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On the ground in the Belfast riots - podcast

The Guardian reporter Hannah Al-Othman on the anti-immigrant rioting in Northern Ireland and the residents afraid for their lives

Stella and Sumayah are housemates. Both care workers and students from Uganda, they live together in west Belfast.

On Tuesday night, the riots across the city came to their street. The neighbouring houses were set on fire, smoke was coming through the door, masked men were outside.

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© Photograph: Adam Vaughan/EPA

© Photograph: Adam Vaughan/EPA

© Photograph: Adam Vaughan/EPA

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‘My kids are crying’: list of targeted addresses stokes fears across Belfast

People in city’s minority ethnic communities speak of alarm as violence casts light on racism in Northern Ireland

As widespread violence broke out in Belfast, a list of addresses began circulating on social media. Spread geographically wide, on dozens of streets across the city, the addresses were reportedly houses of multiple occupation (HMOs) where immigrants live.

Joseph and Solomon, who are both from Eritrea, and came to Belfast as refugees, now have leave to remain and work full-time. They live on the same street as one of the properties on the list, but Joseph thought it was theirs that was meant to be on it. “It’s obviously for us,” he said.

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© Photograph: Alan Lewis/Photopress Belfast/The Guardian

© Photograph: Alan Lewis/Photopress Belfast/The Guardian

© Photograph: Alan Lewis/Photopress Belfast/The Guardian

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"Fue aterrador": dos trabajadoras sociales de Uganda relatan el ataque que sufrieron durante los disturbios racistas de Belfast

"Fue aterrador": dos trabajadoras sociales de Uganda relatan el ataque que sufrieron durante los disturbios racistas de Belfast

Sumayah Nakazibwe y Stella Ariokot tuvieron que ser rescatadas por el pastor de la iglesia cuando los manifestantes estaban atacando su casa

“Hay niñas pequeñas dentro”: pánico en las calles de Belfast por los disturbios agitados por la extrema derecha

Durante cuatro horas, dos cuidadoras ugandesas, Sumayah Nakazibwe y Stella Ariokot, permanecieron atrincheradas en su casa, cerca de Crumlin Road, al norte de Belfast, mientras el humo se colaba en el interior y las llamas lamían las paredes de las propiedades vecinas.

“Todo empezó como si la gente simplemente estuviera manifestándose, chicos jóvenes de entre nueve y veinte años”, cuenta Nakazibwe. “Todos iban vestidos de negro y llevaban máscaras”.

Desde su ventana vieron cómo la turba prendía fuego a los neumáticos de un autobús. “Y luego recogieron los contenedores de basura que había fuera y empezaron a quemarlos también”, cuenta. “Entonces pensamos: ”Quizá la cosa no vaya a más“.

Pero entonces la multitud giró hacia su calle, donde también viven familias rumanas y nigerianas junto a familias británicas e irlandesas.

“Empezaron a prender fuego a los coches y a lanzarles cócteles molotov”, dice. “Así que, cuando empezó a salir el humo, se dirigía directamente hacia nuestras casas. Por eso llamamos a la policía y a los bomberos”.

"Cuando llegué allí, la verdad es que era espantoso: cuatro camiones de bomberos, agentes de policía antidisturbios, un grupo de tipos de pie, enmascarados con ladrillos en las manos y una ambulancia que tuvo que aparcar bastante lejos

Jack McKee pastor de la New Life City Church

Había tantos incendios por toda la ciudad que los bomberos tardaron unos 30 minutos en llegar.

“Fue aterrador”, dice Nakazibwe, mientras las mujeres veían cómo las llamas se apoderaban de las casas vecinas. Los servicios de emergencia les dijeron que era demasiado peligroso intentar salir y les sugirieron que se pusieran sus uniformes de cuidadoras, por si eso servía para calmar a los alborotadores que entraran en la casa.

“Quien participa en los disturbios no sabe que la persona a la que ataca está cuidando de su madre o de su abuela”, dice Nakazibwe. “Por mi parte, dejé a mi madre en casa”.

En un momento dado, Nakazibwe se desmayó del susto. “Cuando empezaron a lanzar piedras contra nuestras ventanas, se desmayó”, explica Ariokot. “Tuve que quedarme al teléfono hablando con los de la ambulancia, que me iban indicando qué hacer, pero, gracias a Dios, se despertó”.

