Madrid y Barcelona sufren una oleada de robos en joyerías por el alza del precio del oro y la "sensación de impunidad"
Al menos seis robos con violencia en un mes. Esa es la cifra de atracos que se han producido desde el pasado 15 de mayo en joyerías de la Comunidad de Madrid. Todo ocurre en pocos minutos. Los delincuentes amedrentan a los empleados de los negocios y logran hacerse con un jugoso botín. Lo mismo ocurre en Barcelona, donde se han cometido dos asaltos —uno de ellos frustrados— en las últimas dos semanas. Esta ola de robos estaría motivada por la subida del precio del oro —que se sitúa en unos 4.000 dólares la onza— y por la "sensación de impunidad" que existe en el país, según informan a 20minutos fuentes de Jupol, USPAC y del Gremio Fiscal de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid.
"Hay miedo. Y no solamente entre los propietarios de las joyerías, sino también entre los empleados porque trabajan en un clima de estrés, preocupación y miedo permanente", asegura Armando Rodríguez, secretario general del Gremio Fiscal de Joyeros Plateros y Relojeros de Madrid, quien destaca que se trata de incidentes "graves" ya que los delincuentes suelen llevar armas de fuego. "Esto no se producía desde principios de siglo, los peores años de la inseguridad para las joyerías", manifiesta Rodríguez, quien destaca que en aquella época un 25% de las joyerías de Madrid sufrieron incidentes. "Nos preocupa enormemente porque en cualquier momento puede desencadenar una tragedia, aparte de la pérdida económica", agrega.
Fuentes de Jupol, el sindicato mayoritario y más representativo de Policía Nacional, aseguran que existen similitudes entre los robos que se están produciendo en la Comunidad de Madrid. "Son robos muy rápidos, de forma muy violenta y con armas. Los ladrones van absolutamente tapados y toman todas las medidas de precaución para no dejar ningún tipo de prueba en el lugar de los hechos", destacan a este medio y manifiestan que se trata de delincuentes "muy especializados y profesionales". Aunque no se trataría de la misma banda.
A los delincuentes que se hicieron pasar por religiosos para atracar una joyería de Ciudad Lineal —y que ya han sido detenidos— se le atribuyen el robo cometido en Torrejón de Ardoz el 15 de mayo y el perpetrado en la calle Toledo del distrito Centro de Madrid el 22 de mayo. Desde Jupol afirman que los asaltantes son de origen peruano y estaban en situación irregular en España. "Los ladrones de los centros comerciales deben ser de, al menos, otra banda", añaden las mismas fuentes e indican que, aunque estos asaltantes no suelen herir físicamente a los joyeros y a sus empleados, sí dejan a las personas afectadas psicológicamente. "Nos consta que varios joyeros y dependientes sufren una situación de crisis de ansiedad y estrés postraumático severo", sostienen.
Un negocio redondo
El modus operandi también suele ser parecido. En primer lugar, realizan un estudio previo del lugar que planean atracar y después "juegan con el factor sorpresa". Se hacen con un coche, que suele ser robado, y uno de ellos espera en el interior del mismo a que sus cómplices atraquen la joyería. Al acceder a los establecimientos exhiben sus armas e tratan de robar en el menor tiempo posible. "Intentan llevarse el oro porque tiene un gran valor de mercado. Lo funden rápidamente, lo transforman en lingotes y lo venden a joyeros al por mayor, que lo meten en el mercado", indican desde Jupol. "Hacen un gran negocio comprándoselo a estas personas porque les pagan por debajo del precio real de mercado", agregan antes de subrayar que es "muy difícil" recuperar el oro robado.
Rodríguez atribuye esta oleada de robos a dos factores. "En primer lugar, porque el precio del metal ha subido mucho y es rentable para los ladrones. Y en segundo lugar porque gozan de impunidad. Siempre que no haya heridos, aquí, por robar, no se va a la cárcel", indica el portavoz de los joyeros. "Nosotros lo achacamos sobre todo a la sensación de impunidad que hay en España. Hay una sensación de paraíso criminal, por lo que se están estableciendo organizaciones criminales de todo el mundo [en el país]", indican desde Jupol. Y añaden: "Si vienen a España es porque creen que aquí se pueden cometer delitos de forma bastante impune que les permiten obtener grandes beneficios económicos".
"[Los delincuentes] saben que España es un país donde se puede robar"
Desde USPAC, el sindicato independiente con mayor representación dentro del cuerpo de los Mossos d'Esquadra, confirman a este medio que en Barcelona también se está produciendo una oleada de robos. Además, concuerdan con los demás entrevistados en que existe una sensación de impunidad: "[Los delincuentes] saben que España es un país donde se puede robar". En la provincia catalana, un delincuente suele hacerse pasar por un cliente y una vez accede al local aparecen sus cómplices para cometer el robo con violencia. Y al igual que en Madrid, lo que más les interesa es el oro. "Rompen las vitrinas, pero no las cajas fuertes porque no les da tiempo. Comenten el robo en tres o cuatro minutos", aseguran desde USPAC, antes de destacar que el 95% de los asaltantes se deshacen de lo que roban.
Un sistema de penas "garantista"
Fuentes jurídicas afirman a este medio que puede haber cierta sensación de impunidad porque en España el sistema de penas es "garantista". "Aunque delitos como el robo con violencia tienen penas relevantes, en la práctica su aplicación está muy condicionada porque pueden intervenir atenuantes, muchas condenas inferiores a dos años se suspenden y los acusados suelen quedar en libertad provisional hasta el juicio", aseguran antes de recordar que los robos con violencia acarrean penas de entre dos y cinco años de cárcel. A estas cuestiones se suma el hecho de que la reincidencia "solo cuenta" cuando existe una condena firme previa por el mismo tipo de delito y los antecedentes siguen vigentes.
Al ser preguntados por las medidas que se están tomando para frenar este tipo de delitos, desde Jupol dicen que son pocas. "Los policías nacionales y guardias civiles hacemos todo lo que está en nuestra mano y siempre estamos reclamando más medios humanos y materiales. Lo que hace falta es un endurecimiento legislativo", manifiestan. Desde USPAC también aseguran que policialmente se está haciendo todo lo que está a su alcance y que políticamente "no se está haciendo nada". Por su parte, el secretario general del Gremio Fiscal de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid afirma que este viernes tendrían una reunión con la Policía Nacional para abordar la situación, pero se ha suspendido. "El Delegado del Gobierno quiere que estemos todos juntos. Supongo que la semana que viene la tendremos", ha zanjado Rodríguez.









