Raquel Berríos (Trujillo Alto, Puerto Rico, 43 años) cree que su música provoca conjuros. “Cada vez que sacamos álbum pasan cosas raras. Con Regresa, el anterior, nos contactó Bad Bunny; con este hemos roto como pareja”, avanza la cantante del dúo Buscabulla en una terraza en el Raval tras participar una charla en el Primavera Pro un día antes de su concierto en el festival y de continuar su gira por España.
Lucía el sol y las calles del centro recibían al Papa León XIV en su penúltimo día de visita en Madrid. A pocas manzanas, en el Gran Teatro Pavón, cientos de personas cantaban a coro El fin del mundo, el himno del desamor lúdico. La La Love You, el grupo madrileño que arrasa en festivales, estuvo el pasado lunes 8 de junio en los Encuentros EL PAÍS para presentar su último trabajo, ¿Por qué me miráis así? Ya puede verse en vídeo la entrevista y el concierto que ofrecieron los músicos. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.
Aún recuerdan su primer bolo, en el garaje de su casa en Camargo, Cantabria. Aunque el primero más serio tuvo lugar algo después, en 2011. “Teresa tenía 14 y yo 16, fue un viernes, en la taberna Cható de Torrelavega”, hace memoria Marina Iñesta (Santander, 32 años) mientras su hermana, Teresa (Santander, 29 años), asiente con la cabeza. “Era una mezcla de versiones y canciones propias, no teníamos mucho repertorio”, añade. “Still loving you, de Scorpions, nos quedaba muy guay”, apunta entre risas Teresa, “pero nuestra primera canción fue Dime, la hicimos con nueve años”. Ahora ya no la tocan, pero han logrado que su proyecto infantil sea su profesión. Eligieron Repion como nombre porque en castúo (habla de Extremadura, su padre es originario de Llerena, Badajoz) significa peonza. “Siempre quisimos girar, girar y girar”, dicen. Como plan B Marina estudió Enfermería y Teresa Comunicación Audiovisual. Cada una acaba las frases de la otra, preparan su primera Riviera (el concierto será el 16 de octubre) y afrontan con ganas la temporada de festivales (que arrancaron en el SanSan de Benicàssim y el Bime de Bogotá y continúan en citas como el Planeta Sound de Ponferrada, el Portamérica de Caldas de Reis o el Low de Torrevieja) tras haber publicado el año pasado 201, un álbum de sonido noventero que ha impulsado su carrera.
La ausencia de España, Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia en Eurovisión, a modo de protesta por la presencia de Israel en el certamen, y el debate interno que viven los eurofans del resto de países, ha provocado una profunda caída de audiencia. La final de la edición de 2026 ha logrado 131 millones de espectadores a nivel global, según datos de la organizadora del evento, la Unión Europea de Radiodifusión (UER). Son 35 millones menos que el año anterior.