Le mondial-2026 est lancé : la 1ère affiche opposait le Mexique à l'Afrique du Sud


El partido político Movimiento Sumar, que se supone, aunque quizá a estas alturas ya sea demasiado suponer, es la matriz tanto del grupo parlamentario Sumar (cuarta fuerza política de la cámara y socio de coalición del PSOE) como de la coalición electoral Sumar, que no está claro que a día de hoy exista, ha convocado para el próximo 11 de julio de 2026 su III Asamblea, que, a voz de pronto, lo de ir a asamblea por año tampoco está claro que favorezca una solidez estructural a un partido político. Y, para celebrar el ambiente preasambleario, los dirigentes de esta formación que quedan han decidido ilustrar a sus seguidores con una nueva y entrañable trifulca pública, que tenía en los tuits de Elizabeth Duval contra Lara Hernández su mejor proyección pública, con el trasfondo de acusaciones de acoso laboral.
Yolanda Díaz, antigua militante de Izquierda Unida y del PCE, apareció como una de las diputadas de las 'mareas' gallegas, la confluencia gallega de Podemos en las elecciones generales de 2015 y 2016, y luego, tras vivir en primera fila cómo dichas mareas se autodestruían, en 2019 pasó a ser diputada por Galicia en Común, la nueva confluencia gallega de Unidas Podemos. Fue Pablo Iglesias quien la propuso como ministra en el primer gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos en 2020. Y en marzo de 2021, el mismo Iglesias anunció de manera unilateral que la proponía para reemplazarle como vicepresidente cuando decidió retirarse del Gobierno, y también para que liderara el espacio político 'a la izquierda' del PSOE. Difícilmente se podía imaginar Díaz que la misma persona que le ofrecía sucederle iba a ser su mayor hostigador durante todos sus años al frente de ese espacio político.
Yolanda Díaz intentó construir la plataforma Sumar, intentando dejar claro que no quería ser tutelada por el 'pablismo', algo que Juanma del Olmo ya decía que no le iban a perdonar. Un repaso a su etapa como cabeza visible de este espacio refleja unos años bastante convulsos.
8 de julio de 2022 - Yolanda Díaz anuncia en un acto público la constitución de un proyecto político denominado Sumar. Al acto acude Enrique Santiago, secretario de Estado en uno de los ministerios regentados por Podemos. Ese mismo mes es destituido de ese cargo y reemplazado por Lilith Verstrynge. Irene Montero le acusará posteriormente de haber conspirado contra ella.
13 de noviembre de 2022 - La celebración de un acto político de Yolanda Díaz con la 'errejonista' Mónica García, Ada Colau y Mónica Oltra, titulado Otras Políticas, en Valencia, inicia oficialmente una campaña de Podemos, encabezada por el propio Pablo Iglesias y los activistas de este partido en redes sociales, contra Yolanda Díaz por no haber incluido a la ministra de Igualdad y madre de los hijos de Iglesias, Irene Montero, en dicho acto. Las malas relaciones entre 'el pablismo' y el 'yolandismo' eran un secreto a voces, aunque oficialmente se habían negado hasta ese momento. Antonio Maestre había pedido en un artículo en ElDiario.es un abrazo público entre Yolanda Díaz y Pablo Iglesias (24-09-2022), pero este nunca se producirá.
2 de abril de 2023 - Yolanda Díaz presenta públicamente, en un acto en Magariños, la coalición Sumar y el partido político que será su matriz, Movimiento Sumar. Al acto asisten, entre otros, Izquierda Unida, Más País-Más Madrid, los Comunes, Compromís y Chunta, pero no Podemos, que boicotea el acto y ataca desde las redes sociales y sus tertulias a Sumar.
2 de junio de 2023 - El proceso de negociación de las listas electorales de Sumar acaba en conflicto público. Yolanda Díaz, al configurar su equipo, no desea contar con las figuras más destacadas del 'pablismo', como la ministra Irene Montero o Pablo Echenique. Podemos opta, no por una negociación discreta, sino por "calentar" desde las redes sociales como método de presión para forzar a Yolanda Díaz a rectificar e incluir como diputada a Irene Montero, para no seguir siendo tachada de traidora y vendida, causando que todas las entrevistas sobre Sumar no se centren en su programa, sino en el "veto a Irene Montero". El ministro Alberto Garzón (Izquierda Unida) renuncia a ir en las listas de Sumar en nombre de la renovación, facilitando la exclusión de Montero.