Solo cuando el párroco de su iglesia llegó al lugar y habló con los hombres, se consideró que era lo suficientemente seguro como para que fueran evacuadas de su casa.

El pastor Jack McKee, de la iglesia New Life City Church, no quería salir a la calle cuando comenzaron los disturbios, pero al enterarse de que uno de los feligreses estaba en apuros, se puso en marcha en su coche para acudir en su ayuda.

Quien participa en los disturbios no sabe que la persona a la que ataca está cuidando de su madre o de su abuela

Sumayah Nakazibwe

“Cuando llegué allí, la verdad es que era espantoso: cuatro camiones de bomberos, agentes de policía antidisturbios, un grupo de tipos de pie, enmascarados con ladrillos en las manos y una ambulancia que tuvo que aparcar bastante lejos, en la calle, porque ni siquiera podían llegar hasta la casa”, dice.

“Una casa quedó completamente calcinada; tuvimos que pasar por debajo de las mangueras para poder entrar en la casa y sacar a esas mujeres”, añade.

“Había como veinte tipos, todos enmascarados, con ladrillos en las manos, y parecía que estaban allí para armar jaleo, así que tuve que acercarme a hablar con ellos”, recuerda. “Les supliqué que me dieran diez minutos para sacar a esas mujeres de allí y subirlas a mi coche”.

“Me dieron esos diez minutos”, cuenta. “Algunos incluso dejaron caer los ladrillos al suelo, me dieron esos diez minutos y me dejaron subirlos al coche”.

Las mujeres, que pasaron la noche con McKee y su familia estaban “completamente traumatizadas”, dice. “Nunca pensé que tendría que ir a rescatar a cristianos que estaban siendo atacados en una comunidad protestante”.

“Entiendo que hay gente buena ahí fuera; las personas que realmente están provocando disturbios no representan a toda la comunidad… del mismo modo que el inmigrante que realmente cometió ese [ataque] no nos representa a todos”, dice Nakazibwe. Sin embargo, añade: “Yo no saldría. No es seguro”.

“Para mí era un lugar muy tranquilo hasta ayer”, explica. “Me ha hecho cambiar de opinión por completo. Es demasiado; sentí que quizá estaba tirando la toalla, que quizá ya era hora de volver a casa”.

En la calle que sale de Shankill Road, donde una familia rumana se vio obligada a abandonar su hogar, abundan los indicios de los disturbios de la noche anterior. En la calle se ve el chasis de un coche calcinado, que según los vecinos pertenecía a la familia, mientras que algunas ventanas están destrozadas y otras tapiadas.

Manifestantes se concentran frente a un hotel que acoge a solicitantes de asilo en Southampton.
Manifestantes se concentran frente a un hotel que acoge a solicitantes de asilo en Southampton.

Según los vecinos, la casa ya había sido objeto de ataques en dos ocasiones anteriores, la más reciente hace un par de meses. “Y no se marchaban, así que anoche fue la gota que colmó el vaso”, comenta uno de ellos.

El martes por la noche lanzaron ladrillos contra la casa y metieron fuegos artificiales encendidos por el buzón. Otro vecino ayudó a la familia a escapar después de que unos hombres encapuchados derribaran la puerta.

“Les dijeron que se marcharan, los echaron dos veces y no se fueron”, dice la vecina. Afirma que no sabía adónde habían trasladado a la familia y añade: “Ahora ya no es nuestro problema, ya no están aquí”.

La casa de al lado, donde vive una familia negra, también tiene las ventanas rotas y tapiadas, y los vecinos afirman que el fuego se extendió hasta allí. Esa familia también huyó y un vecino puso su coche a salvo.

Al otro lado de la ciudad, en el este de Belfast, junto a Newtownards Road, varias casas han sido tapiadas, mientras que los escombros calcinados cubren las calles.

Según los vecinos, entre las personas que tuvieron que abandonar sus hogares había familias rumanas y sudanesas. “Había una turba en la calle y a la policía… la echaron de la calle. ¿Cómo es posible que, teniendo armas y todo eso, alguien te eche de una calle?”.

Un trabajador de una organización benéfica afirma que la policía ha puesto a salvo a las familias y que estas permanecieron con los agentes hasta que se les encontró un alojamiento temporal.

