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León XIV en Arguineguín: tras los pasos de Francisco en el Lampedusa español

Varios inmigrantes en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria

Hace unos pocos años, Arguineguín no llenaba titulares. Este puerto pesquero en el sur de Gran Canaria era desconocido para el resto del mundo. Sin embargo, el impacto que la pandemia tuvo en la economía mundial llevó a miles de personas a embarcarse en cayucos para cruzar el océano. Las embarcaciones tenían como destino Canarias, donde los inmigrantes se hacinaron en los puertos de las islas, incapaces de hacer frente al flujo incesante de llegadas. Una crisis humanitaria de primer nivel en las costas españolas.

Por aquel entonces, más de 2.500 personas vivieron durante meses en Arguineguín, que pasó a ser conocido como "el muelle de la vergüenza". Medios internacionales fijaron su atención en esta pequeña localidad costera que no alcanza los 3.000 habitantes. Casi seis años después del inicio de la crisis, el papa León XIV visita este jueves un puerto que representa la cara más oscura de la ruta migratoria hacia Canarias.

Allí se encontrará con algunos de lo inmigrantes llegados a España por esta vía, pero también con los trabajadores y voluntarios que atienden a estas personas. Un encuentro que recuerda a la presencia de Francisco en la isla italiana de Lampedusa hace trece años, su primer viaje oficial fuera de Italia como pontífice. Las imágenes del papa argentino junto a los inmigrantes llegados desde África dieron la vuelta al mundo, así como su denuncia de la falta de solidaridad de las autoridades hacia ellos.

Meses después de la visita de Francisco, la tragedia golpeó con fuerza a Lampedusa. Una embarcación con cientos de personas naufragó frente a la isla y 300 personas encontraron la muerte intentando llegar a Europa. Desde entonces, el eje migratorio se ha trasladado del Mediterráneo al Atlántico, convirtiendo a la ruta canaria en la más peligrosa del mundo. León XIV ha querido recoger el testigo de su predecesor a acercarse a una realidad que se ha cobrado la vida de 635 personas en lo que va de año.

La visita de León XIV, oportunidad para visibilizar el drama canario

Según datos del ministerio del Interior, las llegadas de inmigrantes por vía marítima a Canarias han descendido más de un 70% en los primeros cinco meses del año respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, la mortalidad de la ruta ha aumentado. Por cada cien personas que llegaban a las islas el año pasado, morían 14. Ahora, la cifra se eleva a 21, de acuerdo a la ONG Caminando Fronteras.

Un drama que conocen bien desde Cruz Roja. Aunque ellos también han notado la tendencia a la baja, siguen encontrándose situaciones muy complicadas al atender a las personas que llegan a las islas. "Hemos tenido tenido que rescatar a personas en parada cardiorrespiratoria o en situaciones de gravedad extrema", explica explica el responsable de primera respuesta en emergencias, José Antonio Verona. A la sensación de alegría cuando logran salvar estas vidas, se contrapone la pena que sienten cuando se encuentran con inmigrantes ya fallecidos. Es esta realidad la que esperan que se visibilice con la visita de León XIV a Arguineguín.

Al igual que hizo Francisco en Lampedusa, su sucesor ha decidido arrojar luz sobre la emergencia humanitaria que se ha vivido durante los últimos años en las costas canarias. De hecho, el viaje de León XIV es la ilusión no cumplida del anterior pontífice. Antes de su muerte, el jesuita había expresado su interés por conocer el drama migratorio en España de primera mano, un deseo que nunca pudo cristalizar.

Varios inmigrantes son atendidos en el puerto de Arguineguín en Gran Canaria (foto de archivo)
Varios inmigrantes son atendidos en el puerto de Arguineguín en Gran Canaria (foto de archivo) | Europa Press Canarias

Una misa rodeado de cayucos

Los trabajadores y voluntarios que atienden a los que llegan a Canarias, esperan que la presencia del nuevo papa en sus muelles ponga el foco en la situación de extrema vulnerabilidad de estas personas. Soportan travesías de varios días, sentados sobre un tablón en el que no pueden moverse, detalla Verona sobre las condiciones en las que hacen el viaje. "La comida y el agua se racionan considerablemente y tienen que hacerse sus necesidades básicas encima", añade.

Se trata sobre todo de hombres jóvenes, de entre 18 y 28 años. "La gente mayor no lo suele intentar, recordemos que es la travesía más mortífera que tenemos en estos momentos, es bastante dura", apunta el responsable de Cruz Roja.

