Setúbal y la sierra de la Arrábida, un viaje por el Portugal de otro tiempo
En su crónica Viaje a Portugal, que relata la gira que llevó a cabo a través del país en 1979 José Saramago, el escritor advertía que Setúbal y Arrábida solo podían comprenderse viajando despacio, mirando a ambos lados del camino. “É preciso demorar-se”, recomendaba al respecto de esta costa donde la naturaleza conserva todavía un aire de intemperie y calma antigua. Mucho ha llovido desde entonces, pero sus palabras siguen siendo sorprendentemente ciertas. Resulta casi milagroso si se piensa que Lisboa, una de las capitales europeas más saturadas por el turismo, se encuentra a apenas 45 kilómetros.
© Rafael Estefanía (EL PAÍS)