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Ibn Nasnas, el polémico youtuber que se coló en las islas Chafarinas, ahora a juicio por comerse un perro en Marruecos

El youtuber marroquí Ibn Nasnas frente a las islas Chafarinas

El youtuber marroquí conocido como Ibn Nasnas vuelve a estar en el centro de la polémica. Este creador de contenido se dio a conocer en nuestro país cuando el pasado verano llegó a nado hasta el archipiélago español de las islas Chafarinas y se grabó recorriendo sus enclaves. Ahora se encuentra en prisión en Marruecos, pero no por su incursión ilegal en territorio español. A finales de mayo el joven subió un vídeo a su canal en el que se le veía cocinando y comiéndose a un perro callejero, el mismo día que los musulmanes celebran la Fiesta del Cordero, la más sagrada del islam.

Las fuertes imágenes generaron una fuerte polémica en Marruecos y la sección de comentarios de Youtube se llenó de personas que criticaban el contenido. Varias asociaciones por los derechos de los animales en el país decidieron tomar cartas ante el asunto, presentando una denuncia ante las autoridades locales. En aquel momento, los denunciantes solicitaban que se iniciase una investigación sobre lo sucedido y se adoptasen las medidas pertinentes. La Justicia atendió sus demandas: Ibn Nasnas fue detenido la semana pasada y se encuentra entre rejas a la espera de que finalice el juicio en su contra.

La situación de los perros callejeros en Marruecos ha sido objeto de controversia en los últimos meses a raíz de la campaña de redadas, capturas y sacrificios masivos de los animales de cara al Mundial de 2030, especialmente en las ciudades con una fuerte presencia turística. Una investigación publicada a comienzos de este año por el diario The Athletic reveló la existencia de un supuesto "centro de sacrificio" en las afueras de Marrakech, enmarcado dentro de los mecanismos de "gestión" desplegados por las autoridades locales desde que el país vecino comenzó a posicionarse como anfitrión de grandes eventos deportivos.

En el vídeo del youtuber, que eliminó a las pocas horas de su publicación por la indignación que provocó, se le veía recogiendo un perro muerto en la calle, cocinándolo y comiéndoselo. Según decía en la grabación original, fue el elevado encarecimiento de la carne de cordero con motivo del Eíd lo que motivó su decisión.

Ahora, en lugar del vídeo que originó la polémica, Ibn Nasnas ha dejado en su canal una grabación en la que se ve que él no mató al animal, como le habían acusado en redes. La acompaña un mensaje en el que asegura que en su país "hay personas de corazón puro, pero lamentablemente, la mayoría tiene el corazón ennegrecido por la envidia". También señala que lo ha hecho todo y lo único que le queda "es ir a la cárcel".

El influencer polémico que se infiltró en España

Ibn Nasnas es conocido en Marruecos por su contenido de riesgo y controvertido. En España saltó a la fama cuando a finales del pasado agosto logró infiltrarse en las islas Chafarinas, un archipiélago español situado a unos 3,5 kilómetros de las costas marroquíes al que solo tienen acceso los militares españoles destinados allí, junto con guardas y científicos de una estación biológica.

Sin embargo, el youtuber llegó a nado hasta la Isla del rey Francisco. Allí, se grabó deambulando por un cementerio en el que están enterradas 197 personas. También visitó la isla de Santa Isabel II que, junto a la del Congreso, componen el archipiélago. Tras el incidente, el ministerio de Defensa abrió una investigación para esclarecer cómo el influencer pudo colarse con tanta facilidad en territorios de soberanía española.

En otros de sus vídeos más polémicos, aparece comiendo pollos abandonados en lugares donde supuestamente se habían realizado rituales de brujería o siendo enterrado vivo. Pero ninguno ha levantado tanta indignación como el que le ha llevado a sentarse en el banquillo de los acusados en Marruecos y que le ha valido cientos de críticas tanto dentro como fuera de las redes.