León XIV se va a encontrar con algunas de estas personas este jueves, pero su agenda migratoria en Canarias no termina ahí. Tras su presencia en Arguineguín, con la carga simbólica que conlleva, irá a Tenerife este viernes, donde planea visitar el mayor centro de acogida de inmigrantes del archipiélago: Las Raíces. También se reunirá con varias iniciativas locales que trabajan por la inclusión de estas personas y, como parada final en su viaje a España, oficiará una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Tres cayucos utilizados por inmigrantes para alcanzar nuestras costas rodearán el altar durante la eucaristía.

Una postura que ya adelantó el lunes en el Congreso. Ante diputados y senadores, el santo padre defendió la dignidad de los inmigrantes: "El extranjero siempre debe ser acogido conforme a su dignidad". Su discurso, que llegó en medio de la polémica por la regularización extraordinaria del Gobierno de Pedro Sánchez y por el debate sobre la "prioridad nacional" de Vox, refleja que León XIV ha venido a España con una idea clara: alzar la voz ante la crisis migratoria, al igual que hizo Francisco trece años atrás en Italia.

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Luali, 50 años después

El fundador del Frente Polisario, Luali Mustafa Sayed

Luali Mustafa Sayed es considerado la figura que desató la revolución saharaui contemporánea y creó su entidad nacional, la República Árabe Saharaui Democrática. Murió hace 50 años, el 9 de junio de 1976.

Hace 30 años escribimos su biografía. En el prólogo que nos brindó Ahmed Baba Miske, escritor, periodista, poeta e investigador mauritano, evocó así al compañero: “Luali fue una bendición, una gracia dirigida por su Creador a este Pueblo en un momento singular de su existencia.

Su precoz desaparición no podía más que disgustar, ser sentida como una inmensa desgracia, una pérdida irreparable. Luali tenía una tarea que cumplir, despertar a su pueblo, devolverle la esperanza, reunirlo, encauzar el proceso destinado a conducirlo hacia una nueva etapa de su historia. Paradójicamente su propia muerte debía jugar un papel eminentemente positivo, extraordinario en este proceso. En vez de desánimo, de la desmoralización, de la desestabilización que se podía esperar, el dolor y la rabia generaron, por el contrario, una voluntad unánime de continuar su obra, de seguir su ejemplo, de ser dignos de su sacrificio. Como él mismo deseaba en vida, cada saharaui quería ser, desde ese momento, un Luali. De ahí una especie de emulación asombrosamente tónica, una dinámica explosiva cuyos resultados iban a ser espectaculares. Detrás de Luali -pero siempre con él porque era más que nunca el guía, el inspirador, el símbolo, el ejemplo-, los combatientes saharauis, los militantes, hombres y mujeres, los diplomáticos iban a conseguir, en sus respectivos dominios, proezas sin parangón con los medios que disponían.”

Luali consagró lo mejor de sus esfuerzos y de su vida a tres ámbitos:

El interno, la experiencia organizativa como "base de la acción nacional". Analizó la realidad saharaui con un enfoque que le permitió aproximarse directamente a los ciudadanos y desmenuzar en conceptos e ideas sociopolíticas cuanto afectaba a sus vidas como individuos o como pueblo. Estos conocimientos fundamentales hacían posible la evaluación de la base de la acción desde varios ángulos: la cantidad numérica, el nivel de desarrollo técnico y organizativo, la calidad de la cultura y las peculiaridades de la sociedad, y la importancia de cada uno de estos elementos de cara a su potencial de evolución en el futuro. Y todo ello, tomando en cuenta la situación de refugiado del pueblo del Sáhara. Por esto, parte del análisis debe consagrarse al conocimiento de la situación interna del enemigo, su fuerza humana, su estructura económica, sus contradicciones, la naturaleza de sus problemas, su régimen político, sus ambiciones regionales, sus vínculos y alianzas internas y externas. Podrá así averiguarse sus vulnerabilidades y causarle el daño suficiente, infligirle la derrota y obligarle a reconocer lo que ha negado hasta entonces. Lógicamente, el instrumento necesario requiere la existencia de un pueblo organizado, cohesionado, capaz y respetado en su patria. El camino para estos objetivos pasa por la autoconstrucción en todos los ámbitos, humano, material, organizativo e intelectual. Y de modo inexorable, el sustento de un régimen popular y democrático que emane realmente de la base y voluntad populares.

