Un largo y duro camino hacia la gloria
En una de sus sentencias más míticas, el uruguayo Eduardo Galeano escribe: “El fútbol es la única religión que no tiene ateos”. Si los hubiera, estarían en Estados Unidos, uno de los pocos países que se resisten a la universalidad del balompié como fenómeno. Allá donde triunfan el fútbol americano, el baloncesto o el béisbol, los que aglutinan el grueso de espectadores y de inversión, el soccer comienza, sin embargo, a ser uno de los deportes más practicados. Por algo se empieza. No es raro pues que Estados Unidos lleve años preparándose para acoger, junto con México y Canadá, la Copa del Mundo de la FIFA de este verano.

© Kenneth Fernández (EFE)