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Israel deja claro que el acuerdo entre EEUU e Irán no va con ellos: "No somos una república bananera"

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, juntos en Mar-a-Lago en diciembre

El anuncio llegaba a medianoche, pero las reacciones han sucedido las primeras horas de la mañana de este lunes. Irán y Estados Unidos han alcanzado por fin un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, la antesala de un pacto más ambicioso que debería poner fin a la guerra y meterse en cuestiones más espinosas como el programa nuclear iraní o la reconstrucción de la República Islámica. Una noticia que el resto del mundo, y en especial los países de la región, han recibido con alegría. A excepción de los israelíes, a quienes no les ha gustado el acuerdo alcanzado por su principal aliado, al que arrastraron a la guerra con Irán hace cinco meses, un conflicto del que parecen no querer salir.

Pese a las advertencias iraníes, Israel ha seguido atacando sin descanso el Líbano estos últimos días. También este domingo, cuando su Ejército bombardeó el barrio de Dahye, al sur de Beirut, una zona controlada por la milicia chií libanesa Hizbulá. Una acción que puso en riesgo las negociaciones paralelas entre Washington y Teherán. De hecho, Donald Trump cargó contra la decisión de su amigo Benjamín Netanyahu: "Este ataque no debería haber sucedido", dijo en Truth Social.

El acuerdo alcanzado ahora pone en una situación aún más incierta las relaciones entre norteamericanos e israelíes. En una entrevista al New York Times tras conocerse el pacto para reabrir Ormuz, Trump se ha referido a su amigo Bibi como "un tipo muy complicado". El mandatario norteamericano ha regañado al primer ministro israelí por lanzar los ataques que casi han hundido el acuerdo, recordándole a su socio que su país es el que sale más beneficiado de un entendimiento con Irán. "Si Irán tuviese armas nucleares, Israel no aguantaría ni dos horas en el mapa", ha señalado tras pedir que los israelíes estén agradecidos por el paso alcanzado.

Pero el Gobierno hebreo está de todo menos conforme con el acuerdo. El ministro ultra Ben Gvir ha sido el primer miembro del Ejecutivo de Netanyahu en reaccionar, dejando claro que ellos están al margen de lo pactado entre Washington y Teherán. "No somos una república bananera", ha asegurado el titular israelí de Interior, que también ha dejado claro que "aman" a EEUU. Aunque no lo suficiente para plegarse a las demandas de Trump, porque Israel es un país "independiente y soberano" y en sus planes no figura detener su ofensiva en el Líbano.

Esta negativa israelí va a afectar directamente al acuerdo: "Irán ha dejado muy claro que el Líbano forma parte del alto el fuego y que si no se respeta el alto el fuego en el Líbano no hay acuerdo", explica la investigadora asociada del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, Leyla Hamad Zahonero.

Israel no se va del Líbano

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, también ha dejado clara su postura al calor del nuevo acuerdo: su Ejército no se va a mover del Líbano, Gaza y Siria. En un comunicado recogido por medios israelíes, ha subrayado que Netanyahu ha trasladado esta determinación a la Casa Blanca "a pesar de todas las presiones existentes y las que aún vendrán". Y ha vuelto a amenazar a la República Islámica: si Irán responde a su ofensiva en el Líbano con ataques a Israel, no dudarán en tomar represalias "con toda su fuerza".

Las presiones a las que se refiere Katz no son otras que las de la administración Trump, que quiere que su aliado deje de poner palos en la rueda de las negociaciones. Según la información desvelada por la agencia de noticias iraní Mehr sobre el contenido del acuerdo, el primer punto del mismo contempla el cese "permanente e inmediato" de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.

Pero el Gobierno israelí no lo tiene tan fácil para salir de la guerra. Según los sondeos, el 69% de la población se ha pronunciado favorable a que se continúe la guerra, recuerda Hamad. Y la experta señala que Israel ha puesto en el centro sus propios intereses desde que Tel Aviv y Washington lanzaron su ofensiva contra Irán a finales de febrero.

Un acuerdo que no gusta a nadie en Israel

Además de los miembros más radicales del Gobierno, varios líderes políticos israelíes se han mostrado contrarios a firmar la paz con Irán y sus aliados. Desde la formación Yashar, Gadi Eisenkot -uno de los principales candidatos para sustituir a Netanyahu al en las próximas elecciones-, ha criticado duramente lo que califica de "pésimo resultado de un gobierno fallido". También ha cargado contra el silencio del primer ministro, que todavía no se ha pronunciado públicamente sobre el acuerdo.

