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BCE sobe juros pela primeira vez desde 2023. Há dois erros passados a pesar na decisão

11 June 2026 at 16:00
É a primeira vez desde setembro de 2023 que o Banco Central Europeu subiu as taxas de juro base. O aumento deve-se ao choque de inflação causado pelo conflito no Irão. O Banco Central Europeu (BCE) decidiu hoje subir as taxas de juro em 25 pontos base, para 2,25%, naquele que foi o primeiro aumento das taxas diretoras em quase três anos, desde setembro de 2023. O Conselho do BCE “decidiu hoje aumentar as três taxas de juro diretoras do BCE em 25 pontos base”, já que “a guerra no Médio Oriente está a gerar pressões inflacionistas e a decisão

Las mejores fotos de la visita del Papa a Canarias

11 June 2026 at 10:59
El papa León XIV deja Barcelona rumbo a Canarias. La agenda insular del pontífice arranca al mediodía en el puerto de Arguineguín, epicentro de la ruta canaria de migración, donde el santo padre mantendrá un encuentro con inmigrantes. Robert Prevost se dirigirá después a la Catedral de Canarias y acabará el día dando una homilía en el Estadio de Gran Canaria ante unas 36.000 personas.

Vučić in Beijing: Serbia Signals Strategic Autonomy in the Balkans

11 June 2026 at 09:30
Serbian President Aleksandar Vucic and Chinese President Xi Jinping held talks, during which Vucic declared the “iron friendship” between the two countries and his intention to significantly expand cooperation with China. Serbian President Aleksandar Vučić’s five-day state visit to China (24–28 May 2026) was not a routine diplomatic courtesy call. It was a deliberate geopolitical […]

Los regalos al papa León XIV: de códices históricos a una camiseta del Madrid

11 June 2026 at 08:59
Durante su visita pastoral a España el papa León XIV ha recibido cerca de 40 regalos en los diferentes actos a los que ha asistido. Desde un facsímil del manuscrito Beato de Liébana, hasta una una raqueta de bádminton con la que jugó Carolina Marín, son algunos de los detalles y presentes que el pontífice ha aceptado con cariño.

Crítica de ‘El juego del asesino’ (Filmin): una entretenida pesadilla vecinal con más tensión que sorpresa

10 June 2026 at 12:06

Para la mayoría, la jubilación se proyecta como la ansiada línea de meta: esa etapa idílica de descanso merecido, viajes programados y horas devueltas a los viejos hobbys. Sin embargo, en una sociedad ultracapitalista donde la identidad individual se construye de forma casi exclusiva a través del empleo y la productividad, el fin de la vida laboral puede transformarse en un abismo inesperado. Cuando el estatus, las rutinas y el propio valor personal han estado ligados durante décadas a una tarjeta de fichar, el vacío que deja la retirada de la primera línea no es una liberación, sino un laberinto identitario que muchos no saben cómo llenar. De hecho, no son pocos los que, tras el brindis de despedida, chocan de frente con problemas de ansiedad, desubicación y una profunda crisis de propósito al descubrir que el tiempo libre, sin un norte claro, pesa más que la peor de las jornadas laborales.

Dentro del mapa de profesiones que peor digieren este apagón, la del policía es uno de los grandes fetiches del cine y la televisión, explotando esa fina línea que separa el deber de la obsesión. La pantalla ha encontrado un filón en el conflicto de colgar la placa: desde el agente al que le encasquetan un último caso antes del retiro —el clásico Roger Murtaugh en «Arma Letal»—, hasta el veterano arrastrado de vuelta al asfalto por un cabo suelto del pasado, como el Bill Hodges de «Mr. Mercedes». Son personajes cortados por el mismo patrón: tipos devorados por la adrenalina, con vidas familiares arrasadas y para quienes el silencio de una casa vacía resulta mucho más amenazante que el peor criminal de la ciudad.

Precisamente de eso habla «El juego del asesino» («The Game»), la miniserie británica que acaba de aterrizar en Filmin. La trama nos presenta a Huw Miller (Jason Watkins), un detective recién jubilado que, lejos de disfrutar de su merecido descanso, vive completamente obsesionado con el único gran fracaso de su carrera: el caso sin resolver de un asesino en serie, el «Acosador de Ripton», que volatilizaba a sus víctimas sin dejar rastro. La monotonía de su forzosa rutina estalla en mil pedazos cuando un nuevo vecino, Patrick (Robson Green), se muda a la casa de enfrente.

Lo que en apariencia es una mudanza corriente se transforma en una pesadilla psicológica para Miller cuando cree escuchar en boca de Patrick ciertas frases hechas y latiguillos —como el escalofriante «nos vemos luego»— que el asesino utilizaba para mofarse de él durante la investigación. Convencido de que el criminal se ha instalado en su propia acera para burlarse de su retiro, el exdetective se sumerge en una espiral de vigilancia destructiva. Esta obsesión enfermiza irá escalando hasta dinamitar su entorno familiar, desoyendo los ultimátums de su esposa Alice (Sunetra Sarker) y arrastrando a su hija Margot (Indy Lewis) a un abismo de tensión donde los límites entre el instinto policial refinado y la pura paranoia de la jubilación terminan por difuminarse por completo.

A lo largo de sus cuatro capítulos de apenas 45 minutos, la miniserie nos sumerge de lleno en las pesquisas de Huw y en cómo su obsesión va adquiriendo tintes cada vez más peligrosos. Todo ello se articula a través de una tensión y un suspense que funcionan con precisión de relojero, especialmente en secuencias de puro nervio como aquellas en las que el exdetective se cuela en la casa de Patrick o en su tienda para recabar pruebas. En este duelo psicológico, el trabajo de Jason Watkins resulta clave: el actor sostiene la trama construyendo un personaje profundamente humano, un auténtico «everyday man» que despierta una empatía inmediata frente a la réplica de Robson Green, que encarna a un sospechoso mucho más estereotipado y de manual. Los inevitables giros del guion, además, mantienen siempre los pies en el suelo, dosificando las sorpresas sin traspasar en ningún momento la barrera de lo inverosímil o lo ridículo.

Precisamente por todo ello, es una pena que la serie no apueste de forma más decidida por estirar la ambigüedad y el misterio. Una vez que la trama se ve obligada a desvelar unas cartas que, todo sea dicho, se veían venir desde lejos, la propuesta se desinfla irremediablemente y se vuelve bastante genérica. Su último capítulo y un desenlace un tanto atropellado quedan muy lejos de ese suspense casi hitchcockiano —salvando las distancias y perdónenme la blasfemia— que tan bien había funcionado hasta entonces. Con todo, la serie cumple como un entretenimiento honesto, sin grandes pretensiones y fácil de ver; no revoluciona el género ni tiene por qué hacerlo. Al fin y al cabo, es un pasatiempo ideal para una tarde muerta. Y si por un casual hay algún jubilado leyendo esto que todavía no sabe cómo rellenar sus horas libres, que se ponga los cuatro episodios,

© Filmin

También es mala suerte que el sospechoso de tu vida se mude enfrente tuyo
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