En el gigantesco Levi’s Stadium de Santa Clara debutan dos selecciones con diferente proyección en esta Copa del Mundo. Bajo los mandos de Julen Lopetegui, que se estrena en un Mundial tras la destitución con España a pocos días de arrancar Rusia 2018, Qatar es, a priori, uno de los combinados más débiles del torneo. Los anfitriones de 2022 se estrenan ante Suiza, una selección que desde 2014 siempre ha superado la fase de grupos en tres Mundiales y tres Eurocopas consecutivas.
No hay personaje más popular en Estados Unidos que el argentino Mauricio Pochettino, el gran triunfador por ahora en el Mundial, halagado por Donald Trump y elogiado por su utilización de los tiempos de hidratación para diseñar la táctica, al estilo NBA. Cuando el técnico rosarino llegó al cargo el 13 de septiembre de 2024, el equipo estadounidense era un conjunto cabizbajo, con una afición desencantada con su actuación en la Copa América, que se temía lo peor en la Copa del Mundo. No fue solo que, bajo la dirección de Greg Berhalter, se mostró en la Copa América como un anfitrión sin identidad, que tras ganar a Bolivia (2-0), perdió con Panamá (1-2) y Uruguay (0-1). Lo más hiriente para la afición fue la comparación con el vecino del norte, una selección canadiense que alcanzó las semifinales con buen juego, dirigida por un estadounidense, Jesse Marsch, que había sido rechazado por la federación de su país.
Por eso, cuando Pochettino aceptó asumir el cargo, con un sueldo de 6 millones de dólares al año, todos desconfiaron. El primer técnico latino en la historia de esta selección venía de cerrar una temporada irregular con el Chelsea, al que clasificó sexto en la Premier. Su mayor mérito, en esa etapa, fue convertir a Cole Palmer en una estrella (22 goles y 16 asistencias en 34 partidos).
El desencanto estadounidense lo pudo vivir en primera persona el técnico rosarino nada más llegar. Hace poco menos de un año, al partido de su debut ante Trinidad y Tobago en la Copa de Oro, no acudieron más que 12.610 aficionados, menos que los que presenciaron el Curazao-El Salvador, en el mismo estadio, el PayPal Park de San José.
362 días después, también en California, el modernísimo Sofi Stadium de Los Ángeles presentó un aspecto espectacular, con las gradas repletas con 70.000 espectadores y los palcos rebosantes de famosos (Tom Cruise junto a David Beckham o Katy Perry con el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau para regocijo de las redes). Fue la demostración de una ilusión que ha despertado en menos de un año Pochettino, que recibió el apoyo expreso de Donald Trump antes del partido, en una llamada telefónica que la federación estadounidense colgó en sus redes.
«Eres un tipo fantástico, un entrenador fantástico, creo que tienes muchas posibilidades de llegar hasta el final», dijo. Horas después, la selección norteamericana daba la razón a su presidente con una primera parte espectacular frente a Paraguay, un equipo que fue totalmente desarbolado como pocas veces se ha visto en un conjunto dirigido por Gustavo Alfaro (4-1).
«Hemos tenido veinte minutos de la primera mitad asombrosos. Creo que no se ha visto a ningún equipo jugar de esta forma», dijo tras un partido que deja para la historia la imagen del técnico con un ordenador portátil dando instrucciones a sus jugadores en una pausa de hidratación.
Al estilo NBA, con toda la plantilla rodeando a su entrenador, que iba mostrando las imágenes con los errores que habían cometido. Pochettino inventó el tiempo muerto en los partidos de fútbol. «Creo que es muy útil para el jugador ver esas acciones», explicó tras el encuentro.
El preparador argentino fue uno de los protagonistas junto a su delantero, Folarin Balogun, que con un doblete se convirtió en el primer «Pichichi» del torneo mundialista.
Si no ha sido el mejor portero de Europa esta temporada, poco le ha faltado. Pero David Raya (Barcelona, 1995) sigue escondido bajo una capa de modestia y sencillez. A punto de afrontar su segundo Mundial, el portero del Arsenal ha repartido elogios hacia sus rivales por la titularidad en la portería, Unai Simón y Joan García, y ha apagado definitivamente el debate de cara al debut ante Cabo Verde.