Si este pueblo no tiene más existencia que la de ser un bloque unido, pero con un alto grado de conocimiento y determinación, puede hacer frente a toda situación que se interponga en su camino. Llamado a la acción revolucionaria, aunque no posea todas las condiciones para ello. Solo el desencadenamiento y la perseverancia en la acción le llevarán necesariamente a obtenerlas. La acción revolucionaria, como indica su nombre, es acción y no reacción. Es la iniciativa y no la espera. Por su propia naturaleza revolucionaria, significa que se debe arrancar sin tener todos los medios, ya que éstos no llegan siempre con la frecuencia deseada. Se parte siempre desde un desequilibrio respecto a las fuerzas y a los medios que tiene el enemigo. La dimensión de las adquisiciones y la fuerza de su cohesión para lograrlas frente a un enemigo numérica y materialmente superior, exigen de ese pueblo, además de su unión y cohesión, contar con una especificidad extraordinaria, no sólo para equilibrar a ese enemigo, sino sobre todo para obtener la victoria. Esta especificidad es la fuerza de la organización que pueda asegurar ese grado de determinación. El contacto permanente con la base popular, para explicarle y discutir con ella las ideas, es una de las condiciones que Luali exigía a los cuadros de vanguardia, porque de las capacidades de estos cuadros depende en gran medida la reunión de las condiciones de la acción y la victoria final.

El segundo ámbito es la acción militar, instrumento de la acción nacional. Luali persistía en que la realidad a que fue arrojado el pueblo saharaui es injusta, humillante y que debe ser rechazada a través del medio más contundente: el combate. Perseveró en la necesidad de asumir el concepto del sacrifico supremo, ya que la usurpación de un derecho como es la libertad puede exigir consentir ese sacrificio si se quiere recuperar. La acción combativa debe ser una acción nacional organizada, exenta de toda improvisación y espontaneidad, lo que solo se logrará con la creación del Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS). Consciente de la prioridad y de la delicadeza de este aspecto, insistió, desde el principio, en estar en las primeras filas, en las líneas más arriesgadas. El azar quiso que Luali estuviese a la cabeza de la primera acción militar del Frente Polisario, en la que cayó prisionero. Y dirigió su última operación en la que caería en combate, escribiendo así hasta su último respiro una página de singular abnegación y entrega sin límites a la causa nacional.

El tercer ámbito es el diplomático y la obtención de alianzas para afianzar el derecho nacional. Desde su época de estudiante, Luali consideró, sinceramente, que las aspiraciones del pueblo saharaui a la libertad serían apoyadas por las organizaciones progresistas de Marruecos y Mauritania, porque los tres pueblos eran víctimas, o de una colonización extranjera, el pueblo saharaui, o de regímenes antipopulares aliados de potencias coloniales, los pueblos marroquí y mauritano. Pero, conforme avanzaba el tiempo y el pueblo saharaui consentía mayores sacrificios en la lucha, dichas organizaciones progresistas hicieron retroceder sus posiciones hasta confundirse con los propios regímenes respecto de la causa saharaui. Este cambio y la ruptura de España de sus compromisos con el Sáhara Occidental, incidieron profundamente en el pensamiento de Luali. Organizar la resistencia, infundir moral y motivación a los saharauis en esa situación de cerco, fue su gran desafío. Esta situación impuso a su pueblo, reducido numéricamente, limitado en recursos y en experiencia, la prueba más difícil de su historia. Imperaba a ojos de Luali un esfuerzo decidido para garantizar alianzas que apoyaran moral y materialmente a la revolución. Argelia y Libia se convirtieron en ese escudo histórico. No es excesivo decir que todas las fases posteriores de la lucha del pueblo saharaui fueron influidas por este hecho. La tenacidad del líder en crear este frente fue un hecho histórico.

Luali vivió desde el interior la miseria material de su pueblo, pese a los enormes recursos del subsuelo saharaui; la humillación, pese a la altivez y orgullo saharauis. Vivió los detalles del destino que se tramaban en círculos extranjeros contra su pueblo, cuya muerte estaba planificada. Por eso, cuando proclamó la revolución, lo hizo como expresión de un profundo rechazo a la injusticia y a la miseria.

- Pensó siempre que la revolución era el resultado de las etapas anteriores del combate saharaui, particularmente de su fase última, representada por el Movimiento de Liberación Saharaui y su líder Basiri.

- Poseyó la enorme capacidad de crear historia y cambiar el curso de los acontecimientos en una perspectiva de largo alcance. Y logró convertir la desolación y el pánico que asolaron a los refugiados huyendo de los bombardeos de napalm y fósforo blanco, en victoria, alegría y desafío al proclamar el nacimiento de la RASD.

