Pastoreo contra la desertificación: restaurar la naturaleza no siempre significa plantar árboles
Pastizales, pastoreo y pastores son tres palabras que rara vez copan titulares. Cuando lo hacen, suele ser para aparecer asociadas a imágenes de sequía, sobrepastoreo, pobreza o degradación. En el imaginario urbano contemporáneo, cada vez más alejado del medio rural y de los oficios que lo sostienen, el pastor aparece a menudo como una figura del pasado; una reliquia pintoresca condenada a desaparecer en un mundo de satélites, inteligencia artificial y agricultura de precisión. Sin embargo, pocas imágenes explican mejor los desafíos ambientales del siglo XXI que la de un rebaño avanzando por un paisaje seco guiado por alguien que sabe dónde hay agua, cuándo debe moverse y cuándo conviene dejar descansar la tierra.

© Andia (Andia/Universal Images Group via Getty Images)
