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Militares retirados e iglesias evangélicas: las bases organizadas del ultraderechista Abelardo de la Espriella

Abelardo de la Espriella, candidato ultraderechista a la Presidencia de Colombia, ha sabido cautivar a los mayores detractores de Gustavo Petro. Los veteranos de la fuerza pública se emocionan cuando lo ven terminar sus discursos con una venia militar. “¡Firmes por la patria!”, exclama, con la mano rígida y su dedo corazón en su sien. El ultra les promete restaurarles “el honor” que, según él, les arrebató el Gobierno de izquierdas. Mientras tanto, un sinnúmero de grupos evangélicos se ilusiona con quien dice ser una suerte de reencarnación de Ciro el Grande, un rey persa que, según la Biblia, permitió el retorno del pueblo de Israel del exilio en Babilonia. “Quiero ser el Ciro de Colombia”, les dice el ultra para reafirmarles que los va a “salvar” ante los avances del progresismo. Todo ha rendido sus frutos. Militares en retiro y feligreses de iglesias evangélicas se movilizan para votarlo en masa este domingo.

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© ERNESTO GUZMAN JR (EFE)

Seguidores de Abelardo de la Espriella en el cierre de campaña, en Buga (Colombia), el 14 de junio.
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Lo que la izquierda aún tiene que entender

El presidente de Brasil, Lula da Silva, interviene en la cumbre progresista celebrada el pasado mes de abril en Barcelona.

“¿Se imagina que Flávio gana y también ganamos el Mundial?”. Sentada en uno de los bancos del restaurante del mercado para comerse un plato combinado, a la mujer le brillaban los ojos al mostrar las imágenes de la visita a su ciudad del precandidato de extrema derecha en las elecciones presidenciales de Brasil. Dos mujeres pobres, a ambos lados del mostrador, dos miradas llenas de esperanza. “Flávio” es el hijo mayor de Jair Bolsonaro, actualmente encarcelado por intento de golpe de Estado. También es hoy la principal oposición a la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). Esta pequeña escena resume el dilema de quienes saben que la extrema derecha tiene posibilidades reales de volver al poder en Brasil, al igual que avanza en la mayoría de los países de Latinoamérica, como evidencian las recientes elecciones de Colombia y Perú. Una de las preguntas es: si las condiciones de vida mejoraron durante los gobiernos del PT, ¿por qué eso no se traduce en una aprobación holgada? O también: ¿por qué una parte de los más pobres se adhieren a las fuerzas responsables de perpetuar la desigualdad?

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