9 de junio de 2023 - Podemos firma su integración en la coalición Sumar. Su secretaria general, Ione Belarra, incluida en un puesto de elección segura en las listas de Sumar, anuncia el acuerdo, pero no con ilusión, sino con reproches. Belarra estará en las listas electorales de Sumar, pero no estará la ministra Irene Montero, cosa que Podemos considera un insulto para ellos. Podemos escogerá la estrategia de 'pitufo gruñón' contra Sumar y, a pesar de formar parte de la coalición, sus activistas en redes sociales no pararán de atacar a Yolanda Díaz en ningún momento. Uno de los fichajes estrella de Yolanda Díaz es el de Elizabeth Duval como secretaria de Comunicación.
23 de julio de 2023 - Las elecciones generales dan a la coalición Sumar 31 diputados. El partido mayoritario es el propio Movimiento Sumar, siendo Marta Lois, diputada gallega del equipo de Yolanda Díaz, quien asumirá la portavocía parlamentaria. También obtienen diputados Izquierda Unida (5), Podemos (5), los Comunes (6), Más Madrid (2), Compromís (2), Chunta (1) y Més per Mallorca (1). Tras conocerse los resultados, Ione Belarra, diputada electa de Sumar, declara públicamente que la estrategia de Yolanda Díaz "ha fracasado" y la acusa de haber querido "invisibilizar" a Irene Montero, a la que considera portavoz del feminismo español. Se mantiene la presión por parte de las redes de Podemos para que Yolanda Díaz incluya a Irene Montero como ministra de Sumar a cambio de frenar los ataques.
17 de noviembre de 2023 - Yolanda Díaz propone que Nacho Álvarez sea el representante de Podemos dentro de los ministros de Sumar. Este acepta, pero Podemos lo desautoriza, lo que provoca que Nacho Álvarez abandone Podemos y se retire de la política. Los ministros de Sumar, finalmente, serán Yolanda Díaz (Movimiento Sumar) como vicepresidenta, Pablo Bustinduy (Movimiento Sumar), Sira Rego (Izquierda Unida), Mónica García (Más Madrid) y Ernest Urtasun (Comunes).
5 de diciembre de 2023 - Pablo Iglesias anuncia a través de su canal, Canal Red, que los cinco diputados de Podemos —Ione Belarra, Lilith Verstrynge, María Martina Velarde, Javier Sánchez y Noemí Santana— abandonan el grupo parlamentario de Sumar y se pasan al Grupo Mixto después de que Irene Montero fuera excluida del Gobierno.
6 de enero de 2024 - Íñigo Errejón es nombrado portavoz del grupo parlamentario de Sumar a propuesta de Yolanda Díaz. Sustituye así a Marta Lois, que deja el cargo para ser candidata de Sumar a la presidencia de Galicia.
18 de febrero de 2024 - Las elecciones gallegas suponen una derrota total para Sumar y para Yolanda Díaz en particular, que se volcó en aquella campaña. De los 170.000 votos que logró Sumar en las generales de 2023, se desploma a 28.000 votos en las autonómicas (Podemos queda por debajo de los 5.000). La derrota debilita mucho la imagen de Yolanda Díaz de cara a sus socios, dado que se suponía que Galicia debía ser la zona territorial donde ella arrastrara más voto, frente a aliados como Íñigo Errejón, de Más Madrid, que representa a un partido que sí demostraba tener un electorado potente en Madrid.
23 de marzo de 2024 - La I Asamblea de Movimiento Sumar elige a Yolanda Díaz como su coordinadora. El partido tendrá una ejecutiva en la que Íñigo Errejón aparece como una de las piezas fuertes, simultaneando su condición de portavoz parlamentario con la de responsable de Análisis Político y Discurso. Lara Hernández será la secretaria de Organización y Elizabeth Duval se mantiene como secretaria de Comunicación.
25 de marzo de 2024 - El fundador y líder espiritual de Podemos, Pablo Iglesias, se estrena como tertuliano de TVE con una ristra de ataques contra Yolanda Díaz y Sumar, sin que nadie salga en defensa de este espacio político en sus intervenciones. La dirección de RTVE de José Pablo López concede una fuerte presencia a tertulianos de Podemos, como Iglesias, Laura Arroyo o Manu Levin, para que despellejen a Sumar, pero, en cambio, no concede el mismo grado de presencia a tertulianos de Sumar en esos mismos espacios.