Un vecino afirma que se había atacado específicamente a viviendas en las que vivían familias pertenecientes a minorías étnicas y que algunos católicos habían acudido a esa zona, mayoritariamente unionista, para sumarse a los actos de violencia. “Es la primera vez que pasa”, dice el vecino mientras destaca que ambos grupos llevan 30 años luchando entre ellos.

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Police use water cannon against rioters in Northern Ireland

Force disperses crowd of 300 people who burned truck and reportedly planned to target hotel hosting migrants

Police have used water cannon against rioters in Northern Ireland during a second night of anti-immigration protests.

It dispersed a crowd of about 300 people who burned a truck and threw bricks and petrol bombs close to the Sandyknowes roundabout near Newtownabbey, eight miles north of Belfast.

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© Photograph: PA

© Photograph: PA

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Elon Musk’s X not facing action from UK government over posts inciting violence in Belfast

Any official reprimand will come from regulator Ofcom, but not for at least two months

Elon Musk’s X will face no action to remove a mass of posts inciting violence in Northern Ireland for at least two months, despite widespread condemnation of the platform and its billionaire owner.

Concern over the role social media played in spreading disturbing images and fuelling anger continued to grow on Wednesday as police and community leaders urged calm.

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© Photograph: David Swanson/Reuters

© Photograph: David Swanson/Reuters

© Photograph: David Swanson/Reuters

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"Hay niñas pequeñas dentro": pánico en las calles de Belfast por los disturbios agitados por la extrema derecha

"Hay niñas pequeñas dentro": pánico en las calles de Belfast por los disturbios agitados por la extrema derecha

También hubo protestas en otras partes del Reino Unido como Southampton, mientras miembros de la comunidad sudanesa de Belfast expresaron su inquietud por las crecientes tensiones raciales en la ciudad

Un ataque con cuchillo desata violentas protestas en Belfast agitadas por la extrema derecha

En una calle residencial adornada con banderas unionistas, cerca de Shankill Road, en Belfast, hombres enmascarados se acercan a una casa con una ventana tapiada y una cámara de seguridad instalada en el exterior.

Mientras una mujer perteneciente a una minoría étnica observa desde una ventana del piso de arriba, algunos de los hombres se abalanzan sobre la puerta principal y la derriban. Con el aire cargado por el humo de los fuegos artificiales, atacan las ventanas de la planta baja con ladrillos.

Mientras irrumpen en la propiedad, algunos afirman estar “liberándola”. En un grafiti cercano se lee: “Viviendas locales para la gente local”. Una mujer entre la multitud le dice a su amiga: “Hay niñas pequeñas dentro”.

Cerca de allí, alguien prendió fuego a un coche. Mientras se desataba el caos, un hombre con una máscara con forma de calavera pidió a la gente que guardara los teléfonos. Los helicópteros sobrevolaban la zona y dos agentes de policía observaban desde su coche cómo el humo se elevaba hacia el cielo, pero parecían haber llegado a la conclusión de que no era seguro intervenir.

Para cuando llegaron los refuerzos de cuatro furgones policiales, los cientos de personas que conformaban la multitud ya se había dispersado, dejando tras de sí solo a unos pocos rezagados.

Un coche incendiado tras los disturbios en Belfast, Irlanda del Norte.
Un coche incendiado tras los disturbios en Belfast, Irlanda del Norte.

Las escenas violentas se produjeron después de que un solicitante de asilo sudanés fuera acusado de intento de asesinato en relación con un ataque con arma blanca grabado en un vídeo muy explícito que se difundió ampliamente en las redes sociales el martes. Las imágenes fueron publicadas por Tommy Robinson y otras figuras de extrema derecha, lo que provocó llamamientos a la protesta como respuesta.

Elon Musk, propietario de X, compartió una publicación de Robinson (cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon) en la que se anunciaban los lugares de las manifestaciones, y otra del partido de extrema derecha Restore Britain que decía: “No hagáis las paces con el mal. Destruidlo”.

La hostilidad del público de Shankill Road ante el hecho de ser filmado contrastaba radicalmente con los disturbios que estallaron en Southport en 2024, donde muchos asistentes grabaron vídeos de lo que sucedía en tiempo real. En este caso, sacaron a rastras a un adolescente de entre la multitud, al parecer porque había estado usando el móvil. “Me estás haciendo daño”, gritó. “No puedo respirar”.