- No conoció la autoridad desde su acepción de trono situado en lo alto o como gestión de los asuntos desde una torre de marfil. La entendió como una consagración sin límites y como una orientación desde el interior.

El 9 de Junio, Día de los Mártires, se concibió como compromiso continuo con la lealtad, la libertad, la justicia, la unidad nacional, la cohesión social, la dignidad humana y la promesa de igualdad de la ciudadanía. Recordar a quienes han caído para que este pueblo pueda vivir dignamente sobre su integridad territorial, y la idea perdurable de que la soberanía descansa en el pueblo saharaui y nadie puede suplantarlo ni ignorar su consentimiento. El pueblo debe reflexionar en esta fecha sobre la importancia de recordar a todos los mártires saharauis, en particular a Mohamed Sidi Brahim Basiri, Luali Mustafa Sayed y Mohamed Abdelaziz, como referentes históricos y figuras simbólicas, y como líderes cuyas experiencias y pensamientos deben ser estudiados en profundidad, comprendidos y actualizados, porque cualquier obra humana es mejorable. El pueblo saharaui debe decantarse por la renovación y la reflexión crítica necesarias para avanzar, comprendiendo y aprendiendo de sus legados.


Mohamed Limam Mohamed Ali es embajador de la RASD en Kenia y Felipe Briones Vives es fiscal

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El papa pide justicia para quienes han sido "heridos" por miembros del clero, sin mencionar la palabra abusos

El papa León XIV a su llegada a la Conferencia Episcopal

La herida abierta de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero ha sobrevolado la visita de León XIV desde que llegó a España. Ya en la noche del viernes, el Vaticano confirmó que el papa mantendría una reunión con un grupo de víctimas durante su estancia en nuestro país, que se producirá este lunes. Antes de que se produzca dicho encuentro, el pontífice se ha referido a esta cuestión en un discurso pronunciado ante los obispos, aunque no ha mencionado la palabra "abusos".

En una intervención en la Conferencia Episcopal, el papa ha asegurado que el viaje de la Iglesia está hecho de encuentros. "Uno de los más dolorosos es con aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero", ha señalado en declaraciones recogidas por EFE.

Sin hablar explícitamente de los abusos sexuales, León XIV se ha referido a este problema como una "plaga", ante la que la comunidad eclesiástica está llamada a responder "con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado". Esta es la petición que les ha hecho a los obispos españoles, para que las víctimas puedan encontrar "escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación".

Las palabras de León XIV llegan horas antes de un encuentro con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia, que tendrá lugar esta tarde en la nunciatura. Por el momento, la Iglesia no ha dado detalles sobre la identidad o el número de personas que asistirán a la reunión. Esta cita, que no estaba prevista en su calendario oficial en nuestro país, ha provocado la indignación de varios grupos de víctimas, que esta mañana se han concentrado frente a la nunciatura denunciando haber sido excluidos del encuentro.

Aunque el papa ha ofrecido un histórico discurso en el Congreso antes de acudir a la sede de la Conferencia Episcopal, ha elegido dar su primer mensaje público en España contra los abusos frente a los obispos. Ante los diputados y senadores, ha elegido hablar sobre el rearme, la inmigración y el aborto. Quien sí se refirió a esta cuestión fue el rey Felipe VI durante la recepción a León XIV en el Palacio Real el sábado, cuando se refirió por primera vez al problema, subrayando que los casos de abusos "no pueden ser representativos de la inmensa labor eclesiástica".

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El papa consigue que sindicatos y patronal aparquen sus diferencias, con Yolanda Díaz como testigo

El papa saluda a Pepe Álvarez, secretario general de UGT, durante el encuentro en el Movistar Arena.

La visita del papa León XIV a Madrid está dejando momentos para el recuerdo. De una misa multitudinaria a su encuentro nocturno con la juventud católica, el santo padre ha logrado congregar a cientos de miles de personas en torno a su mensaje de paz y justicia social. También se han rendido a su personalidad tranquila pero carismática la patronal y los representantes sindicales, que este domingo han participado de un singular evento que ha combinado economía, cultura y deporte.

En el caso del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y Comisiones Obreras, Unai Sordo, han protagonizado una intervención en la que ha quedado patente su voluntad por alcanzar un nuevo "contrato social" acorde a nuestros tiempos. El líder de la patronal ha subrayado que ese nuevo acuerdo "sólo podrá construirse sumando capacidades, compartiendo objetivos y poniendo siempre a las personas en el centro del progreso".