9 de junio de 2024 - Las elecciones europeas suponen un nuevo varapalo para Sumar. De los seis eurodiputados logrados por Unidas Podemos en 2019, Sumar se queda con la mitad: tres, en 2024.
11 de junio de 2024 - Yolanda Díaz anuncia que dimite como coordinadora de Movimiento Sumar tras los malos resultados de la coalición Sumar en las elecciones europeas. Se presenta como una asunción de responsabilidades, a pesar de lo importante que es, en los primeros años de existencia de un partido, mantener una dirección estable de cara a sus seguidores. La dimisión de Díaz coloca al portavoz parlamentario Íñigo Errejón como "la figura fuerte" de Sumar.
24 de octubre de 2024 - Íñigo Errejón dimite de todos sus cargos al quedar destruido política y públicamente al verse involucrado en acusaciones anónimas de machismo y en una acusación pública, la de la actriz Elisa Mouliaá, por presunta agresión sexual. La nueva portavoz del grupo parlamentario de Sumar será Begoña Martínez Barbero. Yolanda Díaz comparece el día 28 de octubre de 2024 para asegurar que, de haber sabido la actitud de Errejón hacia las mujeres, nunca le habría nombrado portavoz.
21 de noviembre de 2024 - La exministra Irene Montero y dirigente de Podemos publica el libro Algo habremos hecho, que supone un ajuste de cuentas contra los dirigentes de Sumar Yolanda Díaz, Enrique Santiago, Íñigo Errejón, Mónica García, Alberto Garzón o Jaume Asens, a los que presenta como traidores e inútiles, al tiempo que elogia a Bildu y ERC como 'izquierda fuerte'.
21 de marzo de 2025 - Elizabeth Duval dimite como secretaria de Comunicación de Movimiento Sumar. En ese momento lo presenta como una decisión personal, aunque los últimos acontecimientos apuntan a una relación mejorable con Lara Hernández.
29 de marzo de 2025 - La II Asamblea de Movimiento Sumar elige a dos co-coordinadores para liderar el partido: Lara Hernández (procedente de Izquierda Unida) y Carlos Martín Urriza (procedente de CCOO), quedando Laura Moreno como secretaria de Organización y David Comas como secretario de Comunicación. Programas de televisión como 'El Intermedio' hacen burlas sobre lo escasamente conocidos que son los líderes de Movimiento Sumar para el electorado.
25 de junio de 2025 - Una de las dos diputadas de Compromís en Sumar, Àgueda Micó, la representante de Més Compromís, anuncia que, de acuerdo con una votación asamblearia, rompe con Sumar y se pasa al Grupo Mixto. El otro diputado de Compromís, representante de UPV, sí permanecerá en el grupo parlamentario.
6 de agosto de 2025 - Carlos Martín Urriza dimite como co-coordinador de Movimiento Sumar. La noticia se presenta como un tema personal, aunque la situación actual del partido ha reforzado la idea de que tuvo diferencias con Lara Hernández.
La batalla actual no tiene un trasfondo ideológico, ni tan siquiera estratégico. Se diría que los dirigentes de Movimiento Sumar saben que la coalición Sumar está acabada
17 de enero de 2026 - Se hace público un informe de Izquierda Unida que da por acabado el proyecto de Sumar y anuncia la necesidad de reformular el proyecto con una nueva denominación.
26 de mayo de 2026 - Dimite David Comas como secretario de Comunicación de Movimiento Sumar, una salida atribuida a diferencias con Lara Hernández.
9 de junio de 2026 - Se hace pública la dimisión de Laura Moreno como secretaria de Organización de Movimiento Sumar, en medio de publicaciones sobre presunto acoso laboral de la coordinadora Lara Hernández. Desde su cuenta de X, Elizabeth Duval responsabiliza a Lara Hernández de las dimisiones de Martín Urriza, de David Comas y de Laura Moreno, evidenciándose una nueva batalla interna dentro de Movimiento Sumar.
La batalla actual no tiene, aparentemente, un trasfondo ideológico, ni tan siquiera estratégico. Se diría que los dirigentes de Movimiento Sumar saben que la coalición Sumar está acabada y que, en la nueva coalición que llegue para ese espacio político progresista, los de Movimiento Sumar, como mucho, podrán aspirar a un puesto de elección segura, y de ahí la disputa por la persona que ocupe ese hueco, se llame Lara Hernández o se llame Verónica Martínez Barbero.
