Reading view

El mundial hace aflorar el debate de la seguridad en Francia

Tras los disturbios que hace dos semanas generó la victoria del PSG en la final de la Liga de Campeones, las autoridades francesas muestran su inquietud con el mundial de Norteamérica y la violencia en espacios públicos. Varias ciudades del país han prohibido el establecimiento de carpas o zonas de fans para seguir los partidos pero algunos municipios han ido aún más lejos con las restricciones.

En Toulouse y Clermont-Ferrand habrá incluso toques de queda dirigidos a menores de 16 años que circulen sin la compañía de un adulto durante determinadas noches del torneo. Quienes incumplan la medida podrían enfrentar sanciones económicas de hasta 150 euros. Las autoridades precisaron que estas medidas estarán vigentes durante varias fechas específicas de junio, coincidiendo con encuentros considerados de alto riesgo por la concentración de aficionados y la posibilidad de alteraciones del orden público. Los partidos de Francia, Marruecos y Argelia están señalados en rojo en el calendario.

Las principales ciudades francesas se blindan

En las principales ciudades del país se han limitado al máximo las oportunidades de concentración de masas para ver los partidos. Lyon no hará excepciones, París solo mantendrá una pequeña zona sin servicio de alcohol y Marsella aún sopesa la decisión. Las alcaldías no quieren ser facilitadores de focos de altercados y en algunos casos se defienden de haber tomado decisiones radicales que contrastan con el ambiente festivo de estas ocasiones. Tampoco Interior quiere problemas. En el recuerdo está lo sucedido el pasado día 30 de mayo.

Además de tres muertos, hubo numerosos enfrentamientos entre los antidisturbios y un enjambre de jóvenes donde se mezclaban aficionados y antisistema, que lanzaron piedras y fuegos artificiales contra los agentes. Resultaron heridos 219 manifestantes y 178 policías, según el Ministerio del Interior. También hubo coches incendiados, barricadas con bicicletas y otros objetos del mobiliario urbano en llamas, vitrinas rotas y algunos comercios saqueados en París, Toulouse, Burdeos o Estrasburgo. Las quejas de asociaciones de comerciantes y de la patronal también interpelan ya no sólo a las autoridades sino a los candidatos a las presidenciales del año que viene. Muchos de ellos ya declarados, tienen que realizar el difícil equilibrio entre orden y festejos. Y esos posicionamientos podrían tener un amplio impacto con la vitrina del mundial.

Los toques de queda no son novedad

Lo cierto es que medidas radicales como toques de queda para menores no son nuevas en Francia, más allá de la pandemia. Durante 2025 varias ciudades de talla mediana optaron por ella en el contexto de la lucha contra el narcotráfico. Fue el caso de Béziers, Limoges, o Nimes. Las autoridades alegaron que la extrema decisión tenía por objeto evitar que los menores de 16 años se vieran "expuestos a la violencia" y que buscaba contener las tensiones que han azotado a ciertos barrios de estas ciudades donde el tráfico de drogas ha provocado varios muertos adolescentes. Hace dos semanas, otro adolescente moría en Nantes en plena calle tras un tiroteo y de nuevo, el debate de la seguridad afloraba. Una constante que se proyecta hacia la campaña de 2027.

Tras los altercados de hace dos semanas, hubo tormenta política. El ministro del Interior consideró que el dispositivo de 22.000 gendarmes había funcionado de forma general. Lo curioso es que las críticas le llegaron al gobierno desde ambos lados: el déficit y la sobreactuación. Mientras que la ultraderecha de Le Pen pedía más mano dura ante los desbordamientos, voces de La Francia Insumisa de Mélenchon salieron a criticar lo contrario: que un exceso en la respuesta sistemática que los gendarmes dieron en cada acto de violencia pudo degenerar durante la noche de la victoria de los parisinos en la Champions.

Este episodio no es aislado. En los últimos años se han multiplicado los disturbios tras encuentros de Francia y de otras selecciones con importantes comunidades en el país como Marruecos o Argelia. El presidente Macron endureció su posición tras el triunfo del PSG señalando que son "intolerables" estos actos y que "nada tienen que ver con el fútbol".

