A finales de 2025, una publicación del Boletín Oficial del Estado (BOE) causó un revuelo desmedido debido al clickbait y, en las últimas semanas, hemos podido comprobar cómo esta temática ha vuelto a cobrar fuerza, cosechando con más titulares engañosos grandes volúmenes de visibilidad.
Por ello, aunque pueda parecer absurdo, nos hemos visto obligados a explicar por qué los arcenes no van a desaparecer de forma generalizada, en qué contadas ocasiones podrían hacerlo para convertirse en carriles bici y a asegurar que a los ciclistas no se les va a prohibir circular por donde actualmente lo hacen.
¿Qué cambia exactamente con los ciclistas, los arcenes y los carriles bici?
El "adiós a los ciclistas de los arcenes" y el "hola a los carriles bici" se reduce a simplemente una posibilidad que alberga la normativa para un tipo de vía específica. Lo que realmente establece la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 899/2025no es una prohibición, sino la facultad del Estado para impulsar itinerarios ciclistas adyacentes a las carreteras estatales. Esto significa que, en ciertos tramos, el arcén podría reducirse o suprimirse para construir en su lugar carriles bici segregados y protegidos de la calzada principal.
Sin embargo, esta medida no es automática ni generalizada, sino que está sujeta a tres condiciones muy estrictas que deben acreditarse mediante un informe técnico previo del Ministerio de Transportes:
No poner en riesgo la seguridad vial de ningún usuario.
No perjudicar el funcionamiento normal de la carretera.
Garantizar la continuidad de las rutas ciclistas ya existentes.
Seguiremos viendo ciclistas circular por el arcén
Este cambio solo se plantea para carreteras estatales de varios carriles (como autovías de baja intensidad) o carreteras convencionales con tráfico moderado. En la práctica, si no existe ese carril bici específico en paralelo, los ciclistas pueden y deben seguir circulando por el arcén derecho siempre que sea practicable.
Por tanto, ni se ha expulsado a las bicicletas de las carreteras ni se van a eliminar los arcenes de forma masiva; la normativa simplemente busca separar físicamente al ciclista del tráfico motorizado en puntos muy concretos donde sea técnicamente posible y más seguro.
¿Cómo adelantar a un ciclista en carretera correctamente?
La norma general exige mantener una distancia lateral mínima de 1,5 metros para garantizar la seguridad del usuario vulnerable. En las vías de doble sentido, esta maniobra obliga legalmente al conductor del vehículo a invadir parte o la totalidad del carril contrario, incluso si existe una línea continua, siempre que se haya reducido la velocidad previamente y exista visibilidad suficiente para no poner en riesgo a otros usuarios.
En el caso de circular por carreteras desentido único,no basta con dejar simplemente el metro y medio de separación, sino que el conductor debe realizar un cambio completo al carril de la izquierda para ejecutar el adelantamiento de forma segura.
Por otro lado, si el arcén por el que transita la bicicleta no es lo suficientemente ancho, hay que señalizar la maniobra con los intermitentes y desplazarse lo necesario hacia el carril contiguo para asegurar que el vehículo no pasa muy cerca del ciclista.
El término 'expat' se utiliza cada vez más en el vocabulario del día a día, y se refiere a todos aquellos que dejan su país de origen para irse a vivir a otro por motivos laborales. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de 3,2 millones de españoles en la actualidad residen fuera de España, la mayoría de ellas debido a su trabajo, y empezar una vida de cero en otro lugar puede ser realmente complicado.
En total, según la ONU, hay unos 300 millones de 'expats' en todo el mundo, pero hay quienes tienen más suerte que otros, ya que viven en urbes que son idóneas para ellos: la asesoría Global Citizen Solutions ha elaborado una lista con las mejores ciudades para estos 'expatriados', y además de haber una española en el listado, la que lidera el ránking también se encuentra muy cerca de las fronteras nacionales.