Solo queda un año para que Vinícius Júnior finalice su contrato con el Real Madrid y aunque el brasileño ha manifestado en varias ocasiones su voluntad de continuar vistiendo de blanco, todavía no se ha alcanzado un acuerdo para la ampliación de su vínculo con la entidad blanca.
Hay récords que parecen eternos. Durante más de una década, los 16 goles de Miroslav Klose en las fases finales de la Copa del Mundo han permanecido inalcanzables. Ni siquiera figuras de la dimensión de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo lograron acercarse durante gran parte de sus carreras. Sin embargo, el Mundial de 2026 podría marcar el final de ese reinado. Y hay un nombre que sobresale por encima del resto:Kylian Mbappé.
El delantero francés llega a la cita de Estados Unidos, México y Canadá con 12 goles mundialistas en apenas dos ediciones disputadas. Su cifra impresiona todavía más cuando se analiza el contexto: ha necesitado únicamente 14 partidos para alcanzar ese registro, una media anotadora muy superior a la de la mayoría de los grandes goleadores de la historia. Con cuatro tantos más igualaría a Klose; con cinco se convertiría en el nuevo rey de los Mundiales.
La sensación de inevitabilidad alrededor de Mbappé no responde únicamente a los números. A sus 27 años, el francés afronta el torneo en plena madurez competitiva, liderando a una selección que parte entre las principales favoritas al título. Además, el nuevo formato de 48 selecciones amplía el número potencial de partidos para los equipos que alcancen las últimas rondas, aumentando también las oportunidades goleadoras.
El otro aspirante: Messi
En la persecución del récord aparece también Messi. El capitán argentino suma 13 goles en Mundiales y se encuentra a solo tres de igualar la marca de Klose. Matemáticamente, sus opciones son incluso más cercanas que las de Mbappé.
Sin embargo, la realidad invita a pensar que el argentino afronta una situación muy diferente. A los 39 años, el Mundial de 2026 apunta a ser la última gran cita internacional de una carrera irrepetible. Aunque Argentina vuelva a competir por el título, el margen temporal de Messi para seguir ampliando sus registros es prácticamente inexistente más allá de este torneo.
Mbappé, en cambio, podría disponer no solo de este Mundial, sino también de la posibilidad de llegar a 2030 en plenitud competitiva. Esa diferencia generacional convierte al francés en el candidato natural para derribar una marca que durante años pareció inalcanzable
Un récord que define épocas
Cuando Miroslav Klose superó los 15 goles de Ronaldo Nazário en el Mundial de Brasil 2014, pocos imaginaban que su registro pudiera verse amenazado tan pronto. El alemán construyó su récord a lo largo de cuatro ediciones mundialistas, entre 2002 y 2014, combinando regularidad, longevidad y una extraordinaria capacidad para aparecer en los momentos decisivos.
Ahora, más de diez años después, el heredero parece tener nombre y apellido. Kylian Mbappé ya protagonizó una final histórica en Catar 2022 con un hat-trick ante Argentina y ha demostrado que los grandes escenarios potencian su rendimiento en lugar de limitarlo. Si Francia alcanza las rondas finales en Norteamérica, el récord de Klose dejará de ser una referencia lejana para convertirse en un objetivo inmediato.
El Mundial de 2026 puede ser recordado por muchas razones: el estreno del formato de 48 selecciones, la despedida de varias leyendas o el posible último baile de Messi. Pero también podría quedar en la historia como el torneo en el que Mbappé completó el asalto definitivo a una de las marcas más prestigiosas del fútbol mundial. Porque algunos récords parecen eternos… hasta que aparece el futbolista adecuado para romperlos.
