España ha duplicado su producción ecológica en la última década y el año pasado alcanzó los 3.250 millones de euros, el doble que diez años atrás, entre la agricultura y la ganadería. Este crecimiento sostenido de los productos con el sello de la hoja verde ha hecho que la superficie también se haya disparado desde los dos millones de hectáreas que ocupaba hace 10 años hasta tres millones de hoy, un 12% del total, incluyendo tierras labradas y pastos permanentes.
Maria Vassilakou, de 57 años, llegó a mediados de los ochenta a Viena procedente de su Atenas natal para estudiar traducción del alemán, inglés y francés. Hoy se dedica a traducir y divulgar “el lenguaje del urbanismo” de la capital austriaca después de ejercer de vicealcaldesa entre 2010 y 2019 en uno de los principales referentes urbanos del mundo por su vivienda accesible y su calidad de vida en general. “Me quedé impactada con el coraje y la valentía para hacer las cosas en Viena”, explica sobre las políticas centenarias de proporcionar a sus vecinos un buen hogar en alquiler a un precio justo. El 75% de sus dos millones de habitantes viven como inquilinos.
La sentencia del juicio por la acción climática que manchó por segunda vez de rojo la fachada del Congreso de los Diputados el 30 de marzo de 2023 considera que se cometió un delito contra el patrimonio histórico, pero descarta las penas de cárcel que pedía la fiscalía. El Juzgado de lo Penal n.º 10 de Madrid ha impuesto una multa (de 1.400 euros) a cuatro activistas que arrojaron directamente la pintura (témpera diluida en agua) y absuelto a los otros cinco que participaron en la protesta sin teñir el edificio.
Imagen del día 30 de marzo de 2023, durante la protesta climática que manchó por segunda vez de rojo la fachada principal del Congreso de los Diputados.
“Albania no está en venta”. Ese es el grito de batalla que se ha apoderado de Tirana, la capital del país, durante las últimas dos semanas. Miles de personas han salido a las calles este jueves para protestar por duodécimo día consecutivo contra dos megaproyectos turísticos impulsados por Ivanka Trump y Jared Kushner, la hija y el yerno del presidente de Estados Unidos, en un rincón paradisíaco en la costa del mar Adriático. “Este es nuestro hogar y venimos a defenderlo”, afirma Ana Kodra, una manifestante de 22 años, que lleva atada a sus espaldas la bandera del país.
España vive en una paradoja energética: es, por un lado, uno de los países europeos que más energía solar recibe y, por otro, uno de los que menos está haciendo por aprovechar la lotería de esta privilegiada ubicación geográfica. Es cierto que el despliegue de infraestructura de generación renovable ha alcanzado un ritmo nada desdeñable, merecedor de celebración dentro de nuestras fronteras y de un aplauso generalizado fuera de ellas. La capacidad de España para producir electricidad con fuentes renovables y cómo estas han amortiguado los efectos más inmediatos en el alza de los precios de la energía tras la crisis de Ormuz ha sido alabada, de hecho, por muchos expertos internacionales. Pero, aun así, España se está quedando a medias en la revolución más importante de este siglo: la electrificación.
El Museo Ruso de Málaga acogió este miércoles una nueva edición del Forever Green Day, organizado por el Real Betis Balompié, que congregó a especialistas y profesionales comprometidos con la sostenibilidad. Este evento anual refuerza así su posición como "uno de los principales espacios de encuentro en Europa para abordar los retos ambientales desde la colaboración entre deporte, empresa, ciencia e innovación", explicó el club.
Durante la celebración de esta cita especializada se anunció que el club verdiblanco lanzará un concurso de ideas para el diseño conceptual de la próxima camiseta especial del partido Forever Green de la temporada 2026/27. Se trata de una iniciativa pionera, a convocatoria abierta, que permitirá a aficionados y ciudadanía participar por primera vez en la creación de esta elástica, que tanta expectación crea cada año.
La puesta en marcha de este proyecto, que será presentado con más detalles en las próximas semanas, permitirá al club recoger propuestas de historias, materiales, diseños o conceptos vinculados a la sostenibilidad con el objetivo de encontrar la idea que inspire la campaña medioambiental de Forever Green para 2027, reforzando así el papel de la participación social como motor de cambio y concienciación.