En lo que se refiere a Yolanda Díaz, podrá reivindicar su gestión de más de seis años en el Consejo de Ministros (siete si se agota la legislatura), en los que ha podido influir en multitud de legislaciones, pero lo más llamativo de su etapa como dirigente de un espacio político es que se suponía que era la líder de un espacio izquierdista ("a la izquierda del PSOE" es el eufemismo) y ha sido atacada con mucha más ferocidad por parte de Podemos que por Vox. Le tenían muchas más ganas los tuiteros de Ione Belarra y Canal Red que los de Santiago Abascal, provocando que los de Sumar no hayan podido librarse de la sombra del gag del Frente Popular de Judea durante todos sus años de existencia.

A diferentes contextos, diferentes estrategias de marketing.
Los diputados de Podemos, con Ione Belarra a la cabeza, decidieron, al igual que los del BNG, no asistir a la sesión del Congreso de los Diputados presidida por el jefe de Estado del Vaticano y papa de la Iglesia católica, León XIV. Belarra ha comparado el discurso de un papa católico con el de un ayatolá de Irán para justificar su plantón, un problema que no encontraron los diputados de otras formaciones tan poco clericales como EH Bildu, Esquerra o Compromís.
En los últimos tres años, la estrategia de un Podemos donde solo permanece el antiguo sector "pablista" de la formación morada, con el liderazgo ejecutivo de Belarra e Irene Montero y el liderazgo espiritual de Pablo Iglesias como fundador del partido y encargado de marcar líneas desde los medios, parece reivindicarse como un espacio identitario que defiende la verdadera izquierda combativa como fórmula para singularizarse con respecto a las fuerzas del espacio progresista. Pero esto choca bastante con las estrategias de Podemos en sus inicios.
El 25 de noviembre de 2014, el papa Francisco visitaba otra cámara parlamentaria: el Parlamento Europeo. Y en ella estaba Podemos, bajo el liderazgo de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, recién salidos de la I Asamblea del partido en Vistalegre como flamantes secretario general y secretario de Política, respectivamente. Pablo Iglesias era, además, eurodiputado, por lo que estaba allí cuando el papa Francisco entró en el hemiciclo para dar su discurso. Y no solo se limitó a quedarse, sino que aplaudió con más ganas que nadie, de pie y estirando los brazos. Quería que se le viera y, aunque no logró que las cámaras le captasen, sí llamó la atención de los numerosos corresponsales presentes.
"Que sí, que lo estoy viendo. Pablo Iglesias no solo aplaude al Papa, sino que arranca él!, tuiteó la periodista de la COPE, Paloma García Ovejero, en directo.
Era otro Podemos, aquel que creía que iba a ganar las elecciones generales, desbancando a PP y PSOE; que creía que podía picar de ambos partidos y que, por tanto, se esforzaba en presentarse como un partido transversal.
Pablo Iglesias quería que todos se enteraran de que su entusiasmo con el santo padre era total, así que, mientras el papa iba hablando, iba tuiteando en tiempo real su entusiasmo con cada palabra del pontífice, con una efusividad que hubiera hecho ruborizarse a Paloma Gómez Borrero:
"Interviene el Papa en la eurocámara. Defiende los derechos humanos y sociales como base de la dignidad. Bravo".
"Bergoglio critica el burocratismo de la UE y las prácticas ostentosas de sus jefes. Buen discurso".
"Ahora el Papa se refiere a las multinacionales y poderes financieros que secuestran la democracia. El PP no acompaña nuestro aplauso".
"Que dignidad podrá encontrar quien no tiene qué comer o el mínimo necesario para vivir o el trabajo que le otorga dignidad. Bien Bergoglio"
Eso sí, Pablo Iglesias tuvo que obviar que, en ese mismo discurso, el papa Francisco también condenó el aborto como "asesinato de niños antes de nacer". En aquel momento, entre los eurodiputados de Podemos también estaban los de Izquierda Anticapitalista, con Teresa Rodríguez, que acababan de perder en la Asamblea de Vistalegre, donde presentaron una candidatura alternativa a la de Iglesias y Errejón encabezada por, ironías de la vida, Pablo Echenique. Este, en aquel momento, era aún visto como enemigo de Iglesias y, pocos días antes de aquella intervención del Papa, había aparecido en La Sexta lamentando que Iglesias no le hubiera incluido en el Consejo Político del partido. Los dos dirigentes críticos de Podemos afearon la estrategia pablista de aplaudir a un papa católico desde sus cuentas de Twitter:
"Escuché atentamente a este Papa hasta que llamó asesinas a las mujeres que abortan. Mis hermanas no son asesinas", escribió Teresa Rodríguez.