Ranking histórico de goleadores en los Mundiales
Jugador
Goles
Miroslav Klose (Alemania)
16
Ronaldo Nazário (Brasil)
15
Gerd Müller (Alemania Occidental)
14
Just Fontaine (Francia)
13
Lionel Messi (Argentina)
13
Kylian Mbappé (Francia)
12
Pelé (Brasil)
12
Sándor Kocsis (Hungría)
11
Jürgen Klinsmann (Alemania)
11
Gabriel Batistuta (Argentina)
10
Curiosidades de los grandes goleadores mundialistas
La historia de los Mundiales está repleta de registros difíciles de igualar. El francés Just Fontaine mantiene desde 1958 el récord de goles en una sola edición gracias a sus 13 tantos en Suecia, una marca que ha resistido durante casi siete décadas. Miroslav Klose, por su parte, construyó su récord de 16 goles a lo largo de cuatro Mundiales, superando en Brasil 2014 los 15 que había firmado Ronaldo Nazário. El brasileño sigue siendo el máximo goleador de la historia entre los jugadores que alcanzaron la cifra en menos partidos, con 15 dianas en solo 19 encuentros. Pelé es el único integrante del top histórico que puede presumir de haber ganado tres Copas del Mundo (1958, 1962 y 1970), mientras que Lionel Messi añadió a sus 13 goles el récord de participaciones directas en tantos mundialistas entre goles y asistencias. En cuanto a Kylian Mbappé, sus 12 goles en apenas dos ediciones representan el mejor arranque goleador de cualquier futbolista en la era moderna, una cifra que lo sitúa a las puertas de convertirse en el máximo artillero de la historia de los Mundiales.
Buenas noticias para la selección de Inglaterra. Tras el robo sufrido hace unas horas de material deportivo, la Policía de Kansas City ha recuperado la mayoría de objetos, entre los que destacan las botas de algunos jugadores, camillas y resto de accesorios.
El robo se produjo cuando el personal de la federación inglesa de fútbol (Football Association, FA) descargaba el material de una furgoneta en Swope Soccer Village, un complejo deportivo en Kansas City que le servirá como centro de operaciones durante la Copa del Mundo.
Un portavoz de la Policía de Kansas City, el sargento Phil DiMartino, confirmó que dos personas fueron puestas bajo custodia en la noche del viernes mientras continúa la investigación. Fuentes citadas por ESPN indicaron que entre los objetos desaparecidos había material de entrenamiento y otros artículos utilizados por la selección inglesa, aunque la FA todavía estaba determinando el alcance exacto de las pérdidas.
Por su parte, medios británicos señalaron que entre los artículos robados podrían encontrarse balones y botas de fútbol. La FA confirmó el incidente, aunque evitó ofrecer más detalles por tratarse de una investigación policial en curso.El alcalde de Kansas City, Quinton Lucas, explicó a la cadena de televisión KSHB que las autoridades locales, estatales y federales trabajan para determinar dónde se produjo exactamente el robo y si existen más implicados.
Inglaterra eligió Kansas City como base de operaciones por su ubicación estratégica, pese a que no disputará partidos de la fase de grupos en esa ciudad. Su debut en el Grupo L está previsto para el 17 de junio frente a Croacia en Dallas, antes de medirse a Ghana en Boston el 23 de junio y a Panamá en Nueva York/Nueva Jersey. La selección dirigida por Thomas Tuchel tenía previsto realizar este sábado su primera sesión abierta de entrenamiento en Kansas City mientras continúan las pesquisas sobre el incidente.
Mauricio Pochettino se sentó en la sala de prensa del estadio SoFi de Los Ángeles bastante irritado. Como si Estados Unidos no hubiera ganado y jugado bastante bien en su estreno ante una raquítica Paraguay (4-1) en la madrugada del viernes al sábado, pero los ruidos que venían de las tripas del recinto descolocaron al técnico. Sobre lo que había ocurrido en el césped, eso sí, no podía tener tacha. Después del gran encuentro de su equipo, al argentino le tocó gestionar, además de su enfado, el mensaje y la euforia local tras un triunfo tan rotundo. También algunas actuaciones individuales, como las de Christian Pulisic y Folarin Balogun, gestor y martillo del buen debut local. El seleccionador regateó los elogios individuales y apuntó al colectivo en un intento de potenciar el espíritu gremial al inicio de una empresa tan titánica.
Suiza y Catar han empatado (1-1) en su estreno en la Copa del Mundo 2026. Los de Julen Lopetegui firmaron sobre la bocina un empate histórico para su selección tras el tanto de Khoukhi, que contrarrestó en los minutos finales el gol inicial desde los once metros de Embolo. Todo empatado en el grupo B. Canadá, Bosnia, Suiza y Catar, con un punto cada uno.
