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Belfast se prepara para una tercera noche de disturbios antiinmigración con más policías y balas de goma

Las calles de Belfast respiran este jueves una calma tensa mientras los vecinos de la capital norirlandesa tratan de arreglar los estragos de la última noche de disturbios, la segunda consecutiva, a raíz del intento de asesinato de un inmigrante sudanés a un transeúnte en el norte de la ciudad. Aunque la Policía norirlandesa (PSNI, en sus siglas en inglés) ha anunciado que reforzará el dispositivo de agentes para esta noche, incluso con efectivos desplegados de otras partes del Reino Unido, la ciudad se prepara para una más que previsible tercera noche de protestas violentas.

Las calles de los barrios unionistas al este de la ciudad, cerca de los astilleros en los que se construyó el Titanic, se han convertido en los últimos días en el epicentro de la violencia: en la avenida principal de Newtownards y las calles perpendiculares de Lendrik y McMaster Street, donde todavía quedan restos de varios coches quemados y marcas en el asfalto, un grupo de trabajadores del Ayuntamiento de Belfast revisaba los sistemas de gas de la zona en busca de posibles daños y escapes generados por los disturbios. Muchas de las fachadas de las viviendas siguen parcialmente calcinadas o con las ventanas y las puertas tapiadas con tablones de madera.

La pasada noche de disturbios en la capital norirlandesa se saldó con doce policías heridos y 16 detenciones, según informó este jueves el ministro británico para la provincia de Irlanda del Norte, el laborista Hilary Benn. Los agentes antidisturbios se vieron obligados anoche a utilizar cañones de agua en Glengormley, a unos 13 kilómetros al noroeste de Belfast, para contener a los alborotadores, que lanzaron de forma continua todo tipo de objetos contra las fuerzas del orden, mientras que fue incendiado un vehículo del Departamento de Infraestructura. Los jóvenes violentos, casi todos vestidos de negro y con el rostro tapado para no ser identificados, también incendiaron algunos contenedores de basura en la capital norirlandesa. Además, las autoridades también tuvieron que disparar balas de goma, hasta 17 proyectiles desde el inicio de los disturbios, para contener a los manifestantes, que llegaron a emplear cócteles molotov.

La viceprimera ministra norirlandesa, Emma Little-Pengelly, dijo este jueves que las escenas de violencia vistas anoche en la provincia británica ha dejado a esta comunidad "consternada y horrorizada". En declaraciones hoy a la BBC, la dirigente explicó que, si bien algunos manifestantes pacíficos tienen preocupaciones legítimas, otros parecen decididos a provocar "violencia, vandalismo y desorden". "Esto es absolutamente inaceptable, y por supuesto, nos hemos unido para exigir que esto cese de inmediato", añadió. Sobre los instigadores de la violencia, la unionista Little-Pengelly resaltó que "lo único que están haciendo es destruir sus propias comunidades y la causa que dicen defender".

Por su parte, el ministro Benn admitió estar satisfecho de que anoche se registraran menos disturbios que el martes por la noche debido a la violencia racista que estalló tras el apuñalamiento del lunes. Al ser preguntado por la cadena Sky si se trata de disturbios racistas más que de una protesta, Benn contestó que "si se ataca a la gente por el color de su piel, ¿de qué otra forma se les puede describir? Eso es vandalismo racista, no cabe duda".

La víctima del apuñalamiento mejora en el hospital

Pese a que los disturbios no fueron tan intensos como el primer día, se suspendió el transporte público y algunas escuelas cerraron antes de lo habitual. Ahora, la ciudad se prepara ante otra eventual noche de disturbios, la que sería la tercera consecutiva desde que un inmigrante sudanés, Hadi Alodid, acuchillase e intentase degollar a un vecino de Belfast, Stephen Ogilvie, la noche del pasado lunes.

Precisamente este jueves, la familia de Ogilvie, de 44 años, ha hecho público que la víctima del apuñalamiento ha mejorado y podría salir del coma entre las 24 y las 48 horas siguientes, según anunció en nombre de la familia el político local Gavin Robinson, del partido unionista norirlandés DUP: "Me han pedido que comparta que aunque su hijo sigue en coma, su estado está mejorando. Esperan, rezan y confían en que salga del coma entre las próximas 24 o 48 horas, y en ese momento se evaluará sobre su vista (ha perdido un ojo) y otros impactos de la atrocidad que sucedió el lunes por la noche".

La familia también le pidió compartir un mensaje de agradecimiento por el apoyo recibido, pero al mismo tiempo un llamamiento a "acabar con la desinformación, las falsedades y las mentiras que no hacen sino empeorar una situación ya muy difícil", y citó por ejemplo imágenes falsas de Stephen generadas con la IA, "algo profundamente doloroso". Han sido muy claros: No quieren violencia en nuestras calles. La violencia no va a ayudar a Stephen, ni va a traer ningún consuelo a quienes lo aman", ha reiterado Robinson en nombre de la familia. "Su deseo es que lo que le pasó a su hijo el lunes por la noche no se utilice como excusa para la intimidación ni la división en nuestra sociedad".