También hubo protestas en otras partes del Reino Unido, entre ellas en Southampton, donde la semana pasada estallaron disturbios tras la condena de un hombre por el asesinato de Henry Nowak, de 18 años. El martes por la noche, se desplegaron decenas de agentes de policía para bloquear a los manifestantes cuando intentaban avanzar por Portswood Road. Cuando se les detuvo, el grupo comenzó a corear “No puedo respirar”. Eso es lo que Nowak, un estudiante de Southampton, repitió una y otra vez mientras yacía moribundo esposado tras haber sido apuñalado.

En una zona unionista del este de Belfast, unos hombres enmascarados prenden fuego a unos contenedores y los empujan contra un autobús en Newtownards Road, lo que provoca la suspensión del servicio de autobuses. Algunos llevan pasamontañas y agitan bengalas. Se escuchan varias explosiones en cuestión de minutos.

Grafiti islamófobo en Belfast, Irlanda del Norte.
Grafiti islamófobo en Belfast, Irlanda del Norte.

Varios cientos de personas se quedan a mirar un autobús incendiado y al menos tres viviendas que habían sido incendiadas. “Allí vivía una familia gitana rumana”, dice una mujer, señalando una casa adosada totalmente destrozada de la que aún sale humo.

Las familias con niños pequeños se mezclaban con hombres con la cara cubierta y parejas jóvenes. Algunos desprenden un ambiente festivo, posando para las fotos y bebiendo cerveza. Un hombre levanta en brazos a su hijo, de unos siete años, para que pueda ver mejor otra casa en ruinas. “Fíjate en eso”, le dice. “¡Guau!”, responde el niño.

Las sirenas rompen el silencio de la noche. Cerca de los restos del autobús, un grafiti en una pared: “Que le jodan al Islam”.

La BBC informó de que la casa pertenecía a un hombre de unos treinta años que llevaba diez años viviendo allí. “Incendiaron coches en la calle, lo que provocó que mi casa se quemara; unos hombres enmascarados estaban derribando las puertas”, declaró a la cadena.

En una calle paralela, un coche arde en plena calzada y el olor a plástico quemado impregna el aire. Al final de Newtownards Road, en el tramo más cercano al centro de la ciudad, hay una fila de furgones y coches de policía aparcados, listos para intervenir ante cualquier recrudecimiento de la violencia.

Al otro extremo de la calle, los restos del autobús calcinado yacen junto a una acera llena de cristales rotos y frente a unos contenedores de basura volcados y humeantes, mientras una bandera británica ondea suavemente en un mástil situado más arriba. Unos hombres encapuchados se detienen para posar ante las cámaras junto a los restos del autobús mientras se alejan del lugar de los hechos.

Otros manifestantes impidien que los coches accedan a la autopista M2. También se registraron protestas en Antrim, Bangor y Ballymena. En Newtownabbey, se incendiaron dos coches.

En Lisburn, el ministro de Educación de Irlanda del Norte, Paul Givan, instó a los presentes a abstenerse de cometer actos violentos y de provocar disturbios. “Lo ocurrido anoche ha causado una verdadera conmoción”, afirmó. “Creo que ha conmocionado a toda la comunidad”.

“Es importante que la gente se comporte de manera pacífica para garantizar que se escuchen las cuestiones clave relacionadas con la inmigración y que no nos distraiga ningún tipo de violencia”.

“Eso solo servirá para distraer la atención. La gente debería expresar sus opiniones de forma pacífica”, dijo.

Anteriormente, miembros de la comunidad sudanesa de Belfast expresaron su inquietud ante la creciente tensión en la ciudad.

A las 16:00 horas del martes, todas las tiendas de propiedad extranjera de Sandy Row habían bajado las persianas metálicas y el personal se apresuraba a volver a casa para refugiarse durante la noche, una escena que se repetía en otras partes de Belfast.

“Llevamos todo el día repitiendo lo mismo: que se vayan pronto a casa, que se queden en casa, que no salgan”, dice Mohammed Mahmoud, un empleado sudanés de una tienda de comestibles. “Nadie sabe qué va a pasar”.