Un gol de cabeza de Boualem Khoukhi, en el minuto 95, premió la seriedad y la resistencia de la selección de Catar, que nunca había logrado hasta ahora evitar una derrota en un Mundial, y también a su seleccionador, el español Julen Lopetegui, que por fin pudo resarcirse de la decepción que sufrió ocho años atrás, en Rusia 2018, cuando fue cesado como responsable de España a punto de debutar.
Fue con un centro desde la izquierda de Homan Ahmed que aprovechó Khoukhi para batir a Gregor Kobel como hizo historia Catar y también Lopetegui. Las andanzas de la selección asiática por una fase final se reducían a la condición de anfitrión de la pasada edición, cuando cerró su primera presencia con tres derrotas en otros tantos partidos y solo un gol a favor.
Pero encontró el premio y la historia bajo la dirección de Lopetegui y castigó, de paso, la racanería y falta de acierto de Suiza, dominadora durante todo el partido, pero sin puntería, incapaz ante el meta Mahmoud Abunada, que sostuvo al combinado catarí y que puso patas arriba el grupo B que completan Canadá y Bosnia Herzegovina y que tras la primera jornada mantiene a los cuatro equipos igualados.
El primer penalti en la historia a favor de Suiza en los Mundiales, transformado con calma por Breel Embolo, dio ventaja al equipo helvético, que no contaba con el gol final de Khoukhi que estableció el empate.
No olvidará este partido tampoco Lopetegui, con cuentas pendientes con un Mundial. Fue tal día como este, un 13 de junio, cuando el preparador fue destituido como director técnico de España, en vísperas del debut frente a Portugal, por haberse comprometido oficialmente con el Real Madrid.
Asume desde hace poco más de un año la responsabilidad del banquillo de Catar, una selección sin repercusión que afronta su segunda presencia en una fase final de un Mundial, la primera por derecho propio, sin ser anfitrión como sucedió hace cuatro años.
Nunca ha ganado partido alguno en un Campeonato del Mundo el combinado asiático, que mantuvo el tipo como pudo ante Suiza, un equipo con más experiencia, habitual en las últimas ediciones, que monopolizó el balón y las ocasiones pero al que le negó el triunfo con el que contaba al final.
Atravesar los octavos de final en los que ha estado estancado en las últimas ediciones es el desafío de Suiza, que respiró aliviada cuando su portero Gregor Kovel evitó un gol catarí en las botas de Edmilson tras un error grosero de Manuel Akanji.
Fue un espejismo porque después las ocasiones se multiplicaron para el cuadro de Murat Yakin. Como las dos seguidas de Dan Ndoye que solventó el meta Mahmoud Abunada, el mejor de su equipo y que evitó un daño mayor en la primera parte.
Sin embargo, el guardameta del Rayyan fue el que propició que Suiza tomara ventaja cuando al cuarto de hora arrolló dentro del área pequeña a Remo Freuler. El penalti lo ejecutó Breel Embolo, que adelantó al combinado europeo.
No cambió el panorama el tanto y la ventaja de Suiza, que pudo marcar más. Pudo hacerlo Denis Zakaria y, en el añadido del primer tiempo, Ruben Vargas, pero Abunada salió al paso de cada ocasión.
Con cuentagotas llegaban las opciones de su rival, al contraataque o en balón parado y con Edmilson como amenaza. Pudo empatar al borde del intermedio ,pero Kobel, con un pie, desbarató la ocasión del equipo de Lopetegui.
El dominio suizo, aplastante, con una posesión del 75 por ciento sobre el 25 del conjunto asiático, no conseguía traducirse en un gol que llevara el sosiego a su equipo. A pesar de que monopolizaba el juego Suiza, sus ocasiones bajaron tras el descanso.
Si acaso un tiro lejano de Granit Xhaka que salió alto, otra de Ruben Vargas que resolvió Abunada seguida de la de Johan Manzmbi que asistió a Breel Embolo que se marchó cerca del palo izquierdo, como el tiro de Johan Manzambi al final.
Catar mantenía el tipo. Evitó un marcador sonrojante, una derrota abultada que le dejara marcado. Pero puso patas arriba la situación al final con el gol inesperado. El cabezazo de Khoukhi a pase de Al Amin que dio, en la última jugada, un premio con el que no contaba Suiza ni tampoco Catar.