Lisboa, la mejor ciudad para los 'expatriados'
Teniendo en cuenta variables como el coste de la vida, la seguridad, la sanidad o la libertad del pasaporte, entre muchos otros, la compañía ha determinado que la mejor ciudad para los 'expats' es Lisboa, y es que la capital de Portugal aprobó con nota todos los análisis de dichos elementos, colocándose justo por delante de otra de las grandes capitales de Europa, la urbe de Ámsterdam, que ocupa la segunda plaza.
Completa el podio la ciudad de Melbourne, la ciudad más cosmopolita y especial de Australia, mientras que en el cuarto lugar se sitúa la ciudad de Viena, en Austria. La única presencia española en el listado, la maravillosa Barcelona, cierra el 'Top-5', consiguiendo una buena puntuación en la mayoría de factores del estudio y consolidándose como uno de los mejores lugares para trabajar de todo el planeta.
Tras la 'Ciudad Condal' se sitúan tres urbes a miles de kilómetros: en la sexta posición se encuentra Singapur, uno de los principales enclaves comerciales de todo el globo terráqueo, mientras que en la séptima plaza está la ciudad de Auckland, la más poblada de toda Nueva Zelanda. Por su parte, el octavo lugar es para la urbe de Tokio, mientras que Copenhague (Dinamarca) y Seúl (Corea del Sur) cierran un listado que ha cobrado gran importancia en los últimos años debido al notable aumento de la movilidad internacional por trabajo.
Realizar un viaje este verano con toda la familia puede ser sin duda una experiencia inolvidable, pero la realidad es que también es posible que su planificación sea un auténtico quebradero de cabeza para los adultos, ya que tienen que estar seguros de que los hijos van a disfrutar. Por ello, a veces se torna un poco imposible hacer actividades con los más pequeños en España, pero la realidad es que hay infinidad de opciones.
La publicación especializada Lonely Planet ha elaborado una lista con los mejores planes para hacer con niños en España este año 2026, y además recalca la gran cantidad de parques infantiles que hay repartidos tanto en las grandes ciudades como en los pueblos más pequeños. Además, también se destaca lo 'friendly' que son los españoles con los pequeños, así como la variedad paisajística del país.
Planes para hacer con los más pequeños en España
Según el medio, una de las mejores cosas que se puede hacer con niños más pequeños en España este verano es ir a alguna de sus muchas playas apasionantes para que se den un chapuzón y se relajen y jueguen en la arena; desde la publicación recomiendan viajar a la Costa Blanca, a la isla de Formentera o a las Islas Cíes, tres de las partes más espectaculares de las costas españolas.
Asimismo, también se aconseja visitar alguna de las magníficas plazas que hay en las principales ciudades españolas para que los niños tengan espacio para correr, como la Plaza Santa Ana en Madrid, la Plaza de Gracia en Granada o la Plaza de la Alfalfa en Sevilla. Por último, anima a los padres a llevar a sus hijos a espacios verdes increíbles donde huir del calor, como el Parque del Retiro en la capital de España o el Jardín Botánico Marimurtra en el municipio de Blanes.
Planes para hacer con niños y adolescentes en España
Si los hijos ya no son tan pequeños, desde Lonely Planet recomiendan disfrutar de la maravillosa arquitectura que hay en muchas partes de España, como Barcelona y las joyas modernistas de Gaudí o la Ciudad de las Artes y la Ciencia de Valencia, así como explorar algunos de los palacios más imponentes de Europa, como la Alhambra de Granada o el Real Alcázar de Sevilla, que dejan perplejos a todos los visitantes.
Por otra parte, si se viaja con adolescentes, un plan inmejorable para que disfruten de unas vacaciones inolvidables es realizar deportes acuáticos en algunas de las cunas turísticas de costa, como practicar esnórquel o 'paddleboarding' en Mallorca y la Costa Brava, así como ir a contemplar las estrellas en cielos tan despejados como los del extraordinario Parc Astronòmic del Montsec.
Sergio Jesús Mora Carrasco, conocido como El Yeyo, sigue en paradero desconocido. Su nombre figura en la lista de los delincuentes más buscados de España y tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil lo consideran un fugitivo de alta peligrosidad. Está reclamado por numerosos delitos contra la salud pública, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
Posteriormente, llevó su destreza al volante de lanchas al tráfico de drogas, en concreto a las rutas del hachís que conectaban el norte de África con las costas andaluzas.