Ali Adan, de 38 años, otro comerciante de Sudán que lleva 18 años viviendo en la región, afirma que las relaciones raciales se han deteriorado desde 2018, y que las tensiones de Inglaterra se han extendido a Irlanda del Norte y viceversa. “Cada vez que ocurre algo, la gente señala a todos los inmigrantes”.

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Un ataque con cuchillo desata violentas protestas en Belfast agitadas por la extrema derecha

Un ataque con cuchillo desata violentas protestas en Belfast agitadas por la extrema derecha

Grupos de encapuchados incendian coches y comercios de Belfast azuzados por un vídeo compartido en redes de la agresión, cometida por un sudanés

La extrema derecha británica alienta la ira tras el asesinato de un joven blanco al que la policía confundió con su agresor

Las protestas contra la inmigración han degenerado en actos violentos en Irlanda del Norte después de que activistas de extrema derecha convocaran manifestaciones en respuesta a un ataque con arma blanca que quedó grabado en un vídeo muy explícito.

Grupos multitudinarios, entre los que se encontraban hombres enmascarados, incendiaron vehículos y viviendas y bloquearon carreteras en Belfast y sus alrededores el martes por la noche, horas después de que Elon Musk, el agitador ultraderechista Tommy Robinson, muy activo en redes, y otros instaran a la gente a salir a la calle.

Los manifestantes secuestraron e incendiaron un autobús en el este de Belfast y prendieron fuego a coches mientras sonaban las sirenas y un helicóptero de la policía sobrevolaba la zona.

Los disturbios estallaron horas después de que la policía acusara a un solicitante de asilo sudanés de 30 años de intento de asesinato en relación con un ataque ocurrido el lunes por la noche en el norte de Belfast, que dejó a un hombre gravemente herido y provocó consternación y una condena generalizada. Estaba previsto que el atacante compareciese ante el tribunal de primera instancia de Belfast el miércoles.

Ryan Henderson, jefe de policía adjunto, hizo un llamamiento a la calma: “Esta tarde se han producido focos esporádicos de disturbios en varios lugares de Irlanda del Norte, incluidos incidentes en los que se han incendiado varios vehículos. Instamos a todos a mantener la calma, actuar con responsabilidad y evitar cualquier actividad que pueda poner en peligro su propia seguridad o la de los demás”.

La familia de la víctima del ataque también llamó este miércoles a la calma. “Queremos dejar completamente claro que rechazamos los disturbios de esta noche, y que la protesta pacífica es el único camino”, dijo un portavoz, en un comunicado difundido a través de un diputado unionista. “Tenemos muchos migrantes que aportan mucho valor a nuestro país, incluyendo a nuestro sistema de salud y al sector de la restauración, y dependemos de ellos para hacer que nuestro país funcione. No queremos que esta terrible tragedia sea utilizada para dividir a las personas y alimentar la hostilidad”.

La víctima, que no ha sido identificada, se encuentra hospitalizada y ha perdido un ojo por el ataque, según el último parte médico. Los familiares agradecen a las personas que intercedieron en su ayuda durante el acuchillamiento y piden que se respete su privacidad.

Calmar las aguas

La policía pidió a todas las personas influyentes de las comunidades locales que fomentaran la protesta pacífica y desalentaran la violencia y los disturbios.

Políticos de Irlanda del Norte y de todo el Reino Unido también hicieron un llamamiento a la calma.

La primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, condenó la violencia y advirtió de “peligrosos intentos de explotar” el ataque. “[Los] grupos de hombres enmascarados que queman las casas de familias no muestran más que una cobardía repugnante. Esto no tiene nada que ver con la comunidad. Esto es puro y simple vandalismo”, escribió en redes.

O’Neill había instado previamente al público a no dejarse persuadir por cuentas de redes sociales para empezar a provocar disturbios. “Todas aquellas personas que están avivando las tensiones en las redes sociales, que se alegran de aumentar la tensión, no nos representan. Somos buena gente y no quiero ver a nadie viviendo con miedo”, expresó.

John Finucane, diputado del Sinn Féin por Belfast Norte, calificó las escenas que se estaban desarrollando de “vergonzosas” y añadió: “No hay lugar para esto en nuestras calles. Se han atacado viviendas y negocios, se han quemado coches y autobuses, y partes de nuestra comunidad están en llamas. Nadie tiene derecho a sembrar el miedo, a aterrorizar a familias inocentes o a provocar el caos y la anarquía en nuestras calles”.