El potencial concienciador del deporte
A lo largo de la jornada se reflexionó sobre la capacidad única del deporte para generar conciencia social y amplificar mensajes con impacto global, aprovechando su alcance para inspirar cambios de comportamiento y promover soluciones frente a los retos ambientales más urgentes. A través de representantes de diferentes deportes (fútbol, tenis o críquet) y con la participación de expertos procedentes de distintos ámbitos (académico, empresarial, deportivo y asociativo) de países como España, Inglaterra, Italia, Alemania, Turquía, Emiratos Árabes Unidos e India, la entidad verdiblanca quiso poner de manifiesto el valor de la colaboración internacional y multidisciplinar para impulsar la acción ambiental.
Inaugurada por el consejero del Real Betis Balompié y patrono de la Fundación, Rafael Muela, y por el director general del Málaga CF, Enrique Pérez, y moderada por la periodista Sara Hormaechea, la cita sirvió además para compartir experiencias, proyectos innovadores y casos de éxito que demuestran cómo la colaboración entre distintos sectores puede acelerar la transición hacia un modelo más sostenible.
La primera de las intervenciones corrió a cargo del profesor Ángel Enrique Salvo Tierra, de la Universidad de Málaga, quien ofreció la ponencia ‘La importancia de la biodiversidad urbana y de los espacios verdes en las ciudades’, centrada en el valor estratégico de los entornos verdes urbanos para combatir el cambio climático y mejorar el bienestar de la ciudadanía. Precisamente, esta línea de trabajo conecta con la última campaña del club, ‘La vida en verde comienza en el barrio’, con la que se vinculó la salud urbana con la preservación del arbolado.
Variedad de ponencias
Posteriormente fue el turno de la responsable de Sostenibilidad del Udinese Calcio, Piera Abramo, con su exposición ‘Dando forma al futuro: sostenibilidad e innovación en el Bluenergy Stadium’, en la que mostró cómo un estadio puede ir más allá de su función deportiva y convertirse en un polo de generación de energía limpia para su entorno, gracias a iniciativas como la comunidad energética creada en el barrio udinés a partir de la electricidad producida por los paneles solares de la instalación.
El tercer espacio fue para el cofundador de Oleatex Eşref Hilmi Açık. Se trata de una innovadora compañía que desarrolla materiales de cuero 100% veganos elaborados a partir de residuos de la industria del aceite de oliva como alternativa al cuero tradicional. Su intervención, titulada ‘De los subproductos del olivo a los materiales a escala mundial: la innovación circular y las oportunidades para Andalucía’, puso el foco en el potencial de la economía circular y en las oportunidades de innovación sostenible vinculadas al sector oleícola andaluz.
Para cerrar el bloque intervino el doctor en Biología especializado en la conservación de corales y director del programa MedCoral, impulsado por la Asociación Hombre y Territorio, Alexis Terrón, que presentó ‘Recuperando el coral del Mediterráneo’ y abordó los trabajos de restauración y conservación marina que se están desarrollando para proteger los ecosistemas coralinos del Mediterráneo, así como la importancia de la colaboración científica y social para preservar la biodiversidad marina frente a los efectos del cambio climático y la presión humana.
Premios Forever Green 2026
El evento sirvió además como escenario para la entrega de los Premios Forever Green 2026, un reconocimiento a quienes, desde distintos ámbitos de la sociedad, trabajan para promover una mayor concienciación ambiental y un futuro más sostenible. Los galardonados fueron presentados por The Future Makers, partner del evento y consultoría especializada en impulsar el valor del deporte como motor de desarrollo económico, impacto social y sostenibilidad ambiental.
Aeltc Wimbledon fue distinguido en la categoría ‘Liderazgo Ambiental en el Deporte’ por integrar la sostenibilidad de forma transversal en la gestión de uno de los eventos deportivos más prestigiosos del mundo, marcando un referente para la industria. El ‘Premio Biodiversidad’ fue para el equipo de críquet asiático Desert Vipers, por su compromiso en la concienciación a través del deporte con iniciativas como el proyecto BioBlitz y la camiseta especial que representa la pérdida mundial de biodiversidad.