Hamad apunta a que la guerra ha permitido a Israel "generar esta zona de amortiguamiento" en el Líbano, por lo que renunciar a ella sería visto como una "oportunidad perdida" a ojos de la opinión pública. Por ello, el Gobierno no va a renunciar a consolidar esas ganancias territoriales, por mucho que Trump lo indique.

Para la experta, Netanyahu continuará desestabilizando las negociaciones "porque no quiere una firma con Irán e intentará forzar que el conflicto continúe y se expanda", para no ver frustrados sus planes en el Líbano. Esto choca de lleno con los planes de la Casa Blanca, que en las últimas semanas se ha ido distanciado de sus aliados israelíes, con declaraciones públicas muy fuertes contra el primer ministro israelí.

Sin ir más lejos, Trump se mostró furioso por el ataque contra las afueras de Beirut, que retrasó la firma del acuerdo unas horas, según recoge Axios. "¿Por qué Bibi tuvo lanzar un jodido ataque? Estaba furioso. Se lo hice saber. No tiene jodido criterio. Se lo dejé claro", aseguró Trump a este medio estadounidense. Así las cosas, no se puede descartar que el acuerdo no llegue a firmarse este viernes -como está previsto- si Israel no detiene sus agresiones contra el Líbano.

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Por qué el papa habla sobre la inmigración pero no critica a Israel por los ataques a cristianos en Oriente Medio

El papa León XIV en su encuentro con inmigrantes en Canarias

Durante los seis días que ha estado en España, León XIV ha dejado mensajes contundentes relacionados con cuestiones políticas. De la defensa de la dignidad de los inmigrantes en pleno debate por la regularización extraordinaria y la "prioridad nacional" a sus críticas al aborto, algunos de los discursos papales han levantado ampollas en ambos lados del espectro ideológico español. Sin embargo, el santo padre se ha mantenido al margen de otros asuntos que han tenido relevancia en nuestro país los últimos meses. Decisiones que tienen mucho más que ver con la estrategia diplomática vaticana que con un deseo de pronunciarse sobre asuntos internos en nuestro país.

La cercanía de Pedro Sánchez al papa durante su visita no ha sido casual. El presidente del Gobierno ha querido exhibir sintonía con el pontífice en un momento crítico para los socialistas, cercados por los casos de corrupción y contra el entorno íntimo de Sánchez. Así, le ha venido bien poder anotarse un tanto con los mensajes de León XIV a favor de la paz, obviando otros aspectos más incómodos de su discurso. Pero las críticas a la escalada bélica del santo padre, de las que el Ejecutivo también ha hecho gala durante meses, no se traducen en una correspondencia absoluta con las posturas del Gobierno sobre la guerra en Oriente Medio.

En el caso del papa, León XIV ha evitado pronunciarse de una forma tan abierta como lo hacía Francisco sobre la situación en Gaza, donde la única parroquia católica ha sido bombardeada en más de una ocasión, o el Líbano, donde el Ejército israelí ataca y humilla a las comunidades cristianas del sur del país. Un "silencio nominal" que no se traduce en una falta de interés, remarca el vaticanista chileno Luis Badilla. Para el experto, la actitud del nuevo pontífice tiene que ver con un deseo por dar un lavado de cara a la diplomacia de la Santa Sede, que fue eclipsada por la figura de Francisco durante la anterior etapa.

Un silencio que podría romperse

"El papa tiene que dibujar una línea fina en esta clase de conflictos porque es importante para la práctica política del Vaticano desde el siglo XX", explica Miles Pattenden, de la Universidad de Oxford. En este sentido, el caso de Francisco, que llamaba todos los días al sacerdote de la parroquia de Gaza, fue una desviación de la actitud habitual de la Santa Sede, que busca mantener la neutralidad en este tipo de situaciones. De hecho, el historiador recuerda que Francisco recibió numerosas críticas desde diversos sectores dentro del catolicismo. Tampoco gustó a Israel, que permaneció callado tras la muerte del pontífice.

No puede parecer que toma partido por uno de los bandos en el conflicto, porque entonces las personas que apoyan a la otra parte podrían descartar todo lo que dice

MILES PATTENDEN

Según Pattenden, León XIV trata de evitar una línea tan confrontativa. Aun así, cree que si los ataques contra las comunidades cristianas en el Líbano se intensifican, el papa podría verse interpelado a adoptar una postura más contundente contra Israel. El caso libanés es especialmente sangrante, porque se trata de un país donde alrededor del 40% de la población es cristiana.