Con el tiempo, según las investigaciones policiales, pasó de conducir lanchas a dirigir una de las estructuras más importantes del narcotráfico marítimo en el sur de España.
Un millonario repleto de chalés, fincas y naves industriales
Su ascenso fue paralelo al crecimiento de su patrimonio. Según los datos recogidos por Equipo de Investigación, llegó a acumular bienes valorados en unos 30 millones de euros. Entre ellos figuraban pisos, chalés, fincas, naves industriales y locales comerciales repartidos por distintos puntos de Andalucía.
Mientras crecía su influencia en el narcotráfico, también aumentaba su notoriedad en el mundo de la motonáutica. Su habilidad al volante le permitió alcanzar títulos deportivos y convertirse en campeón de la denominada Fórmula 1 del mar.
Esa combinación de deportista de élite y presunto narcotraficante contribuyó a construir una figura rodeada de notoriedad en las costas andaluzas.
Los investigadores sitúan buena parte de su actividad en las orillas del Guadalquivir y en las rutas utilizadas para introducir droga por el sur peninsular. La Policía lo considera uno de los mayores traficantes de drogas de Europa y un especialista en el transporte marítimo de hachís mediante lanchas rápidas.
Durante una detención en 2009, respondió a los agentes con una frase que acabaría acompañando su leyenda: "El truco estaba en no tocar el hachís".
El Yeyo se fugó en 2017
La fuga que lo convirtió en uno de los prófugos más buscados se produjo en 2017. El narcotraficante consiguió huir en un helicóptero en una espectacular fuga, poco antes de que la UCO iniciara el operativo y entrara en su finca, según publicó ABC.
Su rastro se perdió de forma misteriosa desde entonces mientras las investigaciones seguían avanzando sobre la organización que presuntamente dirigía. A pesar de su desaparición, la acción judicial continuó sobre el patrimonio vinculado a su entorno. Distintos bienes fueron intervenidos y la Audiencia Nacional acordó el decomiso de propiedades relacionadas con la organización investigada.
Entre ellas figura un hotel en la provincia de Huelva, incorporado posteriormente al patrimonio gestionado por el Estado.
Hoy, casi una década después de su huida, El Yeyo sigue siendo una incógnita. La ficha difundida por la Policía lo describe como un hombre de 48 años, complexión obesa, 1,72 metros de altura, cabello moreno y ojos marrones.
Para los investigadores continúa siendo un objetivo prioritario. Para el narcotráfico andaluz, su nombre sigue formando parte de una historia que mezcla deporte, fortuna, contrabando, fuga y misterio.
The rhythm, the cadence, is hypnotic. The late-afternoon sun helps: scales flying off the fish flash in a silvery, summery gust. Three young men fall into a soft, steady rhythm — fish, knife, entrails — chop, chop! The day winds down at the pier, and Curaçao — this small, arid island off the northern coast of Venezuela, part of the former Dutch Antilles — now stands out as one of the best ideas conceived since the Big Bang; at times, it may also seem like the opposite: a Caribbean theme park for Europeans and Americans. But not now — it is a kingdom of physical well-being, a haven of tranquility, the soul of the slow world. Guts, scales, salt water, milky sun, rhythm, rhythm, rhythm.
El actor Jorge Kent ofrece una de las mejores interpretaciones de su carrera en el papel de un enfermero que encarna la resiliencia de toda una profesión en 'Una buena vida'
Juan Mayorga reaviva las cenizas de la memoria histórica en 'El jardín quemado'
Carolina África ha levantado una obra de teatro donde la emoción, como pocas veces, explota en la platea. El público que asiste a ver la obra se conmociona con esta historia cotidiana de unos personajes atrapados en la tragedia de la pandemia del covid-19 y una sanidad pública que se tambalea. Una buena vida es un alegato en defensa de la cultura de los cuidados y la sanidad pública, una pertinente crítica al desmantelamiento de lo social. Pero esta obra pequeña y en apariencia simple —en el Teatro María Guerrero de Madrid hasta el 21 de junio— es también una acusación a una sociedad enferma y amnésica.
