Las playas de Donostia estrenan normas en verano: sin tabaco y con perros
Las playas de Donostia ya han estrenado temporada. Y también normas. El pasado 1 de junio entraron en vigor los cambios aprobados por el Ayuntamiento en la Ordenanza de Uso y Aprovechamiento de Playas. Por eso, a partir de ahora, los arenales de la ciudad son espacios sin humo y sin altavoces. La normativa, impulsada por el Departamento de Medio Ambiente y vigente hasta el 30 de septiembre, prohíbe fumar y utilizar aparatos de sonido sin auriculares en La Concha, Ondarreta y Zurriola.
La nueva normativa pretende reducir la presencia de colillas en las playas guipuzcoanas. Según los datos de un estudio de Azti, representan entre el 30% y el 50% de los residuos recogidos en los arenales. También busca mejorar la convivencia. Por eso, regula expresamente el uso de altavoces, reproductores de música y otros dispositivos sonoros en las playas, con el objetivo de preservar el descanso y la tranquilidad de los usuarios.
Y, aunque en un principio se permitía el acceso a perros en una franja horaria limitada —entre las 21.00 y las 00.00 horas— durante la temporada de verano, finalmente no podrán hacerlo. El Ayuntamiento ha descartado la posibilidad tras varias quejas de vecinos. Los animales podrán correr por los arenales donostiarras el resto del año.
Los usuarios que incumplan las nuevas normas podrán ser sancionados con multas que van desde los 100 a los 750 euros, tal y como se recoge en la ordenanza del Ayuntamiento de Donostia. El objetivo es tener unas playas más limpias, silenciosas y compatibles con distintos usos.
Más servicios durante el verano
Los cambios normativos no llegan solos. El Ayuntamiento también ha reforzado los dispositivos de limpieza, mantenimiento y socorrismo. El servicio de salvamento estará operativo desde el 1 de junio en La Concha, Ondarreta y Zurriola, mientras que en la isla Santa Clara funcionará desde el 15 de junio y, por primera vez, se prolongará hasta el 30 de septiembre.
También continuarán los servicios de baño asistido en La Concha durante la temporada alta, el alquiler diario de sillas y hamacas, así como diferentes equipamientos y servicios complementarios distribuidos por los distintos arenales de la ciudad.