La fractura social

Una de las tesis más extendidas para explicar esta violencia entre académicos es la de la fractura social. La idea de que ya no existe el ascensor social que la república promete en sus ideales y que la educación pública, de calidad e igualitaria, ya no responde en las periferias, a los desfavorecidos. Las grandes celebraciones se convierten entonces en una especie de catalizador de ira social contra un sistema que los ha arrinconado.

Este contexto podría ser favorable al Reagrupamiento Nacional que conocerá durante el mundial, el próximo 7 de julio, si Marine Le Pen queda definitivamente inhabilitada para la carrera electoral por el caso del desvío de fondos europeos para pagar a personal del partido. En caso de que la apelación ratifique la sentencia, será Jordan Bardella quien compita por el Elíseo en 2027.

© AP

La seguridad será estricta en toda Francia en la víspera de Año Nuevo, con 90,000 agentes de la ley que se desplegarán en todo el país
  •  

El escalope que nació de un antojo y conquistó el envío a domicilio

El plato más famoso de todo un grupo ha acabado teniendo hasta restaurante propio. Hablamos de Armando, de la Familia La Ancha.

Todo comenzó como una solución improvisada para satisfacer el apetito de un cliente argentino. Ahora, décadas después, el escalope Armando se ha convertido en un fenómeno gastronómico por derecho propio que no solo desafió el confinamiento, sino que ha cobrado tanta entidad como para abrir restaurante propio, haciendo el recorrido casi inverso que en los restaurantes (donde primero el local adquiere fama y después se suma al delivery).

Hasta llegar a la apertura de ese local en la calle Carranza de Madrid, los responsables han vivido una historia que, en palabras de Nino Redruello, podríamos calificar de “rocambolesca por las circunstancias”. El servicio de comida a domicilio se inició justo en el estallido de la pandemia. Aunque pueda parecer una locura, la idea llevaba gestándose meses. “Mi hermano Santi, seis meses antes, nos dijo: ‘Oye, esto del delivery es una corriente a nivel mundial que va a llegar. Podíamos echarle un vistazo’”, confiesa el cocinero artífice de este plato. Gracias a esa previsión, cuando la crisis sanitaria obligó al cierre, ya tenían el concepto “muy adelantado” y pudieron arrancar.

El éxito fue inmediato. En un momento de vulnerabilidad emocional, la llegada de un escalope en una caja cuidadosamente presentada, “con su papel como de zapatos, con esa delicadeza”, conectó con el público confinado. “Funcionó increíble”, recuerda Nino Redruello, sin disimular el orgullo. Así, y bajo el nombre de Armando, esta línea de negocio dentro de la Familia La Ancha se consolidó como una empresa de envío a domicilio de referencia en Madrid y Barcelona, adaptándose a los vaivenes de las restricciones. Desde 2021, el crecimiento ha sido constante y “de una forma muy bonita”.

Desde el siglo pasado

Pero el origen del plato se remonta a mucho antes. Hace casi seis décadas, en “La Ancha”, el restaurante familiar, un cliente habitual (el doctor Caparrós) llegó con un amigo argentino. Tal y como recuerda Nino Redruello, le pidió a su padre que, dado que “como buen argentino, le encantan las milanesas”, podrían hacerle un súper escalope. La leyenda cuenta que el padre bajó a la cocina y le planteó el reto a Gabino, el cocinero, quien pidió la paellera para poder elaborar este plato.

Fue así, con una paellera de 50 centímetros, como crearon un escalope gigante para el comensal, llamado Armando. El plato tuvo tal éxito que decidieron incorporarlo a la carta con el nombre de aquel cliente y acabó convirtiéndose en la estrella de la casa.

Pero el secreto de que su éxito se haya extendido desde el siglo pasado hasta nuestros días no reside solo en el tamaño. Detrás de cada escalope hay un trabajo minucioso para garantizar una calidad excepcional. “Le damos 90 golpes a cada escalope para que las carnes estén muy trabajadas, pero que no se seque”, explica Redruello. La clave es conseguir una textura fina y jugosa que casi se deshace en la boca. “La magia del escalope está en que cuando tú muerdas, en vez de darle siete u ocho mordiscos, al segundo o tercero ya tragas porque no necesitas más”, confiesa, comparándolo con la sensación de un algodón de azúcar. La dedicación es tal que disponen de una nave exclusivamente para secar el pan y elaborar su propio pan rallado.