La tragedia que provoca esa catarsis entre el público no se debe tan solo al sufrimiento de los personajes, sino también a la verdad que esta obra pone frente al espectador: la de un país que ya ha olvidado lo que pasó, la de una sociedad que salía con denuedo a los balcones a agradecer a los sanitarios, pero que hoy ya ni se acuerda. Una buena vida trata sobre la trágica capacidad del hombre contemporáneo en olvidar las cosas que decidió que eran importantes.
La trama es sencilla: una mujer (la propia Carolina África) resbala a la salida del hospital cuando sale de haber parido a su hija. Se fractura el pilón tibial y ha de estar internada varias semanas. El resbalón es debido a que todavía quedan restos de la borrasca Filomena. Es enero de 2021 y el hospital está con nuevas restricciones ante una nueva ola del covid-19. La mujer está en una habitación con Teresa (Ahimsa), una enferma mayor con demencia senil, y la cuida un atento enfermero (Jorge Kent).
La historia surge de una vivencia personal de la propia autora, pero la obra no tira del género de la autoficción. En escena se respeta la unidad de tiempo y espacio y las actuaciones son de un realismo descarnado, de un naturalismo muy cotidiano. Pero África compone un dispositivo que, aunque tarde en aparecer y tenga algo de efectista, quebrará la obra.
El universo de esta creadora escénica, que comenzó hace 15 años con su compañía La Belloch, es reconocible, particular. Es el suyo un teatro de las emociones, un teatro que parte de lo cotidiano, de personas de carne y hueso. La autora poco a poco va mostrando sus intimidades y sus miedos, hasta que los pliegues y complejidades de cada personaje afloran. En sus obras, África une crudeza y humor, aunque a veces tiende a dulcificar, a embellecer en exceso, a dejarse llevar por la ternura imaginada de sus personajes. Todo esto está en esta obra, pero en esta ocasión sale victoriosa.
Ahimsa en la obra 'Una buena vida'.
Las causas son varias. Por un lado, consigue que el efecto teatral del final de la obra funcione, conmueva hasta la parálisis del teatro. Cuando ocurre, no lo vamos a contar, hay un silencio en que uno puede escuchar hasta el temblor de las butacas vecinas. Por otro, cuenta con un personaje, un Juan nadie', un ser anónimo que se come la escena. Jorge Kent, que interpreta al enfermero, está enorme. En cada gesto, en la energía donde coloca el cuerpo, en la composición del arco emocional.
Kent lleva años trabajando mucho y bien con directores como Alfredo Sanzol, Rakel Camacho o Marta Pazos. Es uno de los mejores actores de su generación. Pero en esta pieza realiza un trabajo —que debería girar por todas las escuelas de teatro— donde hace sin hacer, donde no hay ni un exabrupto ni un gesto o un decir que busque el reconocimiento o la floritura. Kent se repliega por completo para y en su personaje y consigue albergar toda la subtrama de la pieza, acarrear el peso de toda la obra.
La acompaña África, que compone un personaje cercano, verborreico hasta llegar a ser pesada, una madre desesperada que ya no sabe qué decir o hacer para abrazar a su recién nacido a quien por las normas de la pandemia no puede ni visitar. Ella lleva la batuta de todos los diálogos, del ritmo de la función, y consigue ser efectiva y creíble. Y completa el reparto Ahimsa, que compone una anciana enorme, Teresa, un papel duro de hacer, dificilísimo para que tenga verismo sin llegar a la afectación, pero que esta actriz borda.
Alguien podrá esgrimir que África es un poco terrorista emocional, que juega con las emociones del público. Es cierto que a veces lo bordea, como en el final de la obra en el que el uso de unas sombras demasiado simbólicas pueden echar al espectador de la función por el grado de caramelo utilizado. Pero la obra está llena de recovecos estupendos.
Carolina África y Jorge Kent en 'Una buena vida'.