A Borja Iglesias (Santiago de Compostela, 1993) le contagió la pasión por el fútbol su abuelo Argemiro. Era el que le llevaba y le iba a buscar a los entrenamientos. La pasión de Borja sigue intacta, pero su abuelo ya no está. Por eso siempre tiene un recuerdo para él.
¿Cómo está viviendo su primer Mundial?
Bien. Es que es una experiencia muy bonita. Recibo muchos mensajes de mis amigos en plan «estás en el Mundial, ¿qué tal estás?» y es verdad que muchas veces por cómo es la vida y por todas las cosas que pasan y por cómo las recibimos nosotros, no eres consciente de la magnitud de lo que está sucediendo a tu alrededor y está bien pararse, analizarlo y sentir un poco la emoción de algo tan especial como esto.
Aquí, en una burbuja, ¿a veces se pierde la conciencia de lo que está pasando?
Bueno, es cierto que para bien o para mal es algo que desde hace tiempo también lo vivo en mi vida, intento vivirlo con mi gente cercana, disfrutarlo, vivirlo con mis compañeros, con el cuerpo técnico y la verdad es que estoy muy feliz, me encuentro bien y estoy disfrutando el momento más que pensar en todo lo que puede estar sucediendo alrededor.
¿Se disfruta más después de haber vivido momentos complicados?
Sí, puedo entender que sí. Yo creo que todos los momentos en la vida son necesarios y hay que saborearlos. A veces estamos viviendo un momento malo y nos centramos en que todo va mal y una de las formas que creo que hay para salir de esos momentos es la de intentar ser consciente de la dificultad que tienen las cosas, de cuando las cosas no van bien, entender que eso va a ser crecimiento, que va a ser aprendizaje para que cuando lleguen [las cosas buenas] poder disfrutarlas de una manera más natural y sin presión. A veces las cosas van bien o mal y hay que entender que es así.
¿Le preocupa no haber marcado todavía con la selección?
No, la verdad es que no. He vivido etapas distintas en distintos equipos y en algunos he tardado más, he tardado menos... Me preocuparía si la selección no fuese bien y necesitase de mis goles, pero creo que puedo aportar muchas cosas aparte de goles. Obviamente, claro que quiero marcar y me apetece y creo que pasará y creo en ello cada día. Vivo con esa tranquilidad de que a través del trabajo puede llegar. Que no llega, intentaré que a través del trabajo lleguen goles de otros, porque esto es así.
Por el estilo de juego de la selección, ¿no es tan decisivo el delantero centro para el gol?
Depende, porque Mikel está jugando de delantero y está siendo muy decisivo, por ejemplo, y Ferran cuando lo ha hecho también, y creo que dentro del colectivo cada uno tenemos un rol y tenemos situaciones distintas, yo creo que los momentos llegan y hay que también ser pacientes y esperarlos.
Los delanteros grandes como Morata, como Samu o como usted dan otro tipo de cosas.
Sí, intentamos aportar cosas distintas y para eso estamos aquí, creo que Álvaro ha hecho muchísimos goles estando en la selección y ha aportado muchísimas más cosas que goles y Samu lo ha hecho y lo seguirá haciendo, porque tiene muchísimo talento y es un gran jugador también. Desde mi perfil, desde mi forma de entender el juego, tanto ofensivo como defensivo, intento sumar, intento aportar y también disfrutar de esos momentos.
¿Se siente una especie en extinción como delantero centro?
Lo comentaba Mikel [Oyarzabal] y yo no lo siento tanto, porque yo lo vivo a diario y convivo conmigo mismo, pero es cierto que es un perfil de delantero que en el fútbol actual igual ya no está tan presente como hace 15 o 20 años. Tampoco yo soy el perfil de delantero clásico al cien por cien. Todo es adaptación, todo es aprendizaje. Soy un híbrido así un poco extraño, no sé.
No es el típico tronco que solo remata de cabeza.
No, no soy un rematador al cien por cien. Tampoco soy un jugador plenamente asociativo. Intento manejarme en ese hilo de jugador delantero-centro. Obviamente, es lo que soy, pero también intentar ser asociativo y aportar cosas.
