La batalla por las actas impugnadas aboca a Perú a un escenario de máxima incertidumbre
Una semana después de que los peruanos acudieran a las urnas para elegir a su noveno presidente en una década, las calles parecen estar a punto de entrar en un estado de ebullición. Keiko Fujimori, la hija del autócrata que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, ha conseguido remontar en la curva final del escrutinio y estira su ventaja voto a voto sobre Roberto Sánchez. Al cierre de este viernes, con el 98,32% de las actas escrutadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la derechista superaba al izquierdista por 4.310 votos. Un margen mínimo, visto desde cualquier parte del mundo, pero no en Perú, donde las dos últimas elecciones se resolvieron por milésimas.

© Leslie Moreno (REUTERS)