Uno de ellos es el uso del lenguaje, que no es otro que el que usamos en la calle, pero que nos sigue sonando malsonante encima de un escenario, algo que pone sobre el tapete una interesante pregunta: ¿qué es lo que esperamos ver en un teatro? Otro acierto es el uso de los cuerpos que reflejan con naturalidad, sin melindres, la dureza de un hospital. Una manera efectiva y honesta de romper con el artificio y acercar la severa realidad del paciente. En escena vemos cómo el enfermero cuida el cuerpo de Teresa, le limpia el culo, las axilas, la espalda… Son escenas bellísimas en que la actriz Ahimsa interpreta a esa Teresa ya ida con una dignidad inconmensurable.
Destaca también la gran capacidad de África de mostrar a través de la historia, sin tener que recalcarlo con textos dirigidos a público, la crudeza de una sanidad cada día más precarizada e inhumana. Cuando vemos a esos enfermos pasando frío porque no hay más mantas, utilizando frascos de orina con chinchetas dentro como sonajeros que sustituyan a los timbres que no funcionan o pidiendo cuidados a unos enfermeros desbordados, nos asalta la certeza de que sabemos lo que está pasando y lo que permitimos con nuestros votos.
Todo ese entramado de aciertos, en ese escenario que llega a oler a detergente industrial y comida recalentada, confronta al espectador no ya solo con la precariedad de la sanidad pública, sino también con las prioridades que nos estamos dando como sociedad y como individuos.
La escenografía y el vestuario de 'Una buena vida' corren a cargo de Pablo Menor Palomo.
Esa Teresa ahí callada, qué gran acierto es que no diga ni una sola palabra, nos habla de los miles de ancianos que se abandonó en las residencias a su buena suerte, pero también de qué hacemos nosotros para incluirles, cuidarles y darles un espacio donde tengan palabra y dignidad. África, en definitiva, consigue que aparte de la crítica social, cada espectador se pregunte sobre su propia vida, sobre si aquello que creyó era importante todavía sigue siéndolo o lo ha perdido en la vorágine de un presente que no cesa.
Esta sociedad está hecha, construida y sostenida por gente anónima. Gente que en ocasiones vive vidas más o menos placenteras, pero en otras es tocada por la tragedia, desahuciada, explotada o forzada a pasar por calvarios donde su padecer no importa. Su dolor es demasiado pequeño ante un Estado que los trata como números, pero también ante una sociedad civil amnésica que anda pegada a las pantallas de óxido de indio y estaño, absorta en la trifulca política o la última polémica mediática inventada. Y en ese acontecer absurdo lo importante se va desdibujando, quedándose atrás. No importa lo que haya pasado, todo se olvida en un presente unidimensional, amorfo. A esa amnesia que crece a la velocidad de un virus es a la que ataca esta obra.
Es una pena que esta producción del Centro Dramático Nacional no haya sido coproducción y, por lo tanto, no pueda girar sino de manos del CDN. Es una obra pequeña y la dirección de este centro, que tiene dineros muy limitados para hacer girar sus producciones, debería ver el modo para que no muera en junio con la última función programada. Consigue algo muy especial y valioso, tanto a nivel teatral como social, que debiera recorrer muchas de las ciudades de este Estado.
Autoescuelas de toda la provincia de Sevilla se dieron cita este viernes 29 de mayo frente a la Jefatura Provincial de Tráfico para solicitar medidas que reviertan una situación preocupante en múltiples comunidades autónomas: miles de alumnos no saben cuándo podrán realizar la prueba práctica para obtener el permiso de conducir.
En la provincia de Sevilla, concretamente, asegura Leopoldo Cotán, profesor de autoescuela y representante de la plataforma 'Más exámenes, más examinadores', que la bolsa de alumnos que se encuentra a la espera de realizar la prueba cuenta con alrededor de 18.000 aspirantes y que aquellos que se examinan por segunda vez tienen que esperar periodos de hasta 6 meses.
¿Qué soluciones piden las autoescuelas?
Tal y como se indica en el nombre de la plataforma que representa Leopoldo Cotán, lo que las autoescuelas piden a la DGT son "más exámenes y más examinadores".