El divulgador del patrimonio natural e histórico Ernesto Montoya (@viejatierra) fue ganador en ‘Proyecto a la Divulgación Medioambiental’ por su relevante labor de divulgación ambiental, fomentando una mayor conciencia social sobre la protección del medio ambiente entre un público joven. Viva con Agua lo fue en la categoría ‘Activismo Climático’ por movilizar a miles de personas en favor de causas sociales y ambientales, demostrando el poder transformador de la acción colectiva. Finalmente, EFE Verde, en ‘Medio de Comunicación con Compromiso Medioambiental’, por su contribución constante a la información y sensibilización ambiental, dando visibilidad a los principales retos y soluciones para un futuro más sostenible.
El gerente de la Fundación Real Betis Balompié, Rafa Muela, fue el encargado de clausurar la jornada, destacando la importancia de generar espacios de encuentro como Forever Green Day para impulsar alianzas y proyectos con impacto. Asimismo, reafirmó la apuesta del club por integrar la sostenibilidad como un eje estratégico de su actividad dentro y fuera de los terrenos de juego.
Como broche final, los asistentes compartieron un cóctel basado en productos de proximidad y de temporada, una propuesta alineada con los valores de sostenibilidad que promueve Forever Green. El encuentro incluyó también varios sorteos en un ambiente que propició el diálogo y el 'networking' entre los asistentes.
SEO/BirdLife ha vuelto un año más a elegir el Ave del Año, en una convocatoria que buscaba poner el foco sobre una especie que precisa de una atención especial por su mal estado de conservación o porque simboliza la urgencia de proteger los hábitats que la acogen, para reclamar a administraciones e instituciones medidas para la conservación del patrimonio natural de todos. En 2026 la alondra común (Alauda arvensis), cormorán moñudo (Gulosus aristotelis) y el jilguero europeo (Carduelis carduelis), todas con un destacado declive en sus poblaciones por diversas amenazas ligadas a sus hábitats. competían por ser la especie número 38 en lograr el "galardón" puesto en marcha por la organización ecologista en 1988.
La alondra común es típica de eriales, cultivos y praderas de montaña del norte peninsular y está catalogada como Vulnerable según el Libro Rojo de las Aves de España 2021. Su población muestra, a escala nacional, un declive cercano al 20 por ciento entre 2014 y 2023 y al no haber desaparecido sus amenazas, se prevé que no mejore esta evolución.
La alondra común tiene tonos pardos y estriado oscuro, con pico fuerte, cuerpo alargado y robusto, patas, alas y cola alargadas. La especie combina la presencia de una pequeña cresta, una máscara facial pálida, pecho estriado, borde blanco terminal en las alas (como en la calandria) y rectrices externas de la cola blancas. Su vuelo es rápido, con intenso batido de alas. Tiene una gran capacidad de maniobra en el aire, con posibilidades de cernidos prolongados y ascensiones y descensos vertiginosos. Además, emite un canto largo y continuado, muy rápido, consistente en una sucesión de trinos encadenados y repetitivos, sin pausa entre ellos.
El cormorán moñudo es un ave marina que se puede encontrar en acantilados de las costas, tanto en el litoral cántabro-atlántico como en el Mediterráneo. Al igual que la alondra, fue catalogada como especie Vulnerable tanto en el Libro Rojo de las Aves de España 2021 debido a que es una de las aves marinas con una mayor regresión en los últimos años, especialmente la población atlántica, que sufrió un fuerte revés tras el accidente del "Prestige". Actualmente, sus mayores amenazas son la mortalidad accidental en artes de pesca, la contaminación, la depredación y el incremento del tráfico de embarcaciones de recreo.
Recuerda al cormorán grande, aunque se distingue de él por ser más pequeño y esbelto y por poseer la cabeza y el pico más pequeños, la frente más marcada y el cuello más estrecho que la cabeza. La garganta es totalmente negra y la comisura del pico, amarilla, destaca sobre el tono general negruzco. No presenta un marcado dimorfismo sexual, aunque los machos son algo mayores que las hembras en promedio. Los jóvenes pueden distinguirse de los adultos hasta el año siguiente por lucir el vientre de color crema.
