La visita del papa León XIV a Barcelona vuelve a situar a la Sagrada Família en el centro de la atención mundial. Más de 140 años después del inicio de su construcción, el templo de Antoni Gaudí sigue despertando admiración por su arquitectura, pero también por la enorme carga simbólica que esconde. Porque la Sagrada Família no es solo una basílica: es una Biblia tallada en piedra donde cada elemento, desde una vidriera hasta una escultura, transmite un mensaje.