Durante la protesta, el profesor de autoescuela declaró: "Hay una bolsa de alumnos con la que no podemos trabajar dado que no hay funcionarios examinadores ni nos dan exámenes. Necesitamos una respuesta a corto plazo: poder examinar por las tardes o que incremente la plantilla de funcionarios; otra no hay".
Además, el instructor sevillano critica la falta de relevo en la administración: "(Los examinadores) están dados de baja o se jubilan y no meten sustitutos para ello".
¿Cuál es el impacto para los centros de formación y los alumnos?
Algunos propietarios de autoescuelas, como el propio Cotán, han tomado la drástica determinación de dejar de impartir clases teóricas hasta que se alivie el atasco de alumnos pendientes del examen práctico, ya que no pueden ofrecer un servicio óptimo.
Esta parálisis, que según denuncian lleva más de un año afectando al sector, genera una gran incertidumbre entre los aspirantes. Las asociaciones también advierten que las listas de espera prolongadas tantísimo en el tiempo perjudican el rendimiento de los alumnos, quienes no llegan en condiciones idóneas a la prueba si, tras meses de parón, se les convoca con apenas una semana de antelación.
¿Qué "solución" se va a dar en otras provincias andaluzas?
Frente a este colapso, la Dirección General de Tráfico ha comenzado a implementar los supersábados, una iniciativa que consiste en realizar exámenes masivos en fin de semana y ampliar el horario a la tarde.
Tras las pruebas piloto en Lleida y Navarra, esta medida se extenderá a Andalucía a partir del 30 de mayo, siendo la provincia de Almería la pionera en la comunidad, y se planea implementar también en Córdoba, Cádiz y Málaga antes de que aumente la demanda en verano.
Sin embargo, las autoescuelas de Sevilla rechazan esta opción, calificándola de "parche" o "chapuza" temporal que no resuelve el problema estructural de la falta de funcionarios.
El Puy du Fou se ha convertido en uno de los motores económicos de la provincia de Toledo, y es que este parque temático centrado en espectáculos sobre la historia de España ha ganado un protagonismo inusitado en el sector turístico tanto de Castilla-La Mancha como de todo el país. En el lustro que lleva operativo, ha recibido a cinco millones de visitantes (1,7 millones solo en 2025) y se ha afianzado como un activo imprescindible para la región.
El crecimiento exponencial de este parque ha hecho que también crezcan de manera impresionante las pernoctaciones en la provincia toledana, lo que a su vez repercute en la economía de la zona, tanto en hostelería y restauración como en la tasa de ocupación laboral, todo ello enmarcado en un contexto en el que el turismo cultural está ganando mucho peso en el sector... y ya hay planes para hacer que ese impacto sea aún mayor.
Los tres nuevos hoteles del Puy du Fou en España
Puy du Fou planea construir tres nuevos hoteles en el parque para que los visitantes puedan hacer una visita de fin de semana en lugar de una simple excursión de un día. El primero de ellos tiene como fecha de apertura prevista el año 2028 y contará con 138 habitaciones en la zona sur del parque, mientras que el segundo añadirá otras 117 habitaciones, esta vez en la entrada principal; el tercero se ubicará en el acceso al complejo y tendrá 171 habitaciones.
Estos tres nuevos alojamientos sumarán un total de 426 habitaciones más a la oferta hotelera del parque para que más visitantes puedan pernoctar en el propio recinto tras ver los espectáculos, y además también hay un proyecto para ampliar las plazas de aparcamiento. A pesar de que todavía quedan varios trámites burocráticos para que se puedan materializar, la realidad es que Puy du Fou va a posicionarse aún más como uno de los elementos más importantes del turismo en Toledo.
Con estos hoteles, el parque temático históricopretende alcanzar cotas inusitadas hasta ahora y recibir todavía muchos más visitantes y generar aún más beneficios en la economía local, la cual ha revolucionado desde que se inaugurase en el año 2021. Todavía habrá que esperar un tiempo para poder disfrutar de los alojamientos, pero la realidad es que Puy du Fou ya tiene un papel fundamental en el sector turístico nacional.