estará recubierto por una piedra ónix. "Es muy cálida y muy resplandeciente", detalla el arquitecto director, que explica que en lo alto del templo también habrá unas ventanas que permitirán, como decía Gaudí, ver el panorama para "tener en cuenta a la gente que ves en tu vida y amarles".
Lo que también habrá en el interior de la cruz, en el centro, es el Cordero de Dios, una escultura de cristal que pidió expresamente el genio catalán y que elaborará el artista italiano Andrea Mastrovito. Además, estará rodeada de "rayos dorados" para que desde fuera se perciba que hay algo.
En cuanto a la finalización de todo el templo, incluida la fachada de la Gloria, aún pendiente, la Junta Constructora es optimista y cree que en un período de 10 años podría estar terminada. De ser así, en 2036 se daría fin al proyecto de Antoni Gaudí, cerrando más de un siglo de construcción y completando su obra maestra.
The first time U.S. soccer legend Tab Ramos played on a team in the country he had just moved to from Uruguay, Argentina was the reigning champion of the 1978 World Cup and the boy was thrilled that the jersey he was given, the Harrison Rec kit, was orange “like the Dutch one.” Ten minutes in, the coach took him off the field: he was too good to compete with that group. He was 12 years old.
At the rate at which Spain’s population has grown in recent years, a country of 50 million inhabitants could soon become a reality. The National Institute of Statistics (INE) is expected to reveal this month, in its 2026-2076 population projections, when it believes this milestone will be reached. According to the 2025 census, Spain surpassed 49.1 million inhabitants last year, but data from the Continuous Population Statistics—which combines census data with quarterly estimates—indicate that Spain already had 49,687,120 inhabitants in April.
EL PAÍS launched an investigation into child sexual abuse by members of the Spanish Church in 2018 and maintains a database updated with all known cases. If you know of a case that has not come to light, you can write to: abusos@elpais.es. If it is a case in Latin America, the email address is: abusosamerica@elpais.es.
A potential response to cancer is written — on a microscopic level — in its very tumor cells. For decades, treatment and prognosis of the disease has been largely determined by the organ, the anatomical location in which the cancerous mass is located. But now, science has placed a spotlight on something more ambitious: learning the tumor’s signature, or rather, the molecular alterations that characterize its malignant cells. The latest meeting of the American Society of Clinical Oncology (ASCO), which took place last weekend in Chicago, has given further impetus to precision oncology and highlighted how cancer biology, those microscopic genetic characteristics that define it, are playing an increasingly important role in determining therapeutic approach, and even predicting prognosis.
Vanesa Rodríguez Valdés, based in Las Vegas, and her best friend, Liuddibet Calzadilla, in Barcelona, Spain, talked almost daily about their lives and their families back in Cuba, where they were both from. They talked about how much Valdés missed her teenage daughter and the diminutive size of the bedsit in the United States. On Sunday, May 26, Calzadilla wrote to her to ask how she was. She also asked if her husband Roelmer Sánchez Garrido was at home. If he was not, it meant they could talk freely.
A glance at Winette Van der Graaf’s extensive résumé is enough to certify that this Dutch oncologist has been an exceptional witness, if not a fundamental part, of the great scientific revolution that cancer research has undergone in recent decades. An expert in sarcomas and cancers in teens and young adults, Van der Graaf was one of the pioneers in providing care — and personalized assistance — to people between the ages of 15 and 39 who develop cancer. Sometimes in no man’s land, halfway between pediatric and adult oncology, cancer at this age puts life “on hold,” says Van der Graaf.
Entre los jardines del Clot de la Mel y el parque de la Infància se abre una vía que rompe el ritmo habitual de Barcelona y su bullicio. No hay escaparates llamativos ni tráfico constante, tampoco franquicias ni turistas. Lo que aparece es una hilera de fachadas bajas y coloridas que parecen suspendidas en el tiempo.
Se trata del Passatge d’Antoni Gassol, un tramo de apenas 122 metros que conecta el barrio del Clot con Sant Martí de Provençals. Para el vecindario es una estampa atrapada en otra época, una rareza urbana que sorprende a quien lo descubre por primera vez.
Casas de empleados textiles
Según lainformaciónoficial municipal, el conjunto de viviendas fue construido entre 1911 y 1929 para alojar a los trabajadores de las fábricas textiles que ocupaban este ámbito del antiguo barrio del Taulat. El proyecto fue obra del arquitecto Manuel Puig Janer.
Las casas responden al modelo tradicional de las casas de cos, típicas de la Catalunya masovera e industrial de los siglos XVIII y XIX. Planta baja, terrado y un pequeño patio trasero configuran un esquema repetido a ambos lados del pasaje.
Modernismo popular
Las fachadas destacan por un portal central flanqueado por dos ventanas con reja de forja. En los detalles se perciben las líneas básicas de un modernismo popular y pragmático, visible en ornamentaciones discretas, motivos florales o piezas de cerámica vidriada.
Actualmente, el conjunto ostenta la declaración de Conjunto Histórico del barrio, lo que garantiza su protección y conservación. Lo que nació como vivienda obrera vinculada a la industria textil es hoy una pieza patrimonial que explica una parte esencial de la historia urbana de Barcelona.
El pasaje fue urbanizado en 2020, implantándose la plataforma única. Asimismo se eliminó el estacionamiento de vehículos, reforzando su carácter peatonal y su función como vía de conexión amable entre el Clot y Sant Martí.
Convertido en un pequeño oasis de calma, este rincón demuestra que Barcelona también se entiende a través de sus calles discretas. Más allá de las grandes avenidas y los iconos arquitectónicos, existen espacios donde la memoria industrial y la escala doméstica siguen marcando el paisaje cotidiano.