La ministra de Justicia de la Alianza de Irlanda del Norte, Naomi Long, afirmó que los manifestantes estaban “empeñados en causar destrucción precisamente en las comunidades que dicen estar tratando de proteger”.

Los ultras allanan viviendas de migrantes

Esas intervenciones se produjeron cuando grupos de hombres, algunos con pasamontañas u otros tipos de ocultación facial, incendiaron contenedores, autobuses y viviendas. En un brote de violencia cerca de Shankill Road, en Belfast, un grupo irrumpió en una vivienda que parecía estar ocupada por una familia de origen étnico minoritario, alegando que la estaban “liberando”.

Más tarde, dos tiendas de teléfonos fueron saqueadas y una tienda africana fue incendiad. El humo se extendía por la calle mientras unos cuantos rezagados veían bajo la lluvia a los bomberos que combatían las llamas.

Hubo protestas más moderadas en Antrim, Bangor y Ballymena, y se incendiaron dos coches en Newtownabbey. En Londres, un grupo de unos 60 manifestantes se reunió en Parliament Square, tachó a la policía de “traidores” e intentó provocar a los agentes.

Algunos gritaban consignas contra los inmigrantes y coreaban consignas sobre el asesinato de Henry Nowak, así como sobre el ataque con arma blanca en Belfast. La mayor parte del grupo protestó pacíficamente.

Políticos y líderes comunitarios acusaron a la extrema derecha de intentar fomentar el malestar en Irlanda del Norte y en todo el Reino Unido.

Stephen Yaxley-Lennon, un agitador de extrema derecha que se hace llamar Tommy Robinson, compartió el vídeo del ataque de Belfast y publicó una convocatoria para manifestarse en el centro de Londres y en otras partes del Reino Unido.

Un ataque sin motivo terrorista aparente

El apuñalamiento tuvo lugar alrededor de las 22:30 horas del lunes frente a un bloque de pisos en el norte de Belfast. Un vídeo compartido en las redes sociales mostraba a un hombre montado a horcajadas sobre otro hombre en el suelo y golpeándole en la cabeza y el cuello. Se recuperó un cuchillo de cocina del lugar de los hechos. La policía informó de que la víctima, de unos 40 años, presentaba heridas graves en los ojos, la cara y la espalda.

El vídeo mostraba a varias personas interviniendo para detener la agresión, y a un hombre, posteriormente identificado como Maitiu Mag Tighearnan, golpeando al agresor varias veces con un palo de hurling (un deporte tradicional de Irlanda, parecido al hockey).

Además de intento de asesinato, el sospechoso fue acusado de posesión de un arma blanca en un lugar público y de amenazas de muerte.

El jefe de la policía de Irlanda del Norte, Jon Boutcher, declaró en una rueda de prensa que creía que al sospechoso se le había concedido permiso para permanecer en el Reino Unido el 28 de septiembre de 2023. “Me han informado de que viajó desde Sudán a París en fecha desconocida, y desde París voló a Dublín en una fecha aún por determinar”.

El sospechoso viajó de Dublín a Belfast en autobús el 10 de febrero de 2023 y solicitó asilo, según Boutcher. “No hay rastro de este sospechoso en ninguna de nuestras bases de datos de seguridad nacional, y no era conocido por el Servicio de Policía de Irlanda del Norte. He estado en contacto directo con el jefe de la unidad antiterrorista del Reino Unido. En este momento, no tenemos información que sugiera que se trate de un acto relacionado con el terrorismo”.

El jefe de policía pidió a los manifestantes que no se dejaran incitar a los disturbios: “La gente está siendo incitada por personas anónimas que no saben nada de este lugar brillante y vibrante. No se dejen engañar ni manipular por gente en Internet”.

Miedo en las comunidades

Las comunidades de inmigrantes expresaron su temor a convertirse en blanco de ataques. Los comerciantes sudaneses de Sandy Row, una zona unionista del centro de Belfast, cerraron sus tiendas con persianas de acero a las 16 horas y dijeron que tenían previsto quedarse en casa esa noche.