Tras la pandemia, muchos negocios de delivery que surgieron por la necesidad de seguir manteniendo la línea de ventas desaparecieron. Armando no solo sobrevivió, sino que evolucionó. La clave, según sus responsables, es la diferenciación en un mercado saturado de pizzas y hamburguesas, y un modelo de negocio bien estructurado. “Tenemos un buen coste de producto porque todo lo hacemos de manera natural”, señalan, destacando que todo, desde el pisto hasta el pan, se elabora internamente.

En este punto, Nino Redruello confiesa que hay que tener todo previsto para ganar dinero con el delivery. “Al principio nos creíamos todos que iba a ser la panacea, porque no tienes camareros por ejemplo. Luego te das cuenta de que tienes que armar bien el negocio, andar fino y entender las bases de los gastos, la plataforma (que es tu compañero de viaje, que te pone en el mercado, que es tu escaparate, que encima te hace la distribución). Tienes que tener en cuenta también el packaging… Tiene que estar muy bien para que te permita que todo lo demás funcione”.

Tanto es así que Armando ha realizado el viaje inverso al que suele ser habitual. Tras hacerse un nombre durante la pandemia, se dio el salto del envío a domicilio con Glovo al restaurante físico, abriendo en diciembre de 2025 en Madrid con espacio para 50 comensales. La apertura de este local en la céntrica calle de Carranza (la empresa tiene otro local en Barcelona), no ha canibalizado el negocio original, según sus responsables quienes consideran que lo ha potenciado. Con más de 30.000 escalopes vendidos al mes en todo el grupo familiar y picos de más de 500 pedidos en un fin de semana solo en el envío a domicilio de Madrid, las cifras avalan el modelo.

En tu casa o en el local

Además, Nino Redruello confiesa que trabajó mucho hasta conseguir que el plato que llega a casa de cada cliente se asemeje mucho al que se consume en los locales del grupo. “El plato requiere un golpe de calor en el horno antes de ser consumido en casa”, detalla. Redruello reconoce que a él le parecía que eso “resecaba” el producto por lo que, tras varias investigaciones e indagaciones, decidió freír solo una de las dos partes para que el calor residual del envoltorio y ese golpe de horno terminaran de cocinar el plato.

“A veces nos creemos que lo que hacemos en el restaurante vale igual para casa, pero hay un trabajo muy claro, de hilar fino, de cómo tiene que ocurrir en casa para que las sensaciones sean de celebración. Quieras o no, el día que tú pides comida en casa es una celebración. Ahí hay mucha transmisión de sensaciones muy bonitas”, detalla.

Eso sí, preguntado que dónde sabe mejor este famoso Escalope Armando, no duda en señalar que el local propio es siempre una opción ganadora. “Recién frito es recién frito. No está igual porque no puede estar exactamente igual, pero está bastante conseguido”, señala, añadiendo que el escalope recién hecho del restaurante con el que llega a casa “varía, pero no tanto. Merece la pena”.

De hecho, este responsable asegura, con una sonrisa, que todos en el negocio son un poco “frikis” del escalpe. Además del que da nombre al local, la carta se compone de muchos otros tipos, como el Armando Baby (que, como su propio nombre indica, es más pequeñito), o de pollo, de berenjena (“está riquísimo”) o de pescado. “También te puedes divertir porque el camarero te echa cosas por encima o pides acompañantes al centro. Todo eso hace que tomarme un escalope sea divertido”, subraya.

Para el futuro, y teniendo en cuenta esta cadena del calor que se ha de mantener en el envío a domicilio del producto, los responsables de Armando reconocen que tienen planes de expansión fuera del centro de la ciudad mediante locales híbridos que combinen restaurante y servicio a domicilio. Aunque no hay prisa, el objetivo es contundente.: “A mí me encantaría empanar el mundo, porque todo empanado está más rico”. Eso sí, aunque “cualquier cosa empanada te lleva a la niñez y a unas emociones muy bonitas”, Redruello asegura que no tienen ni prisa ni necesidad en ese crecimiento. “Iremos dando pasitos poco a poco y hasta donde tenga sentido, sobre todo”.

© LA RAZÓN

Nino Redruello_ Restaurante Armando

© La Razón

Nino Redruello y su escalope Armando.

💾

  •  
❌