"Valentía contra el poder financiero. Cobardía contra el machismo. Mano tendida, colaboración y reconocimiento en lo primero. Condena en lo segundo", escribió Pablo Echenique.
Mientras que Podemos se quedaba en 2014 a escuchar al papa Francisco, hubo un partido español que entonces sí optó por abandonar el pleno en señal de protesta, y ese partido fue, precisamente, Izquierda Unida. La formación, aún liderada por Cayo Lara y Alberto Garzón, decidió que un jefe de la Iglesia católica no era digno de ser escuchado por una cámara legislativa, y Marina Albiol y el resto de europarlamentarios de Izquierda Plural abandonaron el lugar. "Entendemos que debe haber una separación entre las creencias religiosas y las instituciones públicas", manifestaron entonces.
Ante la incomodidad de rezar a un dios, rezan a su capacidad de viralizarse en las redes
En ese momento era Izquierda Unida quien seguía la estrategia de ser el referente identitario de la izquierda, frente a un Podemos que quería desvincularse de los símbolos izquierdistas, asegurando que la vieja división "izquierda-derecha" había quedado desfasada. Inolvidable la célebre aseveración de Pablo Iglesias contra aquella Izquierda Unida defensora de la izquierda identitaria: "Que se queden con la bandera roja y nos dejen en paz; yo quiero ganar".
Mudanzas de los tiempos, no solo para Podemos, sino también para Izquierda Unida, que en 2014 no consideraba adecuado escuchar al papa en una cámara legislativa y hoy, en 2026, sí se quedó a escuchar a León XIV, es decir, intercambiando los papeles con Podemos.
¿Acaso hay diferencias radicales entre el discurso de Francisco en el Parlamento Europeo en 2014 y el discurso de León XIV en el Parlamento español en 2026? Más allá de los matices, no. La doctrina de la Iglesia es la que es: ante la pobreza, ante la economía, ante la inmigración, ante la solidaridad y ante el derecho a la vida. El discurso de León XIV ha sido casi más propio de una alocución ante la cámara europea que a la española y, si acaso, habría más motivos desde el punto de vista progresista de simpatizar por Prevost, por incluir dentro del discurso el apoyo a las víctimas de abusos. Por lo tanto, lo único que justifica que el "pablismo" hiciera una cosa en 2014 y la contraria en 2026 es que la estrategia es diferente. En ese momento, Podemos era un partido que aspiraba a gobernar; ahora solo aspira a reivindicar las esencias de la "verdadera izquierda" dentro de un gobierno de coalición que sí quiera contar con ellos. Ahora es simplemente un partido identitario que aspira a ocupar el espacio que ocupaba Izquierda Unida en los tiempos de Frutos y Llamazares, en el mejor de los casos. A la inversa en el caso de Izquierda Unida, que quiere mostrarse como un partido de gobierno e institucional, por lo que sí se quedó.
Al final, a la hora de decidir quedarse a escuchar un discurso, lo de menos es el discurso en sí o la persona que lo pronuncia. Lo importante es la estrategia y calcular la rentabilidad electoral. De eso va, a fin de cuentas, la labor política desde hace tiempo y, más aún en los partidos que, ante la incomodidad de rezar a un Dios, rezan a su capacidad de viralizarse en las redes sociales.

Alexander the Great’s (356-323 BC) death meant his vision for a Greco-Persian Empire was extinguished with him—or was it?
A hodgepodge of East and West, Mithridates’ Pontic Empire emerges as a compelling possibility of what Alexander’s empire could’ve been, a faint apparition of that fleeting dream.
Mithridates (135–63 BC) was the inheritor of two cultures and, naturally, an incarnation of two worlds. He delighted in his Macedonian heritage as much as his Persian forbearers.
Claiming Macedonian ancestry on one side and Persian dynastic lineage on the other, Mithridates used his mixed descent to reveal the commonalities between his diverse subjects.
Taking on Alexander’s mantle of global empire, Mithridates envisioned an alternative to Roman supremacy, a new world order.
