El regreso inesperado del micro flequillo: así lo llevaremos esta temporada, según los expertos
Durante años hemos visto cómo los flequillos largos, abiertos y desenfadados se convertían en la opción más cómoda y favorecedora. Son versátiles, crecen bien y no requieren demasiado mantenimiento. Pero ahora las tendencias han dado un giro inesperado. Este año, los cortes empiezan a tener más personalidad y el flequillo vuelve a ser protagonista.
Ahí es donde entra el micro flequillo. No es una tendencia nueva, pero ahora vuelve con una imagen más actual. Lo estamos viendo en pasarelas, en redes y también en peluquerías, señal de que ya ha salido del terreno más experimental. Actrices como Úrsula Corberó, Blanca Suárez o Zoë Kravitz ya apostaron por él en su momento y ahora regresa con más fuerza.
Así es el micro flequillo que vuelve esta temporada
El micro flequillo, también llamado baby bangs, se caracteriza por su longitud. Se corta por encima de las cejas, dejando la frente más visible de lo habitual. Ese detalle hace que el cambio se note mucho, incluso aunque no se toque el resto del corte.
A diferencia de otras épocas, ahora no se lleva tan recto ni tan marcado. Los expertos coinciden en que la clave está en suavizarlo. Por eso, se trabaja con textura, con las puntas ligeramente desfiladas o con un acabado un poco irregular que lo haga más natural. La idea es que no parezca demasiado recto. Cuanto más ligero y menos perfecto, mejor encaja con las tendencias actuales. Así resulta fácil de llevar y favorece más.
Además, funciona con distintos largos de cabello. Puede acompañar a un bob o pixie, a una media melena o incluso a un pelo largo. En todos los casos, aporta un aire más moderno sin necesidad de hacer un cambio radical en el corte.
Cómo llevarlo para que favorezca
El micro flequillo no es el más fácil de llevar, pero sí puede quedar muy bien si se adapta. Por eso, lo primero a tener en cuenta es la forma del rostro. En caras más ovaladas suele quedar mejor con un corte algo más recto. En rostros más angulosos, en cambio, se despunta o se lleva con más movimiento para suavizar los rasgos.
También influye el tipo de pelo. En cabellos lisos es más sencillo de controlar, mientras que en melenas con ondas o volumen puede necesitar algo más de trabajo al peinarlo. Aun así, en estos casos también se puede llevar, solo que con un acabado más natural.
Eso sí, hay que tener en cuenta el mantenimiento. Al ser tan corto, crece rápido y pierde forma antes que otros flequillos. Por eso es habitual tener que retocarlo con más frecuencia. La buena noticia es que se peina fácilmente. Basta con secarlo ligeramente hacia delante y darle forma con los dedos. Ese punto un poco deshecho es precisamente lo que hace que se vea actual.
Si se busca algo más arreglado, se puede pulir un poco más con el secador o la plancha, pero sin restar movimiento. La idea no es que quede demasiado pulido, sino que se integre con el resto del cabello.








