Heidi, Marco y hasta Calimero o La abeja Maya nos dieron grandes lloros y alegrías a los boomers más bobalicones, hay que reconocerlo. Pero en el podio de la infancia hay varias películas que cíclicamente asomaban en esas televisiones sin plan B que desataban las pasiones más vibrantes: las que conformaban la saga de Sissi Emperatriz. Quien no se haya enamorado de Francisco José y quien no se haya arrebatado cuando trepaba por riscos alpinos para ofrecer una flor de ¡edelweiss! a Isabel de Baviera que tire la primera piedra. Por aquí, con suerte, solo teníamos tréboles y margaritas.
La apertura de una pieza separada para investigar un posible delito fiscal relacionado con las joyas halladas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero cambia por completo el escenario tributario del caso. Hasta ahora, el debate se centraba en determinar el origen de las piezas, tasadas en alrededor de 1,3 millones de euros, y en las consecuencias fiscales que podría tener una falta de justificación ante la Agencia Tributaria. Sin embargo, la decisión del juez José Luis Calama introduce un elemento nuevo y determinante: la vía de regularización que habría permitido evitar la responsabilidad penal parece haberse esfumado tras la apertura formal de diligencias por posibles delitos contra la Hacienda Pública, que todavía tienen que esclarecerse.
El hallazgo de unas joyas en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero, tasadas en alrededor de 1,3 millones de euros, ha puesto el foco sobre un tipo de patrimonio que suele permanecer alejado de los grandes debates económicos y financieros. Las joyas, los relojes y otros bienes de lujo representan una porción relativamente reducida de la riqueza declarada por los españoles más acaudalados, pero su distribución está fuertemente concentrada en las grandes fortunas.
La mayoría de los envases nacen con fecha de caducidad. Cumplen su función durante el transporte, protegen el producto y terminan en la basura. Pero ¿y si el embalaje estuviera pensado para seguir acompañando al objeto que contiene? Este es el objetivo de LJC-Luxury Jewel Case, el diseño que acaba de conquistar uno de los primeros premios en la gala de los XVII Premios Nacionales de Envase, celebrada en Valencia.
El presidente del Ateneo de Madrid, Luis Arroyo, que ha actuado como portavoz informal del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ha pedido perdón este viernes por “haber inducido a error” sobre el valor de las joyas que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional halló en una caja fuerte en el despacho del socialista. “Él dará explicaciones ante el juez, también sobre eso”, ha manifestado en un mensaje publicado en la red social X. El asesor de comunicación se ha pronunciado después de que el jueves trascendiera que la tasación del ajuar alcanzaba los 1,3 millones de euros, según confirmaron a EL PAÍS fuentes cercanas a la investigación. Se trata de una cifra superior a la horquilla de 30.000 a 50.000 euros que él atribuyó al lote de joyas en un primer momento.
La tasación preliminar de las joyas halladas en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero, valoradas en cerca de 1,3 millones de euros, abre el foco de la investigación a las posibles consecuencias fiscales. Los expertos tributarios consultados coinciden en que la cuestión será determinar cómo y cuándo las piezas llegaron a manos del expresidente del Gobierno, si fueron correctamente declaradas o si una eventual ocultación podría dar lugar a una ganancia patrimonial no justificada con relevancia penal. Recuerdan que la cuantía de la valoración se sitúa muy por encima del límite que la legislación española fija para el delito fiscal, de 120.000 euros, aunque esta última cifra va referida a la cuota defraudada en un ejercicio (no al valor total de las joyas) y también señalan que el origen de un ajuar es clave ante posibles investigaciones por posible blanqueo de capitales.
La tasación final del lote de joyas intervenidas por la Policía en la oficina del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero cifra el valor total en unos 1,3 millones de euros, según han confirmado a EL PAÍS fuentes cercanas a la investigación. La valoración ha corrido a cargo de la joyería Ansorena, después de que el instructor del caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ordenara realizar este análisis exhaustivo de las piezas. La casa joyera envió las piedras más valiosas para que fueran certificadas por el Instituto Gemológico Español, que ha colaborado en la tasación de los zafiros, rubíes y esmeraldas auténticas.