Una postura que comparte Badilla, que ve poco probable que el Vaticano no tenga una política precisa respecto al conflicto en el Líbano. Más aún teniendo en cuenta que la estructura constitucional del país da un rol preciso a los cristianos: "Siguen siendo fundamentales".

León XIV no hablaba solo para España

Pese al incremento de la presión sobre los creyentes cristianos en el país árabe, España no era el escenario adecuado para hablar sobre el conflicto en Oriente Medio. A pesar del apoyo del Gobierno y la opinión pública a la causa palestina, y la correspondiente crítica a las acciones de Israel en la región. Aunque un mensaje así podría haber sido bien recibido en nuestro país, en otras partes podría haber resultado más incómodo, como le sucedía a Francisco.

León XIV ha visitado España, pero sabía que sus palabras aquí serían escuchadas en todo el mundo. Así, no ha hablado solo para los españoles, sino para el conjunto de cristianos repartidos por el mundo. Y, aunque su mensaje a favor de la inmigración se haya interpretado como uno dirigido a los políticos nacionales, el papa quería dar una lección a todo aquel que prestase atención. "Quizás en España se ha comentado como una cuestión interna, pero el rechazo a los inmigrantes se produce en todo el mundo", explica Pattenden.

Francisco tenía el problema de llevar cualquier planteamiento, cualquiera proposición a su persona, a su biografía y a su historia personal

LUIS BADILLO

Así, el papa no ha venido a España a hablar de los temas que interesan a los españoles, sino de su agenda como líder espiritual en un nivel general. Y por mucho que le preocupen los cristianos en el Líbano, debe ser muy cauteloso a la hora de abordar el conflicto. "No puede parecer que toma partido por uno de los bandos en el conflicto, porque entonces las personas que apoyan a la otra parte podrían descartar todo lo que dice", resume el historiador de Oxford. Esto pesa más para el santo padre que el hipotético apoyo que hubiesen podido encontrar sus palabras en España.

Un nuevo estilo de diplomacia

Esta actitud comedida de León XIV se enmarca en un esfuerzo por eliminar el personalismo de la figura del papa de la política internacional vaticana. "Francisco tenía el problema de llevar cualquier planteamiento, cualquiera proposición a su persona, a su biografía y a su historia personal", señala Badilla. En este sentido, apunta a que la versión mediática del papa argentino creó la idea de que el pontífice "siempre tiene que hacer escándalos o estar en primera página".

El nuevo papa ha restituido el papel central del personal diplomático de la Santa Sede y a sus embajadores por todo el mundo, que en los últimos años "no venían considerados como correa de transmisión importante para llevar y traer mensajes". Así, el experto vaticano señala que no se trata de que León XIV no quiera hablar sobre Oriente Medio o no le preocupe la situación allí, sino que ha decidido no centrar todo el discurso en el que él opina.

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León XIV en Arguineguín: tras los pasos de Francisco en el Lampedusa español

Varios inmigrantes en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria

Hace unos pocos años, Arguineguín no llenaba titulares. Este puerto pesquero en el sur de Gran Canaria era desconocido para el resto del mundo. Sin embargo, el impacto que la pandemia tuvo en la economía mundial llevó a miles de personas a embarcarse en cayucos para cruzar el océano. Las embarcaciones tenían como destino Canarias, donde los inmigrantes se hacinaron en los puertos de las islas, incapaces de hacer frente al flujo incesante de llegadas. Una crisis humanitaria de primer nivel en las costas españolas.

Por aquel entonces, más de 2.500 personas vivieron durante meses en Arguineguín, que pasó a ser conocido como "el muelle de la vergüenza". Medios internacionales fijaron su atención en esta pequeña localidad costera que no alcanza los 3.000 habitantes. Casi seis años después del inicio de la crisis, el papa León XIV visita este jueves un puerto que representa la cara más oscura de la ruta migratoria hacia Canarias.

Allí se encontrará con algunos de lo inmigrantes llegados a España por esta vía, pero también con los trabajadores y voluntarios que atienden a estas personas. Un encuentro que recuerda a la presencia de Francisco en la isla italiana de Lampedusa hace trece años, su primer viaje oficial fuera de Italia como pontífice. Las imágenes del papa argentino junto a los inmigrantes llegados desde África dieron la vuelta al mundo, así como su denuncia de la falta de solidaridad de las autoridades hacia ellos.

