Los estadios aún no se han llenado, pero uno de los grandes protagonistas del Mundial de 2026 ya está presente: el calor. Diversos estudios advierten que los episodios de temperaturas extremas han aumentado en 14 de las 16 ciudades que albergarán partidos del torneo en Estados Unidos, México y Canadá, una tendencia que refleja el impacto creciente del cambio climático en los grandes eventos deportivos. La preocupación va más allá de la comodidad de los aficionados. Expertos alertan de que los futbolistas podrían verse expuestos a elevados niveles de estrés térmico, con consecuencias para su rendimiento físico y, en casos extremos, para su salud. ¿Está preparado el Mundial más grande de la historia para jugarse bajo temperaturas cada vez más extremas?
La incertidumbre electoral continúa en Perú. Con el 96% de los votos escrutados, Roberto Sánchez mantiene una estrecha ventaja sobre Keiko Fujimori en una de las elecciones más ajustadas de los últimos años. Mientras avanza el conteo y el país espera los resultados definitivos, vuelve a emerger una realidad que ha marcado la política peruana durante la última década: una profunda polarización social y territorial. Más allá de quién termine ocupando la Presidencia, el próximo gobierno deberá enfrentar un desafío mayor: construir consensos en una nación atravesada por la desconfianza institucional, las tensiones entre Lima y las regiones y una creciente fragmentación política. ¿Qué acuerdos serán necesarios para garantizar la gobernabilidad? ¿Y qué lecciones dejan los últimos años de crisis política en Perú? Lo analizamos en El Debate de France 24.
Para los barceloneses, el conflicto entre la Sagrada Familia y sus vecinos de enfrente no es nuevo. El desacuerdo aparece de manera cíclica cada vez que la finalización del templo acecha: las edificaciones habitadas deberían ser expropiadas y demolidas para encajar la gran escalinata y la amplia avenida previstas en algunos planos.
President Trump has voiced his frustration with Prime Minister Benjamin Netanyahu of Israel, but it is not clear how able he is to rein in Israeli military action.
Sat Born, 56, recalls freezing at the forest’s entrance when he first saw it. “Its head was this big,” he says, wide-eyed, spreading his hands to show the animal’s size. Recollecting that eventful morning in 2001, Born, who now farms bananas and durians, retraces his steps from his home in Trapeang Chheu Trav village in the rainforests of the Cardamom Mountains in southwestern Cambodia. As he walks up a hill rising above the forest canopy, he points to a spot on the road. “It’s over here. When I saw the tiger, it was 9 a.m.,” he says. “I was really shocked … I couldn’t tell if the tiger was coming towards me.” In 2007, just six years after this fleeting encounter, Cambodia’s last confirmed tiger sighting was logged by a camera trap. In the 1990s, the country was estimated to host hundreds of wild Indochinese tigers, but decades of poaching pressure took a heavy toll. In 2016, tigers (Panthera tigris) were formally declared extinct in Cambodia. That may be set to change with the imminent translocation of a small population of Bengal tigers from India. Although many reintroductions are success stories, this one raises some serious concerns. Why would Cambodia bring in a nonnative tiger? Have the people living in these areas been adequately consulted? Will these translocated tigers be able to adapt to this new habitat? Is there enough prey to sustain them, and if not, how will the government address predation when hungry cats feed on livestock? With…This article was originally published on Mongabay