En nuestra época de fiebre memorialística, pocas operaciones están más consensuadas en el arte que el rescate de los cuerpos y voces que quedaron fuera de la historia. Todo muy necesario. Hasta que esa reparación empieza a funcionar con otro sesgo, otra forma de orden, trivial, masculino, que de nuevo deberá quedar sometido a cuestión. El trabajo de Cabello/Carceller está muy lejos de esa preocupación. Su ambigüedad cuidadosamente sostenida genera, incluso en sus momentos más manieristas, más respeto que sospecha.
A lo largo de más de dos décadas, Alejandro Cartagena (Santo Domingo, 1977) ha fotografiado suburbios, fronteras, trabajadores, sus desplazamientos cotidianos, ha examinado cuestiones relacionadas con la desigualdad, la expansión urbana, el uso de la tierra, la contaminación o el cambio climático, así como las maneras en que las fotografías pueden tanto sostener como cuestionar las estructuras de poder que las atraviesan. Sin embargo, Ground Rules, demuestra que ninguno de estos temas constituye realmente su centro de trabajo. Lo que articula la práctica artística del autor es una búsqueda persistente: la necesidad de comprender qué significa habitar un territorio, pertenecer a una comunidad y producir imágenes en un mundo que cambia constantemente.