Meses después de la visita de Francisco, la tragedia golpeó con fuerza a Lampedusa. Una embarcación con cientos de personas naufragó frente a la isla y 300 personas encontraron la muerte intentando llegar a Europa. Desde entonces, el eje migratorio se ha trasladado del Mediterráneo al Atlántico, convirtiendo a la ruta canaria en la más peligrosa del mundo. León XIV ha querido recoger el testigo de su predecesor a acercarse a una realidad que se ha cobrado la vida de 635 personas en lo que va de año.

La visita de León XIV, oportunidad para visibilizar el drama canario

Según datos del ministerio del Interior, las llegadas de inmigrantes por vía marítima a Canarias han descendido más de un 70% en los primeros cinco meses del año respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, la mortalidad de la ruta ha aumentado. Por cada cien personas que llegaban a las islas el año pasado, morían 14. Ahora, la cifra se eleva a 21, de acuerdo a la ONG Caminando Fronteras.

Un drama que conocen bien desde Cruz Roja. Aunque ellos también han notado la tendencia a la baja, siguen encontrándose situaciones muy complicadas al atender a las personas que llegan a las islas. "Hemos tenido tenido que rescatar a personas en parada cardiorrespiratoria o en situaciones de gravedad extrema", explica explica el responsable de primera respuesta en emergencias, José Antonio Verona. A la sensación de alegría cuando logran salvar estas vidas, se contrapone la pena que sienten cuando se encuentran con inmigrantes ya fallecidos. Es esta realidad la que esperan que se visibilice con la visita de León XIV a Arguineguín.

Al igual que hizo Francisco en Lampedusa, su sucesor ha decidido arrojar luz sobre la emergencia humanitaria que se ha vivido durante los últimos años en las costas canarias. De hecho, el viaje de León XIV es la ilusión no cumplida del anterior pontífice. Antes de su muerte, el jesuita había expresado su interés por conocer el drama migratorio en España de primera mano, un deseo que nunca pudo cristalizar.

Varios inmigrantes son atendidos en el puerto de Arguineguín en Gran Canaria (foto de archivo)
Varios inmigrantes son atendidos en el puerto de Arguineguín en Gran Canaria (foto de archivo) | Europa Press Canarias

Una misa rodeado de cayucos

Los trabajadores y voluntarios que atienden a los que llegan a Canarias, esperan que la presencia del nuevo papa en sus muelles ponga el foco en la situación de extrema vulnerabilidad de estas personas. Soportan travesías de varios días, sentados sobre un tablón en el que no pueden moverse, detalla Verona sobre las condiciones en las que hacen el viaje. "La comida y el agua se racionan considerablemente y tienen que hacerse sus necesidades básicas encima", añade.

Se trata sobre todo de hombres jóvenes, de entre 18 y 28 años. "La gente mayor no lo suele intentar, recordemos que es la travesía más mortífera que tenemos en estos momentos, es bastante dura", apunta el responsable de Cruz Roja.

León XIV se va a encontrar con algunas de estas personas este jueves, pero su agenda migratoria en Canarias no termina ahí. Tras su presencia en Arguineguín, con la carga simbólica que conlleva, irá a Tenerife este viernes, donde planea visitar el mayor centro de acogida de inmigrantes del archipiélago: Las Raíces. También se reunirá con varias iniciativas locales que trabajan por la inclusión de estas personas y, como parada final en su viaje a España, oficiará una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Tres cayucos utilizados por inmigrantes para alcanzar nuestras costas rodearán el altar durante la eucaristía.

Una postura que ya adelantó el lunes en el Congreso. Ante diputados y senadores, el santo padre defendió la dignidad de los inmigrantes: "El extranjero siempre debe ser acogido conforme a su dignidad". Su discurso, que llegó en medio de la polémica por la regularización extraordinaria del Gobierno de Pedro Sánchez y por el debate sobre la "prioridad nacional" de Vox, refleja que León XIV ha venido a España con una idea clara: alzar la voz ante la crisis migratoria, al igual que hizo Francisco trece años atrás en Italia.

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