«Mi abuelo ha sido de las personas más importantes de mi vida. Estaría feliz y orgulloso»
Tiene un tatuaje que dice «Dispara, luego pregunta». ¿Es la vida del delantero centro?
Lo llevo hace años. Es así un poco, y también por momentos de mi vida en los que he sido demasiado conservador en alguna cosa y un poco precavido. Es una forma también de animarme a mí mismo a soltarme y a disfrutar el momento, evadirme un poquito de la presión que pueda tener o de la responsabilidad muchas veces, y simplemente vivir, que creo que es importante.
¿Se acuerda mucho de su abuelo en este momento?
Sí, sin duda. Es de las personas más importantes de mi vida y me da pena que no esté, pero siento que siempre ha estado conmigo y lo va a estar. Estoy seguro de que estaría muy feliz y muy orgulloso.
«El Mundial es un premio a mi trayectoria y a ser honesto conmigo mismo»
¿Fue muy difícil irse de casa con 14 años?
La realidad es que irme no fue muy difícil, porque me envalentoné y fui para adelante. Luego, a los meses, me di cuenta de que era más difícil de lo que yo creía en ese momento. Pero con 14 años, y con la ilusión de jugar al fútbol para un equipo como el Valencia, fue algo especial, fue bonito. Fui prácticamente sin pensarlo, pero la realidad es que fue un camino duro que me ha convertido también en lo que soy hoy.
¿Este Mundial es un poco la revancha del pasado? Aunque todos le han dado algo, porque conoció a tu chica por no ir al anterior.
Sí, he vivido como aficionado todos los Mundiales con mucha ilusión, con ganas de ver disfrutar a mi selección y disfrutarla. Pero, claro, esto es distinto. Esto es un reto grupal, también personal. Creo que es un premio a mi trayectoria también, a ser honesto conmigo mismo muchas veces y en muchos momentos. Estoy muy feliz de estar aquí.
«Los jóvenes me enseñan muchas cosas, a evadir la presión disfrutando»
¿Cómo lleva ser el mayor del grupo?
Pues bien, bien. Lo comento mucho con Aymeric [Laporte], que es el que me persigue, y le hace mucha gracia. Lo vivo con tranquilidad, también con una perspectiva de mi vida muy bonita y con ganas de disfrutar, aportar en lo que pueda y aprender mucho también. Porque los jóvenes me enseñan mucho.
¿Qué aprende de ellos?
Muchas veces evadir un poco esa responsabilidad, esa presión que se pueda tener, que ellos de manera natural la evitan disfrutando. Y creo que es un aprendizaje muy bonito para nosotros. Y luego, muchas cosas. Viven una sociedad distinta a la mía. Veo cómo entienden la vida de otra manera, cómo entienden la música de otra manera, cómo entienden el ocio mismo. Me gusta empaparme de todo eso, intentar aprender. Hay cosas que replico en mi vida y otras que no, pero me ayuda mucho a abrir mi mente y a entender que a veces queremos cambiar muchas cosas de los jóvenes o de los mayores y simplemente es que vivimos contextos distintos y creo que son todos disfrutables.
¿Es muy difícil no ser machista en el fútbol?
Creo que es un trabajo. Hay que hacerlo y hay que ser consciente de lo que está sucediendo, del camino que está tomando todo y creo que poco a poco va mejorando. De manera natural puede ser que hay ciertas cosas preestablecidas que te llevan hacia un pensamiento machista, pero somos suficientemente inteligentes como para entenderlo y deconstruirnos un poco y creo que es necesario hacerlo.
Ha hablado de lo que sufre su novia a veces. Es la otra parte no tan bonita de ser mujer de futbolista.
Sí, es cierto que a veces el concepto de ser mujer de futbolista es difícil de entender porque simplemente es una mujer y acompaña a su pareja como yo la acompaño a ella. Yo estoy muy orgulloso de ser pareja de María y me gustaría que María también lo esté de ser mi pareja, independientemente de que se viven momentos complicados y difíciles. Tengo suerte de que María es una chica con muchísimo talento, con mucho trabajo y con muchísima personalidad como para acometerlo y entender que hay cosas que no manejamos y hay que intentar limpiarlas.