To achieve this ambitious aim, the Pontian King united his Greek, Anatolian, and Persian subjects under an anti-Roman cross-cultural coalition.
The result of this cooperation was three wars mounted against Rome, wars that escalated to the point of genocide.
How could he amass such a diverse following against such a formidable foe?
Mithridates took a page from Alexander’s book and embodied East and West, both in appearance and idea.

Mithridates hailed from the Kingdom of Pontus, a cultural melting pot that Alexander the Great would have approved of.
The north of Pontus’s snow-clad Alps was a largely Hellenic-dominated coastline. There, Greek colonists had erected the city of Sinope, Mithridates’ capital.
The historian Strabo, himself a Pontian, claimed that it was “the most noteworthy of the cities in the region.”
South of the Alps was known as Katpatuka (land of horses) by the Iranians and, later, Cappadocia by the Greeks. There, villages predominated apart from a few settlements, such as Amaseia, Strabo’s hometown, and Cabeira.
While Hellenic culture dominated the coast, the Cappadocian hinterland preserved its old Anatolian non-Greek heritage. Rostovtzeff (1932), a pioneer in Pontic history, described the Hellenic influence around the Black Sea as “a thin Greek shell around a hard native kernel.”
The third influence on the region was Iranian. The enduring relics of Persian rule would have been visible to many a Hellenistic Pontian. Strabo says that the Pontic people took sacred vows at the state temple, Zela, which were dedicated to Persian deities: Anaitis, Omanus, and Anadatus.
Moreover, Zeus Stratios, most likely a syncretic reincarnation of Ahura Mazda, received lavish offerings from Persian Kings, which Pontian rulers, including Mithridates Eupator, continued. The continuation of Persian religious customs well after an eclipse of Achaemenid authority attests to the impression Persian presence had made on Pontic royalty and their subjects.
In the subsequent Hellenistic period, the increasing pace of Hellenization of the kingdom meant that the Mithridates Dynasty had to evolve. There needed to be a balance between the new incoming wave of this ancient form of globalization with their Perso-Anatolian traditions that still held sway in their domain.

Mithridates Eupator’s dual lineages afforded him illustrious ancestors and a unique hybrid set of dynastic customs. He was a Helleno-Persian Prince who practiced mixed religious rites.
Mithradates divine connections are well in accordance with Alexander the Great’s own claims. Like the Pontic King, Alexander claimed Heracles and Dionysus, among other numinous figures, as ancestors.
Consequently, the Pontic King embodied redemptive qualities resonating in the Greek and Perso-Anatolian worlds. For the Greeks, he established a mythical connection with Dionysus, the god of liberation and new beginnings, and took the theonym Mithridates Eupator Dionysus.
Likewise, Mithridates claimed heritage from Herakles, who emancipated the titan Prometheus, humanity’s creator. On the other hand, Mithridates’ star-signaling birth was said to fulfill Persian prophecies of a coming savior from the East, as did his name, “Mithras-sent.”

In addition to religious mediation, Mithridates weaponized the growing resentment of his subjects. Just like Alexander’s vision for his diverse empire, the Pontian King tried to respect Greek and Iranian values.
Both Greeks and Perso-Anatolians were chafing under Roman occupation. In mainland Greece and Anatolia, the common hatred towards Roman rule provoked a transcultural antagonism against Roman hegemony.
Debt accrued by Roman taxation hindered asa or Truth, a prominent Persian tenet. For the Greeks, Roman occupation was seen as compromising their eleutheria, or freedom, which was fundamental to Greek identity.
Mithridates acknowledged these grievances in his speeches, along with coins and other allusions. By showing sensitivity to both cultures, the Pontian King illustrated how compatible Iranian and Greek cultures could be.
This may be surprising, considering the tumultuous history that plagued the relations between Greeks and Iranians. Egregious crimes were committed in Athens by the Persians and by Greeks in Persepolis at Alexander’s instigation as punishment.
Yet Mithridates successfully harmonized the two cultures, as Alexander the Great’s policies aimed to accomplish.
Sensitive to Greek and Perso-Anatolian culture, Mithridates entangled much of the Eastern Mediterranean in opposition to Rome. Mithridates carried on Alexander’s vision for an international empire even though he was unsuccessful in his wars against Rome. By doing so, the Pontian king proved Alexander the Great’s Helleno-Persian hypothesis was possible.
Alexander’s vision for joining East and West wasn’t an idyllic dream but was ultimately an achievable reality.


