Carmen Arce, ‘Kubalita’: “Después de los partidos nos duchábamos vestidas por vergüenza”
Por motivos prácticos, nos vemos a la hora del aperitivo en un hotel cercano a la estación de Chamartín, en Madrid. Se acaba de bajar del tren que la ha traído desde su domicilio en Valencia. Después, ha quedado a comer con una amiga, que la llevará, a las 16.30 a tomar el tren de vuelta a casa. Así es, o así parece, Carmen Arce Martínez. Una mujer que, a sus 70 años, no tiene prisa ni pausa. Quiere aprovechar, y disfrutar, cada minuto de una vida, la suya, que ella ve normal y cualquiera, desde fuera, extraordinaria. Pero estamos aquí, frente a frente, al lado de un señor, huésped del hotel, que asiste, callado y sin perder ripio, al fascinante relato de esta elocuente señora que, además, viene documentadísima. Antes de que me presente, es ella la que, casi, me canta mi currículo: “Los domingos eres vecina de página de Manuel Vicent, que es también valenciano. Cuando voy a hablar con alguien, trato antes de saber quién es, por respeto”. Qué señorío.
PIONERA DE 'PIONERAS'
Carmen Arce (Valencia, 70 años) era una niña cuando su padre vio un anuncio en el periódico Las Provincias pidiendo chicas de más de 12 años para jugar al fútbol y apuntó a su hija. Carmen jugaba tan bien que, a veces, sustituía a su hermano en su puesto de portero en el equipo Don Bosco. Por supuesto, la seleccionaron, y acabó siendo la primera portera de la primera Selección Española Femenina de Fútbol, que jugó su primer partido internacional en el estadio de La Condomina, contra Portugal, en 1971, el mismo día que Carmen cumplía 15 años. Quedaron 3-3, pero aquel resultado, como el partido, no figuró como oficial porque la Federación no consideró oportuno legalizar esa Selección hasta mucho después. Arce, que jugó cuatro temporadas, en el Rácing de Valencia y en el Hércules de Alicante, acabó, como casi todas sus compañeras, abandonando el fútbol "apagada" por el machismo de la época. Su vida, después, no fue, en absoluto, menos interesante. Hace cinco años que se jubiló después de toda una vida como enfermera de oncología. Otra vez pionera.
