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Ritmo, risas y dificultad: eso es todo lo que fue capaz de ofrecerme Rhythm Paradise Groove en 1 hora de juego. Impresiones finales

By: Juan · Montes
11 June 2026 at 14:00

A pesar de que Nintendo Switch 2 está contando con un catálogo fuerte en su primer año de vida en el mercado, Nintendo Switch se niega a abandonar el ruedo en su firme intención de convertirse en la consola más vendida de todos los tiempos. Para ello, la compañía japonesa está lanzando algunos de sus títulos en el sistema anterior para tratar de impulsarlo en sus últimos años de vida. Ya sucedió con Tomodachi Life: Una vida de ensueño y está a punto de ocurrir lo mismo con Rhythm Paradise Groove.

El próximo 2 de julio el título estará disponible para todos los jugadores de Nintendo Switch y Nintendo Switch 2, pero de manera previa he podido experimentar qué ofrece la propuesta durante una hora de juego, probando algunos de sus minijuegos rítmicos. Lo cierto es que no esperaba divertirme tanto con lo que pude jugar, y Nintendo vuelve a generar esa sensación de superación constante con cada una de las experiencias que se incluyen en esta nueva propuesta.

Un ritmo que no para y que se te queda grabado en la cabeza

Cualquiera que se haya enfrentado a un título de Rhythm Paradise sabe a lo que atenerse en esta nueva entrega, pero si eres nuevo en la franquicia, debes saber que Rhythm Paradise Groove ofrece decenas de microjuegos rítmicos en los que tendrás que seguir diferentes ritmos muy variados. Aunque puede parecer algo sencillo, lo cierto es que es uno de los títulos más exigentes del género, por lo que no es un camino de rosas ponerse en la situación de cada experiencia y conseguir alcanzar la excelencia.

En este sentido, pude probar un total de siete minijuegos individuales, cada cual diferente entre sí. En el primero de ellos, había un grupo de monigotes que tenían que saltar por diferentes aros al son de la música que ellos mismos marcaban. Una vez que te acostumbras, parece fácil superar este nivel, pero Rhythm Paradise Groove es un juego que te obliga a mantener la concentración constantemente, ya que la precisión es máxima y cualquier mínimo error puede echar al traste la puntuación final. Ahí es donde está el verdadero reto de estas experiencias, que durante los 2-3 minutos que duran, no puedes pensar en absolutamente nada más que en seguir su compás.

Los minijuegos son muy divertidos y con mucho ritmo Los minijuegos son muy divertidos y con mucho ritmo

Y lo mejor que tiene Rhythm Paradise Groove es que es un juego con melodías muy pegadizas. El segundo minijuego que pude jugar se basaba en abrir y cerrar paraguas siguiendo la secuencia de otros muñecos. Aquí había que memorizar tanto los movimientos, como la duración de los mismos, por lo que esa concentración era necesaria para no fallar en ningún momento. De esta experiencia pasé a otra en la que debes atrapar freebies con un perro al contar 7 y, desde luego, fue el que peor se me dio de todos. Principalmente porque hay momentos en los que la cámara deja fuera de escena al perro y hay que calcularlo de memoria, por lo que es un proceso complejo si no eres capaz de seguir el ritmo. Algo que, en este caso, está claro que no conseguí.

Por último en esta ronda, tocó uno de mis minijuegos favoritos hasta el momento de Rhythm Paradise Groove, en el que controlas a un dinosaurio con mucha hambre que tiene que cazar la comida al ritmo de la música. Este es de los más sencillos porque sí que ofrece una experiencia más simple y similar a otros videojuegos rítmicos del género. Lo más impresionante es cuando todos estos minijuegos de los que he hablado se fusionan para formar un nivel que va alternando constantemente entre ellos, obligándote a recordar cada una de sus particularidades y salir victorioso. Realmente divertido, no puedo decir otra cosa al respecto.

Un desafío que te genera un bucle de superación

Hay experiencias de lo más desafiantes Hay experiencias de lo más desafiantes

Una vez que la dificultad sube en la experiencia de Rhythm Paradise Groove es cuando eres realmente consciente del bucle jugable que propone el título. En otro de los juegos que me permitieron jugar puede apreciar cómo evoluciona esa mecánica jugable y el pique que produce al fallar en alguno de los niveles. Siempre quieres superarte y alcanzar la perfección. No solo para demostrar tu nivel, sino también para disfrutar de los temazos que contiene el título.

En este quinto juego, era un gato de porcelana y, siguiendo el ritmo marcado por otros compañeros gatunos, tenía que saltar o rodar, dependiendo del ritmo de la música. De verdad, sé que explicado de esta manera suena muy simple, pero es mucho más difícil de lo que parece y genera cierta frustración en los primeros momentos hasta que consigues seguir el ritmo. Misma situación que en otro de los minijuegos en solitario en el que tenías que cazar hortalizas para cocinar con una precisión milimétrica, pero que en esta ocasión sí era más fácil adaptarse al ritmo.

Cada minijuego es muy diferente a los anteriores Cada minijuego es muy diferente a los anteriores

Por último, el equipo de Nintendo permitió probar otra nueva experiencia para un jugador en el que había que derrotar a un enemigo al compás de la música lanzando ciertos ataques. La verdad es que este es uno de los niveles más interesantes de lo que pude probar y me dejó con ganas de más, así que estoy deseando ver qué puede ofrecer cuando el título llegue al mercado.

La experiencia multijugador, algo desternillante

El multijugador es de lo más divertido y diferente al resto de propuestas El multijugador es de lo más divertido y diferente al resto de propuestas

Más allá de la experiencia en solitario, también pude probar un par de niveles multijugador junto a otros compañeros de prensa. Y aquí es donde Rhythm Paradise Groove adquiere una dimensión muy diferente. Porque también es un juego capaz de ofrecer muchas risas y momentos de lo más divertidos. El primero de los juegos multijugador consistía en proteger un carromato del ataque de flechas controlando a unos ninjas. La acción de cada jugador es clave para tratar de detener esas flechas y que la barra de salud del carromato no descienda por completo. No es una cuestión de compenetración, sino de que cada miembro del equipo cumpla con su función y sea capaz de seguir el ritmo en cada uno de los lanzamientos. Es difícil, no lo voy a negar. Si ya es complicado que uno solo pueda seguir el ritmo, imagina cuatro al unísono. Una locura.

El otro minijuego sí que está pensado para echarse buenas risas. Cada uno de los jugadores está sentado en el extremo de una mesa y hay una tarta en medio de ello. Cuando el contador llegue a las 15:00 en el reloj, hay que lanzarse a por ella. No gana el más rápido, sino el que más se aproxime a la hora en punto marcada por el juego y lo cierto es que es una de esas experiencias cortas que consigue generar todo lo que pretende: diversión, pique, risas y momentos de lo más surrealistas. Recomendadísimo para jugar con amigos.

Rhythm Paradise Groove va a ritmo de éxito

Rhythm Paradise Groove llega el 2 de julio Rhythm Paradise Groove llega el 2 de julio

Está claro que Rhythm Paradise Groove no es un videojuego súperventas para Nintendo y eso lo demuestra su estilo visual minimalista, pero sí que es uno de esos títulos que vas ganando más enteros a medida que lo juegas. A mí con tan solo una hora ha conseguido dejarme con ganas de ver mucho más, por lo que estoy seguro de que será capaz de impresionar a muchos otros jugadores que se lancen a por su propuesta.

© Nintendo

Rhythm Paradise Groove es uno de los próximos lanzamientos de Nintendo
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