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Unos 600 'cantaires' con esteladas, "invitados a salir" de la Sagrada Familia en la bendición del papa León XIV

Un grupo de 'cantaires' con simbología independentista fueron "invitados a salir" de la Sagrada Familia este miércoles por la tarde una vez finalizado el acto en el que el Papa León XIV ofició una misa y bendijo la Torre de Jesús, según fuentes de la Delegación del Gobierno consultadas por Europa Press.

En las redes sociales circulan vídeos en los que se ve cómo los 'cantaires' son obligados a abandonar el recinto de la Sagrada Familia, ante las protestas de los propios cantantes que se alejaban al grito de "¡Qué vergüenza!". "Nos están echando de la Sagrada Familia. No podemos bendecir la torre", lamentaba una cantante en uno de estos vídeos.

Según se observa en fotografías compartidas en redes, algunos cantantes llevaban un folio de tamaño DIN A3 con una estelada e instrucciones de "guardarlo discretamente" entre las partituras y mostrarlo "al final de la misa", cuando se cantaba el 'Virolai' y entonar a continuación 'Els Segadors'.

El delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, ha señalado que entre Policía Nacional, seguridad privada y Mossos d'Esquadra se acompañó a estas personas hacia unas salidas determinadas y que no se encapsuló a nadie.

Los hechos sucedieron al final del acto y Prieto ha apuntado: "Tenemos que procurar que haya un desarrollo normal del acto porque estaba pactado con el Vaticano. No contempla ningún elemento ideológico o identitario de ningún tipo".

En este sentido, el delegado del Gobierno afirma que no se produjo ningún momento de tensión, y en caso de que así fuera, "no fue mayoritario".

Fuentes de la policía catalana han explicado a Europa Press que la competencia del interior del templo y de su perímetro de seguridad era del Cuerpo Nacional de Policía, pero que una vez en la vía pública, agentes de los Mossos se encargaron del "acompañamiento" a los 'cantaires' que habían salido de la Sagrada Familia.

Por su parte, fuentes de la Policía Nacional, el cuerpo encargado de la seguridad en el interior del recinto de la Sagrada Familia, han asegurado a EFE que están recopilando toda la información sobre lo ocurrido y tienen previsto emitir un comunicado más adelante. Fuentes policiales han recordado que los cantantes sabían que estaba prohibido expresamente entrar con simbología política en el templo.

Fuentes de la Sagrada Familia han indicado a EFE que este grupo, de unas 600 personas, quería interpretar al término del acto 'Els Segadors', el himno oficial de Cataluña. Sin embargo, este himno no estaba incluido en el programa oficial de la celebración aprobado previamente, pues estaba acordado que la última canción era 'El Virolai'.

Asimismo, las mismas fuentes de la basílica han precisado que no está autorizado el acceso al templo con banderas, ni la estelada ni la rojigualda ni otras insignias, sean o no oficiales, tanto durante las celebraciones religiosas como en las visitas de los turistas.

Reacción del independentismo

La expulsión de este grupo de cantantes que participaban en el acto de bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Familia por llevar algunas esteladas ha generado polémica entre partidos políticos y entidades independentistas.

El líder de Junts y expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, y la CUP han denunciado los hechos y han reclamado explicaciones al Govern de Salvador Illa.

"La maravilla técnica del acto de la Sagrada Familia y el trato debido a la lengua catalana no deben tapar la vergonzosa acción de represión contra los cantantes y contra los ciudadanos que llevaban banderas esteladas. Se necesitan explicaciones y que se asuman responsabilidades", ha remarcado Puigdemont en un mensaje en X.

En la misma línea, la secretaria general de ERC y líder del partido en el Ayuntamiento de Barcelona, Elisenda Alamany, ha señalado, también en X, que pedirán explicaciones al Gobierno municipal: "¿Rodear y expulsar cantantes por llevar esteladas impresas en las partituras? ¡Qué nivel!".

Por su parte, el diputado de la CUP Xavier Pellicer ha denunciado una "caza de brujas" contra el movimiento independentista, ha acusado al Govern de Salvador Illa de querer "una Cataluña apostólica, romana y pacificada" y ha registrado una batería de preguntas al Govern para saber quién dio la orden de expulsar a los cantantes.

Òmnium Cultural ha reclamado también explicaciones y ha asegurado en las redes que "expulsar cantantes por llevar esteladas e impedir el paso a los ciudadanos que quieren exhibirse para recibir al papa León XIV es una clara vulneración de la libertad de expresión".

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