Numerosos hoteles de lujo en España, principalmente en Madrid, cambiarán de manos. El fondo estadounidense Castlelake ya ha encontrado un socio al que traspasarle la participación del 49% que tenía en la socimi Hotei Properties, tras fracasar las negociaciones que mantuvo en el arranque del año con el fondo soberano de Abu Dhabi.
Pregunta. Tengo una vivienda de alquiler. Mi hija con niña menor a cargo se divorció, no tiene recursos económicos y su hija tiene problemas de salud. La casa alquilada le pertenece también a ella porque es su parte de la herencia de mi marido fallecido. Conmigo no puede quedarse porque las habitaciones están ocupadas por mi hijo y mi nieto. El inquilino se marchó a vivir con su mujer y su hija y dejó a su suegra y cuñada en la propiedad. Realquila mi propiedad alegando que le queda un año para vencer su contrato. ¿Qué puedo hacer? Mi hija se está quedando en el garaje. F. Hernández
Comprarse hoy una vivienda de nueva construcción resulta casi inalcanzable. En el mercado inmobiliario, la escasez de ladrillo empuja al comprador hacia la vivienda de segunda mano, un territorio cada vez más competitivo donde los precios actúan como un filtro implacable y expulsan primero a quienes tienen menos recursos. Los últimos datos muestran, además, que la tensión actual supera en varios territorios a la que se dio en 2007, el año previo al estallido de la burbuja: en nueve comunidades autónomas, los precios de las casas usadas han subido más en este inicio de año que en el de entonces. Una señal de sobrecalentamiento que se produce sin que aparezcan indicios de corrección, al tiempo que nada apunta, por ahora, a un frenazo capaz de alterar un ecosistema marcado por la escasez de oferta y una demanda persistente.
Pregunta. Hace más de tres años compramos la vivienda habitual que ahora queremos vender para reinvertir en otra vivienda habitual. El problema es que la actual se escrituró como nuda propietaria a mi esposa y como usufructuarios de forma conjunta y sucesiva a ambos cónyuges. Tenemos dudas de si estamos exentos del Impuesto de la Renta a su venta. Ambos somos mayores de 70 años. ARV
Seguir la evolución del mercado de la vivienda a través de las distintas estadísticas que lo monitorizan provoca una sensación recurrente de déjà vu. Una impresión que se repite con especial intensidad desde que la crisis de acceso a la vivienda se ha instalado en la vida cotidiana, encadenando récords cada vez más preocupantes y sin visos claros de remitir. El último dato vuelve a apuntar en esa dirección: según las cifras publicadas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios de la vivienda aumentaron un 12,9% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se trata de la misma tasa interanual registrada en el cuarto trimestre de 2025 y, en ambos casos, de la subida más intensa desde comienzos de 2007, cuando el encarecimiento alcanzó el 13,1%.
La fórmula de comprar un piso para reformar no es nueva, pero ha evolucionado. Es una alternativa atractiva para los particulares que buscan vivienda a precios más ajustados en zonas tensionadas y con escasa oferta lista para entrar a vivir. También para inversores que quieren obtener retornos a través de la rehabilitación y reventa. Sin embargo, este tipo de producto escasea en el centro de las grandes ciudades y, además, los altos precios hacen que muchas operaciones no compensen. Por esto, el interés se ha desplazado unos kilómetros: ahora la búsqueda se concentra sobre todo en el extrarradio y en municipios cercanos con buena conexión.
Espacios de encuentro, lugares en los que fortalecer el pensamiento crítico, sitios en los que coincidir con personas con las que compartes la visión del mundo y paredes que se transforman en exposiciones. Gracias al tesón de sus impulsores, conscientes de que comercios así también pueden convertirse en epicentros culturales, las librerías nunca fueron meras tiendas a las que ir a comprar. Pero en la Comunidad de Madrid cunde un miedo alquilado al futuro. Más del 80% de ellas señala a la presión inmobiliaria como un riesgo para su estabilidad.