Todo ello lo ha presenciado Yolanda Díaz, que se encontraba entre las miles de asistentes que han llenado el Movistar Arena. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha asistido sonriente a la ceremonia desde la primera fila, junto a Carlos Cuerpo. Aunque las relaciones de la líder de Sumar y Garamendi no pasan por su mejor momento, Díaz ha querido exhibir sintonía con el nuevo pontífice. Ya lo hizo en su momento con su predecesor, Francisco, con quien se reunió en varias ocasiones.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, junto a otras autoridades en el evento con el mundo de la cultura, la economía y el deporte del papa León XIV
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, junto a otras autoridades en el evento con el mundo de la cultura, la economía y el deporte del papa León XIV | Jesús Hellín / Europa Press

Por su parte, el líder de CCOO ha dejado claro su voluntad de "hacer renacer lo más noble de los estados sociales que es la solidaridad entre anónimos". Además, de cara a construir ese renovado contrato social, ha pedido no "blindarnos en torres de marfil entre idénticos". En el caso de Álvarez, ha exigido que un acuerdo de este tipo garantice que "el progreso tecnológico se construye desde la equidad y la justicia", en referencia a la irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito laboral. Un guiño a la primera encíclica de León XIV, que también aborda esta cuestión.

El papa pide que las empresas reconozcan la dignidad humana

En el discurso, el papa ha recogido las inquietudes de patronal y sindicatos. Su intervención ha subrayado la importancia de mantener un diálogo social con el mundo de la cultura, el deporte y la empresa. Así, ha pedido que "la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses".

Sobre la necesidad de la Iglesia de permanecer en diálogo con todos estos ámbitos, ha señalado que el catolicismo puede ayudar a responder a la pregunta sobre "qué significa ser verdaderamente humano". Y ha alertado del riesgo de ser "expertos en los medios y eficaces para producir", pero sin conocer realmente para quién se produce. Por ello, ha llamado a que la empresa "reconozca la dignidad de la persona" y a que el trabajo "siga siendo motor de esperanza".

Un mensaje que se relaciona con el que expresó en su encíclica Magnifica Humanitas, una defensa de la dignidad del ser humano frente a la inteligencia artificial. Precisamente esta preocupación ante el avance sin control de la tecnología expresada por el papa en su carta a los cristianos se relaciona también con el mundo de la cultura, la enseñanza y el deporte, que también han estado representados en el acto.

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Los católicos de todo el mundo se unen a la misa del papa en Cibeles: “Yo participaba en las eucaristías que él hacía en Perú”

Los fieles reciben la eucaristía durante la misa celebrada en Cibeles por el papa León XIV

Todavía con la resaca emocional por la vigilia de los jóvenes encima, los católicos españoles han salido en masa a llenar el centro de Madrid, en una misa histórica que se recordará durante años. Más de 1,2 millones de fieles se han congregado en la Plaza de Cibeles para atender la eucaristía presidida por el papa León XIV este domingo, por la fiesta del Corpus Christi. Una de las grandes fiestas para los cristianos: llegados desde todos los rincones de España y del mundo, algunos han esperado toda la noche en Cibeles para poder ver al santo padre. 

“Hoy la Iglesia que camina en Madrid se convierte en casa abierta y asamblea convocada por Dios”, ha señalado el arzobispo de la capital, José Cobo, al comienzo de la misa. Desde el suelo, miles de ojos estaban puestos en el pontífice. Con sillas plegables, echados sobre esterillas en el suelo o bajo la sombra de los árboles, los fieles llenaban la plaza desde primera hora de la mañana

Una de las primeras en llegar ha sido María Paula, que ha esperado la llegada del santo padre a Cibeles desde la noche pasada. Peruana residente en Madrid desde hace seis meses, quizás sea una de las personas entre el público con una relación más estrecha con León XIV. “Yo participaba en las misas que él hacía”, comenta con ilusión. Esta mujer era una de las cincuenta personas que acudían a las misas dominicales que el entonces obispo de Callao, Robert Prevost, ofició durante su etapa en el país sudamericano

“Él es peruano por voluntad propia”, dice sobre un papa nacido en Estados Unidos pero que desarrolló buena parte de su carrera eclesiástica en Perú. Un “orgullo” para todos los ciudadanos de este país. Cuando Prevost fue designado para ser el sucesor de Francisco al frente de la Iglesia, María Paula lo vivió como “una emoción muy grande” por la cercanía que había tenido con el santo padre. Ahora, ha pasado de ser parte de ese medio centenar de fieles que lo acompañaba en Callao a presenciar una misa multitudinaria para más de un millón de personas en Madrid. 

