Brasilia, 13 jun (Prensa Latina) El debut de Brasil hoy ante Marruecos en la Copa del Mundo de fútbol es esperado en el gigante sudamericano con una mezcla de expectativa histórica, presión competitiva y cautela ante un rival en ascenso.
Los clásicos suelen decir que solo dos futbolistas, el brasileño Mané Garrincha, en el Mundial de Chile de 1962, y el argentino Diego Armando Maradona, en México 86, ganaron una Copa del Mundo por sí solos. Lo deslumbrantes y desequilibrantes que fueron sus actuaciones individuales les elevaron por encima del desempeño colectivo. La Brasil de Carlo Ancelotti debuta esta noche en el MetLife de Nueva Jersey ante la pujante Marruecos (24.00, TVE-1) con Vinicius como gran luminaria de la canarinha. El filigranero y controvertido extremo del Real Madrid afronta su segunda participación en la gran competición del fútbol con el peso de ser la gran esperanza de una selección que, por falta de creatividad en el centro del campo, apunta más al contragolpe que al jogo bonito. El fútbol samba está reservado en gran medida a la cintura y la explosividad de Vinicius a la carrera. “Estoy en el momento más especial e importante de mi carrera. Estoy al nivel físico y técnico con el que siempre había soñado. No he sufrido ninguna lesión esta temporada. Me he preparado muy bien para llegar a este momento”, afirmó este viernes en rueda de prensa.
Cuarta en Qatar 2022 y con la vitola de haber sido la primera selección africana en alcanzar las semifinales de un Mundial, Marruecos se presenta esta noche ante Brasil con el empeño de confirmar el paso adelante que pretende dar su nuevo seleccionador. Mohamed Ouahbi (Marruecos, 49 años) ha tratado de darle un vuelco al libreto de Walid Regragui, destituido el pasado marzo tras perder la controvertida final de la última Copa de África ante Senegal. Ouahbi es el técnico con el que Marruecos conquistó el último Mundial sub- 20 con un fútbol ofensivo, acorde con el talento que abunda en uno de los países donde el juego en la calle todavía es un vivero. “La camiseta de Marruecos ahora exige competir de otra manera”, espetó Ouahbi el día que anunció la convocatoria mundialista.
Intentar captar la atención a cualquier precio en un entorno digital saturado puede salir caro. Un influencer marroquí se encuentra entre rejas desde hace una semana en la cárcel de El Arjat, en las afueras de Rabat, tras haber difundido un vídeo en YouTube en el que descuartizaba y cocinaba un perro callejero, antes de comer su carne asada en plena celebración musulmana del Eid el Ahda o Fiesta del Cordero (a finales de mayo). El youtuber Ayub ben Nesnes, de 26 años, pretendía protestar de esta manera contra el elevado precio de los borregos destinados al sacrificio ritual. Ha sido acusado por la Fiscalía de atentado contra la religión islámica y maltrato animal. Una ola de indignación se ha desatado en las redes sociales contra este creador de contenido con 2,2 millones de seguidores, mientras predicadores islámicos y militantes animalistas exigen castigo ejemplar para el irreverente comeperros.
El youtuber marroquí Ayub Ben Nesnes, hace el saludo militar durante su incursión en el cementerio de las Chafarinas, en un vídeo compartido en agosto de 2025.