¿Le dolió mucho el despido de Xabi Alonso en el Real Madrid?
Me dolió por el cariño que a nivel personal tengo con él. Obviamente, cada situación es una y seguro que él la ha vivido con la importancia que tiene en su carrera, pero seguro que le aporta mucho para el futuro. Siempre he dicho que es uno de los grandes entrenadores que ha tenido y estaré muy feliz siempre que le vaya muy bien porque se lo merece.
Cuando el EE UU-Paraguay se detuvo en el minuto 24 para la primera pausa de hidratación, el narrador de la Fox proclamó: “Y aquí termina el primer cuarto”. Ahí también empieza a cristalizar la terminología del nuevo fútbol que se cocina en este Mundial. Se registraban solo 24 grados y un 68% de humedad en Los Ángeles, pero la voracidad de la FIFA ha instaurado estas nuevas interrupciones comerciales sobre las que ya bromeó con cierto sarcasmo el exfutbolista Alexi Lalas en el partido inaugural: “México 1 - Sudáfrica 0 al final del primer cuarto”, escribió en la red social X. “Lo odio”, respondió la exjugadora y bicampeona del mundo y olímpica Carli Lloyd.
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Todavía no ha empezado el Mundial para Inglaterra, que debuta el próximo miércoles 17 a las 22 horas ante Croacia, y ya se han llevado un disgusto de los gordos.
La Federación Inglesa de Fútbol (FA) ha denunciado ante la policía el robo de parte del material del equipo antes de la llegada de la selección a Kansas City, su base durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
Botas, balones...
El equipo de Thomas Tuchel, tras una concentración en Florida, aterriza en el Medio Oeste este sábado por la tarde, pero se plantará en Misuri con un problema inesperado. La FA ha desvelado el robo de botas y balones antes del entrenamiento del sábado en el Swope Soccer Village.
El Departamento de Policía de Kansas City, Misuri, confirmó la noticia al periódico Daily Mail. "Estamos investigando un posible robo de material de un vehículo del equipo que llegó a Kansas City esta tarde con algunos artículos desaparecidos. La investigación sigue en curso", indicó. Inglaterra tiene previsto entrenar en el Swope Soccer Village por primera vez este sábado.
Los hombres de Tuchel comienzan su andadura en el Mundial contra Croacia el miércoles, en un Grupo L que comparten también con Ghana y Panamá.
Madrid, 13 jun (Prensa Latina) España espera inquieta por el debut de la Roja en la Copa Mundial de Fútbol contra Cabo Verde, mientras el torneo dio su primer aviso de un conjunto descartado entre los favoritos, Estados Unidos.
Este sábado no será un día más en Haití. Tampoco será la primera vez que su pueblo desborde de emoción al ver a su selección disputando un encuentro correspondiente a un Mundial. Los aficionados no vivían algo así desde 1974, año en el que disputó su única Copa del Mundo, en Alemania.
Sin embargo, su estreno en este Mundial llega rodeado de polémica por la prohibición de su camiseta por parte de la FIFA.
La camiseta de la selección de Haití para el Mundial de Fútbol ha tenido que ser modificada después de que la FIFA la vetara por una escena bélica que aparecía representada en ella, según informó la marca que la diseñó. El fabricante de la equipación, ‘Saeta’, confirmó el cambio antes del primer partido de Haití en la Copa del Mundo, hoy contra Escocia, pero insistió en que el diseño «no pretendía ser una declaración política, sino más bien «un homenaje a los hombres y mujeres que contribuyen cada día al futuro de Haití».
La parte delantera de la camiseta mostraba en la parte inferior una ilustración de la batalla de Vertières de 1803 entre esclavos locales y tropas francesas, gracias a la cual Haití consiguió la independencia.
La selección llevó la camiseta en dos partidos amistosos previos al Mundial antes de que la FIFA interviniera y advirtiera de que no permitirá a la selección caribeña jugar con sus camisetas actuales.
La bandera de la polémica
Desde el organismo internacional consideran que la indumentaria de la selección caribeña no cumple con los requisitos de "neutralidad política" que demandan a todas las selecciones participantes en este Mundial 2026 celebrado en Estados Unidos, México y Canadá.