La familia de María Paula está en Perú, por lo que ha acudido a la misa junto a algunas amigas. Como ella, son mujeres inmigrantes. Sienten que el papa intercede por las personas en su situación: “Me parece muy bien que esté apoyando a los inmigrantes, que sufrimos un poco al llegar a otro país que no conocemos”, agradece esta mujer. En este proceso, ha tenido que adaptarse a una nueva cultura y diferentes formas de vida, explica, por lo que para ella es un reconocimiento que León XIV hable sobre su situación durante su visita a España.

Más de un millón de personas han asistido a la misa celebrada por León XIV este domingo en Madrid
Más de un millón de personas han asistido a la misa celebrada por León XIV este domingo en Madrid | EFE/ Maria Aguilella Pardo

Los españoles, encantados con su mensaje para los desfavorecidos

El mensaje que el papa está dando sobre la inmigración en esta visita también es el más valorado por Iván. Padre de dos hijas, ha llegado esta misma mañana a Madrid desde Yepes (Toledo). Cree que para ellas es bueno oír hablar al santo padre sobre la integración de los inmigrantes y la cercanía hacia los pobres y los más necesitados: "Que al final es el mensaje de la Iglesia".

Las palabras que León XIV está dejando estos días en sus diferentes actos en nuestro país están llegando al corazón de los cristianos que lo acompañan. Es el caso de Diego, que trabaja en Sevilla pero ha viajado hasta Madrid para poder participar en la vigilia y la misa de este domingo. Aunque él ya había presenciado una de sus eucaristías en San Pedro del Vaticano, asegura que este viaje le está ayudando a conocer al nuevo pontífice. Una opinión que comparte Yannik, de Elche: "La gente dice que este papa no ha dado tanto de que hablar, ni tantos titulares, ni ha sido tan mediático".

En el caso de José, un vecino del madrileño barrio de Aluche, agradece la "clase de humildad" que dio León XIV este sábado, cuando visitó el centro CEDIA de acogida de personas sin hogar en Carabanchel. Para él, fue una muestra de que el pontífice "se acerca a las zonas de abajo", que suelen pasar desapercibidas; tanto que él, que vive a medio kilómetro del recinto, no lo conocía. "La comitiva pasó al lado de la puerta de mi casa", comenta este veterano en visitas papales, que colaboró como voluntario durante uno de los viajes de Benedicto XVI a nuestro país.

Miles de personas han esperado desde primera hora de la mañana para ver a León XIV en la Plaza de Cibeles
Miles de personas han esperado desde primera hora de la mañana para ver a León XIV en la Plaza de Cibeles | EFE/ Maria Aguilella Pardo

Religiosos llegados de Camerún y el Congo

La celebración de la misa en Cibeles es el gran acontecimiento religioso de la etapa madrileña de la visita. Entre todas las personas que esperaban con atención la llegada del papamóvil desde Colón, había numerosos religiosos. Una de ellas era Pauline, hermana de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia. Procedente de Camerún, lleva viviendo siete años en España, aunque su labor como misionera la ha llevado fuera de nuestro país en numerosas ocasiones. La última fue a la India, de donde regresó hace seis meses.

Mientras miraba emocionada al paseo de Recoletos, por donde se esperaba que pasase el santo padre saludando a los asistentes, ha detallado la "gran alegría" que siente por ver a tantos creyentes congregados en un mismo lugar. "Incluso los jóvenes, muchos se volcaron y se van involucrando", ha añadido.

Cerca de Pauline, Remi aguardaba con la misma ilusión que su compañera religiosa. En su caso, es novicio de la Orden de la Merced en Valladolid. Llegó a Madrid el viernes por la noche, emocionado ante la posibilidad de conocer a León XIV: "Es la primera vez que voy a ver a un papa", admite en español, idioma que ha aprendido en los nueva meses que lleva viviendo en nuestro país. Este joven nació en la República Democrática del Congo, país que Francisco visitó en 2023, cuando él ya no residía allí. Antes de llegar a España, pasó por Camerún y Ruanda. "Para mí es una suerte", ha sentenciado Remi antes de volver a fijar su atención en las pantallas que mostraban el recorrido papal hasta Cibeles.

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