¿Cuándo debes poner el intermitente antes de girar? La norma que muchos no cumplen y acarrea multas
Parece lo más básico al volante, pero en la práctica sigue siendo uno de los errores más comunes en carretera. Muchos conductores activan el intermitente tarde, mal o directamente no lo activan, generando situaciones de riesgo que podrían evitarse con un gesto de apenas un segundo.
El intermitente no es opcional: es obligatorio
El Reglamento General de Circulación obliga a todos los conductores a señalizar cualquier maniobra que implique un cambio de dirección, carril o trayectoria. Esto incluye giros, adelantamientos, incorporaciones, salidas de rotondas o incluso paradas.
Es nuy simple, el resto de usuarios de la vía tienen que saber qué vas a hacer antes de que lo hagas.
Si el vehículo no dispone de intermitentes o no funcionan, la norma contempla incluso la señalización con el brazo como alternativa.
La regla clave: cuándo debes activarlo
La clave no está solo en usar el intermitente, sino en cuándo hacerlo. La secuencia correcta es la conocida regla de seguridad:
Retrovisor – Señal – Maniobra
Primero se comprueba el entorno, después se señaliza y, por último, se ejecuta la maniobra.
En la práctica, el intermitente debe activarse con antelación suficiente para que el resto de conductores pueda reaccionar, pero sin exagerar el tiempo para no generar confusión.
Cuándo poner el intermitente según la maniobra
No todas las situaciones requieren el mismo uso, pero la norma general es siempre la misma: avisar antes de actuar.
En los giros, debe activarse antes de iniciar la maniobra, una vez comprobado que la vía permite hacerlo con seguridad. En los cambios de carril, se debe señalizar antes de desplazarse lateralmente, nunca durante el movimiento.
En adelantamientos, el intermitente debe mantenerse durante toda la maniobra hasta volver al carril original. En las rotondas, es clave activarlo para indicar la salida con suficiente antelación y evitar frenazos o accidentes.
También es obligatorio al incorporarse a la circulación desde un estacionamiento, un arcén o una vía secundaria, así como al detenerse o aparcar.
Uno de los errores más comunes en ciudad
Las rotondas y los cambios de carril en entornos urbanos son los puntos donde más fallos se producen. Muchos conductores no señalizan o lo hacen demasiado tarde, lo que provoca frenazos, dudas y pequeños accidentes que podrían evitarse fácilmente.
Un intermitente a tiempo no solo es una norma, es una forma directa de reducir el riesgo de choque.
Multas por no usarlo correctamente
No señalizar una maniobra puede suponer sanciones de hasta 200 euros. También puede haber multas menores si se usa mal o sin suficiente antelación.
Además, circular con luces defectuosas o con un uso incorrecto del sistema de intermitentes también está sancionado, por lo que es importante comprobar su funcionamiento de forma regular.
Usar bien el intermitente no es difícil. Es un gesto mínimo que mejora la convivencia en carretera y reduce accidentes.


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