El Centro Islámico de Belfast canceló las oraciones vespertinas. “Estamos diciendo a nuestra congregación que se vaya a casa, que no salga, que cuide de sus hijos, que no difunda rumores y que escuche a las autoridades”, dijo Ameer Ibrahim, un director de proyectos que habló a título personal.

El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el ataque del lunes por la noche de repugnante. “No tengo absolutamente ninguna tolerancia para escenas de violencia tan abominables como esta en nuestras calles. Mis pensamientos están, ante todo, con la víctima, y agradezco a los primeros en responder, incluidos los ciudadanos que intervinieron”.

Este miércoles, Starmer también condenó los disturbios y anunció que cualquier intento de incitar el odio también en redes será castigado. El primer ministro apuntó a “los capitalistas de las redes sociales como Elon Musk y sus divisivos algoritmos”.

Comentaristas de derecha de Inglaterra y Estados Unidos, entre ellos el diputado Rupert Lowe y el multimillonario propietario de X, Elon Musk, publicaron comentarios sobre el ataque. Musk compartió una lista de posibles zonas de protesta en el Reino Unido y escribió: “¡Solo protestando REPETIDAMENTE y EN VOZ ALTA habrá algún cambio!!”

El portavoz de Interior de Reform UK, Zia Yusuf, dijo: “El horror de lo que se ha visto en Belfast es consecuencia directa de la traicionera política de inmigración de los conservadores y los laboristas. Reform ya ha anunciado la prohibición total de visados para cualquier persona procedente de Sudán. Ya basta”.

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Most Makerfield voters say offensive posts would put them off candidate, poll finds

Survey in run-up to byelection also finds support for water renationalisation, wealth tax and cap on political donations

A majority of voters in Makerfield say they would be less likely to vote for an election candidate if they have posted offensive content on social media, polling shows.

The polling for the campaign group 38 Degrees, undertaken by Survation, asked 518 voters in the Makerfield constituency for their views on a range of issues, with 55% saying they would be less likely to vote for a politician who has posted offensive material online.

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© Photograph: Temilade Adelaja/Reuters

© Photograph: Temilade Adelaja/Reuters

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‘There’s wee girls inside’: panic as masked men storm house in Belfast

Protests across the city turned violent on Tuesday night – with some police officers acting as if it wasn’t safe to intervene

On a residential street draped in loyalist flags near Belfast’s Shankill Road, the masked men approached a house with a boarded-up window and a security camera stationed outside.

As a woman from an ethnic minority background looked down from an upstairs window, some of the men rushed the front door and broke it down. With the air thick with smoke from fireworks, they attacked the downstairs windows with bricks.

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© Photograph: Isabel Infantes/Reuters

© Photograph: Isabel Infantes/Reuters

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Politicians try to calm tensions inflamed by social media after stabbing in Belfast

Attack was filmed and shared online prompting Elon Musk and others to call for anti-immigration protests

Politicians from across the spectrum have called for calm after a knife attack in Belfast prompted widespread shock and condemnation.

There are fears there could be disorder after figures on social media, including Elon Musk, called for people to fill the streets in protest against immigration. The alleged perpetrator of the attack, which was filmed and shared widely online, was revealed today as an asylum seeker from Sudan.

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© Photograph: Social Media

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Violence erupts in Belfast after protests over knife attack

Crowds, including people in masks and hoods, burned vehicles and properties after calls for demonstrations from far-right figures

Protests against immigration have erupted into violence in Northern Ireland after far-right activists called for demonstrations in response to a stabbing attack that was captured in a graphic video.

Crowds including masked men burned vehicles and houses and blocked roads in and around Belfast on Tuesday night, hours after Elon Musk, Tommy Robinson and other agitators exhorted people to take to the streets.

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© Photograph: PA

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Family courts show ‘widespread’ gender bias and victim-blaming, report finds

Exclusive: Analysis shows 72.5% of 91 judgments in England and Wales contained judicial victim-blaming, with mothers scrutinised more intensely

A report has found “widespread and concerning evidence” of bias and victim-blaming in the family courts – primarily disadvantaging women.

The report, Scratching the Surface: Victim-Blaming and Bias in Family Court Judgments, by the nonprofit organisation Right to Equality, will be shared with MPs on Tuesday at an event in parliament.

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© Photograph: kieferpix/Getty Images/iStockphoto

© Photograph: kieferpix/Getty Images/iStockphoto

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