El problema, según ha argumentado FIFA, es que esta camiseta presenta una bandera horizontal con los colores azul y rojo, que se trata de los colores que se utilizan para defender un alzamiento. Esto es una falta en el reglamento interno establecido por la FIFA y obliga a la selección de Haití a cambiar su piel de cara a esta Copa Mundial 2026. Esto es algo que en Haití ha provocado una fuerte indignación al asegurar que se trata de los colores de la primera bandera que utilizaron tras la independencia.
El diseño elegido por la marca Saeta (Colombia) homenajea a los ciudadanos haitianos que contribuyen al futuro del país, con una imagen simbólica que contiene una ilustración de la Batalla de Vertières de 1803. La propia marca, en un comunicado a través de sus redes sociales, ha confirmado que el diseño no tiene ninguna intención política. Sin embargo, desde la FIFA tienen claro que no cumple con los requisitos establecidos por el organismo mundialista.
¿Qué fue la batalla de Vertières?
El 18 de noviembre de 1803, los revolucionarios haitianos derrotaron al ejército de Napoleón, poniendo fin al dominio colonial y creando la primera república negra del mundo.
La batalla representó la última resistencia de las fuerzas coloniales francesas, que habían ocupado la colonia de Saint-Domingue durante más de un siglo. Liderados por Jean-Jacques Dessalines, antiguo general de Toussaint Louverture, los revolucionarios haitianos lanzaron un asalto decisivo contra el Fuerte Vertières, cerca de Cap-Français (actualmente Cap-Haïtien). Los franceses, al mando del general Donatien Rochambeau, se atrincheraron tras profundos barrancos y artillería pesada, pero el ejército revolucionario, compuesto en su mayoría por personas que habían sido esclavizadas, luchaba por la liberación total y la abolición definitiva de la esclavitud.
Luis de la Fuente, seleccionador español de fútbol, difícilmente ha oído hablar de Sarral. También es muy posible que Lamine, y la mayoría de internacionales catalanes del Barça, incluso los futbolistas de comarcas como Cubarsí o Joan García, no sepa que se trata de un municipio de la Conca de Barberà. A pesar de dominar la industria del alabastro, menos noticias tendrá del pueblo Rafael Louzán, presidente de la Federación Española, si antes no ha sido reportado por el vicepresidente Joan Soteras, máxima autoridad también de la Federación Catalana. No es fácil tampoco estar muy al corriente de una enfermedad como la de Huntington.
La selección inglesa ha sufrido el robo de parte de su equipamiento de entrenamiento en vísperas de su llegada a Kansas City, según informó la policía local, después de que un vehículo que transportaba el material hacia su base mundialista fuera asaltado.
Difícilmente Julen Lopetegui habría imaginado hace 32 años que, a solo dos días de debutar como seleccionador español en un Mundial, sería destituido de su cargo. El técnico vasco, que fue portero suplente de España en la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, vio frustrado su sueño de dirigir al combinado nacional en una gran cita internacional tras anunciarse su incorporación al banquillo del Real Madrid una vez concluyera el Mundial de Rusia 2018. “Fue un momento amargo y duro, pero había que afrontarlo con entereza y dignidad. Fue una lástima”, recordaba recientemente en una entrevista con DAZN.
Tantas veces en bandos opuestos y ahora alineados en busca de un gran objetivo común. Adversarios, que no enemigos, en su caso. Porque entre el delantero blaugrana Raphinha y el ahora seleccionador brasileño, Carlo Ancelotti, siempre ha existido una relación de respeto. Si al atacante lo hubiera fichado Luis Enrique con los ojos cerrados para su PSG, por su verticalidad y ética de trabajo, no le va a la zaga en cuanto a admiración Ancelotti. “Es el mejor jugador del mundo atacando los espacios”, le regala el italiano. “Espero compensarle por tantos clásicos que le ganamos cuando él era entrenador del Madrid, empezando por el Mundial, puedo rendir mucho más”, le devuelve la vez con cariño Raphinha. Los dos serán protagonistas esta medianoche (00.00 h) en el que se presume que será el primer gran partido del Mundial, el Brasil-Marruecos que se disputará en Nueva Jersey.