Pero el Ave del Año 2026 elegida ha sido el jilguero europeo a pesar de ser una de las aves comunes más extendidas en el territorio (sobre todo en el sur y este peninsular) y de que no presenta serios problemas de conservación. Se trata de un ave muy gregaria, sobre todo en invierno, cuando, además, se reciben miles de invernantes europeos. El jilguero suele agruparse en bandos mixtos con otros fringílidos que nomadean en busca de alimento.
Catalogada como especie de Preocupación Menor en el Libro Rojo de las Aves de España, presenta a un moderado declive en sus poblaciones, en un contexto de transformación progresiva de los paisajes agrarios tradicionales. No en vano, el jilguero europeo está estrechamente vinculado al mundo agrario, con presencia de márgenes, linderos, barbechos y vegetación espontánea, como los cardos, que le dan su nombre científico y que le proporcionan alimento y refugio. Además, si bien está estrictamente regulada, se siguen produciendo capturas ilegales de este y otros fringílidos para su tenencia en cautividad o su consumo.
Es precisamente esta relación con la agricultura la que le ha llevado a ser elegido Ave del Año 2026, cono una manera de visibilizar la importancia de conservar y recuperar la biodiversidad en los sistemas agrarios, como base para avanzar hacia modelos agrícolas más equilibrados y sostenibles.
El jilguero europeo es un ave pequeña y colorida, reconocible por su cara roja y la franja amarilla de sus alas. Su variado canto lo hace especialmente apreciado por el público. Vive en campos y jardines de Europa y zonas cercanas, donde se alimenta sobre todo de semillas. Es muy conocido y apreciado por su belleza y su canto alegre.
El jilguero europeo se encuentra distribuido en prácticamente toda la Península, Islas Baleares, en el archipiélago canario, y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. El tamaño poblacional medio es de unos 34,3 millones de ejemplares (excluidas sus poblaciones insulares), aunque la tendencia de los últimos años ha sido a la baja. En Andalucía reside el 38 por ciento de toda la población nacional (13, millones), seguida por Castilla y León (12 por ciento y 4 millones), Extremadura (10 por ciento y 3,5 millones) y Comunidad Valenciana (9 por ciento y 3, 2 millones).
Sus mayores densidades se registran en los pinares abiertos del sur peninsular (206 jilgueros/km2 ), como norma general sus hábitats más adecuados son menos arbolados y/o muy sometidos al manejo humano: herbazales (196 jilgueros/km2 ), ambientes agrícolas muy diversos (151-191 jilgueros/km2 ) y áreas periurbanas (143 jilgueros/km2).
es la cuarta especie más abundante de España, por detrás del gorrión común (163,4 millones), el estornino negro (52,7 millones) y el verdecillo (35,7 millones). Por detrás, quedan el vencejo común (32,7millones), la cogujada (31,4 millones), la golondrina (29,4 millones), el triguero (21,8 millones), el pardillo (21,3 millones) y el pinzón vulgar (19,2 millones).
El calentamiento global alcanzó 1,37 grados en 2025 y superará previsiblemente los 1,5 grados alrededor de 2030, según el estudio 'Indicadores del Cambio Climático Global' (IGCC) publicado este jueves en la revista Earth System Science Data.
El informe, elaborado por más de 70 científicos de 56 instituciones de 17 países, indica que todo el planeta sigue calentándose a un ritmo acelerado y estima que en unos cuatro años el planeta podría rebasar los 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales, el límite que se pretendía no superar con el Acuerdo de París.
Entre algunas de sus conclusiones, se resalta que el desequilibrio energético de la Tierra -indicador que mide la velocidad con la que el calor se acumula en el sistema climático- ha aumentado más del doble en las últimas décadas.
Piers Forster, director del Centro para el Futuro Climático de la Universidad de Leeds y autor principal, considera "clave" el citado indicador, "ya que proporciona una métrica crucial del ritmo del cambio climático".
El experto opina que "sin la influencia humana, debería ser cercano a cero, pero ha ido aumentando desde la década de 1970; ahora se encuentra en un nivel récord debido a que se duplicó en las últimas décadas".
Los expertos concluyen además que las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) se encuentran actualmente en un nuevo máximo histórico, con 56.800 millones de toneladas (gigatoneladas [Gt]) de emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) en 2024, principalmente derivadas de la quema de combustibles fósiles.
