La humillación de la política

León XIV ha venido a España a cantarnos las cuarenta por la extrema polarización en un momento de máxima tensión por los escándalos de corrupción y con la legislatura sentenciada por los socios. Parece difícil que la armonía vaya a guiar los pasos de la política en los próximos meses, pero hubo un reproche del Papa que debería calar, por el bien de la convivencia democrática: “Que la discrepancia no conlleva humillación”, dejó dicho en un diario de sesiones que recoge episodios humillantes para la propia política.