El sindicato (CNT) de los trabajadores de la Taberna Garibaldi de Pablo Iglesias denuncia "trato vejatorio por parte de los responsables de la empresa" con "jornadas de hasta 14 horas"


“Hace falta otra revolución industrial”. Con un carácter enérgico y decidido, el Premio Nobel de Economía 2025 Philippe Aghion defendió este martes en el Cercle d’Economia de Barcelona los avances que traerá la inteligencia artificial (IA) a la economía. El economista, que dijo ser “cautelosamente optimista” con la innovación, estimó que esta aportará 0,68 puntos porcentuales anuales a la productividad de las empresas durante diez años. A pesar de que prevé unos efectos positivos en el empleo, Aghion advirtió de que a corto plazo la introducción de esa tecnología supondrá la destrucción de puestos de trabajo. Ante esos efectos iniciales, el economista abogó por más flexibilidad, formación y políticas activas en el mercado laboral. “La inteligencia artificial supondrá una gran reorganización del empleo”, anticipó el economista.

© Alejandro Garcia (EFE)
Los sindicatos están pendientes de que el Gobierno convierta en políticas públicas varios acuerdos suscritos con ellos últimamente. Algunos exigen cambios legislativos, como la reforma de la prevención de riesgos laborales, la ampliación de los permisos de fallecimiento o el estatuto del becario, así que, dada la minoría del Ejecutivo, las centrales moderan la crítica. Pero hay otros compromisos que se pueden satisfacer por decreto, sin concurso del Parlamento, y que este martes han sido reclamados por CC OO y UGT con más contundencia de la habitual. En una rueda de prensa conjunta para presentar un gran acto con otros sindicatos europeos este jueves en Madrid, Unai Sordo y Pepe Álvarez han exigido al Ejecutivo que acelere el refuerzo del registro horario y la norma para evitar que las empresas absorban las subidas del salario mínimo eliminando pluses.

© Marcos Villaoslada (EFE)
El Instituto Nacional de Estadística y Eurostat han distribuido este martes datos referentes a las vacantes de empleo, los puestos de trabajo que las empresas no consiguen cubrir. El registro del primero es una cifra absoluta y asciende en el primer trimestre de este año a 159.785, la cifra más alta desde que hay datos (empiezan en 2012). El segundo, el de la oficina estadística europea, es una tasa relativa del mismo periodo, que contextualiza el peso de esas vacantes respecto al total del empleo. Como en los últimos años, sitúa a España a la cola de este problema, con una tasa del 0,9% en el primer trimestre, muy lejos del promedio de la Unión Europea (2,1%) y de los países con más vacantes insatisfechas, como Países Bajos (4%).

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