Según esto, 2025 fue el tercer año más caluroso jamás registrado, lo que concuerda con el nivel de calentamiento provocado por actividades humanas, al tiempo que la variabilidad natural del sistema climático tuvo un efecto limitado sobre las temperaturas medias globales el año pasado.
Samantha Burgess, la directora adjunta del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), remarca que estos hallazgos muestran "que casi todo el calentamiento registrado durante la última década fue impulsado por actividades humanas".
"Los efectos sobre los medios de subsistencia y los ecosistemas ya se están sintiendo en todo el mundo y se acelerarán a medida que las temperaturas continúen aumentando", destaca.
El informe actualiza asimismo el presupuesto de carbono restante, es decir, la cantidad total de dióxido de carbono que todavía puede emitirse para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados.
De acuerdo con la nueva estimación, a partir del comienzo de 2026 quedaban 130.000 millones de toneladas de CO2, un presupuesto que podría agotarse en unos tres años si se mantienen los niveles actuales de emisiones de CO2.
El estudio incluye este año, además, un nuevo indicador: el número de días con olas de calor marinas, que se ha más que triplicado a nivel mundial entre 1991 y 2025, en consonancia con el calentamiento continuado de la superficie del océano, de modo que solo en 2025 se registraron 65 días de olas de calor marinas.
Al respecto, la profesora June-Yi Lee, del Centro de Investigación en Ciencias Climáticas de la Universidad Nacional de Pusan, destaca que estas son "cada vez más frecuentes, lo que concuerda con el calentamiento continuo de la superficie oceánica".
Estos fenómenos, agrega, "perjudican los ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, amenazan la producción de alimentos, las economías y la protección costera".
Los estadios aún no se han llenado, pero uno de los grandes protagonistas del Mundial de 2026 ya está presente: el calor. Diversos estudios advierten que los episodios de temperaturas extremas han aumentado en 14 de las 16 ciudades que albergarán partidos del torneo en Estados Unidos, México y Canadá, una tendencia que refleja el impacto creciente del cambio climático en los grandes eventos deportivos. La preocupación va más allá de la comodidad de los aficionados. Expertos alertan de que los futbolistas podrían verse expuestos a elevados niveles de estrés térmico, con consecuencias para su rendimiento físico y, en casos extremos, para su salud. ¿Está preparado el Mundial más grande de la historia para jugarse bajo temperaturas cada vez más extremas?
A diferencia de lo que puedan pensar muchas personas, el animal más letal del mundo es un mosquito. Concretamente el Aedes aegypti, una de las más de 3.000 especies que se conocen y responsable de la muerte de cerca de 1 millón de personas al año. Es el verdugo y responsable de transmitir enfermedades como el dengue, el zika, la fiebre amarilla y la chikungunya, con pocas o nulas soluciones para el ser humano. La exposición es mayúscula y el cambio climático está, incluso, haciéndola más grande.
En este sentido, Google ha querido entrar en escena con un proyecto denominado Debug. El objetivo no es otro que liberar 32 millones de mosquitos macho esterilizados en zonas de Estados Unidos como California y Arizona durante dos años como forma de controlar la plaga y reducir la población de esta especie y combatir así estas enfermedades letales de las cuales no hay cura ni vacunas.
¿En qué consiste el proyecto Debug?
La empresa tecnológica ha estado observando a lo largo de los años que la población de este tipo de mosquito y la transmisión de enfermedades ha ido en aumento. En este contexto, iniciaron este proyecto como una forma de controlar esta plaga, algo que ya ha ido mostrando resultados en algunas zonas del mundo.
Y es que la Técnica del Insecto Estéril (TIE) fue desarrollada en 1950, por lo que mosquitos machos son infectados con la bacteria Wolbachia, lo que permite que no se puedan reproducir con mosquitos hembra silvestres. Esta técnica ya aplicada a otros insectos invasores y peligrosos como las moscas de la fruta, los gusanos barrenadores y las polillas de la manzana, evita que las plagas se descontrolen ya que los huevos nunca eclosionan, por lo que en cada generación se va reduciendo el número.
Dos oleadas de 16 millones de mosquitos
Tras sus buenos resultados en Singapur, donde el proyecto Debug ha conseguido suprimir 80-90 % de la especie Aedes aegypti junto con una reducción de los casos de Dengue. Google se ha puesto en contacto con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos con el objetivo de conseguir el permiso para liberar a 32 millones de mosquitos ya esterelizados.
La liberación se haría de forma controlada, ya que en un año se espera poder liberar 16 millones ya infectados con Wolbachia, para volver a liberar otros 16 millones en el segundo año.
Un análisis de los 65 bancos más grandes del mundo revela un notable incremento de la financiación de la industria de los combustibles fósiles por parte de estas entidades. A pesar de ser los principales responsables del cambio climático y de que la ciencia apunta a la necesidad de desengancharse del carbón, el petróleo y el gas, el pasado año estas 65 entidades aumentaron la apuesta por ese sector: la financiación aumentó un 8% respecto a 2024, hasta alcanzar los 906.000 millones de dólares, según el informe Banking on Climate Chaos.
No hay registros meteorológicos anteriores al siglo XVII. La medición más antigua se sitúa en el 1659 en el centro de Inglaterra. De ahí hacia atrás la única forma de estudiar el clima son los llamados "archivos naturales", básicamente los anillos de los árboles, testigos de hielo o sedimentos indicadores que permiten a los climatólogos reconstruir cómo actuaban los agentes atmosféricos hace miles de años.
Sin tener formación científica, a finales del siglo XIX unos pescadores peruanos advirtieron que algunos años las aguas del Pacífico eran más cálidas en la costa de su país. El fenómeno, cuya causa desconocían, solía tener lugar en la época navideña por lo que empezaron a llamarlo "la corriente del niño", una denominación que con el tiempo hizo fortuna hasta quedar bautizada en la terminología científica como El Niño.
Siglo y medio después la ciencia no ha logrado precisar con exactitud qué es lo que determina el inicio de estos ciclos de enfriamiento y calentamiento en el océano Pacífico ecuatorial, aún entendiendo que guardan relación con las variaciones en la presión atmosférica y la velocidad y dirección del viento.
De lo que sí tienen probada constancia es de la repercusión que el fenómeno tiene en la modulación del clima a escala planetaria. Los efectos de El Niño son olas de calor exacerbado, sequías intensas y lluvias torrenciales, efectos devastadores que afectan de forma directa a áreas del Pacífico pero que indirectamente inciden en otras partes del planeta con tendencia hacia veranos más intensos y calurosos, inviernos más húmedos, menos fríos y con fuertes precipitaciones.
Lo cierto es que la ONU acaba de alertar sobre la inminente formación de un episodio de El Niño que, según pronostican, provocará un calentamiento de gran impacto mundial que se sumará al cambio climático causado por la actividad humana.
Es la conclusión a la que han llegado los climatólogos de Naciones Unidas tras constatar que entre finales de abril y mediados de mayo la temperatura de la superficie en el océano Pacífico superaba en 6 grados el promedio habitual. Los científicos de la Organización Meteorológica Mundial, considerados como la fuente de información más autorizada del planeta en este campo, sitúan en un 80% por ciento el nivel de probabilidad de que se produzca un episodio de calentamiento ya entre junio y agosto y de un 90% de que el fenómeno se alargue hasta noviembre. El propio secretario general de la ONU, António Guterres, ha lanzado la alarma global sobre los efectos devastadores que puede tener el que "El Niño avive el fuego del calentamiento global" y pide a la comunidad internacional que lo trate como la grave alerta climática que es.
Su mensaje incide en la necesidad de proporcionar sistemas de alerta temprana que protejan a los mas vulnerables además de reiterar la necesidad de acabar cuanto antes con la dependencia de los combustibles fósiles acelerando al máximo el tránsito a las energías renovables.
Un mensaje que no deberíamos orillar aquí en España y en todo el Mediterráneo donde ya experimentamos los estragos de las olas abrasadoras con esos incendios inapagables que arrasaron el pasado verano casi cuatrocientas mil hectáreas de nuestro medio natural. El de mayo pasado ha sido el mes con más muertes por calor desde que hay registros. Lo del clima no es asunto menor.